lunes, 30 de marzo de 2015

Nonabox de febrero

De febrero casi ya en abril, pero en fin, es lo que tiene haber sido atacada por Murphy y sus virus, que le vamos a hacer. La caja Nonabox de febrero es... ambigüa. Según tus circunstancias puede ser la mar de útil. 

Nestlé - Leche de continuación:


Para las madres que usan leche artificial obviamente es un producto genial, porque no son baratas y es algo a lo que van a dar uso seguro. 

Bepanthol - Crema antiestrías: 


Idem, creo que hay pocas madres que no den uso a una crema antiestrías en algún momento del embarazo o post parto. Las mías por suerte han desaparecido, pero oye, siempre le viene genial a una amiga embarazada. 

Nivea - Crema Q10 plus antiarrugas:


Esto es una de las cosas que a mi siempre viene bien, porque reconozco que para lanzarme a probar cremas soy muy muy vaga. Ahí la tengo, nos miramos de vez en cuando, pensando si finalmente seré yo la que la abra o me la robará mi madre antes. 

Smileat - Potito ecológico: 



Potito ecológico de manzana y naranja, sin azúcares, conservantes o espesantes añadidos. El bote es bastante grande, así que para un bebé creo que incluso da para 2 o 3 veces. PF no se ha comido un potito en la vida y finalmente decidimos no desperdiciarlo intentándolo (iba a acabar de champú) y se lo dimos a alguien que si lo necesitaba, pero si tuviera que darle un potito, con este si lo hubiera intentado. 

Snazaroo - Maquillaje para niños:


Mi piel superalérgica a un montón de cosas agradece que sea para niños porque... lo pienso usar yo!!! Solo necesito una escusa deportiva para ponerme en modo friki y pintarme la cara, no lo dudéis. Y si PF se deja, también. 

Avent - Biberón: 



Complemento perfecto para la leche de continuación que trae la caja. Como dije, para las madres que le dan uso, es la mar de útil. Yo este biberón ya lo tenía e incluso lo he probado, pero ya sabéis que PF insiste en el envase original, no es nada personal. 

Nasalmer - Aspirador nasal: 


Cuando recibí el anterior escribí la una maravillosa declaración de intenciones hablando sobre que yo nunca usaría este cacharro. Pues muy bien, yo me mantengo en mis trece, pero Sr.Marido, aterrorizado por subirse a un avión con un niño moqueando, le faltó tiempo para sacarlo de la caja. Este nuevo modelo que ha sacado Nasalmer también lo ha probado poco después de que nos llegara, y dice que le gusta más que el anterior. 

Y hasta aquí la caja de febrero. Como ya he dicho, productos útiles para un gran número de madres, si usas leche de continuación, entre la leche, el biberón y el potito ya tienes 3 productos que usas seguro. 

Os recuerdo que podéis suscribiros a Nonabox con un 10% de descuento pinchando aquí y usando el código NUBEAZUL. 

viernes, 27 de marzo de 2015

10 meses, o de como mi hijo se convirtió en un miniterrorista



Cuando yo era niña, solía pasar el rato escuchando música, leyendo libros y jugando sola. Jamás he intentado meter los dedos en un enchufe, jamás he intentado beberme el detergente, jamás me he dado con el pico de una mesa. He tenido una infancia tan tranquila, que los únicos puntos que me han dado en la vida fueron los que me dieron en la operación de apendicitis con 19 años. Nunca me he roto un hueso, lo más chungo que he tenido han sido esguinces. Vamos, que a mi madre no la conocían en urgencias. 

Tarek en cambio decidió intentar hacer salto de trampolín dentro de su bañera cuando tenía 4 años. Con 5 quiso saber lo que pasaba si quemaba un montón de algodón en el baño. Poco después, su hermano le convenció de que podía volar, y estuvo a punto de saltar por el balcón para comprobarlo. Con 8 años le dieron más de 30 puntos en la frente. Con 10, se pegó tal bofetón contra un balacín que necesitó cirugía para reconstruirle la cara. Se ha roto 3 huesos y dislocado un hombro. 

