lunes, 12 de marzo de 2012

Crónicas de Romy: Paseando por Zamalek y visitando el Museo


Como podéis suponer, la vuelta de Alejandría fue dura. El cansancio acumulado antes del viaje sumado a la paliza que nos dimos allí hizo que volviera rota, y reconozco que la separación también me costó un buen rato de asimilación. En fin, todavía quedaban cosas que descubrir en El Cairo. 

El DÍA 11 me levanté tarde. Tenía que recuperar sueño sin falta, así que me olvidé de despertadores y horarios, y disfruté de la mañana de vagancia. Al final, para cuando me hube duchado, vestido, desayunado, mirado el correo, etc. eran casi las 2 de la tarde, así que ya pocos planes podía hacer. No se si lo he dicho, pero aquí la única norma (autoimpuesta y aconsejada por casi todos, aunque realmente es más por precaución que por verdadero peligro) es que si salgo sola tengo que estar de vuelta en casa antes de que se haga de noche. Que si me pilla en el taxi tampoco pasa nada, pero que no sea vagando por calles desconocidas. Aquí anochece a las 6, así que como veis, mis planes tienen que ser por la mañana. 

Ojeé la guía (Cris, la de Lonley Planet, la otra creo que ya la he consumido) para ver si había algún museo interesante por la zona. Me llamaba la atención el museo de Agricultura, pero no sabía si podría indicar al taxista, así que me decidí por el Museo de cerámica islámica, que parecía más fácil de localizar. Además, está en Zamalek, una zona de El Cairo que me tiene enamorada y que solo había visitado en coche, con M. la noche de mi cumpleaños

Zamalek es una isla en medio del Nilo, que conecta a ambos lados por 3 puentes (ese es el motivo por el cual, generalmente, cuando se cruza el Nilo en coche, se hace 2 veces). Se trata de una zona de corte muy europeo, mas tranquila que el resto de la ciudad. Aquí se pueden encontrar la mayoría de las embajadas, y es la zona más cara del Cairo. No lo voy a negar, si finalmente me mudo me gustaría vivir aquí. (La foto de arriba corresponde a ésta zona)

La noche que pasamos con el coche ya me gustó, pero tenía que comprobar si de verdad era tan maravilloso como yo lo imaginaba. Así que con la excusa de visitar el museo, me subí a un taxi y me dispuse, básicamente, a cotillear. El taxista, para no variar, no tenía ni idea de dónde estaba el museo, así que me soltó donde buenamente le dio la gana, aunque ésta vez me venía bien para mi propósito. Empecé a vagar por las calles hasta encontrar un punto en el que orientarme, y con mi mapa de la Lonley Plantet, puse rumbo al museo. 

Las calles de Zamalek son un remanso de paz, cuya banda sonora principal son los trinos de los pájaros. De fondo, muy de fondo, se escucha el tráfico de El Cairo, como un recordatorio constante de la vida real de ésta ciudad. Las calles son anchas, hay árboles, silencio, los edificios la mar de pintorescos, hay tienditas de barrio encantadoras en las que me podría quedar horas...  Fue el primer sitio en el que vi extranjeros, aunque claramente residentes, no turistas. También fue el primer sitio donde vi, no una, si no dos personas paseando con su perro. Creo que me estoy re-enamorando.


Tras una media hora de paseo y una cantidad ingente de embajadas de lo más exótico (pedazo de edificio se gasta Myanmar, oye) localicé el museo. El vigilante de la puerta me dijo que estaba "OPEN", pero resultó que no... El museo estaba cerrado por reformas, pero al menos me pude dar un paseo por los jardines del llamado "Centro de arte de Gezira". Tras volver a cotillear la guía, puse rumbo a la Embajada española (curiosidad patria, que le vamos a hacer) y desde ahí pretendía buscar algo llamado "Gran Biblioteca de El Cairo". La embajada si la encontré (muy chula) pero la librería no. Caminé por toda la calle, así que seguramente pasé por delante sin darme cuenta. En fin, en otra ocasión. Tras 2 horas de excursión, agotada y muerta de hambre me subí a otro taxi rumbo a casa. Por hoy era suficiente. 

