miércoles, 7 de marzo de 2012

Crónicas de Romy: El día que me hice amiga de los taxistas


Que os puede parecer una tontería, pero en ésta ciudad es la mar de importante. 

Tras el enamoramiento del día anterior, tenía otra tarea pendiente: Ampliar mi radio de acción. Toda la zona que puedo recorrer a pie ya la dominaba, y si quería seguir conociendo al nuevo objeto de mi obsesión, debía poder moverme a puntos más lejanos. Y eso, en ésta ciudad, se llama Taxi. 

"Cursillo avanzado para coger un taxi en El Cairo"

- Hay 3 tipos de Taxis: Blancos, negros y blanquinegros (de éstos últimos no doy fe, porque nunca los veo. Pero si lo dice M. habrá que creerle, de hecho me señaló uno viniendo del aeropuerto)
- Una manera fácil de reconocerles es que el color de la matrícula es naranja (Ésto se lo enseñé yo a M., así que no se hasta que punto su afirmación sobre los taxis bicolores es fiable)
- Solo los taxis blancos llevan taximetro. Con el resto regateas. A mi me parece un coñazo y además me fío más del taxímetro, porque no controlo cuanto vale cada trayecto. Por tanto mi consejo personal es coger solo taxis blancos, aunque supuestamente el resto son más baratos. 
- Cuando paran, les dices la dirección por la ventanilla. Generalmente te dirán que si, aunque no tengan ni puñetera idea de lo que les estás contando. En ese caso, preguntarán o te pedirán indicaciones. Ahí es cuando yo voy jodida, porque solo se indicarles de vuelta a casa. También tengo que decir que hasta ahora ninguno me la ha liado demasiado parda. 
- Generalmente son taxistas majetes, te preguntan de donde eres, como te llamas, se presentan... Ahora, quien os diga que todos hablan inglés... Miente. Yo no he hablado más en signos en mi vida. 
- Éste transporte no es apto para gente que le tenga miedo a los coches. En general, no es una ciudad para nadie que se agobie con los coches. 
- El hilo musical es de lo más exótico. 

El DÍA 6 era el día clave. Mi objetivo, el Museo de Arte Islámico, ya que no está demasiado lejos (a unos 2km de Tahrir, que traducido al tráfico del Cairo, es como media hora de taxi), no es un mal sitio para ir sola y suponía que no me iba a ocupar mucho tiempo. Por cierto, es el edificio ese tan mono de la foto. Mi intención inicial era buscar la dirección en el mapa y soltársela felizmente al taxista, o enseñarle la guía directamente. Nunca sabré si hubiera funcionado, porque por suerte andaba cerca el novio de la amabilísima amiga de M. que me ha acogido en su casa, que al ver a donde iba me escribió una nota en árabe para el taxista.

Otra de las cosas "chulas" de El Cairo es que, siendo turista, si te ven parada los taxis prácticamente se te ofrecen. Así que tardé unos 30 segundos en encontrar uno (era por la mañana, en la hora punta no tienes tanta suerte, lo aseguro), y emprendí mi primer viaje en solitario en taxi. La verdad es que tras tantos días andando y peleando con los coches y las aceras, ir cómodamente sentada en un coche escuchando música (arabe, of course) es la mar de relajante. Adictivo incluso.

Demasiado bien iba la cosa. Al cabo de dos minutos, el taxista me propone un precio fijo por el viaje, en vez de contabilizar con el taxímetro. El precio obviamente es desorbitado en comparación con lo que cuesta el trayecto en realidad (y ridículo en comparación a los precios españoles) pero a mi me pilla despistada y le digo que si.... Mierda, cuando me doy cuenta es tarde. En cualquier caso, le castigó el Sr. de La Sexta: Saliendo de Zamalek se le rompió el coche. El amable taxista timador me pidió otro taxi y santas pascuas, y a llegar al destino en cuestión, el taxista incluso fue personalmente a pedir cambio (ya sabes a donde nos mandan los taxistas españoles si pagamos con un billete grande...).

Una vez en el museo, uno de esos pequeños detalles que me tocan la moral, pero que en cierto modo no son para tanto: Resulta que la entrada para visitantes egipcios cuesta 2 LE, pero si eres extranjero... te cascan 50LE. (Para cambiar de LE a € hay que dividir por 8, así que son apenas 6€, pero la diferencia tan absimal... jode). Al entrar, como ya viene siendo habitual me dan la bienvenida a Egipto (me la han dado ya como 100 veces, hasta la gente que te ve pasar desde el banco de un parque), me preguntan de dónde soy, me invitan amablemente a dejarles la cámara (no se puede pasar con ella) y me instan a disfrutar.