Hoy no vengo a contaros cuanto pesa ni cuanto mide el enano, principalmente porque no tengo ni idea. Hoy vengo a llorar. Mi hijo ha sacado mi pelo y mis ojos, pero en lo que se refiere al espíritu aventurero.... ha salido a su padre. Estoy acojonada.

Yo aposté a que con 10 meses el colega ya habría empezado a andar. Por mi bien y por el del resto de la humanidad, me equivoqué. No anda, ni falta que le hace. Si tiene prisa por alcanzar algo gatea a la velocidad del rayo. Si ese algo está en alto tiene 3 opciones: Ponerse de puntillas, subirse a la caja donde guardamos sus juguetes, o escalar. Si, hace un par de días también sabe escalar. Todo un mundo al alcance de las destructivas manitas de mi enano. Soy muy feliz. 

De todas formas, no hay mal que por bien no venga, que no solamente nos ha desvelado a quién se parece, ni sus habilidades físicas, si no que también nos ha ido dando pistas sobre sus intereses futuros. 

- Ya sabemos que si fuera músico, sería batería. No solo porque lo primero que haga con cualquier objeto sea golpearlo contra el suelo, ni porque se muera de risa si hago ritmos dando palmas. Lo que nos ha dado la pista definitiva ha sido que uno de sus juguetes favoritos sean los platos de los perros. Ha aprendido a lanzarlos dándoles efecto para que rueden al caer y así hagan más ruido. Los perros definitivamente se han refugiado en nuestro dormitorio. 

- También sabemos que le va a gustar eso de colaborar con las tareas de la casa. Porque no hay nada más divertido y atrayente que el lavavajillas. Hemos descubierto que la puerta aguanta 10 kilos, porque PF se sube a ella, y saca absolutamente todos los cubiertos que pille a mano. Yo quiero pensar que me está ayudando a sacarlo. 

- Es tan sumamente colaborador, que también quiere ayudarme a limpiar el baño. No hay nada más divertido que el retrete, y sobre todo, que tirar de la cadena. Hoy creo que también ha querido ayudarme a limpiar, porque le he pillado con la taza abierta y mi ropa interior en la mano. Supongo que no encontraba la bayeta. 

- La escoba, y sobre todo los montones de pelos recién barridos son un manjar difícil de resistir. 

- Por seguir mirando el lado positivo, sabe gatear por encima de la cama, subirse a la mesilla y bajar la persiana. Por si se me olvida antes de ir a dormir. 

- El agua de la ducha le da un miedo horroroso, pero la del cuenco de los perros.... pasión y devoción es lo que siente por ella. Eso, o intenta decirme que tengo que fregar más el suelo,  

- Los libros que han sobrevivido a 5 de sus primos han tardado menos de un mes en ser destruidos por sus manitas. 

- Lleva un par de semanas avisándome de que tengo que hacer cambio de armarios, con la sutil técnica de abrir mis cajones y sacar todos mis jerseys. 

- También ha encontrado el cajón de las cacerolas y disfruta dando conciertos con ellas. 

- Suerte que solo hay un enchufe en uso en toda la casa a su alcance, y lo tengo controlado, porque no entiendo como una cosa pequeña y blanca puede llamarle tanto la atención a un niño. 

Que oye, dentro de lo que todo esto supone, no me quejo. Que el chaval también ha sido rápido aprendiendo, y ya entiende perfectamente cuando le digo que eso no se puede tocar porque se va a electrocutar / se va a abrir la cabeza / se va a cortar / necesito esa ropa / pongaaquílaopciónquecorresponda. Pero oye, una cosa es que lo entienda y otra que le mole. Ya ha desarrollado un eeeeeeeh quejicoso que suena totalmente adolescente y que, si supiese articular palabras, diría sin ninguna duda "joe mamá, ya te vale, siempre cortando el rollo". 

En fin, que el niño ha salido al padre. Pese a ello, yo pretendo cumplir mi objetivo, que es simplemente no tener que llevarle a dar puntos hasta que cumpla los 18. Tarek rueda de la risa cada vez que lo menciono. Ya veremos quien acierta, ya... 

miércoles, 25 de marzo de 2015

De hornos, médicos, enfermos y una madre que se va de fiesta


Que título más largo me ha quedado, la madre del cordero. Pero es que hubo tela, mucha tela. Esta es la historia de como, tras año y medio de exilio, un embarazo y 10 meses de crianza, con todo en contra, conseguí irme de fiesta y no morir del todo en el intento. 