El DÍA 12 se suponía que debía amanecer pronto, y sobre todo, descansada. Me esperaba una visita al Museo Egipcio, ese museo enorme e imposible de ver entero (leí en algún sitio que si alguien quisiera ver todas las piezas, deteniéndose un minuto en cada una de ellas, tardaría 9 meses en verlo todo), así que la intención era haberme acostado pronto para así levantarme en condiciones. Por suerte o por desgracia, mi cuarteto favorito de taradas (nos multiplicamos, oiga) tuvo una noche whatsappera de lo más lúcida que me tuvo en pié bastante más de lo que esperaba. Valió la pena, aunque me acordara de toda su estirpe a la mañana siguiente.


8 de la mañana y suena el despertador. Ducha, desayuno, mochila, guía Lonley Planet (sponsored by Cris "LaMamáDeNoa") que tiene un apartado sólo dedicado al museo y que iba a ser mi única ayuda entre sus pasillos. Me subo a un taxi y en unos 10 minutos me deja en la puerta, como se nota que es pronto. Al llegar, primer control, solo para acercarme al edificio me piden el pasaporte. Paso, llego a la puerta principal, la mochila pasa el escaner y yo el detector de metales. Al hombre que va delante de mi le "cachean", pero a mi obviamente me dejan pasar (no había ninguna mujer por allí, y si ni en España te cachea un tío, aquí menos). Compro la entrada, 60LE (no es barato para Egipto, pero no llega a los 10€). Al comprar la entrada, un guía me ofrece sus servicios. Es un guía oficial del museo, acreditado, habla inglés, cobra 80LE la hora (10€, tarifa oficial del museo) y me ofrece una ruta para mi solita. Le advierto que lo que más me interesa es el periodo de Amarna y no tiene problema. Me ha caído bien, y esto no se hace todos los días, así que... contratado. Me paso por el Ckeck In para dejar la cámara de fotos (no se puede entrar con ella. Dentro rabias mil y una veces por no poder sacar fotos, pero visto lo visto es comprensible) y la bolsa de la comida. El sistema del Check In es lo más: Dejan tus cosas en una estantería, y delante ponen un trocito de madera con un número. A ti te dan otra madera igual, y ahí se quedan tus cosas. Es gratuito, te piden la voluntad (son encantadores, una buena propina, porfa), y por si alguien lo duda, recuperé mis cosas en perfecto estado y con una sonrisa del encargado. 

El museo impone. Es enorme, y parece más un almacén que un museo. La numeración de las salas está en "nuestro sistema" y en árabe, y ésta puede llegar a confundirnos a los que no estemos familiarizados (el 6 parece un 7, y el 5 un 0), por lo que puede pasar que pienses que estás en una sala y realmente estés en otra. Además la planta de arriba es como para perderse. En fin, que me alegré un montón de llevar a Mohamed conmigo, que no solo me explicó todo genial, si no que además fue la mar de simpático. Te lo explica todo, te pregunta si te interesa, si te gusta, si lo entiendes, si quieres continuar... Desde luego, acerté de pleno, porque si llego a ver el museo sola, no solo puede que me hubiera perdido cosas, si no que seguro que hubiera tardado el doble y no habría reparado ni en la mitad de las cosas. (Si alguien por casualidad va a viajar a El Cairo y quiere un guía de habla inglesa, tengo su mail y su teléfono, no dudéis en preguntarme)

Por cierto, si me preguntaba dónde andaban los turistas de ésta ciudad, ya lo tengo claro: Están todos en el museo. Veo al imprescindible grupo de japoneses con cámaras y máscaras para respirar, y otro grupo de alemanes que hacen que pierda el hilo un par de veces (a ver quien es el listo que atiende a Mohamed en inglés mientras que el otro guía habla en alemán. Las desventajas de entenderles a ambos..). Me cruzo con unos españoles que comentan la imposibilidad de verlo todo (no fastidies), y alucino con un par de chicas de... ni idea de dónde son, pero alguien debería haberlas explicado que pasearse por ésta ciudad en shorts vaqueros o en tirantes no es precisamente lo más adecuado. Yo de verdad pensaba que es algo tan obvio que ya nadie hace, pero la capacidad del ser humano para sorprenderme es ilimitada. En fin. 

