miércoles, 15 de julio de 2015

La puñetera manguera verde


El otro día, tras publicar ese post resúmen del último mes, andaba yo preocupada. Y es que Murphy últimamente solamente aparece por mi vida para cosas malas, pero no para darme alegrías y mucho menos para dejar anécdotas divertidas. Así que no tenía yo claro que mi apacible vida mordoriana me diera para contaros mucho, más allá de mis visitas a ver caballos y de los mosquitos tamaño helicóptero que sobrevuelan este pueblo.

Pues bien, Murphy, que es muy maja ella, decidió darse un paseo por mi vida. Solo le reprocharé que lo hizo de una forma un tanto poco original, y es que las anécdotas de Murphy y mi coche están ya muy vistas. Por si no lo sabéis, mi famoso C3 que tantos post ha protagonizado pasó a mejor vida cuando me mudé a Egipto. Actualmente tengo un coche de segunda mano la mar de apañado, al que quiero, adoro y al que prometí que cuidaría por encima de todas las cosas precisamente para que no acabara como su predecesor. Hasta ahora mi mayor drama con el coche había sido el rallajo que algún listo me hizo con una llave un día que fui a recoger un pedido de la tienda. Vamos, nada grave. 

El sábado por la tarde teníamos un planazo, y es que mi querida amiga Cris ha digievolucionado a bimadre, y yo ya estaba tardando en ir a conocer a su segunda hija. Pasamos una tarde estupenda entre baños, charlas sobre partos y lactancia, cenas compuestas por rollitos y arroces, y ajustes de su nueva mochila. El único problema de la excursión es que Cris y yo ahora vivimos a 85km de distancia, lo cual es un ratazo y una nada desdeñable cantidad de combustible. En mi caso, combustible diesel. Si, ese que se suele poner con una manguera de color negro. 

A la ida habíamos fichado una gasolinera low cost con un precio estupendo, y como aquí en Mordor el precio parece que lleva un recargo por la belleza de las vistas desde la gasolinera, decidimos aprovechar y llenar el depósito. Eran las 12:15 de la noche cuando paramos, Tarek conducía (se acaba de sacar el carnet español y le apetecía darse el gustazo), PF dormía en su silla y yo me moría de sed. Pues nada, Tarek saca gasolina y yo aprovecho y me voy a comprar una botella de agua. 1 euro por una botella de litro y medio bien fría, hasta en esto son low cost. 

Cuando vuelvo, Tarek me dice que PF se está despertando. Abro la puerta, PF abre un ojo, gira la cabeza y se vuelvo a dormir. Cierro la puerta, me giro, y por el rabillo del ojo observo una imagen que me chirría profundamente. En el depósito de mi coche diesel, en vez de la habitual manguera negra, hay una puñetera manguera verde. De gasolina 95. Me quiero morir. 

Miento, el que se quiere morir es Tarek, que no sabe donde meterse. "Pídeles una manguera que yo lo saco". Si claro, lo que me faltaba, yo llamo al seguro. 

Tras varios aspavientos y paseos al rededor del coche con el móvil (yo buscando el teléfono del seguro, Tarek mirando en internet como sacar la gasolina), llamo a la grúa, acompañada por el señor de la gasolinera que me anima a llenar el depósito de Diesel, que con la mezcla no pasa nada. Si se equivoca la reparación la voy a pagar yo, así que prefiero seguir por la vía de "llamar a la grúa". Que ahora vienen. PF entre tanto ya está más que despierto, así que le meto en la Boba Air para comprobar solamente que ya le queda pequeña. Esta noche estamos haciendo pleno.

El señor de la grúa diagnostica que lo más seguro es llevar el coche a un taller. Que si me lo deja directamente en la puerta. "Pues mira, es que me he mudado hace un mes y todavía no tengo taller por la zona". "Y donde vives?" "En Mordor". "Hasta ahí hay que ir?" Pues vamos llamando al taxi rapidito, que si no llegamos mañana.