Miércoles 11 de marzo:

15h: Sr.Marido, PF y yo nos subimos a un AVE en dirección Barcelona. Voy a hablar de psoriasis en unas jornadas farmacéuticas, así que no tendré mucho tiempo para hacer turismo, pero espero poder ver al menos el mar y que Tarek disfrute de Barcelona. 
Nuestra primera preocupación es que los viajeros de preferente no nos tiren del tren en marcha por subirnos con un miniterrorista que ese mismo día cumple 10 meses. 

17:30h: Llegamos a Barcelona después de un viaje en el que PF se portó genial, nadie quiso matarnos, y yo pude hasta dormir y leer. Que vivan los trenes y que viva el espacio enorme de los asientos en clase preferente. 

18:30h: Terminamos el check in en el hotel. Tengo una cena a las 8. Ni de coña me da tiempo a ver el mar. Cambiamos plan turístico por cervezas en un bar.

19:00h: Tomándome mi caña 0,0 con limón soy consciente de que me estoy acatarrando. Mando a Tarek a una farmacia, y decidimos volvernos al hotel, a ver si puedo encontrar a Murphy por el camino y darle 2 hostias por inoportuno. 

20:00h: Vestida y perfumada me planto en la cena. Consigo cenar sin un niño que me tire trozos de pan, con una conversación adulta y una comida estupenda. Tarek, que estaba en la habitación con el enano, también tuvo un rato bastante satisfactorio. 

22:30h: Vuelvo a la habitación. Paracetamol y a dormir. 

Jueves 12 de marzo:

4:00h: Me despierto con el dolor de garganta de mi vida. 

6:00h: Sigo despierta con los ojos tipo buho y preguntándome como narices pienso hablar en un escenario con la garganta como la tengo. 

9:15h: Lo bueno de estar rodeada de médicos es que alguno te pasa algo para poder abrir la boca sin morir de dolor. 

11:00h: Gracias a la pastilla milagrosa, he conseguido hablar de lo que tenía que hablar sin morir de dolor, y sin decir demasiadas barbaridades. Me siento satisfecha. 

11:30h: Vuelvo a mi habitación. Me encuentro un niño llorando y un padre desesperado que obviamente no se ha ido a turistear. A tomar por culo mi buen humor. 

12:00h: Damos un paseo por el jardín del hotel. A Tarek le ataca un cisne. 

12:15h: Nos vamos a la estación de Sants. Tarek expresa que le gusta mucho más Barcelona que Madrid. Y eso que solo ha visto la ciudad desde el coche. El viaje en Ave igual de bien, gracias. 

21:00h: Tras llegar a Madrid, irme pitando a dar una clase, volver a casa, irme a recoger a los perros, volver a mi casa de nuevo, y cuidar a PF sola hasta que llegó Tarek, solo me quiero morir. 

Viernes 13 de marzo:

22:00h: Hemos sobrevivido a un día de clases non stop desde las 11 de la mañana hasta las 21:00h. Decidimos que nos merecemos unas pizzas para cenar. Cuando ya las hemos sacado del horno, PF toca la puerta y se pone a llorar. La mano no está roja, parece que no es nada. Cena tranquilamente. 

23:30: Tras una hora de lloros intermitentes, me lo llevo al centro de salud. Que qué le pasa al niño? Pues no tengo ni idea, pero o le he pegado las anginas o se ha quemado la mano. El celador me mira con cara de "ya tenemos a la madre primeriza histérica que trae al niño porque llora". 

Ven al niño. "A lo mejor son los dientes" Pues mire, no, el niño no llora así por los dientes. Al volver a mirar la mano, tiene 3 ampollas como 3 soles. Pues va a ser que si se había quemado. Le vendan la mano entera, parece una pezuña de burrito. 


Sábado 14 de marzo:

9:00h: Niño con la mano vendada, padre con dolor de oídos y de garganta, madre con voz de camionero y garganta cual estropajo. Creo que está claro quien NO se va de concierto hoy. 

