sábado, 11 de agosto de 2012

Como perder tu privacidad en 10 minutos...



... y la poca que me queda la voy a perder escribiendo éste post, podría añadir. En fin, que se que os debo un post sobre Ramadán, otro sobre mi visita a la playa (está a medio escribir) y un San Google, pero entre papeleos, cortes de luz, piso nuevo y la maravillosa conexión a Internet de aquí, no me da la vida. Espero ponerme al día ésta semana, pero entre tanto, vamos con esas situaciones tan maravillosas que se dan viviendo en El Cairo, y que hacen que la vida aquí no pueda ser aburrida. 

En fin, para explicar lo sucedido en la noche de ayer, tengo que empezar con un párrafo de esos de “cosas que no interesan a nadie, pero que si no las explico la historia no tiene gracia”. Yo hace muchos años, cuando me introduje en el maravilloso mundo de la contracepción hormonal, en vez de tomar la píldora como toda hija de vecino, me decidí por el anillo vaginal. Quien no lo conozca, ya le digo yo que es la leche. Y desde que no tengo pareja lo sigo usando, más que nada porque cuando descubrí las bondades de los ciclos de 28 días (y no de 21, o 17…) y los dolores menstruales que no te dejan doblada en un sofá, pues que queréis que os diga, no tenía ninguna gana de volver al estado anterior… En fin, que soy una yonkie de las hormonas. 

Cuando me mudé a El Cairo, en un momento de optimismo total, estaba convencida de que no tendría problemas para encontrarlo aquí. FAIL total. Si ya encontrar la píldora no es tan fácil, hablar del anillo es como hablar de la vida en Marte. Hasta ahora había sobrevivido con los anillos que me había traído de España, pero se acercaba el temido momento de tener que comprarlo aquí, y os puedo decir que me ha causado quebraderos de cabeza durante casi una semana. 

Yo pensaba que lo tenía todo solucionado teniendo un amigo que estudió farmacia. El me dijo en su día que no me preocupara, que podíamos encontrar cualquier cosa que necesitara y yo me lo creí. Además, trabaja en un laboratorio farmacéutico (europeo) muy famoso, por lo que la cosa tenía que ser fácil. 2º FAIL. Cuando hace una semana le plantee mi problema, su primera respuesta fue “mujer, no uses esas cosas, que como fallen vas a tener un disgusto”. Claro colega, como a ti no te duele… En fin, que se encargó de buscarme otras cosas que necesitaba mientras que yo seguía mi investigación con ayuda de SantaMadre. Ella se encargó de hablar con mi médico en España para que me dijera que píldora me correspondía, pero por supuesto esa tampoco se vende en Egipto. Vamos bien. 

Ayer por la tarde-noche yo ya tenía nauseas de pensar el momentazo que iba a pasar en la farmacia explicándole al señor farmacéutico la situación. Eso, si tenía la suerte de que el colega hablara inglés. Nauseas, sudores fríos y casi hasta pesadillas. Y todo esto contrareloj, porque yo necesitaba la píldora para hoy sábado. Por suerte, El Señor de La Sexta aprieta (y se descojona de mi, ya de paso) pero no ahoga, y me mandó un salvador en forma de mi amigo H. 

De mi amigo H. os hablaré más detalladamente en el post sobre la playa, ya que fue donde le conocí. De momento para ésta historia, os diré que es dentista de estudios (que no de profesión) y mi alumno de castellano. Ayer vino a dar clase, y al terminar, empezamos a hablar de lo que haría al día siguiente. Yo, que ya no tengo vergüenza ninguna (si la tuviera, ésta ciudad ya me hubiera comido) le comento el periplo farmacéutico que me espera al día siguiente. Cuando me dice que no me preocupe, que el me lo soluciona, se me quedan los ojos como platos (y la cara como un tomate, ya de paso). Resulta que en un país como Egipto, en el que hablar con una mujer de la regla ya es complicado, y de pastillas ya ni os cuento, un tío al que conozco desde hace un mes me va a solucionar la papeleta. Y eso, sin pestañear si quiera cuando le cuento lo que necesito y porqué. Ver para creer. 

Son las 11 y pico de la noche, pero el hombre llama tranquilamente a atención al cliente de Vodafone (aquí eso es como la guía Google) y pide el número de una cadena de farmacias muy conocida aquí. Llama a la farmacia y le contesta un inútil que no se entera de nada. Llama a otra farmacia de su barrio, habla con un médico, le explica la situación (yo paralelamente dándole un cursillo avanzado sobre compuestos, y pastillas con baja y alta carga hormonal) y el médico muy amablemente se ofrece a investigar y a devolvernos la llamada. Yo en ese momento no se si hiperventilar o descojonarme viva. En fin. 