Total, que el coche, el señor de la grúa y yo nos vamos hacer una ruta gruística hasta Mordor, mientras que Tarek y PF irán en el taxi. Al señor taxista no le hace ni puñetera gracia nuestra super silla a contra marcha porque "le va a dejar marcas en el asiento" y nos ofrece un mísero elevador para nuestro bebé de 11 kilos. Creo que la mirada de Tarek y mía fue suficiente como para que no insistiera, y se contentó con poner periódicos entre el asiento y la silla como si eso fuera el escudo del Capitán América. Creo que era la 1 de la mañana cuando emprendimos la marcha.

La ruta con el gruísta bien, arreglando el mundo. El coche finalmente queda aparcado en la puerta de mi casa, a la espera de que el lunes venga otra grúa a llevarlo al taller, cuando yo encuentre uno.

En eso me ayudó mi vecina, que es como las páginas amarillas del pueblo. Cuando les llamo efectivamente parecen gente maja y me dicen que lo lleve cuando quiera, o más bien cuando quiera la grúa. Mi madre viene a hacerse cargo de PF y a prestarme su coche para que yo pueda volver del taller.

Cuando llega la segunda grúa en 48 horas, volvemos con la ronda de preguntas. "Así que le pusiste gasolina? Cuanta?" "10 litros" "Bah, llénalo de Diesel y listo" "Me pagas tu la reparación si sale mal? Pues hala, tira para el taller". 

Abro el coche de mi madre, salta la alarma. Lo cierro, vuelvo a abrir, vuelve a saltar. Cierro, abro la puerta, no hay sirena pero el coche no arranca. Vuelvo a empezar desde el principio. Salimos. Aparco el coche delante del taller. No consigo sacar la llave. Vuelvo a arrancar, vuelvo a apagar, la llave no sale. Descubro que tiene truco. Salgo, dejo mis datos en el taller, que esta tarde me lo dan. Vuelvo al coche de mi madre, vuelve a saltar la alarma. Me dan ganas de enterrar mi carnet de conducir.

El concepto de tarde es amplio en Mordor. De hecho, el taller no tiene hora de cierre, se van cuando se aburren. Me entregaron el coche a las 9 y pico de la noche, después de pasarme 2 veces por allí (vale, realmente iba al super de al lado, pero ya que estoy....). Pago, me llevo el coche, me acerco a la gasolinera más cercana, espero a que la chica mas lenta del universo eche 20 euros en su coche (y coja guantes, y busque el bolso, y se mire en el espejo, y haga manitas con el novio.....) y por fin puedo dar la aventura por finalizada.

Ahora solo nos queda esperar que la próxima vez que Tarek eche gasolina no se le aparezca la manguera negra que le persigue hasta en sueños y recuerde que la verde, en su caso, si es su amiga. Cruzad los dedos. 

viernes, 10 de julio de 2015

La vida en rural


Nunca jamás en 4 años y medio de blog había tardado tanto en volver a escribir un post. Ni siquiera cuando me mudé a Egipto. Me duele, ese mes en blanco me duele lo que no está escrito, pero como ya no lo puedo cambiar, tendré que asumirlo. Un mes en blanco, no me lo puedo creer. 

En este mes hemos desecho cajas, muchas pero no todas. He encontrado la aspiradora, he reorganizado armarios, he tirado trastos (muchos menos de los que debería), he organizado el minialmacén de la tienda. Me he acostumbrado a ordenar y limpiar otra casa, que gracias a una mejor distribución, o simplemente porque el piso anterior era como el agujero del infierno, ahora tardo menos de la mitad en tener la casa el doble de limpia y ordenada. El tiempo que me sobra me encantaría invertirlo aquí, pero tengo un miniterro que aporrea cualquier teclado que esté a su alcance.