Pude ver a la gran Hatshepsut, admirar el sarcófago de mi idolatrado Akhenaton y la cabeza de su mujer Nefertiti. Vi el gran tesoro de Tutankamón y me acordé de toda la familia de aquél que nos vendió esa "maravillosa" exposición del susodicho que estuvo en Madrid el año pasado. Recreaciones, dijeron? LOS COJONES (con perdón). No tiene ni punto de comparación con lo que yo he visto aquí. La última visita, la sala de las momias (te clavan 100LE por entrar, y se ven en 10 minutos, pero creo que vale la pena) . Impresiona, la verdad. Hay una (perdonad que no recuerde los nombres) que tiene hasta pestañas, otra con unas uñas perfectas, a otra se le ve claramente el pelo... Protagonistas de una de las partes más apasionantes de la historia justo delante de mis ojos. Increíble. 

Han pasado las 2 horas, y me despido de Mohamed. Paseo un rato sola y me doy cuenta de la ardua tarea que hubiera sido ver el museo sin su ayuda. Eso si, vuelvo a la sala de Amarna, tengo que despedirme de Akhenaton. Una vez fuera, recupero mi cámara, saco fotos a los exteriores y me lanzo hacia Tahrir. 


Tahrir ahora básicamente es una plaza llena de coche, con algunas tiendas de campaña en el centro y varios edificios quemados al rededor. Pero yo no puedo evitar pensar todas las noches que pasé viendo esa imagen, y que seguramente si no fuera por lo que aquí pasó, yo hoy no estaría aquí.... En fin, continúo hacia el Nilo, hacia un puente que crucé y en el que me paré con M. la noche de mi cumple. En ese momento no pude hacer foto, pero ahora me la debo. Pese al calor (oficialmente las temperaturas vuelven a ser las que tenían que ser, ya desde luego no paso frío) no puedo resisitrme a un té a la orilla del Nilo. Como todo en ésta ciudad, me da la vida, y continúo mi paseo asada de calor, pero con una sonrisa. El cruzar el puente, mis pies ya no pueden más, me subo a un taxi que me lleve a casa. Cuanto me gusta ésta ciudad.....

PD: Oficialmente, con éste post me he puesto al día, ya que ésto ha sucedido ésta mañana (vale, aquí son las 2 de la madrugada, en España la 1, oficialmente fue ayer, pero nos entendemos, no?), así que a partir de hoy si el tiempo me lo permite, iré posteando al día. 

34 comentarios:

  1. Gracias a ti (o por tu culpa, no lo tengo muy claro) me están dando unas ganas de conocer El Cairo... Un besote.

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    1. Voy a pecar de atrevida diciendo que todo el mundo debería visitar ésta ciudad al menos una vez en la vida... :-)

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  2. Tienes la capacidad de contagiar tu pasion con las palabras..
    leo cada palabra y me parece pasear por las calles del cairo, y se me encoge el corazon de pensar que podria pasar por tu cabeza detras de cada palabra...
    un besote

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    1. Creo que entonces te puedes hacer a la idea de lo que supone abandonar ésto... :-) Gracias por acompañarme, os llevo conmigo en cada paso que doy por éstas calles.

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  3. Pufff como me esta gustando lo que nos estas contando.. Que maravilla de viaje Drew. Me alegro de que lo estes disfrutando tanto preciosa. Un besito

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    1. La verdad es que no podía salir mejor... :-) Gracias y besos!

