miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nonabox de Noviembre

La caja Nonabox de Noviembre es una caja de las prácticas. Productos útiles para todas o casi todas y alguna monería, es decir, una caja bastante decente. 

Biocare - Crema Hidrantante:


Esta crema ya me vino hace bastante tiempo, y fue la primera que utilizamos con PF. Me gusta bastante, siempre le ha ido bien, y ahora tras probar otras marcas hemos vuelto a ella. El bote es de 400ml, así que tienes crema para una buena temporada. 

Tucuxí - Discos de lactancia:


Discos de lactancia 100% algodón, con una lámina impermeable y totalmente transpirables. Me ha gustado mucho el diseño, y para el siguiente embarazo creo que sin duda me pasaré a los discos de algodón en vez de los desechables. Los desechables se me acababan haciendo un burruño cada vez que me bajaba el sujetador, se me despegaban, etc. Estos tienen muy buen tamaño y creo que me darán menos problemas. 

En otras cajas en vez de discos de lactancia venía una bandana de la misma marca que también me parece preciosa. No les conocía pero me los apunto, me han gustado muchísimo. 

Revista Hola! especial niños:


Estuve a puntito de mandarle la foto a Eva de Opiniones Incorrectas, pero me pareció muy cruel picar a una pobre embarazada. Mira que yo no soy de cotilleo, pero pasé un rato bastante divertido leyendo. Hubo cosas interesantes y muchas otras para sacarles punta (somos mujeres, lo que nos gusta el despelleje), así que supongo que si yo le saqué jugo, Eva directamente nos podría hacer una tesis doctoral sobre la revista. Lo dicho, que me lo pasé muy bien :-P

Nasalmer - Descongestionante nasal:


Ya os conté cuando recibí el sacamocos que yo soy poco partidaria de estas cosas, simplemente porque a mi de pequeña me fastidiaba mucho que me metieran cosas por la nariz. Pero cuando llegó la caja, justo estaba PF bastante congestionado y recuerdo que miré el bote con cara de "por si acaso, mejor tenerlo". Finalmente no hizo falta, pero ahí está, a mano por si es necesario. Se de gente alérgica que ha usado cosas similares y dicen que va genial, así que supongo que si en algún momento le veo muy mal, echaré mano de ello. 

Nestlé - Bolsa de fruta Naturnés:


Ya sabéis que nosotros no damos ni papillas ni potitos porque hacemos BLW. Tras leerme los ingredientes y comprobar que no lleva ni sal ni azúcar ni nada similar, si que hemos pensado dárselo un día a ver como lo maneja. Ahora que ya come manzana (es la última fruta que ha probado) probaremos en breve. 

Nestlé - Tarrito Iogolino:


Es multifrutas y galleta. Idem a lo anterior, nosotros no damos potitos, pero se lo pondremos de alguna manera que pueda jugar con ello, solamente por ver que tal le parece, me viene bien para que haga prácticas con la cuchara (si, empapelaré la casa antes)

Lo dicho, una caja muy práctica, con productos a los que generalmente toda madre puede encontrar utilidad.

Os recuerdo que os podéis suscribir a Nonabox con un 10% de descuento pinchando aquí y utilizando el código NUBEAZUL. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Estudiar por vicio

Que ya era hora. Este verano os conté que mi intención era formarme en educación, concretamente en educación infantil, y tenía mis dudas sobre que tipo de curso elegir. Pues bien, finalmente opté por matricularme en FP de Educación Infantil a distancia, y cuando andaba mirando institutos, llegó el jarro de agua fría. Nuestro querido gobierno ha subido las tasas y la broma me costaba 400€ que en ese momento yo no tenía. Mi gozo en un pozo, este año me quedo sin estudiar. Y sé que no soy la única que sufrió la misma decepción, una pena que el dinero no nos permita formarnos como queremos. 

Siempre pienso que las cosas pasan por algo. Yo conozco las condiciones laborales en Egipto, pero no tenía ni idea de las de España, y cuando me fui enterando... pues creo que trabajar en determinadas circunstancias me costaría mucho. Y estudiar algo para solo ejercer fuera no tenía mucho sentido, así que supuse que simplemente llegaría mi momento de encontrar otro camino. 

