martes, 30 de octubre de 2012

Volviendo del paraíso


Yo no se que me pasa, que ésta entrada se me está atragantando por segunda vez. La primera vez que fuimos a la playa (poco antes de Ramadán) al final, pese a tenerla empezada en borradores, nunca la terminé. Y ésta vez, me está costando un mundo. En fin, que a escasas 36 horas de haber vuelto, me pongo con ella y que sea lo que Dios quiera, porque si no se vuelve a quedar en el cajón de las cosas no publicadas.

Lo dicho, que debido a la fiesta del cordero (Eid Al Adha, que se llama aquí), teníamos 5 días de vacaciones, del 25 al 29 de Octubre ambos incluídos. Yo ya amenacé cuando vi mi calendario escolar que esos días, o nos íbamos a la playa o yo la armaba. No hizo falta, aquí en éstas fechas viaja todo el mundo. Era mi última oportunidad para pisar la playa este año (a finales de Octubre, toma ya. Por si alguien lo duda, sigo en sandalias) y una excusa perfecta para no tener que encerrarme en mi casa sin salir durante los sacrificios de los pobres corderitos. 

El día anterior, día de locura de compras, comida, maletas, arregla la casa.... Todo ello acompañado por una megatormenta que hizo que a mi me faltara tiempo para calzarme unas zapatillas y salir a correr con Rei bajo la lluvia. Son cosas que pasan cuando llevas sin ver llover casi desde Marzo. A las 5 de la mañana, con apenas 2 horas de sueño en el cuerpo, nos pusimos en marcha, rumbo a un punto ínfimo dentro de la enorme península del Sinaí, llamado Ras Shitan. 


Si, el sitio se llama Crazy Horse, a mi también me sonó a Pub de carretera cuando lo escuché por primera vez. Pero no, de pub de carretera tiene poco, es el Paraíso con creces. 

Crazy Horse básicamente se compone de 3 cosas: Habitación, playa, chiriguito. Bueno vale, hay una red de voleibol, una piscina (no se para qué), muchos perros, y unas vistas espectaculares. Pero a lo que voy es que no hay tiendas, no hay discotecas y neones, no hay tele en las habitaciones, no hay minibar, básicamente no hay nada. De hecho, por no haber, en algunas temporadas apenas hay electricidad, solo a determinadas horas. Que porqué tengo un síndrome de Estocolmo del tamaño de un castillo? Por ésto:

1. La cama tamaño King Size de mi cuarto. Rei estirada como para ocupar la cama entera.

2. Los crepes de chocolate, cuando llegaba a tiempo para pillar uno. 

3. Pasar del bikini a las mallas y de las mallas al bikini

4. Las vistas. Espectacular, da igual hacia que lado mires. 

5. Las vistas de mucho chico guapo en bañador. No apto para cardiacos. 

6. Jugar a los juegos de cartas a los que jugabas cuando tenías 14 años. 

7. Perder, cuando tu antes arrasabas

8. Rei todo el dia corriendo por la playa con otros 12 perros. 

9. Ver Arabía Saudí, Jordania e Israel tan cerca que parece que los vas a tocar. 

10. Jugar al frisbee y no quedar demasiado en ridículo

11. El entrenamiento al que han sometido a mi hígado. 

12. Emborracharme con tequila. Reconocer que yo no debería pasar del Malibú. 

13. Tomarte un Malibú con naranja (no quedaba piña) a las 3 de la tarde, tirada en la arena

14. Comerte los peces que han pescado la gente que te acompaña. 

15. Las charlas a oscuras sobre lo humano y lo divino

16. El agua del mar que no te hace tiritar

17. La ducha de la que solo sale agua salada

18. Jugar al volley con profesionales. Sentirte una inutil, básicamente porque tras 10 años sin tocar balón, lo eres. Darte cuenta de que eres la única mujer con el suficiente poco cerebro como para meterse en semejante berenjenal. 

19. Tener que ponerte hielo en los brazos tras el partido.

20. Volver a jugar de nuevo y hacer, al fin, una defensa en condiciones

21. Pensar "chúpate esa, colega" y poner cara de indiferente

22. Leer

23. Las eternas charlas por whatsapp con España, mirando el mar

24. Querer matar al susodicho, y tener que reconocer que, como siempre, te convence hasta cuando no quieres. 

24. La música en mil idiomas diferentes. El turno del flamenco. 

25. La gente maravillosa que te acompaña. Hacer amigos de los que serán de verdad. Querer más a los que ya lo eran. 

27. Despertar sin despertador

28. Sentir que, aunque tu pasaporte diga otra cosa, tu alma está en casa. 

29. Pensar en volver a trabajar y que no te parezca tan mal. 

30. Hacer 286 fotos. Que a la gente le gusten. 

31. Volver a Cairo y no reconocer tu calle

31. Tener un síndrome de abstinencia brutal. De la playa y del mar en general y de la gente en particular
32. No poder creerte que, tras pasarte el día en bikini, mañana te toque disfrazarte de Halloween.

33. Haber recordado a Oso en cada esquina. 

Lo dicho... 5 días en el paraíso, dentro del paraíso en el que ya vivo. Y luego me preguntan que si quiero volver a España....

lunes, 22 de octubre de 2012

Las 12 pruebas de Asterix

(Prometo que la foto no la he hecho yo, ya estaba en internet.  Ya dejé claro la primera vez que hablé de éste tema que dentro no se permiten cámaras. Pero oye, he encontrado la forma de enseñaros esas ventanillas terroríficas sin saltarme la norma)

Ayer, al leer a Big Blue referirse a la Mogamma como las 12 pruebas de Asterix, me entró la risa. Hoy no me hace ni puñetera gracia. Las 12 pruebas de Asterix se queda corto, muy corto. A día de hoy, estoy convencida de que la traducción de Mogamma es "El infierno en la tierra"

Al buscar la foto he podido comprobar con estupor que, si tecleas Mogamma en Google, de los 10 primeros resultados, 5 son experiencias de gente que da a entender que es una pesadilla (títulos como "The Mogamma experience" O "La pesadilla de todos los hombres" me avalan). Eso si, luego se acojonan y nos cuentan solo los detalles "técnicos" del proceso. Pero aquí vengo yo, a contar la verdad y toda la verdad. Porque efectivamente, son 12 pruebas, como las de Hércules o las de Astérix, las que hay que pasar para conseguir el visado de los cojones

1º Prueba - Sorteando coches: A no ser que vivas cerca de Tahrir, o en una privilegiada ubicación cercana al metro, te toca irte en taxi, como a mi. Y como el edificio del demonio abre a las 9, te vas a comer el atasco de tu vida. Lo mejor para llegar con los nervios templados. 

2º Prueba -  Busca y encuentra: En éste caso, la ventanilla que te corresponde. Yo gracias a Dios ya me se el camino a las mías de memoria (1º planta, derecha, derecha, izquierda y luego derecha si es el primer día que vas, izquierda si es el segundo), pero la primera vez que fui me perdí, se nos ocurrió preguntar, y solo diré que la historia acabó con mi amiga F. obligada a esperarme en las escaleras de la entrada y llamando de todo menos bonito al segurata de la puerta. Poco más y la tengo que ir a buscar a la comisaría. En fin, que si no hay 2 millones de ventanillas, no hay ninguna. Una vez descartadas las ventanillas de "refugiados", "Residencia de 3 a 5 años (no tengo esa suerte)" y las que están solo en árabe, que obviamente no son para ti, te quedan unas 250.000. Que tengas suerte. 

3º Prueba - Luchar contra los elementos: Si fuiste tan tonto de irte de cabeza a la ventanilla, retrocede unos metros, exactamente hasta donde diste el último giro. Esa mesa que tienes ahí, esa pequeñita con 2 policías detrás, es donde reparten el formulario que tienes que rellenar. He dicho reparten??? Los elementos contra los que tienes que luchar son esos que necesitan el mismo formulario que tu y que se abalanzan sobre él como si fuera el último del país. Respira. 