19:00h: Justo cuando están abriendo las puertas de la sala en el concierto que yo me voy a perder, me llevo al niño al centro de salud a hacerle una cura, tal como me dijeron. 

Al quitarle la venda, casi no quedan ampollas. Le ponen un vendaje bastante menos aparatoso. El enano no se queja de dolor. 

20:00h: Después de 200000 millones de "Hazelfavordevestirteylargartedeunavez" por parte de Tarek, me pongo mis vaqueros, unos tacones (bajos, estoy desentrenada) y mi chaqueta de cuero (no me cierra, pero que más da) y me piro. No me lo puedo creer. 

21:00h: He aparcado el coche en la calle en un sitio enorme sin dar mi vueltas. He llegado al concierto antes de que empiece. Me he encontrado a una amiga agobiadísima vendiendo merchandising y me he metido a ayudarla. Que si, que ya se que no vengo de concierto a currar, pero es que yo en las mesas de merchan me lo paso genial. 

21:30h: Me dan el relevo y me voy a la primera fila a pasármelo bien. Y eso es exactamente lo que hago, pasármelo de puta madre. 

23:00h: Tras cantar, bailar, volver a vender merchan, saludar a un montón de gente que no veía desde que me fui y perder la voz por el camino, me voy a mi casa. Mañana voy a flipar, pero hoy me lo he pasado MUY bien. 

23:30h: Llego a casa. PF dormido, no me ha echado de menos. Yo con un subidón brutal. Tarek se descojona cuando me ve entrar haciéndole señas y hablando en susurros. La voz se quedó en algún sitio entre la calle Princesa y mi casa. 

15 de marzo:

ME QUIERO MORIR. No puedo hablar y encima parece ser que he pillado una conjuntivitis. Pero valió la pena. 

16 de marzo: A las 8 de la mañana, la familia al completo pasa revisión en el centro de salud. Cura en los dedos para el enano, una semana de antibiótico para el Sr. marido y para mi. 

Conclusión final: Mi noche de fiesta ha supuesto 10 días de hospital de campaña, una semana de pastillas, mucho estrés, ha necesitado un poco de suerte pero....

QUE ME QUITEN LO BAILADO. QUIERO MÁS. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Hospital de campaña


El plan:
Ir a Barcelona el miércoles tarde porque tenía una charla el jueves. Aprovechar la tarde del miércoles para hacer turismo. El sábado, ir a un concierto que me apetecía mucho. Pasar el domingo en el parque en modo happy family. 

La realidad:
Pillé anginas en el AVE. La sesión de turismo quedó reducida a una cerveza con limón (sin tapa) en frente del hotel. La conferencia bien, gracias a pastillas varias. El viernes definitivamente caemos como moscas. El sábado, apurando las últimas fuerzas, me voy al concierto. El Karma, que es así de puñetero, me ha devuelto mi noche de fiesta en forma de voz de camionero. Tras una visita de TODA la familia al centro de salud esta mañana, tenemos diagnóstico. 

PF sigue con los dedos vendados tras quemarse con la puerta del horno. El rasguño del ojo que no sabemos de donde ha salido evoluciona favorablemente. 

Tarek tiene faringitis, que lo lleva bien, pero la otitis media que se ha pillado le tiene bien jo%&do. 

Yo tengo placas en la garganta y una fantástica conjuntivitis. Por si no lo sabéis, le tengo una fobia brutal a los colirios en los ojos. Tras una noche en la que PF durmió del tirón, yo llevo 2 sin dormir por la tos de los coj$%es

Soy la mar de feliz. Cuando resucite os cuento la noche de juerga. 

martes, 10 de marzo de 2015

Y yo, donde quedo?


Si hay una cosa que me cabrea desde que me quedé embarazada es que tenemos monotema en el blog. Y oye, que a mi me gustará mucho hablar de PF, pero no solo de bebés vive el hombre. Me encantaría contaros aventuras de Murphy y cosas similares, pero es que ni para Murphy tengo tiempo. Que no me oiga que la arma. 

