sábado, 24 de noviembre de 2012

Historias increíbles: El tópico de perder el móvil

Ya sabemos que tengo un problema serio con perder las llaves de casa. En 2 años de blog, ya hay 3 entradas al respecto (aquí, aquí y aquí)  y puedo asegurar que no han sido las únicas de mi vida. En cambio, todo lo desastre que soy para las llaves, no lo soy para el móvil. De hecho, la única vez que recuerdo (hasta ayer) es la que nos va a ocupar ahora. 

Vayamos al lío, todo ésto viene porque ayer perdí el móvil en el bus del cole. Gracias a Dios lo he recuperado ésta mañana, pero las apenas 15 horas que he pasado sin móvil han sido un horror. Ya no solo el estar incomunicada, la incertidumbre de encontrarlo o no... si no el hecho de que no tenía despertador para levantarme ésta mañana. Como siempre, en el país de la gente guay, un amigo vino a traerme uno a las 11 de la noche. Y para celebrar mi reencuentro con mi teléfono, vamos con otra de mis aventuras que nadie se cree. 

Tuve mi primer móvil a la tierna edad de 16 años. No, mi madre no me compró uno, me pasó uno que sobraba en casa, por aquello de digievolucionar ese bonito Beeper que ya me acompañaba desde hace unos años. Era uno como el de la foto, un Nokia 5110 que era lo más de lo más porque le podías cambiar la carcasa y jugar al Snake. En mi defensa, diré que era joven pero hacía un uso moderado del teléfono, mensajes cuando eran necesarios, casi ninguna llamada. Y mi madre muy tranquila porque me podía localizar.

Un bonito verano, teniendo yo unos 16 años, me fui a visitar a mi amiga E., que estaba de vacaciones en Albacete. Desde allí, nos fuimos a su casa del pueblo en Cuenca, concretamente en Cañaveras (pueblo en el que unos años después fue interceptado un coche de ETA hasta arriba de explosivos), un sitio pequeñito, tranquilo y blanco....vamos, un pueblo de España de esos que me gustan a mi tanto.

Fuimos para las fiestas, esas fiestas de siempre con bailes en la plaza del pueblo y peñas pasándolo de miedo. Nosotras nos dedicábamos a los menesteres de niñas de 16 años, es decir, intercambiar ropa, teñirnos el pelo de rojo (mala idea si eres rubia, no sube) y salir a bailar y ver los fuegos artificiales.

En esas estábamos una bonita noche, sentadas en un descampado, con medio pueblo al rededor y parte de los colindantes, disfrutando del show pirotécnico. Antes de empezar recibo un SMS, saco el móvil, lo leo, contesto, dejo el móvil en el bolso, encima de mi chaqueta. Si, llevaba la chaqueta en el bolso, que no era tan grande y apenas se podía cerrar, pero oye, fina que era una como para atarsela al trasero. Tras el show, nos levantamos y nos dirigimos a pasar la noche entre pasodobles y salsas. Meto la mano en el bolso para ver si mi SMS ha tenido respuesta.... El móvil no está.

"E. que mi móvil no está". "Que narices has hecho con él, si lo tenías en la mano?" Eso me gustaría saber a mi. En fin, retrocedemos los 20 pasos que habíamos dado hasta ese momento, convencidas de que el móvil se tiene que haber caído del bolso mal cerrado, seguras de que lo encontraríamos en cero coma. Bueno vale, en 2 minutos... o en 5.... estábamos sentadas aquí? O era más hacia la izquierda? No se ve tres en un burro y las hierbas están muy altas. "Lo ves?" "Que va, pero tiene que estar aquí, si estábamos sentadas...."