4º Prueba - Vuelva usted mañana (superando el tópico): Si os creíais que era característico español, vais listos. Una vez hayas conseguido el formulario, se lo hayas entregado a la amable señora de la ventanilla correspondiente, hayas comprado los sellos que hay que comprar (por suerte esto nunca me ha causado pesadillas, será porque siempre me lo hace alguien), hayas vuelto a la ventanilla original con ellos y le hayas repetido tu dirección a la amable señora (3 renovaciones, 3 veces me la ha vuelto a preguntar, porque por un motivo que desconozco, hablan inglés, pero no saben leer las direcciones si no están en árabe. Las vuelven a escribir cuando se las dices), ella te dirá que vuelvas mañana a la ventanilla X (37 si no me equivoco, la de la izquierda, leñe) a las 10 (no se porqué me dicen a las 10, yo me suelo plantar a las 9, que luego hay mucho lío) para que te den el visado. Genial. 

Una vez terminada la 4º prueba, habrás superado con éxito el primer día. Enhorabuena. Pero ésto solo era el entrenamiento, mañana viene la parte de verdad. 

5º Prueba - Repasando conceptos:  Por si el atasco de ayer no era suficiente, hoy te tragas otro. En mi caso, bastante peor el segundo que el primero. Tanto, que he llegado por los pelos. Como ya dije, lo mejor para ir calmadito. 

6º Prueba  - Subiendo de nivel: La ventanilla del infierno: La de ayer era un juego de niños comparada con la de hoy. Imaginad una ventanilla que da a un pasillo estrecho (las sillas que ha puesto para que la gente no muera quitan mucho espacio), con una columna a la derecha (por si sobraba espacio), al lado de la ventanilla de los sellos (por la que inevitablemente pasarán TODAS las personas que quieran hacer algo en éste bonito edificio, o al menos en esa planta) y donde se juntan 2 tipos de personas: Las que van a entregar un pasaporte y las que están esperando a que se lo devuelvan. Entregarlo es relativamente fácil, recuperarlo... A eso vamos luego. 

7º Prueba - Empinamiento de codo: Ésta a los españoles se nos da bien. Has entregado el pasaporte, te han dicho que vuelvas en 2 horas a por él, y tu te largas de allí con toda tu fe en recuperarlo, porque obviamente no te dan un resguardo de haberlo entregado. En esas 2 horas tienes 2 opciones, morirte del asco esperando en una silla, o irte a un bar a tomar algo. Indocumentado, eso si. Las 2 primeras veces opté por el bar, pero hoy he rizado el rizo y hasta he cogido el metro para ir a ver a mi casera, que vive cerca, y pagarle el alquiler. Me tendrían que dar un bonus. 

8º Prueba - Estrujamiento: Han pasado 2 horas, te has tomado tu café, no has liado ninguna como para que te pidan el pasaporte en ningún sitio, y vuelves con energías renovadas a por tu pasaporte, dispuesto a que sean 5 minutos y volverte a tu casa. Optimista.... Vuelves a la ventanilla del infierno, que ahora seguramente estará mucho más llena, y solo de gente esperando recoger su pasaporte, porque ya todo el mundo ha entregado (creo que a las 11-11:30 ya no cogen más). Si añadimos el hecho de que en Egipto el concepto "hacer cola ordenada" no existe, que todo el mundo está deseando pillar su pasaporte y largarse a casa, la falta de espacio, y el calor que todavía hace... Tenemos un cóctel explosivo de estrujamiento entre seres humanos, mientras esperas pacientemente a que tu pasaporte aparezca. 

9º Prueba - Intento de no desmayo: Si a la media hora no te has desmayado o estás sudando a mares, eres un crack. Enhorabuena. Yo me tragué una renovación en Agosto y aluciné. Estamos en Octubre y he alucinado casi lo mismo. 

10º Prueba - Agudizando el oído y la vista: Ya hemos dicho que no te dan resguardo, así que cuando van saliendo los pasaportes, los van cantando por el nombre del país y levantándolos por si su dueño lo reconoce. Teniendo en cuenta que tu estás en un mar de gente que parece la marabunta, ya puedes tener el oído fino. Otra opción es que directamente veas el tuyo cuando lo levantan. Claro que si pasa como hoy, que en vez de enseñar el frontal del pasaporte, estaban enseñándolos por detrás, te puedes querer pegar un tiro. Siempre te queda reconocer tu foto del formulario, que en ese momento sigue dentro del pasaporte y asoma por arriba. Mi foto es del 2003 y era rubia. Como para reconocerme. 

11º Prueba - Dislocamiento de muñeca: Enhorabuena, has reconocido tu pasaporte. Ahora tienes que conseguir avanzar hasta un punto en el que puedas alcanzar el borde del formulario que amablemente te pasan, hacer contorsionismo para sacar un boli del bolso, o ponerte a llorar para que alguien más avispado que tu te deje el suyo (a mi en ésta no me pillan, yo ya llevo el mío, que bastante tenemos ya). No, no se lo pidas a la amable funcionara, que no te lo va a dejar, por ella puedes firmar con tu propia sangre. Firma en el aire, contra la columna, en la espalda de otro pobre infeliz, o donde sea, pero firma, para que te den el pasaporte de marras y puedas salir de allí. Felicidades, tienes tu extensión del visado. 

12º Prueba - BONUS: Quien es quien?: Si todo va bien, te habrán alargado el visado por el tiempo que has pedido. Si no, te pasará como a mi, te han mandado a paseo y en vez de 6 meses, te han dado 3. Protestas, porque tu has solicitado, y pagado, 6 meses, y ayer te dijeron que no había problema. Respuesta del funcionario? Hablé con el Sr. Khaled. Eso es como ir a Hacienda, descubrir que te ha salido a pagar cuando claramente te tenían que devolver, y que te contesten que hables con Juan. Que qué Juan? Pues eso, Juan. Que no sabes de quien te hablan? Te jodes. 

En fin, que he intentado protestar, pero no me ha servido de nada. La última vez que renové el visado pensé que menos mal que no tenía que volver hasta dentro de 3 meses. Hoy, con solo pensar que tengo que volver en 3 meses, me quiero morir. Para rizar el rizo, me he ido a comprar el pienso de Rei, que casualmente se vende en el barrio con más tráfico de El Cairo. Consecuencia?: He llegado a casa a las 19:30h, con los niveles de estres en 20.

Estoy convencida de que la Mogamma es una prueba para comprobar si de verdad quieres estar en Egipto, porque nadie en su sano juicio se metería en semejante lío si no tiene muchas ganas de estar aquí. Y yo las tengo, juro que las tengo, pero ese sitio despierta mis instintos más primarios. No, ésta vez no me voy a dar al alcohol, casi mejor me voy a dormir, a ver si se me pasa...

domingo, 21 de octubre de 2012

De como irte a tomar por saco a hacer cosas que no hacías en casa...

(Foto real del lugar de los hechos)

Prometo de verdad que cuando escribí eso de "Próximamente, primera reunión con los padres, veremos que sale." no pensaba estar de ausencia blogueril hasta entonces. Pero entre que no me da la vida (me paso semanas muerta del asco y de repente tengo más vida social que un famoso) y la semana de cabreo que me he pasado... En fin, que nos hemos plantado en domingo y yo ni me he enterado. 