En este mes PF al fin se ha lanzado a caminar, y va cual guerrero del oeste borracho de una esquina a otra. También ha demostrado que sabe subir y bajar escaleras como si lo llevara haciendo toda la vida, para disgusto de sus padres que ya no saben que hacer para mantenerle lejos de ellas. Se dedica a perseguir a los perros en el jardín, ya que ellos han decidido que a no ser que haga mucho calor, su reino está en el exterior. Se pega baños en el minicharco del jardín, se quita los pañales en un arranque de exhibicionismo en el balcón y en general vive feliz comiendo nectarinas como si no hubiera mañana y enganchado a la teta cada vez que pilla la oportunidad.

Sr. Marido, además de zamparse una mudanza con todas las consecuencias, se ha hecho amo y señor del cuidado del jardín y lo riega con una regularidad inusitada en él. Si ya de paso lo mantuviera ordenado sería la leche. También ha tenido tiempo de sacarse el carnet de conducir, y de empezar a trabajar al fin en condiciones, aunque sea de forma temporal. Lo disfrutaremos mientras dure.

Blues y Jazz como digo, viven a caballo entre el jardín y las sombras de casa cuando el calor aprieta. Disfrutan de robar palos, de tumbarse al sol (si, yo tampoco me lo explico) y de mordisquearse mutuamente cuando les apetece trastear un poco. Ahora no corren por el pinar, si no por vias pecuarias. Vamos, que mal no se lo pasan.

Yo por mi parte he tenido tiempo de acabar, al fin, el curso de lactancia de la UNED. Hoy ha salido la nota final y puedo decir medio orgullosa que he terminado con un 9,5, aunque el curso no ha sido todo lo intenso que esperaba. He retomado poco a poco mis prácticas de porteo, e incluso he tenido tiempo de abrir la tienda. Os invito a echar un vistazo y contarme que os parece. También me he hecho amiga del frutero, del reparador de la caldera, de las chicas de correos, del señor que pasea un cocker por mi calle, y en breve seguramente del dueño de la librería. Cosas de pueblo pequeño.

También me estoy acostumbrando a pasar casi medio día sola en casa, con PF, los perros y SantaMadre que está convencida de que sin ella no sobreviviría (y razón no le falta). Mi vida de empresaria / madre en casa con un bebé está siendo bastante más absorbente de lo que pensaba, pero a la vez más apacible. PF y yo nos vamos acostumbrando a ser solo él y yo, con lo bueno y con lo malo. Cuando llega su padre no me quiere ni ver si no hay una teta o una tortita de maíz de por medio. No le culpo.

La vida en rural me está dando la calma, la distancia, la paz y la libertad que necesitaba en este momento. He pasado un año centrada en un montón de cosas, y ya me tocaba un respiro. Ahora me queda disfrutar de mi hijo, de mis perros, de mi casa y de mi marido cuando se deja. Pero la vida en rural, entre mosquitos inmortales, casas de piedra, caballos, vacas, viñedos y perales nos va a volver a traer muchas cosas que nos faltaban. Entre otras, inspiración y ganas para seguir escribiendo.

Desde Mordor, os echaba de menos. Bienvenidos a nuestro verano rural. 

viernes, 29 de mayo de 2015

La mudanza

Sobreviví. Por enésima vez en mi vida, he vuelto a meter todo en cajas y me he vuelto a mudar. Pensé que después del traslado a Cairo esto sería pan comido, que nada podía ser peor que hacer una mudanza en avión. Ilusa....

Mudarse es una putada. Cuando además se junta con cuidar a un terrorista de un año, trabajar, abrir una tienda y terminar los cursos de formación, el tema ya es como para morirse. Para ahorrarnos curro, decidimos contratar una empresa de mudanzas. La gente de mi al rededor me decía que eso era un chollo, que ellos lo hacían todo, que así no me iba a tener que preocupar por nada. Y una mierda. Cierto es que no he tenido que cargar con cajas, ni mover el sofá, ni cargar un camión, pero a cambio he estado a punto de perder la vida por un infarto de miocardio varias veces. 

