sábado, 19 de mayo de 2012

Capacidad de sorpresa


Por mucho que te mentalices, vivir aquí supone estar en un constante estado de "que narices me he fumado ésta mañana". Bueno, a veces no sabes si te lo has fumado tu o el resto del mundo. Sea lo que sea, conviene ir con los ojos bien abiertos... o no levantar la mirada del suelo, no sea que te de un patatús. 

Tras la super aventura de las llaves y el ascensor, hemos encontrado una solución para que no vuelva a pasar. Ni bolso, ni bandolera, ni llaves al cuello, ni leches en vinagre. Mi querido Bawab nocturno ha decidido que no dejarme salir a la calle con las llaves es mucho más rápido y seguro. Así que cada vez que aparezco por el ascensor (o por las escaleras, en el caso de que el ascensor se haya estropeado en ese momento. Lo del ascensor estropeado pasa como 3 veces al día, así que es una cuestión de suerte) con los perros tirando de mi como bestias, rápidamente me dice que le de las llaves, que me entrega diligente cuando vuelvo de mi paseo. Rápido e indoloro. Y yo lo agradezco oye, es como tener a una madre viviendo en el portal de tu casa. De hecho, ayer por la noche salí a tomar algo a un bar y le tuve que convencer de que no iba a perder las llaves en el bolso. Como conseguí entrar en casa sana y salva, supongo que me he ganado su confianza. 

Otro que me cuida mucho es mi vecino, ese que me presta la conexión a internet. Hace un par de días me invitó a tomar algo por la noche, pero tras ser masacrada vilmente por toda la población de mosquitos de El Cairo (si veis mis piernas salís corriendo) decidimos cambiar de bar. Mientras salíamos, me pregunta "que echas de menos de España?" y yo, sincera como siempre, le espeté "Conducir". Si señores, echo de menos conducir, yo era una mujer pegada a un embrague y ese apéndice de mi me falta, me falta mucho. Mientras mi querido vecino se descojonaba con mi afición a los coches, pusimos rumbo a la carretera que te lleva desde Cairo hasta el barrio de 6th October (donde vive María). Yo iba felizmente contándole mi experiencia de la semana pasada, cuando me decidí a coger un autobús sola por primera vez (si, esos autobuses que en mi primer viaje me parecían imposibles si no hablabas árabe) y tras sentirme tremendamente orgullosa de mi hazaña, el autobús decidió estropearse dejándonos en medio de la carretera, a 35º, hasta que llegara otro a buscarnos (luego mi madre me dice que estoy más morena, no te jode...). En fin, que no se si la historia le dio ideas, pero de repente veo que para en medio de la calzada, se baja, abre y puerta y me salta: "Conduce". 

Los cojones conduce. Por mucha carretera que fuera (la verdad es que además no había ni dios), aquí las normas de circulación básicamente no existen. Y para más inri, el coche es automático. Perdón, matizo: El coche es un pedazo de BMW 523, automático. Y yo soy fan del embrague y las marchas. Ésto no puede acabar bien. 

Al final cedo, me siento en el asiento del conductor, me hago un lio con los botones pero consigo poner el asiento a mi manera. Mi vecino pone la palanca en posición y yo me dispongo a conducir en automático por primera vez... en una autopista en El Cairo. 

Esquivo una moto. Bien. Esquivo una carreta. Bien. Adelanto a un autobús. Bien. Voy a 100. Bien. Me cambio de carril, al centro. Bien. Me canso del de delante. Adelanto. Voy a 120 y por la izquierda. Soy la reina de la carretera. El vecino me dice que la salida es la siguiente. Esquivo un coche, cojo la salida, freno porque el de delante va pisando huevos, me incorporo a la egipcia y haciéndole una buena pasada al lento de las narices. Esto me gusta. Consigo entrar en el Centro Comercial al que vamos sin atropellar a nadie, e incluso aparco sin abollar el coche. Si es que soy la leche. Pero por no tentar a la suerte, a la vuelta condujo él.  

Tras semejante subidón, al día siguiente me tocaba bofetón de realidad. Y es que tenía que ir con María a renovar mi visado. Y eso, aquí se hace en un bonito edificio llamado Mogamma. El nombre a mi me acojona, pero el edificio ni os cuento. 


La experiencia es surrealista de por si. Desde la chica que cada vez que entras y te registra el bolso, te pregunta si llevas cámara. En mi caso, a la 4º ya no me preguntó más. Las ventanillas...os aseguro que ningún edificio en España tiene tantas. Incontable. Os pondría una foto pero la chavala de la puerta dejó bien claro que las fotos no eran bienvenidas. Lo de las colas aquí es una quimera, y los funcionarios "a su bola", una especie que dominará el mundo. En fin... la parte buena? Que todas esas tiendecitas que veís en la puerta son puestos que venden de todo... sobre todo menaje de cocina. Gracias a ellos, ya tengo un exprimidor de limones, un picador de verdura, y un mechero para el gas. Vamos, que ya no tardo 10 minutos en encender el fuego. Si al final, ésto me va a tener que gustar y todo....