Aviso que la siesta me ha sentado mal, así que probablemente me salga un post de esos en los que cuento más de la cuenta y luego me matan por ello, pero en fin, allá vamos:

Me he pasado la semana cabreada. Cabreada porque una de las ventajas de poner 3500 km de distancia con Madrid, era perder de vista a uno de mis colectivos más odiados. Las groupies. Esas sobre las que siempre juré escribir, pero nunca lo hice, porque mi amiga Alecia ya lo hizo mucho mejor que yo. El caso es que soy tonta, tonta y retonta, porque si en España me rodeaba de músicos, aquí me rodeo de jugadores de volley. Y ellos tienen fans. La diferencia entre las groupies y las fans, es que las fans cometen menos atentados contra la moda, pero lo que viene siendo tocar las narices, las tocan exactamente igual. 

En fin, que el viernes fue el cumple de M. Él parecía no tener muy claro lo que iba a hacer, así que yo, que soy una ilusa y por eso me pasan estas cosas, me esperaba una noche en un garito, con los amigos de siempre, en plan guay. Mola. Me llega la invitación al evento en FB, y yo, que sigo siendo una ilusa, confirmo mi asistencia. Y en un momento de lucidez mental, se me ocurre comprobar la lista de invitados. Eso parece el congreso internacional de fans, que por lo visto éste año se tiene que celebrar en Cairo. Pereza total, que me esperen sentada que yo me quedo en mi casa. Anda leñe, si yo tengo reunión de padres al día siguiente. Excusa perfecta, cambio mi asistencia a "tal vez" (traducción: Va a ir Rita la cantaora, pero no tengo narices para reconocerlo en público) y me quedo rumiando mi cabreo. Y yo que pensaba que me había librado...

En el fondo me jodía fastidiaba. Yo, que el año pasado me jugué un Euromillón el día antes de su cumple, rezando porque me tocara para poder aparecer en el último minuto (ni 2€ me tocaron...), éste año, pese a estar aquí, me iba a quedar en casa. Hay que joderse. Cuando a los 2 días me mandó un mensaje preguntando si de verdad no iba a ir a su cumpleaños (si, a los 2 días, estuvo rápido el chaval) me ablandé y dije que me lo replantearía. La amenaza de su hermano de llevarme de las orejas hizo el resto, y ahí me vi, confirmando mi asistencia entre tanta fan. Tócate los pies. Si mi excusa era muy buena!

El día D me lo pasé rumiando el cabreo en casa. Tenía que limpiar y hacer mil cosas, pero como me subieran los niveles de estres, era posible que la noche acabara en masacre, y no era plan, que me han contado que las cárceles egipcias son muy chungas. Mejor plantear la tarde como una sesión de belleza: manicura casera (primera vez en mi vida que me pinto las uñas de rojo, pero había que ir a juego con el vestido), depilación, secador, vestido, tacones, maquillaje. La cazadora vaquera me da el toque acorde a mi mala leche, y la cara de cabreo que llevo no os la podéis imaginar. A posteriori M. me ha confesado que cuando me vio la cara le quedó claro que algo muy gordo andaba yo rumiando por dentro. Nos plantamos en el garito, que mola mucho, pero por algún extraño motivo que no acabo de comprender, tienen mesas y sirven cenas. Yo quiero algo así en España. La releche es cuando descubro que aquí te puedes traer las botellas de alcohol de casa, te ponen una etiqueta con tu nombre y al lío. Tengo que investigar sobre este extraño fenómeno. 

A lo que iba, que yo cuando me pongo en plan destroyer, no tengo límite. Ya he contado mil veces que yo no bebo, que odio emborracharme, que sin alcohol se vive de lujo, y que eso de contestar "una coca cola" cuando me preguntan que quiero tomar, lo tengo automatizado. Debe ser que me cambiaron la pregunta: "Que quieres, Whisky o Vodka?" "Vodka" Ya me vale. Juro que no había bebido copas desde esa bonita noche en la que perdí las llaves de casa y me tomé 2 martinis para celebrarlo. 

Por si no me estaba arriesgando lo suficiente, Murphy se alía contra mi: Mi amiga M. alias "LaSantaQueMeAcogióEnSuCasa" pide Whisky pero le ponen Vodka. Su marido le pone el Whisky de marras, pero para quien va la copa de Vodka sobrante? Obviamente, para la que no bebe. 2 copas tenía plantadas delante, esperando a ser consumidas. Y yo, tan tranquila. Si es que eso de cabrearse no es bueno. 

Tras la primera estaba bien, gracias. Bailando con el hermano de M., cosa que jamás se me hubiera ocurrido hacer sobria, que a mi eso de bailar en público no me hace mucha gracia. (Juraría que el fotógrafo oficial del lugar inmortalizó el momento... No, por favor, no!) Las fans andaban correteando por allí, pero mis objetos de odio acérrimo (hay alguna a la que le tengo especial manía) no habían hecho acto de aparición, mejor para mi. Y eso de pasar de estar de malas a estar de buenas debió acentuar mi trastorno mental, porque cuando me plantaron la segunda copa en la mano, no pensé que el efecto fuera a más. Ya, ya se que a más alcohol, más borrachera, pero yo debía ir perdiendo neuronas por doquier. Consecuencia? A la media hora de finiquitar los 2 vasos, y mientras me negaba a tomarme una 3º, me arrastré al baño, del que salí una hora después. El bajón de tensión y el mareo me anclaron al suelo, y yo, que todavía tenía algo de dignidad, me negué a moverme de allí hasta que no estuviera en perfectas condiciones. Una será una borracha, pero salí del bañó con el ojo repintado y recién peinada. Faltaría más... Por desgracia, los mensajes que recibí al día siguiente preguntando por mi estado son la prueba de que no engañé a nadie. Mierda. 

Mi consuelo? Que M. estaba bastante peor que yo. Hasta el punto de que se tuvo que ir a su casa al poco de que yo saliera del baño. Eso se llama Karma, mi cabreo le tenía que llegar de alguna forma, y Murphy ésta vez se portó. Gracias maja. 

En mi defensa diré que llegué a casa a las muy prudentes 2 de la mañana (lo cual lo hace casi peor, en 4 horas mirad la que me dio tiempo a armar), y al día siguiente me levanté como una rosa, me vestí de profe, me planté en el cole, y me reuní con los padres de mis niños. Todos salieron encantados, e incluso 2 escribieron felicitaciones en la hoja de asistencia que tienen que firmar. Ole yo, borracha, pero responsable. 

Resumiendo, que como dijo SantaMadre ayer, tiene cojones narices que yo me haya venido a un país en el que supuestamente no se bebe, para pillarme semejante cogorza. Juro que la última borrachera a éste nivel que recuerdo se produjo cuando yo tenía unos 18 años y me pasé la noche jugando al duro con unos amigos. Llegué a casa haciendo eses, pero de eso hace 10 años ya. Había aprendido la lección, no? Pues toma, reválida. 

La siguiente ronda se producirá en pocos días, que nos vamos a la playa, y me han dicho que me van a someter a un plan de entrenamiento para que 2 copas nunca más me vuelvan a dejar tirada en un baño. Entre tanto, prometo un San Google, una posible entrada sobre aventuras en Mogamma, que me toca mañana (recemos porque no haya post, será que todo fue bien) y unos deberes que os dejo: La grandísima, maravillosa y más que inteligente Cris, alias LaMamáDeNoa, se ha abierto un blog, llamado La enésima reflexión. Ya estáis tod@s echando leches para su blog, que juro que promete. 

Y recordad... beber es malo... muy malo....

sábado, 13 de octubre de 2012

German night


Cuando me mandaron el calendario escolar y vi eso de German Night, me quedé un poco flipada. A mi las palabras "noche alemana" me suenan a cerveza, salchichas, y algo de música absurda. Y los niños no me encajaban en todo ésto. 

Con el tiempo descubrí que no, que la cosa se planteaba bastante más normalita. Básicamente la idea era celebrar St. Martin, pero con un mes de adelanto, toma ya. Y oye, como estamos fuera de fecha y no queda bien, pues ya de paso nos sacamos cosas de la manga, como danzas alemanas, proyectos sobre libros, y un concurso de tartas de manzana. En fin, al final la cosa era pasarlo bien. 