El museo bien, gracias. No es la leche, pero es bonito, sobre todo si te pones a pensar lo tremendamente antiguos que son la mayoría de los objetos. Os puedo contar poco porque el 90% de las explicaciones estaban en árabe, pero vamos, disfruté de la visita.

A la vuelta lo del taxi no fue tan fácil (me costó un rato encontrar uno vacío), pero a cambio me tocó un taxista que no me intentó estafar, que fue amable, y que atendió perfectamente a mis indicaciones para llegar a casa. Si, con 2 cojones, yo indicando a un taxista en El Cairo. He dicho ya que me siento muy orgullosa???

Por la tarde, la reválida: M. me había invitado a ver su entrenamiento, así que tras comer algo y una breve siesta, me tocaba volver a repetir la experiencia taxil. Ésta vez además, con 2 dificultades añadidas: Me iba a cruzar casi toda la ciudad (en hora punta, soy una valiente) y M. directamente me había escrito lo que yo tenía que decirle al taxista. Confiando tremendamente en mi capacidad de comunicarme en un idioma que desconozco, me lancé a la caza del taxi de nuevo.

El taxista no me inspiraba mucha confianda, pero no me miró demasiado mal cuando le indiqué el destino, así que me lancé al tema. Como no, nos metimos en un atascazo de cuidado, y yo ya iba viendo que no llegaba puntual ni aun llevando el taxista más rápido de la ciudad: En España tenemos la mala costumbre de respetar los carriles, pero mi taxista no tuvo reparo alguno en inventarse un tercer carril central en un puente que era claramente de dos.

Creo que más o menos en ese momento llamó M., para saber por donde iba. Me pidió que le pasara al taxista, dios sabe que le diría... Poco después pillamos un atasco monumental en la (maravillosa, por cierto) isla de Zamalek, que nuestro amigo taxista solucionó de una forma la mar de práctica: Reincorporándose al puente anteriormente mencionado, marcha atrás y por un carril destinado a salir, no a entrar. Por si alguien lo duda, el resto de los conductores ni parpadearon. Yo ya no me asusto, la verdad es que me hizo hasta gracia, pero el taxista no dudó en girarse hacia mi y, a través de gestos, medio disculparse argumentando que por éste camino había menos tráfico (doy fe, a partir de ahí fuimos mucho más rápido).

La puñeta me la hizo al llegar, porque no me dejó en la puerta del pabellón, de hecho según las indicaciones que me dio para ir andando, es que el tampoco sabía donde estaba. El pobre M., que tiene mucha paciencia, salió a buscarme, esperando que su entrenador no se diera cuenta (creo que tuvo esa suerte).

El entrenamiento bien, gracias. Me encantó verle jugar, sobre todo después de tantos años. Durante el entrenamiento viví otro de esos ejemplos de la simpatía egipcia que tanto me alucinan: Yo, que pese a lo que pueda parecer vergonzosa soy un rato, me quedé viendo el entrenamiento desde las gradas. Al cabo de una hora más o menos, de repente oigo que alguien me llama a mi espalda. Era el hijo del entrenador, que me lo habían presentado hace un rato y que venía a decirme que bajara a ver el entrenamiento desde la pista, que estar allí arriba era muy aburrido y que abajo me iba a gustar más. La verdad es que me daba algo de vergüenza, pero cuando se ponen amables es imposible decir que no y además, necesitaba su ayuda: Necesitaba un servicio con urgencia. Y ésto, que en España sería una chorrada, en Egipto quedó, lo menos, curioso.

Muerta del corte, le pregunto si sabe donde hay un servicio. Respuesta: "Hay uno abajo, pero solo para hombres, creo que no hay ninguno para mujeres". El flipe se me nota en la cara, ésta vez no he podido disimular. Pregunta a unos que pasan por ahí, que se lo confirman: El baño de mujeres está en el recinto de la piscina (Mordor, vamos), que si quiero puedo ir, pero si no, se ofrece a confirmar que no hay nadie en el servicio de hombres y quedarse de guardián en la puerta. Era eso o mi vejiga, así que no dudé en decirle que si no le importaba, le estaría enormemente agradecida. Efectivamente, cerró la puerta a mi espalda y se quedó cual fiero cancerbero vigilando mi intimidad. Casi le pongo un monumento.