Primera idea lúcida de la noche: Llama al móvil, que así lo escuchamos y lo encontramos. E. no tiene saldo, todo el mundo se ha marchado del descampado y está de camino a la plaza del pueblo. Como moñas llamamos? A lo lejos, vemos una casa con las luces encendidas. Segunda idea lúcida de la noche: Plantarnos en la puerta de esa casa, pidiendo que nos dejen llamar a mi móvil, para que E. lo pueda buscar.Si, los dueños de la casa fliparon, pero nos dejaron usar su fijo para llamar. En la teoría era buena idea, pero la casa estaba a tomar por saco, la verdad, y en la práctica no funcionó: Di tiempo a E. para que volviera desde la casa al punto donde, se supone, debería estar el móvil pero... OH, sorpresa, al llamar... "Móvil apagado o fuera de cobertura en éste momento". Pues vamos listos...

Viendo que a oscuras va a ser imposible encontrar nada, nos dirigimos a la plaza del pueblo, a ver si alguien tiene la 3º ídea lúcida de la noche. Pues va a ser que no. "Nena, espera a mañana que haya luz". No me va a quedar más remedio.

A la mañana siguiente, segundo intento de búsqueda. Infructuoso, por supuesto. Los padres de E. me aconsejan que me vaya haciendo a la idea de que lo he perdido y que informe a mi madre. Con 200 pesetas en el bolsillo me dirijo a la cabina del pueblo: "SantaMadre, he perdido el móvil". "Pues ya te vale, desastre de hija"

Mi bonito 5110, ese al que le había comprado una carcasa transparente y en el cual tenía una puntuación estupenda en el Snake, había desaparecido.... Huérfana me sentía yo sin mi teléfono, mientras observaba como E. recibía y contestaba mensajes, y yo seguía preguntándome si el SMS de aquella noche había tenido respuesta.

Esa tarde, el padre de E., tiene al fin una idea lúcida de verdad. "Ésta tarde nos vamos a pasar por la plaza de toros, que hay vaquilla, y a ver si alguien puede anunciar que se ha perdido el móvil, por si lo encuentran." No le veo mucho sentido, pero vale, allá que vamos, yo con la cabeza gacha pensando en la partida de Snake que jugaría en ese momento para distraerme...

En la plaza, mucho cachondeo, porque una de las peñas está animando el cotarro. Venga vale, animar el cotarro es una manera de decirlo. La peña en cuestión llevaba tocando la moral al personal desde el principio de las fiestas, porque ese año su idea de diversión consistía en pasearse por el pueblo, megáfono en mano, soltando cualquier chorrada que se les ocurriera. Gracia tenía, excepto cuando estás durmiendo la siesta.

El padre de E. vuelve a tener una idea lúcida: "Oye, porqué no les pedimos a los de la peña que lo anuncien por el megáfono?" "Pues mira, casi se lo preguntas tu, porque yo me muero de vergüenza." Allí que va él, y los de la peña, como no, se apuntan a la juerga. El padre de E. me hace señas para que me acerque. "Bueno guapa, y tu que móvil has pedido?" "Un Nokia 5110 con carcasa transparente" "Uy, eso es muy complicado, casi que mejor lo dices tu por el megáfono". "Gracias, antes prefiero quedarme sin móvil" (Si, una es muy vergonzosa) "Venga va, tu siéntate aquí."

En fila, sentados en las gradas: el artista del megáfono, otro chico de la peña, y una servidora. El voceador oficial se pone en faena:

- A ver, ésta chica que está aquí sentada al lado de Dani (me señala con mucho énfasis, por si alguien no sabe quien es Dani) ha perdido el móvil. Es un Nokia 5110 con carcasa transparente. Por favor, quien lo haya encontrado, que levante la mano. 

Media plaza de toros levanta la mano. Que sentido del humor tienen en éste pueblo.

- Vale, si el que lo ha encontrado es una mujer, por favor que se pase por la peña "Los Anónimos", si se trata de un hombre, que se dirija a la Guardia Civil. Graciaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas. 

Si van a aprovechar mi desgracia para ligar, vamos jodidos. En fin, por si acaso, la Guardia Civil estaba informada. Que bien se lo tiene que pasar la Guardia Civil en éste pueblo, lo mismo ayudan a encontrar un móvil como que interceptan explosivos de ETA.