Haciendo recuento, tengo un bebé, un piso (pequeño, pero con 2 perros que lo llenan todo de pelos), una mudanza pendiente (si, seguimos en ello. Por suerte, vamos definiendo el criterio de búsqueda), 2 formaciones en pleno apogeo, un proyecto en ciernes, un blog, un trabajo (que son pocas horas pero hay que hacerlas) y un marido al cual le gusta verme la cara de vez en cuando. Que cuando fue la última vez que me senté a no hacer nada? No me acuerdo. 

Tampoco recuerdo la última vez que vi una peli del tirón, ni la última vez que me di un baño caliente, ni la última vez que me hice las cejas en condiciones (solo hago apaños). La última vez que me corté el pelo fue cuando fui a visitar a Madi, teniendo PF 2 o 3 meses. La última vez que leí una novela fue "Los renglones torcidos de Dios" estando embarazada, y la última vez que me teñí el pelo fue en mi boda. No miento si digo que el último momento de ocio que tuve fue en Cairo. 

No me quejo demasiado, porque mola. Las formaciones me gustan, el trabajo no está mal, mi proyecto creo que va a estar bien y el blog siempre me ha dado alegrías. Mi marido es un santo y mi hijo también. Lo de la mudanza si que me tiene frita, a ver si encontramos algo pronto. 

El caso es que entre tanto "manda mails - limpia - juega con el enano - da teta - estudia" me empieza a faltar un rato para mi. Son 10 meses de crianza más 9 de embarazo en los que o bien he estado demasiado enferma como para salir, o demasiado ocupada en mi bebé. Y antes del embarazo no me pongo a contar, pero ya sabéis que con todo lo que pasó en Egipto tampoco es que estuviéramos para fiestas. En fin, que me empieza a pesar. 

Empiezo a tener ganas de tomarme un café en paz con una amiga. PF no me molesta, pero si que me agobia mucho estar pendiente de que no tire un vaso o similar, así que la opción es o buscar un sitio donde pueda jugar (chungo) o dejarle en casa. Y también tengo ganas de algún concierto, de ser por un rato Drew a secas y no solamente Drew mamá. Cuando salgo con el niño generalmente las conversaciones acaban girando en torno a él y por muy mono que sea, a veces me apetece hablar de cosas de adultos. 

Se que la solución es fácil, basta con dejar al niño con su padre o su abuela y salir. Pero me cuesta, me cuesta mucho. Por un lado pienso que hacerlo me vendrá bien, por otro, yo me puse como propósito no separarme de él (más que para trabajar) hasta mínimo el año, y queda tan poquito que me siento algo egoísta por no poder "aguantar". Por otro lado, si incluso a veces cuando me voy a trabajar me siento angustiada... como me voy a sentir si me marcho por un "capricho"?

Me he propuesto hacerlo más pronto que tarde, pero la culpa (Oh! La culpa! El sentimiento favorito de las madres!) me corroe. A veces, cuando tengo que conducir hacia el trabajo (hay uno de los cursos que me pilla a media hora de casa) pongo la música a todo volumen en el coche y vuelvo a casa como nueva, pero no puedo dejar de pensar en las ganas que tengo de poder disfrutar sin estar metida en el coche. Luego llego a casa, PF se me tira a los brazos y yo pienso que debería conformarme con ese rato de relax y no pedir más. 

Se que el hecho de estar tan ocupada es algo voluntario, y como ya he dicho lo disfruto, pero a veces pienso que donde me he quedado yo, yo misma en mi mismidad, y que si no debería recuperar un poco de esa Drew que fui y que se fue diluyendo al ritmo que me crecía la tripa. Si es que al final hasta voy a echar de menos a Murphy... 

Y vosotras? Cuando empezasteis a sentiros un poco más "vosotras"?

miércoles, 4 de marzo de 2015

Yo no soy una esclava


Si, estoy protestona y voy de polémica en polémica, que le vamos a hacer. Pero es que últimamente las cosas me pueden. Supongo que antes, cuando vivía más tranquila, podía pasar de casi todo, pero ahora que además de estar agotada, me paso el día peleando por tener una vida un poco mejor... pues supongo que las cosas me afectan más. 