Decidimos irnos a tomar un café, y por el camino el señor médico vuelve a llamar. Nos da el nombre de una píldora que se supone es lo más parecido que voy a encontrar, pero nos advierte que no la encontraremos en todas las farmacias. Al menos me puedo tomar el café en paz. 

Cuando volvemos a casa, me dice que avise si veo una farmacia. Es la 1 y media de la madrugada. “Abierta, querrás decir” “Drew, por supuesto, no va a ser cerrada”. En la ciudad donde hasta los kioskos abren 24 horas, mi comentario sobraba. Encontramos una farmacia, él entra solo mientras yo espero en el coche, por mi salud mental. Cuando le veo salir con una cajita en la mano casi me pongo a aplaudir. No es la misma que ha dicho el médico, pero por lo visto solo cambia el nombre. Mi amigo H. decide que mejor pasamos por otra farmacia más, a ver que nos dicen. La de enfrente de mi casa está cerrada, así que buscamos en la paralela por detrás. “Mira, ahí hay una!” “Drew, eso es una ferretería”. Vale perdón, no leo árabe y he confundido la serpiente farmacéutica con un grifo. Al fin encontramos otra. De nuevo espero en el coche, H. pasa y pregunta, y sale con la advertencia de que si tengo desarreglos hormonales que es mejor que vaya a un médico, etc. Aquí me toca dar otro maravilloso curso sobre la diferencia de un desarreglo hormonal y el hecho de tener un puñetero ciclo corto, mis dolores etc. Que más da, llegados a éste punto ya no hay vergüenza. 

En fin, que a las 2 de la mañana damos el periplo por finalizado, tras haber pasado por 3 farmacias, hablado con otras 2, y que yo le haya explicado a un tío todas las intimidades de mi ciclo menstrual (y el a los farmacéuticos correspondientes, ya de paso). Yo tengo mi píldora en la mano, por el maravilloso precio de 10LE (1€ y poco, molo eh?) y ahora solo me queda no liarme con las instrucciones. Deseadme suerte.

33 comentarios:

  1. Jajajajaja qué bueno por favor. Vas a pasar a la historia del Egipto moderno como una precursora, ¡te lo digo yo! xD

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  2. Yo te juro que me oía explicarle cosas y no paraba de pensar "ya te vale"... en fin, de momento ha salido bien... Besos guapa!

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  3. Yo tambien he usado el anillo varios años y justo ahora he cambiado a las patillas, que coincidencia!!! Pero claro yo por motivos diferente a ti, je,je... La verdad que está claro, cuando uno se muda a otro pais, debe perder la vergüenza... pero a este nivel??? Despues de esto ya eres capaz de hacer cualquier cosa... Enhorabuena!!! Prueba superada!!!

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    1. Seguro que tu has conservado tu integridad en el camino, no como yo! En fin, había que sobrevivir, no? Si he podido con ésto, es que voy mejorando. Besos y gracias!

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  4. My chest hurts from laughing, glad that it ended happily for you. :)

    -Mostafa

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    1. Now I also lost my privacy with you... No shame on it :-P

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    2. Hahahaha don't worry I had the most awkward conversations with female friends when I was in med school. No shame at all :D

      -Mostafa

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  5. Jajaja como te entiendo yo vivo en jordania y alguna vez me encontrado con situaciones asi, ami no me da verguenza ni apuro pero tendrias que ver al arabito de mi marido haciendome esperar dentro del carro hasta que saliera el ultimo cliente y una vez dentro apartando al farmaceutico para entre susurros pedirle los anticonceptivos y yo muerta de la risa por lo ridiculo de la situacion.normalmente los compro en españa pero sveces pasan estas cosas.a mis cuñadas se los traigo yo porque despues de 7 niños han decidido poner el freno

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    1. Mira que yo lo pensé, que en la 2º farmacia había clientes... Pero oye, el pobre H. sobrevivió! Tu marido las tiene que pasar fatal, y eso que creo que Jordania es más liberal... En fin, cosas que nos pasan por éstas tierras, no? Besos!

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  6. Yo dejé la píldora porque aunque tenía menos dolores, tenía más molestias de otro tipo. No conviene tomarlos mucho tiempo seguido. Un beso.

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    1. Pues mira que disgustos te ahorras :-) En mi caso dejarla tiene más inconvenientes que beneficios...

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  7. Yo tomo la píldora y no la he dejado ni cuando estaba sin pareja. Mis ciclos también son un desastre.
    Casi me muero con lo de la ferretería, jajajaja. Qué cosas nos pasan cuando estamos en el extranjero... Ole tú y tus ovarios (nunca mejor dicho) por perder la vergüenza y liarte a darle todo tipo de detalles para salirte con la tuya. Yo no sé si hubiese sido capaz, aunque dicen que a la fuerza ahorcan. Un besote!!!