19 comentarios:

  1. Drew:
    Que alegría saber que Egipto te sienta tan bien!!!... Se te siente contenta y eso es excelente!.
    Para manejar los autos automáticos es un lío, es que hay que olvidarse de una pierna y cuesta acostumbrarse, en todo caso a mi me gustaría tener un vecino como ese...
    Felicidades por todos tus logros!.
    Un abrazo!

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    1. La verdad es que me resultó fácil pero sigo adorando mis marchas!!!
      Egipto.. intento sacarle lo bueno. Muchos besos!

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  2. Mírala ella que contenta tras su experiencia automovilística!!! (y no en cualquier coche, no, eso es empezar por la puerta grande).

    Ya te dije yo que los funcionarios de los Consulados y Embajadas no son como cualquier funcionario ¿a que ahora te piensas mejor aquello que dijiste cuando nos hablabas del hombrecillo del Consulado antes de viajar por primera vez? La burocracia no entiende de culturas, es una cultura en sí misma.
    El edificio da pavor, así me imaginaba yo los Ministerios de "1984". Espero que no tengas que ir muy a menudo. Un besote y que exprimas limones a mansalva.

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    1. A ver, yo hablaba de los del consulado :-P Que también te digo que estuve en la embajada española aquí en El Cairo y la funcionara era para suicidarse...


      El edificio... mejor tenerlo lejos. Besos!

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  3. ¡Si es que eres una mujer de mundo nata! No se te pone nada por delante jajaja ¡qué tiemble El Cairo entero!

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  4. Me ha encantado leer tu aventura al volante por primera vez en un coche automático y en El Cairo, que emocionante jeje

    Un beso.

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    1. La verdad es que era surrealista, yo no paraba de pensar "estoy conduciendo en Egipto, que fuerte...". Espero repetir!

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  5. madremia que valor con el coche (y con el autobus), estoy orgullosa!!!! Que majo tu vecino no?? Muy majo siiii ejem ejem y tu "madre" del portal tambien, cuantas atenciones!!! Te las mereces. Me alegra comprobar que te vas adapantando y que vas sobreviviendo tan bien :) Besitos guapa y disfruta de tu exprimidor.

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    1. Para lo del autobús se necesita más valor que para el coche :-P El vecino es majo, pero no nos liemos que aquí montáis teorias conspiratorias en cero come, jeje. Como dices, a veces vivo y a veces sobrevivo, pero no va mal. Besos!

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  6. Me alegro que vayas sobreviviendo ;-)
    La verdad que el edificio da pánico, pero encontraste el exprimidor, jeje.
    Sin duda has encontrado la mejor solución para las llaves.
    Yo también soy de marchas. Alquilamos un automático en unas vacaciones y a mi me sobraban piernas!!
    Espero leerte más a menudo.
    Un abrazo!!

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    1. Para que veas hasta que punto es terrorífico, transcribo una conversación de hace escasas 2 horas:
      - La verdad es que a veces estoy cansada, porque todo en Egipto es una lucha.
      - Una lucha contra que?
      - Hace un par de días fui a Mogamma
      - Vale, ya me queda claro...

      Cada vez que le digo a un egipcio que he ido a la Mogamma, se descojonan.

      Lo de las marchas, el automático será muy moderno pero yo no las cambio por nada!

      Besos!

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  7. Como mola!!! Momentazo automovilístico y pánico En mogamma, me ha encantado. Lo tuyo con los vecinos es mucho eh?
    Besos mil

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    1. Jajaja, parece una peli! El otro día me dijeron que hay una sobre un tio que desespera en Mogamma, no me extraña. Lo de los vecinos, es que soy buena vecina, no pongo la música alta, no hago fiestas, jeje. Besos!

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  8. Pues será como una madre tu bawab, pero ¿y si te monta una orgía en tu piso sin estar tu? o peor... le hace copias y te encuentras un día con que te falta algo.. soy muy desconfiada lo sé.

    De todas formas me alegro un montón de que todo vaya sobre ruedas (nunca mejor dicho) yo también echo de menos conducir, pero mi miedo a la ciudad creo que es insuperable.
    Besos.

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  9. Me encanta encontrarte animada, que alegría que tengas allí gente que se preocupa por ti, se nota que te cuidan bastante; tu aventura automovilística es buenísima, jajajaja, eso de conducir en un automático y por Egipto tiene que ser una odisea, jajaja

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  10. Que gente mas maja te encuentras. Es de agradecer! Pero yo lo de dejarle las llaves al portero.. mmmm tampoco me haria mucha gracia. Soy desconfiadilla tambien. Por eso me sorprendo cuando veo que la gente es buena sin esperar nada a cambio.
    besos.

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  11. jajajja que subidon lo del coche!!! ademas con los coches automaticos que aceleras y tardan un pelin en responder, que nervios!!! jajajaj Me alegro mucho de que te estén cuidando tanto. Oye ese vecino tuyo es un amor no? Un besazp preciosa

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  12. Me encanta leer que, al menos, estás rodeada de gente que te cuida, entre el portero y el vecino... Por cierto, qué tienes tú con los vecinos?? Debes tener un imán para los vecinos guay o algo así, no?? jejeje. Te noto más contentilla, me alegro, poquito a poquito y pasito a pasito. Muchisimos besos!!!

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