A mi en un principio no me tocaba ni ir. Nosotras las de preescolar habíamos decidido celebrar St.Martin por nuestra cuenta, y ya de paso en la fecha señalada. Pero claro, una profe te cuenta que van a hacer unos bailes que casualmente son de tu zona y que has visto varias veces, otra resulta que se inspira en uno de tus libros para su proyecto... (sabía yo que traerme ese libro era buena idea), total, que al final apetece ir. Por tanto, cuando la profe de música te pide que toques la guitarra con la banda del cole (compuesta por alumnos de primaria) tu dices que si, primero porque eres una inconsciente y segundo porque quieres una excusa oficial para tener que ir, que ya nos conocemos y una al final es una vaga. 

El primer ensayo, bien, gracias. Más que nada porque ensayas sola con un niño de 11 años, que te lo explica todo con una inocencia y una simplicidad tremenda, y que se queda flipado en cuanto le tocas 4 acordes de una sevillana y el Romance anónimo para calentar. Para él, ya eres Paco de Lucía. Y tu te lo crees. 

Segundo ensayo, con toda la banda. Toda la banda se traduce en 3 guitarras (una de ellas eléctrica), un bajo, 2 teclados, un xilófono, una batería, 3 voces, y más tarde se uniría tu jefa con la flauta. Toma ya. Y en mi cole, si te enseñaban tres chorradas con la flauta ya era lo más. Alucino. Obviamente, aquí la cosa se complicó un poco porque a ti eso de tocar en compañía nunca se te dio bien. Oye, que dejaste la carrera musical con 14 años, no se pueden pedir peras al olmo. 

La semana de la actuación ya te empiezas a agobiar. Empiezas a intuir que te van a tirar tomates, y que tu, que estabas allí para que los niños te siguieran, necesitas al pobre Mohamed, que recordemos que apenas tiene 11 años, para no perderte. En los últimos ensayos encima te empieza a salir callo y te duelen los dedos. Pinta mal la cosa señores. 

Llega el día D. El ensayo previo dura una hora, y tu, que ésta semana llevas record de noches sin dormir, te haces un lío. Te tocas una canción entera confundiendo 2 acordes, con 2 cojones. Cuando tras la última canción, que tu piensas que por una vez te ha salido bien, la profe de música te dice que necesita ensayar contigo a solas porque llevas la acentuación mal, te quieres morir. Estoy a tiempo de no tocar???

Encima, el hijo de la profesora de música (y hermano de uno de tus alumnos, y el artista que toca el xilófono sin perder una nota, por cierto) te dice que esa noche "hagas el favor de vestirte bien y de ponerte un collar". Un collar???? Pero si yo de eso no tengo!!! En fin, que llegas a casa, comes, duermes un rato y te pones un despertador que te permitirá sacar a Rei, ducharte, peinarte, maquillarte y vestirte como un ser humano. A lo mejor hasta encuentras un collar. La idea era buena, pero por segunda vez ésta semana, los"5 minutos más" que pretendes dormir se convierten en una hora. Paseo, ducha, ropa y maquillaje a la carrera. Del collar ni hablamos. Pero oye, has conseguido llegar al bus con tu falda negra y blanca, tu camiseta blanca, tu torera roja, y hasta llevas pendientes y maquillaje. Chúpate esa, chaval. 

Al llegar al cole, te crees que te has equivocado. Eso no es la German Night, es un puñetero concierto de U2. Tiras para tu clase y ves que el escenario te lo han montado en el jardín. Genial, es pequeñito, con un poco de suerte ni se te ve. Al rato te llama una de las dires, que hagas el favor de irte con tu jefa a la zona "escenario de U2", para tocar algo y ambientar un poco a los padres. Tu jefa te ve tan agobiada que te dice que lo dejes, que ya lo hace ella. En fin, te has librado. 

Al rato te encuentras al niño del collar, que te pide que le ates un pañuelo amarillo al cuello (en vez de A, B y C, aquí las clases son rojas, azules o amarillas). Tu piensas que no puede tener queja sobre el modelito, pero el niño te mira de arriba a abajo y te pregunta que "si es la noche alemana, porqué vas vestida de bandera egipcia". A ver chaval, te estoy atando un pañuelo amarillo y tu llevas una camiseta roja, me explicas porqué vas de bandera española? Punto, set y partido, aunque por los pelos. 

En fin, que el concierto, bien gracias. No hubo tomates, creo que no lo hice tan mal, y en cualquier caso, no me oía, así que me ahorré el disgusto. Hicimos 2 pases, así que apenas me dio tiempo a comerme un perrito, servido por el profe de deporte, y me quedé con las ganas de la tarta de manzana. Pero el colegio estaba bien bonito, nos reímos un rato, y voy pillándole de nuevo el truco a la guitarra. Próximamente, primera reunión con los padres, veremos que sale. 

Por cierto, reflexión: País de mayoría musulmana, niños mayoritariamente musulmanes de padres mayoritariamente musulmanes celebrando una festividad católica. Os lo imagináis al revés? Sin ofender a nadie, de verdad, solo que en cierto momento me pareció curioso y me gustaría conocer vuestra opinión.  

martes, 9 de octubre de 2012

Oso, hasta siempre...


Me enamoré de ti por una foto en Facebook. Te buscaban casa para los supuestos 6 meses de vida que te quedaban, para que no murieras solo. Y yo me enamoré. Me enamoré de ese lobo con nombre de otro animal, de esos ojos castaños dulces, y de esa expresión salvaje. Supe que eras mi perro, y que tenías que venir conmigo. 

La primera vez que te vi me llevé un susto. Tan grande, tan peludo, con esa respiración tan ruidosa.... Pero si, eras mi perro, enorme, guapo, dulce y con carácter a la vez, con cara de lobo, patas de oso y corazón de santo. 

Los 6 meses que te daban se hubieran convertido en 2 años a mi lado a finales de éste mes. No ha podido ser. Te has marchado al cielo de los perros, a ver a Bas, a vivir mejor, a vigilarnos a Rei y a mi desde el cielo. Pero has dejado un vacío mucho más grande que tu tamaño. Me faltas, me faltas una barbaridad. La casa está vacía sin ti, solo quedan tus mantas, tu collar, tu correa, tu plato y tus medicinas. Y demasiado espacio y silencio. Te veo en cada esquina, en cada rincón de la casa, en los matojos de pelo que has ido dejando, en las mantas que lavé ayer esperando que las siguieras usando, en las medicinas que ya no tomarás, y en el vaso medidor con tu nombre que ya no utilizaré. Tu cuerpo ya no está aquí, pero TU sigues en cada centímetro de ésta casa, de éstas calles, de éste mundo, y sobre todo, de mi corazón. 

Ha sido tan rápido. Desde el primer día que no quisiste bajar a la calle hasta ayer, ni 2 semanas. Empezamos a bajar despacito, a llevarte en brazos, a darte toda la comodidad del mundo... Pero el sábado algo cambió. Tu no te podías mover, estabas ausente, no me mirabas a mi ni a nadie, te estabas empezando a marchar. Carrera al veterinario que intenta ponerte una vía, pero tus venas ya no aguantan. Inyección intramuscular y muchos ruegos a Dios para que funcione. El domingo estabas mejor, parecía que te ibas a quedar conmigo. Pero ayer... Ayer te rendiste mi vida, ni besos, ni comida, ni caricias.... nada. Tu ya solo respirabas y bebías agua. Tu cuerpo seguía aquí pero tu corazón se empezaba a marchar lejos. Viniste a mi para no morir solo, y eso hicimos, el veterinario te dio una muerte tranquila y digna, entre mis besos y mis caricias, y con las lágrimas no solo mías, si no de todos los que te acompañamos. Mi lobo, el amor de mi vida, se marchó ayer a las 21:15 de la noche. Han pasado 24 horas. Y me faltas como si hubiera pasado una vida entera. 