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    1. Desde luego, cuando no te queda otra... Te aseguro que la papeleta de ir sola a la farmacia era mucho peor. En fin, lo de la ferretería, cosas que pasan cuando te hartas de ver letras que no entiendes... Besos!

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  8. Es la ventaja que tiene no poderse quedar embarazada jajaja que a mi esas cosas no me pasan... yo tomo la píldora para provocar tener la regla y para mantener mis hormonas en perfecto estado, aunque cuando empecé con el tratamiento de fertilidad recorrí por lo menos 20 farmacias de mi ciudad buscando una de las pastillas que tenía que tomar que por lo visto debe ser como dios porque mi ginecólogo decía que existir existía, pero en las farmacias no acostumbraban a verla por allí jajaja...
    Bueno y las hormonas que tomo me he encontrado con farmacias en las que me han preguntado ¿y esto que es?... asique si me fuera a Egipto necesitaría todos los contactos del mundo para lograrla...

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    1. Si vinieras a Egipto ya te digo yo que seguro que no lo encuentras. Al menos a ti en la farmacia no te miran con cara de "pecadora!". En fin, sobreviviremos, no? :-) Besos!

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  9. jaja, qué aventura!! "en búsqueda de la píldora"!
    Me has dejado alucinada con que estén las farmacias abiertas a esas horas, y que todavía esté complicado comprar anticonceptivos. Pero vamos, que ahora ya no hay secretos entre tú y medio egipto! jajaj.
    Un beso gordote, valiente!

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    1. La complicación de comprar anticonceptivos viene porque está prohibido importar aquello que se pueda hacer aqui...Y la píldora no es una prioridad porque no se usa mucho... En fin, no siempre tiene sentido, porque hay cosas que faltan, pero sobrevivimos!

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  10. Jajajajajaja! Desde luego, tú si que sabes perder la intimidad con salero!
    Anda que si tu amigo no te salva del error y entras a preguntar por la píldora en la ferreteria, jejeje...
    Suerte con las instrucciones, que son complicadas hasta en castellano!
    Muas!

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    1. Por suerte, la ferretería estaba cerrada :-P Besos sister!

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  11. Menudo periplo.. pero has salido airosa.
    No hay nada como tener amigos ;D
    besos.

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    1. Sin amigos aquí estaría perdida! Besos!

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  12. Jajajaja!!! Vaya tela Drew! Estás hecha una jabata! Al final conquistas El Cairo, lo domas y te lo metes en el bolsillo!

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    1. Buf, con tenerlo medio dominado, me conformo, que ésto es complicado de narices. Besos!

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  13. Fíjate que yo tenía la idea preconcebida de que tu periplo en un pais árabe no iba a terminar bien.
    Me alegro de que se haya solucionado todo.

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    1. Bueno, vamos por la buena senda. Pero si, he estado a punto de claudicar un par de veces!

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  14. Ains, nena, lo que no te pase a ti... Pero al final Murphy aunque te pone zancadillas siempre te termina ayudando a levantar, eh?? jejeje. Un besote enorme!!!

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    1. Murphy a mi costa se lo pasa fenomenal... Besos!

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  15. Píldoras a 1€urete? jo que suerte, otra de las ventajas del Cairo (aunque te haya tocado hacer periplo por todas las farmacias de la zona).
    Besos!

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    1. Si, la verdad es que hay cosas que están tiradas. El sueldo también es bastante más bajo, pero digamos que 10LE están al alcance de cualquiera.. Besos!

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  16. A cambio, el uranio enriquecido lo tienes de oferta al lado de las lechugas XDDD. Fíjate, nunca hubiera pensado que algo que damos tan por sentado como la existencia de ciertos anticonceptivos fuera un problema cuando te cambias de país... y una vez más, por cierto, prueba superada :D

    Un besote.

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    1. Cuando encuentre las lechugas hablamos :-P

      Hay cosas que damos por sentado y luego no son así, pero bueno, ahí está la gracia no? Y si, una cosa menos!

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  17. jajajajajaja qué bueno me parto....oye lo de las instrucciones serán igual en todas, solo que por lo que se en algunas vienen píldoras para la semana de espera, son placebo, para que no rompas el ritmo y no te olvides de tomar siempre, pero creo que eso es más cuando las compras en eeuu.
    por cierto 1 euro y pico? 14 euros me cobraron ayer mismo por la mía!!!

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    1. Pues aquí yo tb tengo las placebo, de ahí el lio con las instrucciones!

      Y si, el precio es lo más!

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