La vuelta a casa no fue en taxi, fue en el coche de M., previa parada en un bar para fumar Sisha (él, S. y otro amigo más que se nos unió a la fiesta, yo me mantengo en el no fumar) y comer algo en un puesto de la calle. Al principio no andaba yo muy convencida, pero al final probé algo de Kofta que por supuesto estaba de muerte. Según M. y S., después de haber comido algo de ése puesto, mi sistema inmunológico ya está protegido ante cualquier bicho que pueda haber en El Cairo. Para vuestra tranquilidad, mi estomago no protestó.

Volviendo a casa, viendo las luces de la ciudad, las calles, los agujeros de las aceras, el tráfico infernal, el ruido constante, recordé mi casa, mi pinar, su silencio, su olor a campo... Y me di cuenta de que Madrid ya no tiene nada más que enseñarme. El DÍA 7, anuncié que, si nada lo evita, pretendo ser una habitante más de ésta ciudad que no quiero soltar. 

43 comentarios:

  1. Toma frase final. Sin anestesia ni nada.
    Ahi, CON UN PAR!!! De ovarios y de..... koftas jajjajaja
    ¡¡¡viva el Cairo!!

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    1. Es que o lo suelto así o no lo suelto! Besos!

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  2. No lo repitas más hasta que no te vayas, que se me encoge el corazoncito...
    Soy feliz porque lo eres. Me pareces una valiente y una apasionada de la vida. Debes hacerlo, TIENES que hacerlo. Sólo espero que sepan cuidarte, que ya sé que tú te cuidas.

    Por lo demás... sigo mordiendo uñas. Y me está empezando a convencer la parte positiva de que te conviertas en cairota :P

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    1. Así me gusta, viendo lo bueno! A mi también se me encoge el corazoncito al leerte, pero al menos hay que intentarlo, no? Besos mi niña

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  3. Pero de verdad te vas a ir?? AY, nena, qué valiente eres!! Pero no dejes de escribir, eh???

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    1. Al menos intentarlo no? Y no, lo que me faltaba es irme y quedarme sin blog, la nube viaja conmigo!!! Besos!

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  4. ¿Te quedas? Qué guay!!! Felicidades por tu determinación. Por lo de que haya taxistas que te intenten estafar, no te preocupes. De esos los hay en todos los países. Aquí también se hacen el agosto con los turistas. Un besote!!!

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    1. Lo que me dió rabia es ser totalmente consciente de la estafa... En fin, en el super también lo hacen y me aguanto, que remedio!

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  5. Ay qué risa jajaja aquí estamos Ferny y yo partidos entre el taxista espabilado y los baños femeninos situados en Mordor xD

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    1. Lo de los baños la verdad es que fue la mar de surrealista, jeje

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  6. Como????Una habitante del cairo???Ay madremia que te perdemos jejej La verdad es que tus dias alli son una aventura. La conduccion egipta es un poco peligrosa no??Yo iria cagada (asi finamente), el chico guardian del baño genial, el que no haya baño femenino muy fuerte, el museo chulisimo y que estes inmunizada de todos los bichos del El Cairo muy gracioso jeje Besitos egipcia. Muakkk

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    1. De perderme nada, sería solo geográficamente! La conducción, pues sinceramente a mi no me parece peligrosa, pero si eso lo desarrollo en otro post. Yo desde luego no me asusto. Mañana a lo mejor me voy a otro museo raro. Besos!

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  7. Que Alá nos proteja! Quien le iba a decir a aquella jovencita que hacía de recogepelotas que tantos años después iba a estar en otro entrenamiento, cogiendo taxis, viendo museos y comiendo cosas raras a miles de kilómetros de allí, con el hombre de sus sueños, y al que ya no dejaría escapar. Ya puedes tener una casa grande para albergar a todas tus amigas!!!

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    1. Eso eso!!!
      Queremos casa grande para ir a verte nenaaa!!!

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    2. Cuenta conmigo tambien, je, je. Yo me acurruco en cualquier rincón.

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    3. Buf, ya te digo yo que si me lo dicen en ese momento no me lo creo. La verdad es que a veces impresiona pensarlo... Y así me gusta que os apuntéis todas a la jarana, a ver luego cuantas venís de verdad!