Hace muchos años, cuando era niña, yo quería ser periodista. Quería viajar, quería escribir, quería tener una vida intensa. Me veía en un periódico, preferiblemente en internacional o en investigación, dando grandes noticias. Imaginaba una Drew más mayor pero con los mismos vaqueros, las mismas converse, y las mismas pocas ganas de depender de nada ni de nadie. Siempre me he imaginado trabajando y libre.

Hubo una época, cuando compaginar trabajo y estudios me permitió dedicarle más al trabajo que a la uni, en la que lo hice. No en el sector en el que yo me había imaginado, pero mi trabajo en el mundo de la música me gustaba. Me mantenía activa, disfrutaba, era un trabajo variado y sobre todo, muy absorbente. He trabajado noches, fines de semana, he tenido que volver al estudio un sábado por la tarde y he llegado a dormir en el suelo. Lo he disfrutado mucho. También me he estresado, agobiado, desesperado, y he deseado con todas mis fuerzas descansar o tomarme unas vacaciones. Todo tiene sus pros y sus contras, y no tengo claro cuando se inclinó la balanza hacia uno de los lados.

Creo que fue evolucionando poco a poco. Cuando tuve claro como funcionaba el mundo del periodismo una vocecilla interna empezó a decirme que el tiempo libre vale oro. Cuando decidimos buscar a PF y no teníamos intención de volver a España yo hablaba de las 16 semanas de baja como un lujo (en Egipto no hay). Semanas antes de parir, recuerdo decirle a mi jefa que no se preocupara, que a las 6 semanas yo volvía a trabajar sin problemas porque total, solo eran un par de horas. Y cuando llegó el momento, la angustia fue horrible. Solo una hora de separación de esa cosita pequeña que me necesitaba tanto era la mayor de mis pesadillas.

Esa ha sido realmente mi esclavitud. El verme obligada a salir de mi casa a trabajar, en vez de poder quedarme con mi hijo, que era lo que necesitábamos ambos en ese momento. Esclavitud es no tener libertad para elegir y yo no la he tenido. Yo he salido de casa a trabajar porque no me quedaba otra. Mi marido sale y lo disfruta. El, cuando se marcha, no piensa si su hijo tendrá hambre o si estará llorando. Claro que le echa de menos, claro que quiere volver a casa, pero sabe que su hijo está con su madre y que no le va a faltar de nada. Yo, como a día de hoy no me puedo desenroscar las tetas, me pregunto mil veces si necesitará algo.

Yo no quiero guarderías. No tengo hijos para que me los cuiden otros, los quiero cuidar yo. No quiero bajas insuficientes de 16 semanas. Tampoco quiero que me quiten los trabajos a tiempo parcial, porque si se trabajara fuera de casa prefiero estar 4 o 5 horas trabajando y volver a comer con mi hijo, en vez de dejarle también parte de la tarde. Quiero opciones que me permitan conciliar de verdad, como por ejemplo incentivar el teletrabajo (que puede funcionar muy bien, y lo digo tras varios años de experiencia), o la flexibilidad horaria. Quiero tener facilidades para crear mi propia empresa, y que me ayuden con los pagos de la seguridad social. Eso es para mi la libertad. Libertad para no perderme la infancia de mi hijo, para no arrebatarle la figura de apego que necesita tener a su lado, y para no morirme de hambre. Quiero poder elegir.

Es duro, y a veces se me hace cuesta arriba. Cargo con PF, con la casa, con tareas varias, con 2 formaciones y con varias horas de clases a la semana. A veces me gustaría tener más tiempo libre, me gustaría poder salir sola, me gustaría parecerme un poco más a la Drew de los conciertos y el trabajar a cualquier hora. Pero luego pienso en PF, y en su cara cuando entro por la puerta, y me doy cuenta de que las cosas son muy relativas. Que esto dura muy poco tiempo, y no vuelve. Los trabajos, las oportunidades, la vida social... esa siempre va a estar ahí.

El caso es que esta soy yo, estos son mis deseos, mis metas y mi forma de ver la crianza de mi hijo, No tiene que coincidir con la del resto de madres. Quien quiera volver al trabajo a las 16 semanas, o incluso a las 6, sin duda que lo haga. Porque lo que para mi es esclavitud para ellas es libertad, y lo que a mi me quita el sueño ellas lo esperan como agua de mayo. Y eso se tiene que respetar tanto como mi deseo de quedarme en casa.