Los hombres de la mudanza son como el Huracán Katrina. Entran y arrasan. Con todo. Sin miramientos. O al menos no con los miramientos que una espera. Su sentido de la lógica y el mio son totalmente opuestos, y aunque ellos insistieran en eso de "nosotros hacemos esto a diario y sabemos lo que hacemos", lo que está claro es que ellos se mudan poco, o eso o no tienen hijos. 

Me advirtieron que separara todo aquello que iba a necesitar, o que quería tener localizado. Yo previsora de mi, había preparado 2 mochilas, una bolsa con los pañales de tela del enano, y mi bolso. Le pedí a Tarek que bajara todo lo nuestro al coche, y guardé las llaves en el bolsillo de mis vaqueros. Dejé mis deportivas en una esquina del salón y la bolsa de pañales encima de la cama de la habitación de PF. Todo controlado. 

El segundo paso fue definir qué se venía y que no. Yo lo dejé claro: Se viene TODO. Todo? Si, todo. Lámparas y cortinas incluidas. Les advertí que un par de muebles irían a tirar para que no fueran cuidadosos, y listo. Pero debe de ser que en el proceso de comunicación algo se perdió. 

A lo que yo me refiero con todo: Pues lo dicho, todo, espejos, lámparas y cortinas incluidas. Eso si, no hace falta esforzarse en embalar cada PUTO clip. 

Lo que ellos entienden por todo: Señora? Esta lámpara viene? Si, esa lámpara viene, y por cierto, te has dejado las cortinas de las 2 habitaciones, que también vienen. Señora, esas zapatillas vienen? No, alma de cántaro, esas zapatillas me las pongo si no te importa. 

Lo que ellos entienden por "El Somier va a tirar" se convierte en "El colchón y el somier van a tirar" y yo tengo que salir en rescate del pobre colchón, o si no tendré que dormir en el sofá. 

La habitación más desastrosa de la casa siempre ha sido la pseudohabitación de PF, que sigue siendo tendedero - almacén de ropa - habitación de los trastos. Curiosamente, es la que menos tardamos en recoger. Ellos se ponen con la estantería, yo me encargo del armario. Salgo un momento a beber agua, cuando vuelvo, veo que bajan las últimas cajas de esa habitación. La cama está vacía. Busco a Tarek: "Cariño, reza todo lo que sepas. Como tu hijo cague antes de que lleguemos a la otra casa, no tenemos pañales, los acaban de meter en una caja". Creo que ha sido el momento más terrorífico de toda la mudanza. 

Unas 4 horas después todas mis mierdas cosas ya estaban embaladas, incluidos todos los clips del universo sideral, así que quedamos un par de horas después en la casa nueva, que antes hay que comer. Las llaves del coche, siguen sanas y salvas en mis vaqueros, así que llegamos sin incidencias a Mordor, que nos recibe con un sol de impresión. "Tarek cariño, me pasas mi bolso para sacar las llaves? Tu bolso? Yo no tengo tu bolso. Perdona? No habías bajado todas nuestras cosas al coche? Si, las mochilas, pero no tu bolso". Hago memoria, mi bolso estaba encima del mueble de la tele. El huracán Katrina arrasó ese mueble en un visto y no visto. Mi bolso, con mi cartera, mis llaves, mis tarjetas.... va en el camión de la mudanza. Ole. 

La vecina y las pocas llaves que tenía Tarek nos salvan del apuro. Mi madre nos invita a comer. Yo encontré mi bolso en la segunda caja que abrí. Los pañales en cambio, tardaron 24 horas en aparecer (menos mal que yo ya había dejado un par de ellos en casa), igual que las sábanas, así que hubo que dormir directamente sobre el colchón que casi acaba desahuciado. Pobrecillo, con el buen servicio que hace.