Por otro lado, desde que nació PF cada vez me apetecía más formarme en cosas relacionadas con la maternidad. Quería profundizar en mis 2 grandes vicios, la lactancia y el porteo. Pero de nuevo, no me cuadraban las fechas, o no me cuadraba el precio, o no me acababa de convencer el tipo de curso... hasta que vi la luz. 

Fue pura casualidad, un comentario en Facebook, nombrando a la UNED. Lo consulté en la web y ahí estaba, la UNED ofrecía un titulo propio de enseñanza abierta en lactancia. Dura 6 meses, en ese momento lo podía pagar, todavía me podía matricular (era la última semana), y además me encantaba el temario y los profesores (entre ellos el Doctor Jose María Paricio, responsable de e-lactancia.org, la psicóloga Ibone Olza, o la neonatóloga Nadia Raquel García Lara, responsable del banco de leche del 12 de Octubre). Me faltó tiempo para matricularme, y a la mañana siguiente salí corriendo a pagar y mandar la documentación. 


Se que no es comparable con la FP que pretendía estudiar y que el sector no tiene nada que ver, pero me apetece una barbaridad. Dsde que nació PF acudo mensualmente a un grupo de apoyo, y en mi entorno a veces me preguntan dudas sobre lactancia porque saben que me interesa el tema. Quiero poder aconsejar desde un conocimiento más profundo, con más seguridad, con el respaldo de la ciencia, y creo que esta es la mejor forma de hacerlo. Si luego puedo hacer más cosas para ayudar a otras madres, bienvenido sea. 

Empiezo el 1 de enero, ya os iré contando que tal.

PD: PF hoy cumple 7 meses, en breve os cuento el bicho inquieto en el que se ha convertido. 

martes, 9 de diciembre de 2014

El carnet de madre que nunca me saqué

Yo hoy venía a contaros otra cosa, pero yo propongo y la blogosfera dispone. Saliendo de currar me he encontrado este post de Eva con el que me he reído tanto que no me ha quedado otra que contaros la otra cara de la historia. 

Creo que no es ningún secreto que Eva y yo, aún sin desvirtuar, nos llevamos muy bien. Pensamos igual en muchísimas cosas, tenemos un sentido del humor cruel parecido, y no miento si os digo que tenemos conversaciones de Whatsapp dignas del club de la comedia. Pero nos distinguimos principalmente en 2 cosas:

1. Ella tiene un embarazo ideal y yo la odio por ello (sin rencores)
2. El estilo en lo que a bebés se refiere. Eso se resumen muy rápidamente con 2 imágenes. 


Este es el último pelele que EVA le compró a NM


Este es el último jersey que yo le compré a PF

Queda claro, verdad? Lo curioso es que a mi las cosas que ella compra me parecen monísimas, solo que nunca se las pondría a mi hijo, y ella de momento no me ha llamado hortera a a la cara. 

En fin, que lo que es evidente es que a Eva le van a dar el carnet de madre no solo plastificado, si no hasta enmarcado (eso de combinar las fundas de la silla con la estación del año me ha dejado muerta) y yo... yo no llego ni a matricularme para el examen. 

Eso del carnet de madre se recibe si consigues pasar por absolutamente todas las fases consumistas por las que tiene que pasar una embarazada antes de tener al susodicho vástago. Y parece que todas con el mismo resultado, y que si no no vale. Al menos esa ha sido mi conclusión tras varios meses de observación. 

La primera parte del examen se desarrolla en la macrotienda de bebés más cercana a tu casa (o no, depende del nivel de exigencia de la madre, puede incluso que te vayas a otra comunidad autónoma). La prueba consiste en comprar todos los cachivaches de bebé que te parezcan absolutamente imprescindibles (y que luego seguramente no utilizarás), véase muebles de diseño, habitaciones convertibles, tronas espaciales, colgonas varias (y yo colgaría de los hue$%&$ a quien las vende) y lo más importante: EL CARRITO DEL BEBÉ. Deberás hacer un estudio de mercado sobre todos los carritos habidos y por haber, verlos y compararlos absolutamente todos, pasar varias noches en vela debatiendo con tu pareja, familia y comunidad de vecinos al respecto, y finalmente gastarte una pasta en comprarlo. Si eres madre bloguera deberás dedicar al menos 3 post al tema. Puntuarás con nota si el elegido es un Bugaboo Camaleon o un Stokke Xplory. El notable se otorga a cualquier otro modelo de estas marcas, y el aprobado decentemente a todo el resto de mercado.