En fin, que con semejante panorama, como comprenderéis, yo ya me había despedido del móvil por completo. Esa noche, me disponía a ahogar las penas en unos churros con chocolate, cuando veo una sombra pasar corriendo a mi espalda, pararse y tocarme en el hombro con mucha emoción.

"Drew, ven corriendo a la peña, que tienen tu móvil"

Venga ya...

Efectivamente, el señorito que encontró mi móvil estaba en la plaza de toros. Escuchó el mensaje, vio mi cara de pena de adolescente sin móvil, y guiado por su conciencia, decidió devolverlo. Bueno, guiado por su conciencia y por el hecho de que intentó encender el teléfono y como obviamente no tenía el pin, se bloqueó. Y aunque no fuera una mujer, supongo que esperaba que al menos le invitaran a una copa, y se pasó por la peña a entregar el teléfono. No coincidí con él, pero oye, se lo agradecí en el alma.

En fin, debido al bloqueo, tuve que esperar a llegar a Madrid al día siguiente para poder encenderlo, pero oye, al menos mi móvil superguay con carcasa transparente y el juego del Snake me acompañó una temporada más.

Ahora que lo pienso, creo que por eso pierdo tantas cosas, siempre me creo que habrá alguien con un megáfono que me ayudará a encontrarlo. Así que no cojáis ejemplo, y que éste post solo sirva para agradecer a Dani, a Alberto (el artista del megáfono) y a la peña "Los Anónimos" de Cañaveras que me ayudaran a recuperar mi móvil :-)

35 comentarios:

  1. ¡Yo tuve el mismo! Bueno, en mi caso era directamente de mi padre, pero como por entonces los móviles apenas se utilizaban, me lo llevaba yo cuando iba a pasar las tardes comiendo pipas en la calle. Qué vicios al Snake... Lo de que se podía intercambiar la carcasa, ni idea.

    Quien te iba a decir que pocos años después ibas a ser tú la artista que hacía anuncios en un sarao... :P

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    1. Éramos las artistas, en plural! Iba a decir que tengo que contarlo un día, pero como ya eres bloguera, te animo a que lo hagas tu :-)

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  2. Jaaaajajajajaja! Menuda historia, sister! Lo que no te pase a ti, jajajajaja!
    Bona nit!
    Muas!

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    1. Yo, que me pase y lo encuentre o que no me pase, por favor!

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  3. Jajaja un recuerdo emocionado a Cañaveras!!!
    La única vez que perdí el móvil me lo robó un bebé xD

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  4. Jaja vaya historia!! Hija mia, lo que no te pase a ti!! Lo de la peña del megáfono me ha matao!! Jaja
    Besos!

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    1. A mi si que me mataron, pero oye, se lo pasaban como enanos...

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  5. Drew tu queriendo ser discreta y te acaba conociendo todo el pueblo!!

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    1. Mejor que me conozcan por eso que por la otra que protagonicé, y es que yo desconocía que el baño tenía una ventana en frente de la ducha que se veía desde la calle... A quien se le ocurre poner una ventana ahí???

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  6. quita quita!yo que soy despistada por naturaleza me robaron el móvil . . . . . y encima les perdí perdón

    (to be continued)

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  7. el momento megáfono es demasiado!! y que se te haya quedado en el inconsciente como método de encuentro de tus (numerosas) perdidas, más, jajajajaja me parto contigo..
    Besos!!

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    1. Es que la adolescencia marca, jejej. Besos!

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  8. Virgen Santa! menuda historia!!! ningún móvil se habrá sentido tan importante ;)

    Yo pierdo el móvil ahora mismo y me da algo y esto es algo que me preocupa muy mucho porque quiere decir que de libertad cero patatero...

    Alpaca se despide con:

    No conocemos nuestra fortaleza hasta que ser fuerte es la única opción para seguir adelante.

    Autor: ¿?