Te hemos enterrado en tierra de reyes. Tu cuerpo descansa muy cerca de las pirámides, con una vista privilegiada sobre ellas. Tu en cambio estarás ya muy lejos, donde ya no te duelan las patas, ni respires fuerte, ni tomes medicinas, donde puedas encontrar el cuenco del agua porque ahora ya si lo ves. Estás donde puedas ver a tu niña, a Rei, que duerme sobre la sábana que te acompañó ayer. Y desde donde me ves a mi, soltando lágrimas como una loca, porque tu no estás. Me ves acariciando tu collar, tu correa, tu cepillo, nombrándote y queriéndote cada segundo que pasa. Que cortos y que largos han sido éstos 2 años mi vida, cuanto me hubiera gustado darte, y cuánto he disfrutado contigo. 

Recuerdo las peleas por las medicinas, los sustos que me diste, pensando que te me ibas. Recuerdo la primera vez que me pediste mimos, como me ladrabas para llamarme, la primera vez que jugaste con Rei, la primera vez que mordiste un juguete, el día que te dio por destrozar mis apuntes... Te recuerdo persiguiéndome por la casa porque querías salir al pinar, te recuerdo ladrándome cuando salia por la puerta. Recuerdo tu mirada, tu pelo esponjoso, ese en el que me gustaba meter los dedos, olerte, darte un beso en ese morro precioso que tu quitabas con cara de "anda babosa, déjame en paz". Te recuerdo ladrando camiones y mirándome cuando te cantaba "Alegría". Te recuerdo al llegar al Aeropuerto del Cairo, y sobre todo, recuerdo los días en la playa, cuando te tumbaste en la arena, cuando nos metíamos en el agua.... En unas pocas semanas volveré allí y pensaré en ti, que aunque tu cuerpo no esté, tu alma se bañará conmigo. 



Siempre he dicho que si el mundo fuera el lugar que debería ser, tu nunca hubieras llegado a mi. Porque ningún desalmado te habría dejado a tu suerte en la calle. Tu vida fue dura, mucho más dura de lo que merecías, solo espero que los 2 últimos años hayan paliado un poco todo lo que pasó antes. Desde luego tu carácter cambió, y creo que tu también me querías a mi. Yo, por mi parte, siempre he dicho que tu eres el amor de mi vida. 

Descansa mi vida, descansa y disfruta de un arcoíris sin sufrimientos. Bas cuidará de ti, y a lo mejor te pegará algún que otro mordisco, pero en el fondo te quiere. Velad por nosotras 2, que os recordaremos y querremos hasta el último de nuestros días. Ayer nos quedamos solas, en un futuro, quizás, quien sabe, vendrá otro perro que nos necesite y ocupará el espacio físico que tu dejas. Pero el hueco que dejas en nuestro corazón seguirá vacío siempre. Fuiste el primero, mi lobo, mi osito de peluche, el amor de mi vida, y eso no cambiará nunca. Se que estás aquí, se que cuando Rei empezó a ladrar a tu transportín anoche es porque viniste a decir adiós. Se que descansas en paz, y que en algún momento, nosotras te recordaremos con alegría y no con éste dolor tan grande que has dejado. 

Hasta siempre mi vida, te quiero y te querré siempre. 


Oso 10/12/2000 - 8/10/2012

viernes, 5 de octubre de 2012

2 años de blog


Juro que casi se me olvida. Y no porque no sepa cuando cumple años éste blog, que lo se, si no porque tengo el calendario descolocado. Yo sigo viviendo en verano, por tanto, mi cabeza no asimila que estemos en Octubre. El año pasado aposté con mi madre que aguantaba sin poner la calefacción hasta el 1 de Octubre. Éste año, más bien lucho por no poner el aire acondicionado. Para que os hagáis una idea, me olvidé del cumpleaños de Gema, por el mismo motivo. Soy una mierda de amiga y desde aquí lo reconozco. 

En fin, que el año pasado, para hacer balance, copié la primera entrada del blog y comenté como habían evolucionado las cosas. Éste año seguimos la tradición, voy a coger el post que escribí el año pasado y vamos a ver qué ha cambiado...

- Un año en el que he escrito 141 entradas (142 con ésta), en el que he recibido 32.595 visitas, en el que 87 personas han pinchado en un botoncito para seguir mis aventuras. A todos vosotros, a los que habéis pinchado y a los que me leéis desde el anonimato MUCHAS GRACIAS.: Actualmente son 268 entradas, con ésta, así que más o menos voy manteniendo el ritmo. Los seguidores actualmente son 153, que me parece una pasada. Y las visitas, 116.003. Eso si que ha pegado un subidón importante. Coger el número de visitas, multiplicadlo por mil, y ese es el número de gracias que os doy. 

En cuanto a lo que me aporta el blog, firmo cada coma de lo que escribí en su día. Gracias a dios la válvula de escape va dando paso a algo de lo que simplemente disfruto. Pero se que si necesito desahogarme, siempre tengo el blog a mi disposición. Todo un descanso mental. 

Sobre lo que escribí en ese primer post: 

- Me queda una asignatura para terminar periodismo: Y me sigue quedando. Si me lo dicen por entonces me tiro por la ventana. De abril no pasa.: Abril pasó y aquí seguimos. Sin comentarios. 

- Trabajo escribiendo textos para Web y en una agencia de management musical: Gracias a dios, ya no. En diciembre empecé con The Fish Factory y ya sabéis que adoro mi trabajo, así que un minipunto para mi!: Adoraba mi trabajo, pero también quema. Ya sabéis que ahora soy profe de primaria en un cole internacional, dando clases en alemán. Ésto, si me lo dicen hace un año, no me lo creo ni de coña.  Cumpliendo sueños que por entonces no sabía que tenía. 

- Soltera desde hace más de un año: Pues ya van 2 y algo... Esta es una cosa que pensaba que cambiaría. No ha sido así, pero no pasa nada, me llevo cosas más importantes. Eso si, como cumpla el 3º, lo celebro, con tarta y todo. Sería todo un record, nunca he estado soltera más de 2 años.: Y efectivamente, lo celebré. Y aquí seguimos, oigan. Previsiones de que eso cambie, ninguna de momento. 

- Romántica empedernida: Ésto se quedó por el camino. Creo que he perdido mucha capacidad de creer en el amor. En fin, volverá o no, eso ya se verá.: Eso se quedó atrás. No creo que sea especialmente romántica, me centro en cosas más... reales. Pero ahora si creo en el amor, y creo que vale la pena, otra cosa es que yo lo encuentre. 

- Por lo visto muy clásica en cuanto a lo que a relaciones se refiere: Eso creo que también ha cambiado, ya no es clasicismo, es pasotismo puro y duro.: Pues ya ni clásica, ni pasota. No estoy cerrada, y al revés, creo que la visión que tengo de una relación es diferente, abierta y libre... que por eso no me entienden. 

- Sueño con formar una familia y tener hijos: Pues si, pero ya no me agobia como antes. Cuando tenga que ser, será.: Eso ha quedado atrás... muy atrás. Ya no voy a ser madre antes de los 30, como yo quería, así que me resigno y me aguanto. 

- Tengo una psoriasis galopante en las uñas que se dedica a amargarme la vida: Ésto si que tengo que decir que ni en el mejor de mis sueños hubiera pensado que iba a cambiar. En fin, como ya sabéis, mis uñas están preciosas y estupendas.: Tengo unos pequeños rebrotes, pero espero que con un poco de relax, se pasen. Más que nada, porque aquí en El Cairo no me puedo tratar. 