Yo esto lo catee con nota. La primera vez que pisé una tienda de bebés de estas fue este viernes, con eso os digo todo. Mi carrito, por si alguien le interesa mi opinión sobre este tema, es un Asalvo Rodeo (no lo busqueis, el modelo ahora se llama Cobra) que le compré de segunda mano a Madi. Mola mil porque es un carro con solera, ha llevado a 2 de las niñas más famosas de la blogosfera antes de llevar PF, y tiene un manguito azul con calaveras que me hizo Madi. Pero toda mi investigación sobre el tema se reduce a que ella me enseñara una foto y yo asintiera encantada de la vida. Era un todoterreno y yo vivo en frente de un parque, que más puedo pedir? Por cierto, no solo catee si no que cometí pecado capital: Lo confieso, me regalaron un Stokke Xplory de segunda mano y lo revendí. Ese día supe que me quedaba sin carnet definitivamente. 

La segunda parte del examen es sin duda, la elección de la bolsa del carrito. Como bien nos ha aleccionado Eva en su entrada, si no tienes una bolsa panera plastificada y bordada con el nombre de tu hijo, no eres madre. Si vas a los extremos de Eva (al menos me congratula saber que la suya no es plastificada, gracias a Dios) como ya he dicho, te dan el carnet plastificado y todo. Si tu bolsa es negra, como la mia, te expulsan del club. 


Mi bolsa, que por cierto, también fue un regalo de Madi. Y que por si hay alguna duda, yo adoro porque me mola un montón. 

El carnet honorífico ya llega con el tema fundas. Si compras fundas para el carro, el carnet te lo dan enmarcado. Si las combinas con las diferentes estaciones del año, como Eva, creo que te preparan hasta un acto solemne de entrega. Sobre los diferentes estilos de fundas y su puntuación para el carnet os tendrá que hablar ella y no yo, porque mi máxima experiencia con este tema es ponerle una sabanita al capazo, otra al maxicosi, y ahora una funda polar a la silla. La funda polar, por si cabe alguna duda, es prestada. 

Conclusión, que es evidente que tal como me ha calificado mi compañera bloguera, soy una indocumentada, una sinpapeles de la vida. Y tu, que otras pruebas hay que pasar para tener el carnet de madre? Tu suspendes o apruebas? 

PD: Que sepáis que me estoy redimiendo, para la silla del coche me lo he currado un poco más, pero eso lo dejo para el siguiente post. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

De mudanzas, recuerdos cairotas y niveles de tolerancia


Por si el año no viene lo suficientemente ajetreado, este (o más bien el que viene) va a ser también un año de mudanza. Que conste que no ha sido mi decisión, es que no me queda más remedio. Por un lado, se me acaba el contrato de alquiler y o compro el piso o me tengo que marchar. Creo que no hace ni falta que diga que lo de comprar no es una opción ni viable, ni lógica. Por otro lado, 40 metros para 2 adultos, un bebé y 2 perrazos... No voy a decir que no se puede, porque claro que se puede, pero estoy un poco harta de saltar por encima de los perros y esquivar el carrito cada vez que quiero ir al baño. Un poquito más de espacio (y una terraza) no me vendrían nada mal. Soñar es gratis. 

En fin, que lo de la mudanza nos tiene locos. Primero porque no nos decidimos sobre la zona, a mi me apetece más montaña y más verde, pero el trabajo está aquí e irse muy lejos no tiene sentido. Así que buscamos en plan caótico, sin orden ni concierto, igual me pongo a mirar a 2 calles de mi casa que a 30 kilómetros. 

- Has visto que piso tan sumamente chulo, con jardín y piscina, y 100 € más barato de lo que pagamos ahora?
- Chulísimo, pero los 100 euros te los vas a gastar en gasolina para ir a currar. 

- Mira que piso tan luminoso! Pagamos lo mismo que ahora y podemos ir andando a trabajar. 
- Tiene una habitación
- Bueno, si total, colechamos, PF no necesita habitación
- Drew, no digas chorradas, que sin una habitación más estamos perdidos. 