La primera mañana desayunamos así:


A cambio, ahora cuando voy al super, veo esto. Sin duda, ha valido la pena.


lunes, 11 de mayo de 2015

Un año, un proyecto nuevo



Te lo dicen desde el primer momento "disfrútalo que pasa volando", y tu piensas que es imposible y que tienes toda la vida por delante. Y muy pronto te das cuenta de que es una de las mayores verdades del mundo infantil. 

A las 13:27 de hoy, PF cumplirá su primer año. Ha pasado de ser un bebé tranquilo, fácil, comilón, niño trampa.... a un beboncho imparable, intenso, inquieto, curioso, con el que puedes pasar de la desesperación a la carcajada limpia en un segundo. El enano que a los 7 meses me empujó por primera vez cuando quise darle un beso sigue en su línea, "quédate cerca pero no me agobies demasiado". Brazos si, besos no. Los momentos de mimoseo son joyas que disfruto todo lo que puedo. 

Sigue siendo grande, sigue siendo fuerte, sigue siendo un culo inquieto, capaz de escalar sobre camas, sofás y hasta ponerse de puntillas sobre superfícies mínimas, todo sea por llegar a su próximo objetivo. Su próximo reto, conseguir andar solo más de 2 pasos. Es divertidísimo verle, cada vez que se suelta de algún mueble da gritos de emoción. 

Hemos sobrevivido. O más bien, me ha sobrevivido. Yo era una chavala joven e inexperta con un bebé en brazos y muchas ganas de hacerlo bien. He metido la pata 1000000 veces, pero en general, creo que los 3 hemos disfrutado del camino y del aprendizaje. Yo firmaría por otro año igual de bueno con él. 

De la mano de PF vino también mi proyecto. Quizá fue ese día en el que tuve que dejar a mi bebé de 7 semanas e irme a trabajar. Quizá fue lo mucho que tengo que agradecerle a la teta y el porteo, porque tengo claro que sin ambas cosas yo me hubiera vuelto loca hace mucho tiempo. Quizá fue la necesidad. No se que fue, pero si se que sin PF, esto nunca existiría. Porque todo lo que he aprendido en este año, todo lo que me ha llevado hasta aquí, ha sido gracias a él. Y por eso, aunque no me pueda estrenar oficialmente, hoy tengo que hablaros de lo que PF ha conseguido crear. 


Cool and Carry. Ya os dije que nunca fui la mejor eligiendo nombres, pero este si me gusta. Podría elaborar una teoría larguísima sobre la filosofía de C&C, pero creo que es absurdo. C&C es mi pequeña tienda online, en la que he intentado reunir todo aquello que, durante este año, me ha ayudado a sobrevivir, me ha sido práctico, o simplemente, me ha hecho sonreír un rato. 

La estrella de la tienda es, obviamente, el porteo. Soy muy fan de portear a PF, me soluciona la vida, me da libertad, me divierte, me hace sentir bien, y creo que el también. PF es un niño criado en brazos, cuando no se tira de cabeza al suelo, y yo, una yonkie de las mochilas, las bandoleras, y poco a poco los fulares. 

Sobre el resto, pues C&C no sería mía si no hubiera algo de ropa rockera, algo de ropa para ir a la playa, algo de juguetes y puericultura infantil... Una amalgama algo extraña, pero que al final creo que es fiel reflejo del año que hemos vivido. Cuando abra, si os apetece, echáis un vistazo y me decís que os parece. 

C&C es también un proyecto para mujeres. Para mi, para no tener que separarme de PF. Para Eva Tarín, la magnífica diseñadora web que, con su hija a la teta, está creando ese rincón tan chulo. Para las muchísimas mujeres que trabajan detrás de cada marca. Para la maravillosa artesana que muchos ya conocéis y que está preparando cosas preciosas, hechas a mano, para que las disfruten otros niños, como lo han hecho el mio y los suyos.