Sobre cosas que no esperaba contar: 

- He mandado a tomar por saco (perdón por la expresión) a mogollón de gente (que no esperaba): Y no me arrepiento de nada. De hecho, hay algunos a los que también he desterrado y no se han enterado todavía. A todos vosotros, como dice Rosana:  "Que te vaya bonito, que no te vaya mal, y que el tiempo te deje donde tengas que estar".: Lista en aumento. También ha llegado gente estupenda, relevo que nunca viene mal. 

- Tengo una sobri preciosa: Y una amiga que cada día me asombra más. Te quiero Cris!: A la sobri lo de guapa ya se le queda corto, y a Cris la quiero más si cabe. 

- He dejado de fumar: Y juro que si me dicen lo de los 6kg, no lo hago. Eso ha provocado que esté hasta el moño de no caber en mi ropa, por lo que desde hace 2 días salgo a hacer footing con Rei. Y me siento mucho más activa por las mañanas, mola.: He recuperado el peso de antes, lo cual hace que encima, me sienta estupenda. Menos mal. 

- He pasado a tener 1 perro a tener 3: Ni Oso ni Rei estaban en casa cuando empezó éste blog. Y yo, feliz. :-): Por desgracia, desde que Bas nos dejó, son 2. Bas, te quiero allá donde estés. 

- He dejado de ser una persona oscura: Reflexionando sobre vuestros comentarios del otro día, he llegado a la conclusión de que seguramente si era una persona oscura cuando todo esto empezó (estaba nerviosa, confundida, dolida...imagino mi interior y solo visualizo un gran torbellino negro) pero que puede que todo eso haya quedado atrás. Me quedo con las palabras de María, ahora soy azul cielo.: Me mantengo. Y creo que, como estoy más calmada que hace un año, el azul brilla un poco más.

- He hecho amigas: Si, AMIGAS con todas las letras. Gracias chicas, sabéis que sois lo mejor de éste blog: La lista también aumenta. Gracias a todas las que, sea a la cara o por mail, me dais tanto. 

- He crecido: Releyendo, creo que en éste año he aprendido muchas lecciones valiosas. Y sobre todo, me he estabilizado y me he asentado. Como ya he dicho varias veces, me siento más tranquila.: Crecer es parte natural del proceso, no? Hubo un momento en el que di pasos atrás, el torbellino de la mudanza pudo conmigo. Pero aquí estamos de nuevo, centrada y en mi sitio. Menos mal. 

Sobre lo que me hubiera gustado contar y no conté. 

Dije que nada y me mantengo. Más bien, hay cosas que me hubiera gustado no contar, como la muerte de Bas, las decepciones en El Cairo, ese engaño que tanto daño hizo... Pero bueno, fue lo que pasó y no se puede cambiar. 

Sobre lo que querría contar durante el segundo año: 

- Que soy un poco menos pobre: Eso significará que las cosas en Fish van guay y yo podré vivir un poquito mejor. Me he tenido que ir del país para ello, pero si. Aquí al menos puedo vivir como una persona normal. Sin lujos, pero vivir. En España esto no era así. 

- Que me voy de viaje a El Cairo: Es el objetivo del 2012. Me voy como sea, lo prometo!: Y tanto que me fuí. Y ahora vivo aquí. Esa idea rondaba pero nunca creí que fuera posible. Ver para creer. 

- Que mis amigas siguen fenomenal: A que si chicas? A que todo va a ir genial éste año?: Gracias a Dios puedo decir que la gente que quiero está bien. Y que eso no cambie, por favor. 

- Que sigo creciendo y siendo feliz: Sobre todo lo último, que no falte. 

Pero sobre todo me voy a quedar con el último párrafo que escribí ese día:

A todos los que pasáis por aquí, os invito a quedaros otro añito más conmigo. Porque tod@s sois importantes para mi, porque éste blog no sería lo mismo sin vosotr@s y, sobre todo, para que cada vez que Murphy haga una visita, yo pueda seguir riendo y pensando: 

"Cuando se lo cuente a l@s chic@s, se parten" 

Lo dicho, que vamos a por el segundo año. Desde 3500km más lejos, desde otro continente, durante la mitad del año incluso en otro huso horario... pero aquí seguiremos. Con recuerdos, con aventuras cairotas, con sorpresas, con decepciones y con historias caninas, pero aquí seguiremos... si vosotr@s me acompañais. Porque la nube azul, son vosotr@s, no sirve de nada. 

jueves, 4 de octubre de 2012

Como conocer a un hombre y quedar fatal...



Tercer capítulo, y último, de la historia de la semana. Prometí que contaría como nos conocimos, porque desde luego da para un post. De hecho, para uno de la sección de "Historias increíbles", "Murphy", o similares. Poco me faltó para liarla parda, y de hecho, yo no se como no me mandó a paseo tras la primera frase que le dirigí a la cara. Creo que es porque tiene sentido del humor, o porque una rubia borde queda muy graciosa. En fin...

Mayo de 2004, entro a trabajar en una conocida empresa de alarmas (que por cierto hace unos anuncios espantosos). Era mi segundo trabajo "de verdad", pero al fin uno bien pagado, en el que pasé de aguantar clientes absurdos a la cara, a hacerlo por teléfono. La entrada sobre las perlas telefónicas está pendiente. Por aquel entonces yo tenía 20 años, era rubia, tenía una cara de niña que no me la quitaba nadie, y era imposible sacarme de mis vaqueros y mis sudaderas. Toda una joya. Pero el caso es que me molaba mi trabajo, me lo pasaba bien, tenía una jefa la mar de maja y mis compañeros, todavía, se portaban bien conmigo. Trabajaba en un departamento pequeñito, solíamos ser unas 4 o 5 personas al día (turnos rotativos), aunque tenía bastante trato con otros 3 departamentos (central de alarmas, a la que oficialmente pertenecía, pero estábamos divididos por "tareas", atención al cliente, y el llamado "filtro", que básicamente era la asistencia técnica). Lo del "bastante trato", se reducía a los 20 segundos de conversación que manteníamos cuando nos pasábamos a un cliente, pero incluso en 20 segundos se traban amistades. Amistades la mar de curiosas, porque éramos capaces de reconocer la voz de casi cualquier trabajador de los otros departamentos, pero como nos lo cruzáramos por el pasillo no teníamos ni puñetera idea de quien era. Deformación profesional del teleoperador, hablamos mucho pero nunca nos vemos las caras. 

Un día, al salir de trabajar, bajaba yo las escaleras a toda leche (el ascensor siempre iba hasta arriba y mira que el edificio solo tenía 2 plantas), cuando me cruzo con un pedazo de moreno de 1,80, que llevaba colgado del brazo un casco de moto. La leche, menudo tío. Me quedo en la puerta fumando un cigarro como cada día, él vuelve a bajar, se sube en su moto y se pira. No tengo ni idea de quien es, no le he visto en la vida, estoy segura de que ese hombre no trabaja en mi planta, pero desde ese momento queda bautizado como "el chico guapo de la moto". Entre tanta tía (quitando Filtro, que si que había mayoría aplastante masculina, el resto de departamentos estaban plagados de mujeres) no venía mal alegrarse la vista. 

Pasan los meses, y yo tengo curso por la tarde. Durante la comida, comentamos el panorama masculino de la empresa. "Pues yo he visto a un chico muy guapo, moreno, que tiene una moto". Todos los ojos de la mesa se dirigen hacia mi, con cara de espanto. "Drew, ni se te ocurra, ese tío tiene a media empresa detrás, ya ha estado con unas cuantas, y todas acaban fatal. Es el Don Juan del edificio, ni te acerques." Y yo, que tengo un problema serio con los Don Juanes, le puse automáticamente en mi lista negra y decidí no mirarle nunca más. Habrase visto, se creerá éste que yo voy a babear detrás de él como todas... 