Y así en bucle hasta el infinito. Me he dado cuenta de que el problema es que yo no he buscado piso en la vida más que cuando viví en Cairo. Y eso solo puede llevar al desastre, porque buscar piso en Cairo es un proceso caótico, como absolutamente todo lo que sucede allí, y sobre todo, te enseña a tener niveles de tolerancia extremadamente bajos. O altos, según se mire. 

Por hacer un resumen rápido, en un año y medio tuve 3 pisos diferentes: El primero una cueva inmunda por cuya ventana no entraba ninguna luz (y no es una exageración, estaba con luz artificial todo el día), famosa por las cucarachas que me entraban en el baño y que una vez se pasearon por mis pies en plena ducha. Es la única vez en mi vida que he necesitado armarme de coraje cada vez que quería entrar al servicio. De ahí pasé a un piso muy pequeñito, precioso, limpio, bien decorado y hasta con patio. Inconvenientes? Ni salón, ni tele (Y a mi la F1 ya sabéis que me gusta mucho), y que al ser un bajo con patio tenía una invasión brutal de arañas, además de algún visitante inesperado nada agradable (por si alguien recuerda la persecución de la cucaracha en pleno corte de luz a la 1 de la madrugada). De ahí pasé a mi piso definitivo, grande, con mucha luz, unas vistas preciosas, reformado... Vamos, el lugar ideal.... Si no fuera un 5º sin ascensor con una cocina que apestaba a gas una barbaridad, sobre todo si no cerrabas constantemente la llave de paso. Cuando volví a España, mi madre me confesó que estaba segura de que el único motivo por el cual no salimos volando, o no nos dio una intoxicación fue gracias a las ventanas de la casa, que no cerraban ni por todo el oro del mundo. 

La verdad es que ahora lo recuerdo con cariño. También recuerdo los 2 meses que Tarek y yo pasamos buscando otro piso, vimos auténticas maravillas. Todavía recuerdo uno con una colonia de hormigas en el baño, cuyo dueño nos insistía que era un chollo y que si queríamos aire acondicionado pagáramos nosotros la reparación. Todo muy normal. 

En fin, que volviendo a la búsqueda de piso en España, supongo que me tengo que centrar (por si en 4 años de desvaríos no os habéis dado cuenta, me cuesta, me cuesta mucho). Supongo que por muchas ganas de montaña, verde y cabras que tenga, me tendré que aguantar y vivir cerca del trabajo. También supongo que tendré que hacer caso al sentido común y buscar algo con un tamaño decente, eso si, con terraza. Yo sin mi terraza no vivo. Y sin un buen bote de anti insectos. Y sin un buen detector de gas, que desde que SantaMadre me dijo lo que me dijo yo no paro de pensar en esas ventanas mal cerradas salvándonos la vida. Deseadme suerte, o darme 2 collejas, a ver si me centro. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

De violencia obstétrica, la revolución de las rosas, y un poco de frustración.


Ayer fue el día internacional contra la violencia de género, y también el día contra la violencia obstétrica. El día de la revolución de las rosas, un día dedicado a todas aquellas mujeres que en su día fueron víctimas de la violencia en sus partos. 

Para mucha gente esto de la violencia obstétrica es una chorrada que se han inventado 4 hippies. Los señores ginecólogos nunca se equivocan, siempre están actualizadísimos, son amables y respetuosos y las mujeres tenemos que callarnos y dejarnos hacer. Eso de parir sin epidural es una locura y un atraso, y en el embarazo lo mejor es no leer, no escuchar otras experiencias, no vaya a ser que "la madre se asuste". Las que piden un parto natural (que todavía hay gente que se cree que eso es parir en la naturaleza) están jugando con la salud de sus hijos. 

Pues bien, yo a esa gente le digo que todavía no se han enterado de qué va el cuento. 

Que en España, en pleno 2014, las recomendaciones de la OMS en cuanto al parto normal (de 1986) no se cumplen. 

Que el ministerio de Sanidad sacó en 2007 una guía de atención al parto normal y 7 años después la mayoría de los hospitales siguen sin aplicarla. 