    Mooogggaaaksrfff

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    1. Si, además todo el mundo conoció su marca y modelo, jeje.

      Yo el día que lo perdí en el bus del cole casi me muero.

      Me flipan las frases de la alpaca... besos!

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  9. Jajaja. Qué cosas te pasan. Yo perdí el mismo móvil dos veces. A la primera lo recuperé. A la segunda no hubo tanta suerte pero al menos nunca he perdido las llaves. Algo es algo. Besotes.

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    1. Y tu como lo recuperaste? Cuenta, cuenta!

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  10. Jo Drew!! Para no perder las llaves, déjalas junto al móvil (o no, lo mismo pierdes las dos cosas!!!)

    Qué historia esta con el móvil ejjeje, tu super Nokia con carcasa transparente ejeje. Pues mira que yo pensaba que si el móvil se perdía, ya no había modo de recuperarlo... Me alegro de escuchar que hay casos en los que se recupera!!

    Un beso guapa, espero que tu semana haya empezado bien, que vas un día antes!! muassssssss

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    1. Eso, eso, mejor no, que seguro que pierdo las 2 cosas! Ya ves que hay esperanza, pero por si acaso, no lo intentes :-P

      Besos!

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  11. jajajajaja. Uy, si hubieras dado tú el mensaje por el megáfono, lo que habría dado por haberte visto.

    Yo también tuve ese móvil!!!

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    1. Creo que en ese caso no lo recupero, yo en vivo no tengo tanta gracia :-P

      Ese movil era universal!

      Besos!

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  12. A mí me molesta tanto perder cosas que tengo hasta pesadillas con eso. Un beso.

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    1. No me extraña, yo cada vez que pierdo algo me quiero dar cabezazos por ser tan desastre... Besos!

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  13. Jajaja, ese fue la digievolución del móvil de mi madre.... yo no lo tuve, porque le pedí a los reyes un alcatel (mierdamóvil), pero oye, molaba que no veas jajaja, todavía debe estar rodando por casa... tengo que traérmelo a ver si me dan algo por reciclarlo..
    Besos.

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    1. Oye, el Alcatel también molaba... Y si, por los antiguos por lo visto pagan bien!

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  14. yo también tuve ese móvil!!! con carcasas de colores chillones.. tuve amarillo pollo, azul, rosa furcia y verde manzana... molaba todo!!! de hecho ha sido mi móvil favorito hasta que ha llegado la manzanita a mi vida.. pero de todos todos todos los Nokia que tuve (siempre tuve nokia) ese fue mi favorito.
    Vaya historia... eso sí, hoy por hoy creo que poca gente devolvería un móvil...
    Besotes!!!

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    1. Jajaj, a ti si que te molaban las carcasas, eh? Yo también he tenido Nokia siempre, pero en mi caso me he pasado a los Samsung.

      Besos!

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  15. Ya veo que lo de desastrito perdiendo llaves/móviles/¿carteras? (seguro que alguna que otra... XDD) te viene de lejos :-D

    Un besote.

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    1. Carteras.... solo una y ya lo conté aquí, también la recuperé :-P

      Besos!

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  16. No sabes tú no sabes es lo bien que me lo paso leyendo tu blog, y como perdedora compulsiva de llaves, móviles, paragüas y hasta cámara de fotos casi que me uno a tu agradecimiento...

    Pues parece que todo el mundo tuvo el mismo teléfono... yo fui de las del Alcatel... pero mi marido fue de este mismo nokia al que yo jugaba al snake...

    Besos guapa!!

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    1. Joe, que alegría saber que no soy la única desastre! Yo no llevo paraguas porque se que no vuelvo con el...

      Ese Nokia era la bomba, pero yo siempre le hacía ojitos al Alcatel de mis amigas :-P

      Besos!

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  17. Lo que me gustan a mí tus historias!!

    Besos!!

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  18. jajajjajjajajja me meeeeoooo
    Ay Drew cariño creo que es de las mejores historias que te he leido..... y eso que el listón estaba alto!!

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