Por eso, a las pseudofeministas que escribieron esto, les digo que por favor, no me llamen imbécil a la cara. Que yo no estoy esclavizada por cuidar a mi hijo, yo estoy esclavizada porque me tengo que separar de él para no acabar en la calle. Que sus guarderías se las queden para ellas, y que por dios no me quiten los contratos a tiempo parcial. Que yo no quiero ser como un hombre, no quiero su papel. Quiero que me dejen desempeñar el mío, el de mujer, el de madre que quiere, libre y voluntariamente, dedicar unos años de su vida al cuidado de su hijo. Que me ayuden a ganarme el pan sin separarme de él, que aumenten nuestras bajas ridículas, que nos ayuden a explicar a la sociedad que una mujer que se dedica a sus hijos es igual de válida e igual de valiosa que la que alcanza con gran esfuerzo su puesto soñado en su carrera laboral. Que no somos tontas, que sabemos hacer más cosas que cambiar pañales, que hay muchas formas de conciliar ambas facetas. Solo hacen falta ganas.

Yo quiero estar con mi hijo. Y tengo mil ideas en la cabeza para nuestro futuro. Lo que quiero es ayuda para que podamos hacerlas realidad juntos. Tan difícil es ayudarnos a conseguir eso?

martes, 24 de febrero de 2015

Nonabox de enero

Si, todavía voy por enero, menudo desastre. Entre polémicas varias y un problemilla casero que estamos intentando solventar, me he dejado el cerebro en alguna esquina y no doy con él. En fin, que vamos con la cajita Nonabox de enero. Este mes me ha gustado mucho, pero hay 4 productos que van a mi lista de favoritos. 



Colonia Denenes:  

Ya me vino una vez y me gustó, pero luego he optado por otras. En cualquier caso, para un viaje o para llevarla encima tiene un tamaño muy práctico. 

Naobay - Crema hidratante: 


Además de encantarme el envase, me gusta la idea. Es una crema hidratante para bebés, con ingredientes naturales y ecológicos. Se absorbe fácilmente y tiene buen olor. Yo sigo buscando la crema hidratante ideal para PF, así que me ha venido genial para poder probar. 

Funky Giraffe - Quitababas: 


A finales de enero andaba yo desesperada buscando quitababas con botón para PF (los de velcro se los arranca). No encontré ninguno (al menos que no tuviera ya), así que me empecé a desesperar y a recordar que en la caja de diciembre venían unos muy chulos que por desgracia a mi no me habían llegado. Justo al día siguiente llegó la caja a casa con el quitababas, que bien! No tuve suerte el mes anterior, pero este si. Me encantan, los diseños son geniales, el material es super suave, tienen buen tamaño.... y se cierran con botón. Un 10 para Funky Giraffe. 

Lilipinso - Casitas de papel para la pared:


Siento la foto destrozada, pero estaba pegando saltos con el babero y cuando me quise dar cuenta PF ya lo había enganchado. Son unas casitas de papel que se pegan en la pared montando una miniciudad. Prometo que queda bastante más aparente que en esta foto, de hecho es una buena idea decorativa... excepto si tus hijos y tus perros comen papel. Esperaremos a que crezca. 

Guía del niño - Anuario 2015: 


El año pasado me hinché a recibir anuarios pero este.. ni en la feria, ni en la caja... y a mi me hacía ilusión cotillear las novedades de este año... Así que me alegró verlo en la caja, tuve mi sesión de marujeo particular. Que no seré de ir de compras, pero me gusta leer lo que hay en el mercado. 

Kiokids - Mordedor: 


Está abierto porque no me dio tiempo ni a sacar la foto. En ese momento estábamos con la lucha del 5º y 6º diente, así que imaginad lo bien que nos vino. Me gusta mucho, tiene diferentes texturas y se sujeta guay. PF está deacuerdo conmigo, os lo aseguro. 

Y esto es todo por este mes. Dentro de nada traigo la de febrero, que está al caer. Y entre tanto, os recuerdo que podéis suscribiros a Nonabox con un 10% de descuento pinchando aquí y usando el código NUBEAZUL.