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  8. Hoy tengo la sensación de haber disfrutado muchísimo más de tu relato, quizás porque es más largo o porque hablas más de tus sensaciones sobre lo cotidiando....
    Me ha encantado....
    Sobre la última frase....desde que nos lo soltaste la otra noche yo sigo en shock..., tu camino no ha hecho más que empezar....y cada vez creo más que aquel mundo te estaba esperando, por eso te ha recibido con los brazos abiertos....

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    1. Pues creo que a partir de ahora te va a gustar más, porque ya tengo más cosas que contar.

      Yo también creo que tenía que acabar aquí si o si, veremos si no se cruza nada. Besos!

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  9. Qué me dices!!! Qué te quedas??? Y vas a dejar todo lo de aqui??? Me parece que eres una valiente y que hay que aprovechar las oportunidades de la vida...
    Me ha encantado el relato de este dia... no has parado!!!

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    1. Irene, es que tampoco hay mucho que dejar... O si, pero creo que éstas cosas, o las hago ahora o ya me hago mayor. En fin, veremos si todo funciona como debe de funcionar! Besos!

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    2. Irene, es que tampoco hay mucho que dejar... O si, pero creo que éstas cosas, o las hago ahora o ya me hago mayor. En fin, veremos si todo funciona como debe de funcionar! Besos!

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  10. Valiente!! Estaba entusiasmada leyendo cada aventura, lo lanzada que eres a pesar de esa supuesta timidez, la gentileza de los taxistas y de los compañeros de M.
    Vamos, que tener un guardián de retrete, eso solo puede pasar en el Cairo!
    Pero muerta me has dejado con la última frase!!
    Me alegro que todas esas sensaciones sean tan estupendas que al 7º días hayas tomado esa gran decisión.
    Un beso.

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    1. Al final es supervivencia, o te lanzas, o ésta ciudad te come! Y lo del guardián, yo no paraba de pensar "ya verás cuando se lo cuente a las blogueras" que momentazo! Y la decisión, espero que nada me lo impida. Besos!

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  11. Sister!!!! Me has dejado de pasta de boniato!!! ¿Te quedas? ¿Really? Me alegro mucho por tí! Eso es que ha sido un flechazo! Pues ya lo sabes, ahora sí que me lo has puesto fácil para visitar un día Egipto, jejeje...Muas!

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    1. Eso espero! Y si, la ciudad y yo parece que nos llevamos bien. Aquí te espero, eh??? Muchos besos!

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  12. No entiendo nada! Urge post aclaratorio!

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  13. Que bien, me alegro mucho!!
    Lanzarte a recorrer la ciudad tu sola y en taxi, genial muy valiente!!
    un besote

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    1. Se hace lo que se puede :-) Besos guapa!

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  14. Ay nenita, cuánto me alegro de esa decisión....Ahora entiendo porque los viajes son de 1 semana...Al 7º día uno decide abandonar Madrid para quedarse en otro lugar!

    Tía, yo con el morro que tengo me monto en un taxi de esos que hay que regatear...y les enseño un pezón si hace falta, pero que me timen no...que me pone de mala hostia!!

    Me he leído todas las crónicas de Romy de un tirón...el viaje está siendo fascinante, menuda experiencia que te llevas pa´la saca....sigue disfrutando!!!!

    Un besazoo

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    1. Jajaja, en una semana no me hubiera dado tiempo a nada! Y lo que me queda! Lo del taxi, estás tardando en venirte.. ahora, el pezón mejor lo dejamos que aquí son muy castos ellos!

      La verdad es que no podía salir mejor. Besos!

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  15. Como??? que te quedas??? vaya final que tiene este post !!!

    Ay Drew, que echada pa´lante eres!!!, cuentanos más!!

    Mil besos

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    1. Eso espero! La cosa es que hay mucho que organizar, de momento no puedo contar mucho... Besos!

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  16. Es que cuando pica la oca del dios Amón, uno está perdido y ya no hay remedio. Estás atrapada, lo sabía. No imaginas lo que me costó a mi volver y los años que llevo suspirando por volver. Y eso que yo no tenía allí un "M" de ojos profundos, que sinó, no me despegan de allí ni con agua hirviendo.
    Disfrútalo intensamente y no olvides seguir dándonos nuestra ración de Egipto para poder soportar la distancia.

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    1. Me imagino la que tienes que estar pasando, porque yo al menos, cuando me entra la nostalgia, pienso que voy a volver y listo. Prometo todas las raciones que pueda! Besos!