Que existe una ley de autonomía del paciente que obliga a que se nos informe de lo que se nos va a hacer y que tenemos que dar nuestro consentimiento. 

Que la mayoría de las mujeres que luchamos por un parto natural no estamos pidiendo ni más ni menos que eso, que se cumpla la evidencia científica y se respete la ley. Que de lo contrario, será el ginecólogo quien tendrá que explicarme a mi en que se basa para actuar de otra manera. 

Que esto no va ni de parir debajo de un árbol, ni de epidural o no epidural, ni de ir de hippie. Va de ciencia, de evidencia y de estudios. Va de no salir con secuelas, temporales o permanentes. Va de no poner en riesgo ni nuestra salud ni la de nuestros hijos. No va de ir de valientes, va de tener miedo, mucho miedo, a que alguien haga algo "porque siempre se ha hecho así" y una mujer o su hijo tengan que pagar las consecuencias el resto de su vida. 

Y quien crea que esto es una peli de ciencia ficción, le invito a sentarse y escuchar. Porque yo, todos los meses en las reuniones de EPEN sigo escuchando a mujeres que cuentan auténticas historias de terror sobre sus partos. Y otras mujeres que llegan inseguras, a veces asustadas, sintiéndose bichos raros y preguntándose si tienen derecho a querer otra cosa. A pedir únicamente eso que la OMS y el Ministerio de Sanidad consideran una atención normal. 

Lo que peor llevo de esta historia es tener que callar. Cuando me cruzo con una embarazada que me cuenta como le va, que dudosa comenta que no le tratan muy bien y que no sabe porqué le hacen ciertas cosas, pero que da igual, que está bien así. Porque en ocasiones lo veo venir, veo que, confiando en la profesionalidad de quien le atiende, se está metiendo en la boca del lobo. Que si tiene suerte todo irá bien. Si no tiene tanta, a lo mejor no tenga un recuerdo fantástico pero no sea un desastre. Y que si no, puede que salga con secuelas. Y mientras, estoy ahí, sonríendo y dándole ánimos, callada porque "a una embarazada no se le puede asustar". No me hace eso un poco cómplice?

Se que una mujer puede no querer lo mismo que yo en su parto, faltaría más. Pero sigo pensando que las recomendaciones están ahí para algo y que eso es lo mínimo que habría que respetar. Y sobre todo, que sea la mujer la que elija, no un mero cuerpo al que le imponen qué hacer. 

Si me preguntan, les contaré que mi experiencia fue distinta. La mayoría de las veces me tomarán por una hippie loca que quiere parir debajo de un árbol. A lo mejor algún día alguna se planteará algo y mi experiencia le servirá, quien sabe. Mientras tanto, yo seguiré escuchando a otras mujeres, ayudando cuando me lo pidan, y sintiéndome fatal cuando vea que no puedo evitar el choque de trenes. Mientras tanto, una rosa por todas las que sufrieron por confiar en la persona que se supone tenía que cuidar de ellas, por las que lucharon y no pudieron, por las que pelean a diario por cambiar las cosas. Las mujeres del futuro os lo agradecerán. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Psoriasis: Con la leche hemos topado


Las cosas del blog, que a veces te sorprenden. Nos quedamos en el capítulo anterior con mi supuesta imposibilidad para poder tratarme. Gracias a ese post, me llegaron 2 informaciones que contradecían la opinión de el médico que me vio ese día. Además, gracias a una vecina, pude pedir otra opinión más a un dermatólogo del hospital 12 de Octubre. Las 4 opiniones coincidían, por supuesto que había opciones para tratarme. 

El 24 de Octubre volví al hospital armada hasta los dientes con estos datos, decidida a encontrar respuestas. Mi gozo en un pozo. Me atendió una residente, muy maja y muy dispuesta a encontrar una solución, pero que me remitía a una reunión con otros médicos para discutirlo y tener diferentes opiniones. Quedamos en vernos en unas semanas. Perfecto. 

Cuando llegué a la cita estaba convencida de que esta vez no iba a haber ningún problema. Tenía bastante buena opinión del médico con el que me iba a reunir, y estaba segura de que en esta ocasión tendría una respuesta satisfactoria. Entramos al despacho, resumimos mi historial médico y pasamos a enumerar los diferentes tratamientos a los que podía optar:

- Cremas: Inútil, nunca me han hecho efecto. 