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  4. Me encanta el post....todo tan bien descrito...si me parece que he hecho una visita virtual al Museo :-P......Oh, muero por ver a Nefertiti....qué envidia!!

    La zona te la dejo a tu elección....pero la casa, pilla una que tenga habitaciones, muchas, me refiero, juas juas!!!

    Sigue disfrutando!!!

    Muak

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    1. No sabes lo mucho que pienso en vosotras en esas situaciones. :-)

      Las habitaciones... ya nos apañamos como sea! Besos!

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  5. Como si estuviera yo ahí mismo! Fijate, que hasta me están entrando ganas de conocer El Cairo, jeje. Pero vamos, que no te pediré el teléfono del guia del museo, si estarás tú por allí!
    Un beso!

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    1. Yo os enseño lo que queráis, pero el museo, mejor con guía, jejeje. Me encantaría, ruta bloguera por El Cairo :-) Besos!

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  6. Ir de la manita virtual contigo descubriendo El Cairo es un lujo, sister. Si la idea de visitar Egipto ya me tentaba, con tus crónicas me doy cuenta de que me has enviciao de mala manera...Besote gordo!

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    1. Me alegro, de verdad que me alegro. Tienes que visitar ésto, de verdad, es inolvidable :-) Besos!

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  7. Me ha encantado linda mía.....he ido picando cada link, y de hecho me he vuelto a leer el post de Tahir..
    me encanta cómo lo cuentas, me haces desconectar de aquí....y alucino como te sientes como pez en el agua moviéndote por la ciudad, y lo reconfortada que te hace sentir pasear por sus calles....todo son señales....

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    1. Si es que eres la más fiel :-) La verdad es que alucino hasta yo, pensé que me costaría más moverme... Tu crees que es una señal? Eso espero. Besos!

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  8. Sé te ve tan agusto... como en casa... debe ser una cuidad preciosa que tiene la virtud de enganchar en tan poco tiempo... Menuda experiencia!!

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    1. Es que de verdad me siento como en casa. No se si la magia está en la belleza, creo que más bien es algo relacionado con el ambiente, no se explicarlo. Besos!

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  9. Me esta pasando como a "mi alter ego" y a Trax, me están dando unas ganas de ir... Pero que me hagas tú de guía, jajajajaa

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    1. Yo os enseño lo que queráis, encantada!!! :-)

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  10. El museo tiene que ser impresionante!!! Nada mas de imaginarlo ya lo parece...
    El barrio de zamalek genial tambien, tiene buena pinta y que alucinante que tenga tres puentes para llegar cruzando El Nilo, me encanta!
    La ruta de Mohamed por el museo me imagino que genial, si voy algun dia te pido su telefono :) Bueno no que lo mismo tu andas por alli y me lo enseñas (soñar es gratis...) jaja
    Lo de la plaza Tahrir, que fuerte todo lo que paso, muy buena tu reflexion..
    Besitos guapaa

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    1. La verdad es que si, impresiona :-)

      El barrio de Zamalek para mi tiene algo especial, pero para gustos colores. Me encantó oír los pájaros mientras paseaba, jeje. Y si, yo quiero enseñaros ésto!!!! Muchos besos!

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  11. Hola Drew.
    Sin duda estás enamorada de la ciudad. No hay más que leerte.
    Yo tuve la suerte de conocer parte de Egipto en 2004 en pleno Ramadan y, al ser el primer pais árabe que visitaba, me impactó mucho la diferencia cultural (a la vez tan cercana) y la coexistencia de los diferentes credos (no tan liberales como en Siria, donde vi algunas adolescentes que bien podrían estar a la puerta de cualquier discoteca española).
    Lo que mejor recuerdo es la amabilidad de la gente, (si no es por dos chavales jóvenes, aún estamos esperando cruzar la plaza de Tahir, por que me río yo del tráfico de Madrid a su lado), y los contrastes entre las diferentes clases sociales respecto a la mujer. Bien podías encontrar mujeres cubiertas por completo (no vi ningún burka, aunque sí en Siria), y más adelante una mujer completamente maquillada conduciendo su Mercedes o tomando un té en el bar del hotel.
    Quien no lo conozca, desde luego que se anime a visitarlo, porque es una maravilla. Eso sí, teneis que ser conscientes de donde vais y cuales son sus costumbres,
    que luego la gente se defrauda porque no hay faraones apostados en cada esquina.
    Un beso Drew. Seguiré leyendote y recordando aquel viaje.