Y por último, C&C es un proyecto para hombres. Para el mio, que se esfuerza cada día en apoyarme. Para todos aquellos padres involucrados en la crianza de sus hijos. Para los valientes que se animan a portear, y que cada día saben más. Para los que luchan por sus familias y disfrutan de sus hijos. Hemos pensado mucho en vosotros en cada paso que hemos dado, y esperamos que poco a poco os podamos ayudar a encontrar un hueco propio en un mundo tan femenino. 

Pronto esperamos tenerla abierta. Mientras tanto, Tarek y yo, nos vamos a celebrar el cumpleaños de la personita que más queremos en este mundo. PF, gracias por enseñarnos tanto. Gracias por iluminarnos durante los últimos 365 días. Felicidades por tu primer año. Te queremos por encima de todo. 

jueves, 7 de mayo de 2015

De cumpleaños, mudanzas, y necesidad urgente de ideas


Imagen de www.helpyapp.es

Despacito y buena letra, las cosas de uno en uno, quien mucho abarca poco aprieta... Todo eso son frases que a mi me suena, pero aplicarlo, pues va a ser que no. 

Mi proyecto va bien, gracias. Los que me seguís por Facebook e Instagram ya habéis visto una fotillo, y prometo que el lunes os cuento de qué va la historia. También os anuncio que mis cursos van bien, gracias, el de lactancia va casi casi al día y el de porteo, empezaré en breve las prácticas gracias a la llegada a mi vida de Manuelín, mi muñeco de porteo. Eso, si PF lo permite, porque Manuelín y el se han hecho colegas y creo que se lo quiere llevar de tapas. A lo mejor aprovechan y se van de juerga el lunes, que es el primer cumple de mi enano y necesita amigos para celebrarlo. 

También os conté que estábamos buscando casa nueva. Pues bien, el fin de semana pasado, al fin, tras 5 meses de búsqueda, encontramos el sitio ideal. Está en Mordor, pero os aseguro que vale la pena. 

Resumiendo, que pese a haber empezado con el tema proyecto allá por noviembre, y buscando piso desde enero... Voy a abrir negocio y mudarme a la vez, todo esto coincidiendo con el primer cumpleaños de mi hijo. Eso, si no me da un infarto antes. Para ejemplo, mis últimas 48 horas:

Miércoles por la mañana:

- A las 11:30 hemos quedado en Mordor con con la dueña de la casa, para firmar el contrato de alquiler. Nos juntamos allí con SantaMadre, mi tia, y las 2 tías de la dueña que van a ser mis vecinas. Un trámite de media hora se convierte en 2, ya que hay que medir, sacar fotos, ver muebles que se han quedado en la casa y que a lo mejor nos valen.... Salimos de Mordor a las 2 de la tarde, hay que pasar por el super porque no tenemos ni para hacer espaguetis. En lo que Sr. Marido hace la compra, yo me paso por una mensajería y me peleo por teléfono con otra. Pongo una lavadora en lo que Tarek cocina. Duermo media hora, me tomo un té para ser persona, PF me lo tira por encima. Mi quemadura y yo nos vamos a trabajar, 3 horas de clase de alemán me esperan. 

- 18:00h Llamada perdida de número desconocido. En lo que mis alumnos terminan de hacer un ejercicio, devuelvo la llamada. Es el abogado de extranjería, que me devuelve la llamada para la renovación del NIE de marido. Apunto papeles como buenamente puedo, me vuelvo a clase. 

- 20:00h Mail de un proveedor, que necesita que le firme el papel X para que me puedan cobrar. Escribo a Tarek, que sube al niño al carrito a toda leche, y sale pitando a la reprografía del pueblo para imprimir el papel antes de que cierren. Mi nueva vida de empresaria está pidiendo una impresora a gritos. 

