miércoles, 13 de octubre de 2010

Quiero querer.... o no. 2º parte

La mayoría de edad llegó y con ella los cambios. Con el tiempo había pegado el estirón, había adelgazado y me había estilizado. Además bailaba, jugaba al volley y montaba a caballo, por lo que estaba en forma.
Aqui llegaron ya los primeros novios "de verdad" (la relación con mi ex alemán acababa de termina y ya solo le quedó un breve reencuentro a los 20 años), y los primeros rollos breves. El problema era que yo seguía en mi linea de "hagoloquemedalaganaynoledoyexplicacionesanadie", y me liaba con quien me daba la gana y cuando me daba la gana. Consecuencia: Me pillé una fama de "pilingui" (por ser fina) que daba miedo, de hecho llegué a recibir amenazas por la calle y en el busca (si, tuve una infancia sin móvil, pero como nunca paraba en casa Santa Madre me puso un busca para localizarme). Y dolía, dolía mucho, porque nadie entendía que yo no hacía daño a nadie. Cuando tenía pareja era fiel, aunque es cierto que alguna vez cometí el error de irme con otro antes de dejarlo. Y cuando no la tenía, pues era libre para compartir mi tiempo como y con quien yo quisiera. Además, no se trataba de que usara a los chicos como si fueran de usar y tirar, realmente estaba buscando alguien con quien quedarme, pero no lo encontraba. A algunos no me valía la pena ni volver a llamarles, otros a los 2 días ya me habían aburrido.
 A los 19 me compré mi coche y empecé a salir hasta las mil de la noche 4 días por semana, (antes no podía porque llegar a mi casa en transporte público es complicado), huyendo de una situación familiar en casa muy complicada. Me pasaba el día fuera rodeada de gente porque era mejor que estar dentro.
Tras 2 años de locura y fiesta me enamoré hasta las orejas de un compañero de trabajo 12 años mayor que yo, yo tenía 21 y el 33. La relación duró apenas un año, pero fué muy intensa: Durante los 3 primeros meses fui "la otra" (sin comentarios...) y cuando al fin dejó a su pareja, prácticamente nos fuimos a vivir juntos. Además empecé a vivir la vida su ritmo, las fiestas y los bares dejaron paso a teatros, cenas y veladas en casa. La relación se acabó, y aunque pasé unos días malos, me recuperé rápido, sobre todo porque echaba de menos vivir una vida más acorde a mi edad y sin los dramas que le rodeaban.
Y a partir de ahi, prácticamente juntaba una relación tras otra: A las 3 semanas, conocí a mi siguiente pareja, J., con la que estuve casi 2 años. Y a los 10 días de dejarlo conocí a mi ultimo novio, N., que en buena hora entró en mi vida.
Al principio todo sobre ruedas, pero entre su ex, con la que tenía asuntos sin resolver, y los problemas con sus amigos, algunos de los cuales no me dieron precisamente un cálido recibimiento, la relación empezó a ser un tormeto. Intentamos vivir juntos, al mes se fue de casa. Lo dejamos y me arrepentí, lo que me costó 6 meses luchando para volver con el, mientras que el tenía la cabeza en volver con su otra ex o no (de nuevo, compitiendo contra otra mujer, lo odio). Y al final volvimos, pero la brecha entre los 2 ya era demasiado grande y justo antes de nuestro 2º aniversario lo dejamos. Entre otras cosas, yo empezaba a desear una vida estable, que viviera conmigo y casarnos y tener hijos en un futuro. Pero sabía de sobra que el no me iba a seguir en ese camino, el solo quería fiesta, fiesta y más fiesta, y por supuesto solo, porque debido a mi problema con sus amigos me prohibió (si, como suena) salir con el si sus amigos estaban presentes.
Así que en junio de 2009 me encontré sola por primera vez en mas de 5 años. Y de repente, oh, sopresa: A mi, la independiente y la que siempre hacía lo que quería, SE ME HABÍA OLVIDADO CÓMO ESTAR SOLA. Parafraseando el libro "Comer, rezar, amar", yo era como un perro: Dicen que los perros se parecen a sus dueños: yo me parecía a mis novios, mi personalidad quedaba totalmente anulada por el camino. Esto sumado a que lo que realmente quería era establizar mi vida junto a alguien, y que mi, hasta ese momento inexistente, instinto maternal apareció con una fuerza brutal.... digamos que tenía un problema y gordo.
Ese día empezó mi búsqueda.

5 comentarios:

  1. Me encanta. A cada post vas a mejor! ¡Adelante, mi valiente!

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  2. Se aceptan matizaciones, que a partir de aqui tu te sabes la historia.... Gracias wapa, pero de todas formas sigo sin tener tu arte!

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  3. Me siento identificada contigo en algunos aspectos que cuentas de tu adolescencia, tu forma de relacionarte con las parejas, etc.

    El instinto maternal es fuerte, pero no dejes que te agobie. Tomate tu tiempo para valorar tu situación, lo que es importante en tu vida. Como tu dices, para encontrar tu sitio.

    Entonces y solo entonces habrá llegado el momento de dar el gran paso y convertirte en mamá. Da igual como y cuando, lo único importante es que tengas la certeza de que eso es lo que quieres.

    Y te aseguro, que será lo más maravilloso de tu vida!!

    Un fuerte abrazo!

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  4. Gracias Ana, como tu dices encontraré mi sitio algún día y seguro que será maravilloso, de tanto leeros tengo muy claro que es duro pero que vale la pena.
    Un abrazo!

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  5. Plas plas plas!!!
    Me tienes realmente enganchada a tu blog!

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