Pasan los meses y yo empiezo a hacer amigos en la empresa. Sobre todo, con los chicos de Filtro, que tenían fama de bordes, pero con los que yo me llevaba genial. Sobre todo con uno, S., con el que solía salir a tomar café, pero también con los 2 J., con los que me traía mucho cachondeo, P. que era muy majo cada vez que me contestaba al teléfono, y alguno más que todavía no tenía muy identificado. Con S. solía quedar en mi descanso para tomar un café (yo los tenía programados, pero ellos tenían más libertad) y creo que alguna vez se unió alguno de los 2 J. Un buen día de algún mes cercano a Septiembre (creo) yo salía como siempre a tomarme mi chocolate caliente y fumarme mi cigarro, esperando encontrar a S., tal y como habíamos quedado. Y efectivamente, ahí estaba, pero acompañado... por el chico guapo de la moto. Mierda, espero que se vaya pronto, que si no me toca pasarme el descanso sola. Por supuesto, yo no me acerco a ellos, que mi lista negra es inquebrantable... Así que me quedo en mi esquina, con mi chocolate caliente y mi cigarro. Al cabo de un rato, S. se marcha, despidiéndose de mi con un "Hasta luego". Hala, aquí me quedo, con el chico de la lista negra y unos cuantos más pululando por ahí. Un par de minutos después, el susodicho también se marcha. Y al pasar por delante de mi... "Hasta luego, Andrea" ¿¿¿PERDONA???

Yo pongo mi mejor cara de borde, y no tengo mejor idea que saltarle un "Y tu quien coño eres?", con tono de desprecio incluido. El pobre chaval se queda anonadado, me mira con los ojos abiertos de  par en par... "Tía...que soy P. de Filtro!!!" Genial, resulta que el chico guapo de la moto y el majísimo P. de Filtro son la misma persona. Puñetera deformación profesional del teleoperador. Creo que me puse de todos los colores. 

Me saludaba y me vacilaba mucho, pero poco más, yo estaba demasiado avergonzada por la metedura de pata, y desconfiaba de su fama de Don Juan. Pero él seguía intentando hablar conmigo, por mucho que mi jefa lo intentara evitar por todos los medios. Un día salí a la cafetería para que mi jefa me pusiera en antecedentes sobre una chica a la que tenía que entrevistar (yo hacía las pruebas de idioma), ahí andaba él, por lo visto escuchando la conversación. Cuando mi jefa comentó que la chica hacía Snowboard, al igual que yo, a P. le faltó tiempo para comentarme que él también se lanzaba a la nieve. Si las miradas matasen, mi jefa hubiera acabado con él allí mismo. Al día siguiente, un mensaje por el servidor interno "Eres tu, surfera?". Entre las varias Andreas de mi empresa (mínimo había 2 en mi departamento) me había encontrado. A partir de ahí las conversaciones fueron eternas. Y así descubrí también que P. tenía novia. 

Era mucho berenjenal, así que decidí sacarme al maldito P. de la cabeza. Pero él no me lo ponía nada fácil, entre visitas a la fotocopiadora que estaba delante de mi mesa (como si el no tuviera otra delante de la suya) y roces accidentales en la cafetería para coger el paquete de tabaco (más que roce accidental fue mucho roce, y yo casi vuelvo hiperventilando a mi mesa). El punto crítico, cuando me dice que se quiere despedir de mi, ya que yo me iba una semana a Alemania. Me planta un beso en una sala de descanso desierta. Yo le quiero matar. Me voy de cañas con sus compañeros de departamento, todavía temblando por dentro. Al día siguiente, mientas descongelaba la luna delantera de mi coche para ir al aeropuerto (era noviembre) mi madre encuentra un papelito en el parabrisas de mi coche. Mierda, una multa. Pues no, es una tarjeta de P. "Pásalo genial, pequeña. Más de esos". Lo mato, juro que lo mato. Casualidad o no, la tarjeta había sobrevivido en mi parabrisas desde el mediodía anterior, la puso mientras yo estaba de cañas. A día de hoy, sigue guardad en mi cartera. 

Al poco de volver del viaje me harté, y en una conversación de 2 horas vía móvil (le llamé porque no vino a trabajar, estaba enfermo), se lo dejé muy claro. Podía seguir resistiéndose a verme fuera de la empresa, pero al final iba a ser inevitable. Mal por mi parte teniendo novia, lo se, pero tras 3 meses intentando sacarle de mi cabeza, yo ya no podía más. A los 2 días me propuso quedar para comer, pero a mi se me pasó, acerqué a otro compañero a la estación de tren y dejé mi móvil en silencio. Casi me da un pasmo cuando llego a casa y encuentro unas 5 llamadas perdidas. Mil disculpas, me ducho y voy. Llegué para el café. Volví a mi casa a las 10 de la noche. Al día siguiente empezaba el puente de Diciembre y yo me iba a Palma de vacaciones, esperando que la distancia me hiciera olvidar la tarde que pasé con él. 

Yo pensé que ahí terminaba la historia, él tenía novia, me sacaba 12 años, los 3 trabajábamos en la misma empresa (ella en otro turno, solo coincidíamos media hora y yo tardaría todavía mucho tiempo en ponerle cara). Vale, habíamos quedado, ese hombre me encantaba, pero era imposible. En eso andaba yo pensando mientas hme preparaba para el viaje, mi vuelo salía esa noche. Mi madre se fue a hacer unos recados y yo me metí en la ducha. Cuando estoy saliendo, suena el timbre. Miro desde la ventana de mi cuarto y veo un coche plateado, como el de mi madre. Algo se habrá olvidado. Abro la ventana, recién salida de la ducha, con el pelo hecho un cristo y medio envuelto en una toalla. No, no era mi madre. Era P., que venía a regalarme 2 libros de Paolo Cohelo. Yo le mato, de nuevo. 

Con los dos libros me fui a Palma, durante 5 días en los que el teléfono soltó humo. 3 meses de quedadas a escondidas, de llamadas, de mensajes... Hasta que el señor P. me montó la que me montó. 

Algo pasaba y yo lo sabía. Un par de semanas antes, P. había escapado de la vigilancia de su novia para acompañarme a la boda de mi tío en Cáceres, aprovechando que él tenía familia allí y con eso tenía excusa. A la vuelta estaba claro, quisiéramos o no, lo nuestro era una relación, y la suya con la "oficial" se había terminado. Pasar a ponerle punto final era algo que tenía que pasar, pero hacerlo era harina de otro costal, no iba a ser fácil. 

Era Marzo, 13 o 14, si no me equivoco. Yo volvía a estar de vacaciones, y aprovechando que a el le sobraban unos días, me propuso que mirara ofertas, a ver si encontraba un viaje chulo. La intención, reservarlo ese día e irnos al siguiente. Al levantarme por la mañana, lo primero que hago es llamarle, no vaya a ser que haya cambiado de idea. Al segundo tono me rechaza la llamada. No me llama de vuelta. Mierda. Lo veo claro. Se ha dejado el móvil en casa, la susodicha ha visto que la que llamaba era yo, y la vamos a tener. Llamarle a la empresa no es una opción, porque tengo muchas papeletas de que esa misma tarde le vayan con el cuento a ella, diciendo que he llamado preguntando por él, y a tomar por saco el viaje. En fin, que me voy a la agencia de viajes a ver que encuentro. 

Ya con varias opciones, no se que hacer. Si nos queremos ir mañana hay que reservar YA, y yo no se como localizar a éste hombre. Al fin, se me enciende la bombilla, y desde mi móvil le mando un mail a la cuenta del trabajo, pidiéndole que me llame y adjuntando mi número, porque claro, si el móvil lo tiene la susodicha, a ver como me localiza. A los 5 minutos, suena mi teléfono, desde el móvil de él. Ya verás, se va a armar. "Diga?" "Se puede saber porqué me mandas un mail al trabajo en vez de llamarme???"

Resulta que cuando llamé, él estaba con un cliente. Rechazó la llamada y luego ni se acordó. Cuando le conté mi teoría conspiratoria se descojonaba. "Pero oye, has sido original buscando una solución". Después del estress que he pasado, no se si matarle por tercera vez o o sentime aliviada. 