- 21:00h Llego a casa, cena, Tarek se va a pasear a los perros con el niño. Entre tanto, recojo la casa, recojo la cocina, firmo papel, escaneo papel, mando papel. Bajo a buscar a los perros en pijama, porque no dejan que el niño se duerma. Les doy de comer. Colapso en el sofá viendo "La Voz". 

- 00:00h Nos vamos a ver "La Voz" a la cama, pero yo me desvelo. Miro el móvil, mail de proveedor. Me pongo a hacer cálculos mentales. En algún momento cerca de la 1 y pico de la madrugada, conseguí dormir. 

JUEVES:

7:45 y yo con los ojos como platos y los cálculos de la noche anterior en la cabeza. Me voy a la ducha. 

8:00 Tarek se levanta y se pone en marcha. Al cabo de un rato me da por pasarme por el dormitorio y me encuentro a PF sentado en la cama, mirando a su alrededor como quien se sienta a ver el atardecer. Tarek tiene una entrevista de trabajo, así que se plancha la camisa y se marcha a sacar a los perros. Yo me visto, recojo, preparo el bolso.... y recuerdo que a las 12:30 viene el comercial de la mudanza. Tarek vuelve de pasear a los perros y me encuentra recogiendo la cocina compulsivamente. 

10:30 Dejo a Tarek en la entrevista de trabajo. Poco antes de bajarse del coche se da cuenta de que se ha dejado la cartera. "No pasa nada, si te voy a venir a buscar". Le deseo suerte y me marcho. Me llama a los 5 minutos, que no le dejan acceder al edificio sin NIE, Acelero, aparco en casa, cojo al niño, subo a casa, cojo la cartera, bajo a coche, ato al niño, vuelvo al sitio de la entrevista (menos mal que está cerca), le doy la cartera. Llega tarde de narices. 

10:45 Según estoy entrando en Pozuelo de nuevo, llamada al móvil. "Hola mira, que soy el comercial de la mudanza, que estoy aquí en tu calle pero no encuentro tu casa". Flipo, pero le doy indicaciones, le espero con el coche en una esquina, hago que me siga. Aparco coche, saco niño, le cuento al comercial que yo realmente le esperaba dentro de 2 horas, así que la casa está en estado de guerra total. El comercial ve mi ciénaga, porque no tiene otro nombre, me da presupuesto, se marcha. No ha llamado a los servicios sociales, vamos bien. 

11:15 Me llama mi amiga A., a la que hace años que no veo, que está dando un paseo cerca de mi casa con su hijo, que si bajo. Si, por supuesto que si. En lo que me pongo los zapatos entra email de trabajo. Intento hacer una transferencia desde el ordenador pero PF decide usar el teclado como instrumento musical. Tendrá que esperar. Me voy a pasear con A. y su preciosidad de bebé, mientras que PF decide que por mucho que no camine todavía (se lo está tomando con calma el colega) prefiere el suelo que ir en brazos. Quien necesita un gimnasio teniendo a PF? 

12:20 Mientras me despido de A. en la puerta de mi casa, llama Sr. Marido. Que ya ha terminado la entrevista. Vuelvo al coche, meto niño, ato niño, le pongo el DVD para que no me la arme, me la arma igual. Me doy cuenta de que necesito urgentemente otra ducha, y solo han pasado 4 horas desde la anterior. Sr. marido me pregunta que si llegamos a tiempo, que el comercial de la mudanza tiene que estar al caer. Ay alma de cántaro, espera que te cuento... 

12:45 Cambio megapañal, hago la transferencia, reviso los mails, pido cita para Tarek en extranjería, llamo al abogado. Comemos. Quiero dormir pero tengo cosas que revisar, y esta tarde me espera un proveedor y una visita a Ikea. 