- Sistémicos (Pastillas): 2 de ellos descartados por el tema futuro embarazo, uno de ellos quedaba como posible opción. 

- Corticoides: Existe la posiblidad de inyectarme corticoides en las uñas. Son 2 pinchazos de anestesia y uno por debajo de la uña. La primera evaluación fue que "seguramente tu psoriasis esté demasiado avanzada como para que funcione"

- Biológicos; Y aquí entramos en el dilema "interrupción de tratamiento Si o No" y "Compatibilidad con la lactancia Si o No". Según e-lactancia, 3 tratamientos de los posibles tratamientos son Riesgo 0 y uno de ellos es Riesgo 1. Y asi se lo hice saber al médico. 

Vino el resto del equipo (unos 10 médicos más), y entre todos iban a decidir mi tratamiento. Antes de que me marchara, volvimos a resumir todo lo que habíamos hablado:

- "Algo más que quieras que tengamos en cuenta?"
- "Si, el tema de la lactancia. Además soy donante y me gustaría seguir siéndolo (no sabía si con el medicamento de riesgo 1 podía seguir donando). 
- Pero si tu hijo ya tiene 6 meses, ya no le das. 
- Por supuesto que le doy. 
- Y cuanto pretendes seguir?
- Tal como aconseja la OMS,  hasta los 2 años. 

Salí de la sala, totalmente alucinada por la conversación que acabábamos de mantener. Me volvieron a llamar a los 10 minutos. Ahí el cuento ya había cambiado. Que no, que al estar con lactancia mi única opción eran los corticoides inyectados. Que de biológicos ni hablamos. Volví a mencionar e-lactancia, incluso que el banco de leche me permitía seguir donando, pero fue imposible, el médico me aseguraba que estaba absolutamente seguro de que era incompatible. Quedamos en vernos para las inyecciones. 

Salí en shock. Y con dudas, muchas dudas. Por un lado, un médico al que tengo en MUY buena consideración y que se que no es precisamente una persona que no se preocupe por sus pacientes me asegura que está convencido de que el tratamiento no es compatible, y me propone un tratamiento alternativo. Por otro lado, e-lactancia y su riesgo 0, que siempre decimos que va a misa. Y yo ahora a quien creo?

Por la noche no conseguí dormir. A las 2 de la mañana me encontré en el salón, nerviosa y llorando. 3 pinchazos por uña... pero es que yo tengo 13 uñas afectadas. 39 pinchazos una vez al mes. En que momento se me ha ocurrido a mi acceder a algo así? No lo veo, no me parece una opción lógica, pero sigo sin saber a quien creer. Así que finalmente decidí pedir opinión a todo aquel que me la dio en primer lugar, además de volver a preguntar en el banco de leche. En las opiniones hubo una ligera disparidad, pero el banco lo tuvo bastante claro

Este viernes me pasé por allí, a entregar botes y ya de paso preguntar. Las neonatólogas no estaban en ese momento, pero quedaron en mirarlo en llamarme. Y así lo hicieron, incluso 2 veces. Su opinión: Uno de los medicamentos apenas tiene estudios, pero en cuanto a los otros 2, uno de ellos tiene 12 referencias y el otro 39, lo que consideran suficiente para que las conclusiones sean fiables. Esos estudios dicen que no hay riesgo, el banco considera que puedo seguir donando y obviamente si la leche que yo dono es segura para un prematuro, también lo es para mi hijo. Y a mi esa explicación me convence.

Hasta esta conversación pasé semanas bastante complicadas. Por un lado, las dudas sobre la disparidad de opiniones. A quién me creo? Considero que todos los médicos que he consultado son buenos profesionales, y que todos me han aconsejado con estando seguros de la información que ellos tienen.

Finalmente, la del banco de leche fue la que más me convenció (también tengo que decir que fue la mayoritaria), y en base a eso he decidido pedir mi expediente y trasladarme a otro hospital con la esperanza de encontrar un dermatólogo algo más afin. Ya os iré contando porque tengo la sensación de que va a traer cola.