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  17. ¡Drewwwwwwww, que te vamos a echar de menos! Aunque por supuesto cuento con que sigas escribiendo. Y confiesa, porque seguro que cuando te fuíste ya tenías tres cuartos de intención de no volver.
    Y lo siento mucho, pero te tengo que hacer una pregunta dolorosa. ¿Qué piensas hacer con Rei, Bas y Oso? ¿Y la UMA?
    ¡Espero que seas muy feliz!

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    1. A ver, yo no lo veía nada claro, pero mi entorno por lo visto si. Yo cada vez que me decían eso de "te vas a quedar" pensaba eso de "yo? dejar mi piso? Tu te has fumado algo muy chungo..." Y ahora mira... La UMA, me dan el alta en breve, y sobre los 3 enanos, te aseguro que ellos son la prioridad y no son negociables :-) Besos!

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  18. Hola Drew, hace mucho tiempo que sigo tu blog pero nunca te he dejado comentarios, ¿o sí? bueno, vale, que no me acuerdo... en fin que no era eso lo que quería decirte. Lo que quería decirte es que me encanta,¡me recuerdas a mí! yo también desde el 2007 hasta el 2010 tuve un blog que empecé porque me encontraba un poco perdida, yo también me fui a El Cairo, para estudiar árabe, para reencontrarme con un viejo amor, me fui para seis meses, me quedé dos años! Allí encontré el amor (uno nuevo, el viejo estaba podrido) y sobre todo allí me reencontré.
    Suerte con este nuevo proyecto!

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    1. Hola anónimo de nombre apetitoso! (He dicho ya que soy una yonkie del falafel?) Oye, ahora no me puedes dejar así... como terminó la historia? Algo que deba saber/hacer? Ese blog todavía existe??? Por favor, no sabes la falta que me hacen historias como esa :-) Gracias por leerme y por escribirme!

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    2. A ver, muchas preguntas... el blog ya no existe, esa etapa se cerró y con ella el blog. ¿Qué historia quieres que te cuente? A mi M. lo conocí en Líbano mientras hacía un máster, salimos y luego él se volvió y yo me volví. Seguimos en contacto. Tenía el don de escribirme cuando más lo necesitaba, mails y mensajes. Cuando corté con mi pareja en Barcelona, pasé por una crisis, M. seguía allí: en mi mail, en mi teléfono y en mi mente. Me fui a El Cairo, no por él, mi especialidad de estudios era la historia contemporánea del mundo árabe, pero sí por él. Tenía sentido: perfecciono la lengua y me reencuentro con alguien especial y a ver qué pasa. Lo que pasó fue que al principio todo fueron atenciones, me encontró piso, quedábamos y me ensañaba un poco la ciudad, pero después conoció a una chica con la que empezó a salir y yo pasé a ser invisible. Hombre, como comprenderás muy bien no me lo tomé, pero no me importó demasiado... al menos descubrí pronto que no era para mí.
      Cosas de la vida, fue él quien me presentó a mi actual pareja.
      ¿Cosas que debas saber/hacer? no sé, si te refieres a la ciudad, anda con los ojos abiertos a la forma de hacer de los egipcios, te evitarás problemas innecesarios. Zamalek es un buen lugar para vivir, acostumbrados como están a ver extranjeras no te molestan demasiado (el welcome es folclórico al principio y cansino después, por ejemplo). El Dokki y Maadi serían los otros barrios donde viviría. El centro (ahora) me parece peligroso y sobre todo ¡ruidoso! No sé qué piensas hacer en el plano profesional pero supongo que te habrás dado cuenta de que hay que tener un buen nivel de inglés. Si no, preséntate en el Cervantes, siempre necesitan a gente para enseñar español como lengua extranjera.
      ¡Menudo párrafo! mucho ánimo, El Cairo no deja indiferente o lo odias o lo amas. También se puede desarrollar una relación de amor-odio (yo tuve esa) pero en todo caso no es un lugar banal. Disfrútalo!

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  19. Drew, como me gustan tus cronicas egipcias.. parece que estoy leyendo un libro, haces que me lo imagine y todo.
    Como me gustaria poder estar ahi tambien. Algun dia.. espero¡
    Besos.

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  20. Con un par mi niña!!! a vivir que son dos días!! y mucha suerte en tu nueva aventura!!!

    www.creciendocondavid.com

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