Y a todo esto, tengo un cumpleaños que organizar, para un PF que merece un cumpleaños bonito, y no una madre que a día de hoy no tiene ni puñetera idea de donde, como, cuando y con quien celebrarlo. No voy a montar la mundial, pero si me gustaría que cuando sea mayor, vea las fotos de su primer cumple y vea que sus padres al menos le pusieron una vela, una tarta y un mantel en condiciones. Ideas para madres desastres con el DIY para que mi hijo no sople su primera vela sobre un mechero? 

jueves, 23 de abril de 2015

Emprender


Creo que no es ningún secreto a estas alturas. En esta casa, por aquello de que comer es una necesidad bastante primaria, y lo de las clases de idiomas no nos va a dar como para pagarnos una jubilación, hemos decidido tirarnos a la piscina. Voy a emprender mi propio negocio. 

El qué, como y cuando os lo contaré en breve. Pero de momento, vengo a desahogarme. Porque eso de emprender suena super divertido, emocionante, "serás tu propia jefa", bla, bla, bla, bla. Emprender es, con diferencia, lo más estresante que he hecho en mi vida. Ni mudarme a Egipto. Si estoy ilusionada? Hace unos meses puede que si. A día de hoy solamente estoy muerta de miedo. 

Empecé las cosas con calma, buscando proveedores, buscando diseñadores, dándole mil vueltas a la idea. Pero como nada puede salir a la primera, hay proveedores que se caen, otros que llegan, diseñadores que te dejan tirada, y de repente te encuentras con qué tienes que abrir YA y tienes mucho hecho, pero te falta un huevo. Y así llevo yo desde el pasado martes. 

De repente, y gracias a encontrar a la diseñadora adecuada que me ha puesto las pilas, me veo eligiendo logotipos, visitando bancos, contratando un gestor, haciendo pedidos.... y flipando por el camino. 

Cada paso que doy me da un subidón de adrenalina tal, que parece que me hubiera metido Speed y subido el Everest al mismo tiempo. Pero a su vez me supone un estrés brutal, cada decisión me supone 4 tilas y muchas ganas de volver a fumar, me da la sensación de que si doy un paso en falso todo se irá a paseo. 

Nervios, miedo, mucho estrés, muchas ganas de estar en varios sitios a la vez, ese es mi día a día actualmente. Como ya os he pedido otras veces, cruzad los dedos por mi. 

jueves, 9 de abril de 2015

Una experiencia inolvidable


Salí de casa. No iba especialmente arreglada pero me sentía bien. Quería estar guapa, que ya tocaba. Cogí el coche, puse la música a todo volumen y disfruté del trayecto. Iba nerviosa porque no quería llegar tarde a mi cita. 

Llego, nos sobra algo de tiempo, damos un paseo. Cuando llegamos me siento extraña, hace mucho que no hago nada parecido. Charlamos un poco, le cuento mis expectativas, mi vida, mis planes. Parece que me entiende, conectamos, nos reímos... me siento a gusto. Su tacto es agradable, sus manos, aunque a veces me incomodan, me hacen sentir bien. 

Siento calor, me gusta. Me relajo, me distraigo, disfruto de la música de fondo, no recuerdo cuando fue la última vez que me sentí así. 

Toca volver a la acción. Sus manos sobre mi son una delicia, y aunque hay un momento en el que me duele, se que va a valer la pena una y mil veces. Si hasta lo echaba de menos. 

Llega el momento de la verdad. Toca, estira, mueve, revisa, define, vuelve a tocar... y a mi me va creciendo la sonrisa en la boca. Remata con un toque maestro que no puede ser mejor. Esto ha sido la leche. 

El sábado pasado pisé una peluquería por primera vez en un año. No me teñía ni me hacía las cejas en condiciones desde mi boda. La última vez que me corté el pelo fue en la semana 35 de embarazo y me hicieron un masacre que por suerte se arreglaron gracias a Madi y al paso del tiempo. 

Vuelvo a tener cejas. Vuelvo a mi pelo negro. Vuelvo a tener un corte en condiciones. Pasé 3 horas en soledad y relajada. Después de esto, yo me como el mundo.