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    1. Hola Casigata!:

      Gracias por tu comentario :-) A mi la diferencia cultural no me ha chocado, intento hacerme todo lo que puedo. Lo de la amabilidad es una de las cosas que más me gustan, aunque en mi caso al ser mujer sola tengo que tener más cuidado, porque la mayoría de las veces las intenciones no son buenas (yo pensaba que M. exageraba y al final le he tenido que dar la razón) Pero cuando he salido acompañada a la calle, desde luego es impresionante lo bien que se porta la gente.

      No hay faraones, ni mezquitas impresionantes en cada esquina, y como digo a lo mejor no es precisamente una ciudad preciosa... Pero es mágica, sin duda es mágica.

      Sobre las mujeres en éste país, tengo un post pendiente :-)

      Besos y gracias por pasarte!

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  12. Oiga usté, que mucho Cairo, mucho Cairo y a mi me recuerda a la zona del viso! (Y a ti a Alicante, no sé qué es peor)
    Oiga usté, que si no quiere usted conversar por wachap, se puede apagar el móvil! Mira como cuando estás en modo repetición no lo escuchas…
    PD ¿Y la chicha? ¿Y la chicha? ¿Y la chicha?

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    1. En modo repetición, jajjajaja....ay como las gastas hoy...a mi con las bolas..jajajajaaa

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    2. Si es que no os puedo dejar solas, mirad la que armáis en 2 comentarios... Por cierto, en el modo repetición, las preñis como tu (y todas las demás) estábais en el 5º sueño...

      A mi también me ha recordado al viso, o más bien a la zona donde estaba mi guarde y mi cole, las calles por detrás de Concha Espina...

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  13. A mi no me sstán entrando ganas de visitar El Cairo...¡¡yo ya las tenía!! Y a estas alturas de tu viaje araño el suelo con los dientes.
    Y además es que lo cuentas taaaan bien, que no sólo enganchas sino que transportas...
    Tú me has dado mil y una razones más para visitarlo..y la una tiene nombre propio.
    Beso!!

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    1. Cuanto, cuanto me acuerdo de ti, ni lo imaginas!!! Que ganas de que llegue el día donde me acompañes a tomar el te a la orilla del Nilo. Muchos besos!

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  14. Nosotros nos alojamos en el Marriott, y nuestros buenos paseos dimos por la isla, que como tu cuentas es un remanso de paz. Nos sorprendió mucho algo que vimos allí un par de veces, a ver si puedes averiguarme el significado. En ciertos tramos de calle, los coches aparecían con los limpia levantados. No creo que fuera una gamberrada, pues la zona no animaba a eso, estaba muy cuidada y nadie prestaba atención al detalle de los limpias, como si fuera algo habitual, alguna señal, no se....Es algo que nos llamó la atención. Como imaginas sigo atenta tu relato, más envidiosa que nunca, je, je.

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    1. Justo vengo de cenar y he visto varios coches así.. Yo creo que son los aparcacoches, que les limpian la luna cuando aparcan, y dejan los limpias levantados para que se sepa que lo han hecho... Por ejemplo en las gasolineras también te los limpian cuando echas gasolina, supongo que es la explicación más lógica, pero me enteraré :-) Besos!

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    2. Parece una explicación lógica. Gracias, me picaba la curiosidad.

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