Y desde aquí quiero dar las gracias a todos las personas que con toda su buena voluntad me han dado su opinión y me han intentado aconsejar, desde los médicos consultados hasta Acción Psoriasis (anda que no os doy la vara) y sobre todo al equipo del banco de leche. Si es que la que más gana donando soy yo. 

martes, 18 de noviembre de 2014

Nonabox de Octubre

La caja Nonabox de Octubre es una de cal y una de arena. Por un lado tiene productos que me han gustado muchísimo, y por otro lado, cosas que me han dejado fría. Opiniones hay para todos los gustos, he estado mirando en otros blogs y hay cajas que traían productos con los que se me hubiera caído la baba sin ninguna duda, así que solamente es cuestión de la combinación que me ha tocado en suerte esta vez (hay veces que algunos productos le llegan a unas un mes y a otras al siguiente, y de todas formas recordad que mi caja NO ES PERSONALIZADA, así que difiere un poco de lo que os podríais encontrar en la vuestra). En fin, vamos con ello. 

Aden + Anais -  Muselina: 

Fue lo primero que vi cuando abrí la caja y a mi con esto ya me tenían ganada. Recibí una de color verde en la primera caja y sin duda es uno de mis productos favoritos: Es suave, es ligera y es super práctica. La hemos usado de sábana y de manta y creo que es de las cosas más prácticas que tenemos, sobre todo en verano. Justo estaba planeando comprarme otra (cosa que acabaré haciendo aunque sea por vicio porque tienen estampados preciosos) así que me alegré muchísimo cuando la ví en la caja. Tanto, que la foto la hice cuando ya la había lavado, venía con una presentación mucho más mona pero me pudo el ansia!

Nuk - Chupete Cotton Party: 


Me vino ya en una caja anterior y ya lo probé con PF, tuvo éxito durante 2 minutos (algunos han durado menos). Lo regalaré, que tener chupetes siempre viene bien. A mi desde luego todos lo que me ha mandado Nonabox me han servido para tener claro que PF pasa de ellos sin tener que arruinarme comprando de todas las marcas. 

Sesderma - Nanocare: 


Esto, más que decepción, fue un "no lo entiendo". Es un gel de rejuvenecimiento genital, si, como suena. Ya vino otra crema de esta marca en una caja anterior y me gustó mucho, pero esto, al menos en mi opinión, que puedo estar equivocada, es crear necesidades donde no las hay. En la descripción del producto dice que también reafirma y unifica el tono, y si eso puede ayudar con problemas del suelo pélvico (cosa que desconozco), entonces cambio de opinión, pero si no de verdad que es un producto que no acabo de ver claro. 

Dormitilas - Lámina decorativa:


Me gusta mucho, tanto el texto como el diseño. Cuando nos mudemos y le monte una habitación nueva a PF probablemente le buscaré un hueco. 

We are knitters - Patrón:


Y esta fue la decepción. Es un patrón de We are knitters, para hacer un gorro. Por un lado, vale, te puedes hacer el gorro con tus agujas y con la lana que te de la gana. Pero si la intención es motivarnos para engancharnos a hacer ganchillo, no funciona. Yo estaba dudosa, alguna vez fantasee con intentarlo (en mis tiempos mozos hice punto de cruz) pero fue leer el patrón y ver eso de "monta 40 puntos, teje de la vuelta 1 a la 4... " y mi motivación se fue al traste. Creo que con el Kit completo casi seguro que al menos lo hubiera intentado, pero el efecto conseguido ha sido el contrario. 

Uriage - Crema de pañal 1º Change:


Conocía la marca pero no tenía ni idea de que vendían cremas para pañales. Una crema para el pañal siempre viene bien porque seguro que la acabamos utilizando, y a mi me apetece mucho probar una nueva. 

Resumiendo, aunque hay cosas que claramente no me han gustado, en mi opinión la crema de Uriage y sobre todo la muselina lo compensan, porque son 2 productos que me hubiera comprado de todas formas y ambos juntos ya casi cubren el valor de la caja. Y como ya he dicho, mi combinación no es personalizada, pero he cotilleado otras cajas de otras blogueras y había otros productos muy chulos. 

Os recuerdo que os podéis suscribir a Nonabox con un 10% de descuento pinchando aquí y usando el código NUBEAZUL.