Total, que me dice que no nos vamos de viaje, de momento. Que no me viene a buscar para comer, pero que me viene a buscar para cenar. Perdona??? Y tu novia??? Yo flipo en colores, me suena raro. No, es que ésta noche hace una fiesta en casa y a mi no me apetece porque no me llevo bien con esa gente. Así que voy a dormir en casa de mis padres, y así aprovechamos y cenamos. Venga vale. 

Pasa el día, me llama por la tarde. Por lo que escucho y me medio cuenta, está recogiendo todas sus cosas del piso. Pero alma de cántaro, si solo te vas una noche. Ya, pero la fiesta, no quiero dejar todo por medio, ya sabes... En fin, que luego voy a por ti. Paso la tarde tomando un café con una amiga, a ella toda la historia de la fiesta le suena a cuento chino. "Y si ha dejado a la novia??" Ni lo nombres maja, que con las ilusiones no se juega. 

Vino a buscarme a las 11. En vez de esperarme en casa, me espera en el parque de enfrente. Al bajar, no veo su coche. Me siento en un banco. Le enciendo un cigarro, el me enciende uno a mi, manía tonta que teníamos. Y empieza a hablar. "Yo se que ésto es muy difícil para ti, lo estás pasando fatal, no se puede estar así, bla, bla, bla". Mierda, éste tío me va a dejar, se queda con la novia. Como todo el mundo me dijo que pasaría. 

De repente, la conversación cambia. "Tu tendrías una relación conmigo?" "Hombre claro, ya lo sabes". "Vale, pues ya soy tuyo" "Bueno, no del todo" (Drew en modo optimista haciendo aparición). "Si, del todo, la he dejado". Drew se pone a llorar como una imbécil, P. se asusta un huevo. "Estás bien?" Creo que tardé más de 10 minutos en calmarme. La BSO de ese día, próximamente en el otro blog, a petición de la Desmadrosa

Efectivamente, ni fiesta ni leches. La había dejado la noche anterior, había pasado la tarde sacando sus cosas de la casa de ella, y me esperaba en el parque con el coche aparcado en otra calle porque no quería que viera las maletas (es imaginación mía o también llevabas una lavadora en el coche?). Vamos, que me engañó con todas las de la ley. Y yo me lo creí todo. 

Al día siguiente nos fuimos a Andorra, ya al fin como pareja. Creo que huimos de Madrid intentando no pensar la que nos esperaba cuando volviéramos ambos al trabajo. Solo diré que durante una temporada, cuando por casualidad ella y yo trabajábamos en el mismo turno, mi jefa me escoltaba a la cafetería. No diré que no me lo mereciera.

Y así empezó todo. Hubo épocas muy chulas, otras no tanto, una ruptura muy mala, y al fin, la superación de todo lo que pasó. Ahora solo queda lo bonito en el recuerdo, un tatuaje, y una amistad, aunque sea a mucha distancia, siempre y cuando tu quieras. Y sobre todo el deseo de que todo te vaya muy bien y que algún día encuentres tu verano y tu reina que lo ocupe. Yo intentaré mantener la primavera. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

La respuesta


A lo mejor estas cosas deberían quedar en la privacidad, pero lo voy a publicar principalmente por 3 motivos. El primero, es porque él así lo ha querido. El segundo, es porque no quiero perder el mensaje, y se que aquí quedará para el futuro. Y tercero, porque creo que todo aquel que se molestó en leer la entrada anterior merece saber que el post llegó a la persona a la que estaba destinado, y que es lo que piensa él de todo ésto (juro que yo no le dije nada del post, llegó a él por si mismo) Vale, hay un 4º motivo. Creo que mediante esto, podréis entender porqué fue una persona tan importante, siento que tenéis que conocer a la maravillosa persona, con lo bueno y con lo malo, con la que compartí un año de mi vida. Queda pendiente que os cuente como nos conocimos, porque esa historia da para unas risas. Tiene de todo: un hombre guapo y misterioso, un encuentro inesperado (y bastante humillante, por cierto), notas en el parabrisas del coche... En fin, que eso lo dejamos para mañana. Hoy os dejo con su respuesta. Viene a colación de que, tras saber que lo había leído, por el comentario que dejó, yo le decía que esperaba que no se hubiera ofendido. 

Llevo todo el día desde que te leí, pensando en que decirte, en como escribir lo que siento....pero yo no soy un futuro Pulitzer y nunca he estado tan lejos de mi como ahora...

El corazón bota como si quisiera salirse del pecho, llevo tiempo en moto hoy y parece que voy en mi nube azul, no me lo quito de la cabeza, del pecho ni un momento... cosas así es lo único que desordenadamente puedo decirte.

La verdad es que leo muy pocas entradas de tu blog, no me conecto con ordenador y desde el Iphone es "laborioso" al menos, pero hoy.... no se por que extraña razón, por que cojones, he tenido que cotillear en un titulo que nunca pensé que tuviera algo que ver conmigo....no puedo entender. Quizá no quiero... ahora me cuesta un poco hasta respirar...niñata de los huevos.... como podrías ofenderme.

Lo peor que me puede hacer sentir es que aun veas tanto dolor, aun recuerdes la parte oscura, pero dices demasiado bueno, demasiado de dentro, demasiado precioso como para hacerme ningún mal. Acabo de leer tus respuestas a los comentarios, sobre todo los del "anónimo", y pensar que aun podemos arrancarte una lagrima de las de esa clase (nosotros, tu y yo) no sabes la alegría, la vida que me da. Esas lagrimas son como diamantes, como Drácula en la peli, y para mi no tienen precio.

GRACIAS, gracias por hacerme sentir vivo, por hacerme ver que todo valió la pena para ti, que te hizo bien estar conmigo, que mi Reina fue tratada como se merece. Por que así haces que lo que soy tenga un poco mas de sentido, que hay una parte de mi que no es INVIERNO, y que conseguí no cargarme tu PRIMAVERA.
....
Se que todo suena super cursi, pero es como me has hecho sentir. Lastima que no me hubieras pillado en otoño al menos, como ahora, quizá hubieras conseguido un otoño soleado, o quizá mi estación, mi verano.

Mil besos de los nuestros Majestad, mil de los que te dejaste aquí.

.......
Quedaría bien en tu blog? je je je.

...
P.D.: Adjudicarle a la sangría poderes que no tiene ni ha tenido es un poco cobarde. Doy fe de que las facultades físicas y psíquicas estaban al cien por cien. Así que si estás marcada de por vida por ciertas estaciones, acéptelo o resígnese. Parte de ti es mía Majestad, y SIEMPRE LO SERÁ.

Esto ultimo no creo que lo pongas en tu blog. Yo me pensare un rato si lo envío en un mensaje o en un comentario.

(Ahora es cuando no lloras y sonríes llamándome cabrón).

Siempre a sus pies Majestad, Bebé pequeño, mi nenita...


Ay, alma de cántaro...El futuro Pulitzer creo que llevará el nombre de otro. Pero eso no quita que cada vez que vea una imagen de Amsterdam me acuerde del cachondeo que nos trajimos con el nombrecito del hotel. No, de las ventanas torcidas mejor no hablamos... En fin, que te envidio (mucho) por lo de la moto. 

Ya sabes que siempre fui de lágrima fácil y eso empeora con los años. Y debe ser que la tuya de decir lo más inesperado en el momento más inesperado, tampoco se ha perdido. Abuelo de los huevos...

Siempre supe que hay una parte de ti que no es Invierno, es esa parte de la que disfruté entre mojitos en Huertas, paseos en moto, desayunos y aperitivos en cafeterías de piedra, musicales en Gran Vía (en el que casi nos piramos en el descanso pensando que había terminado) o el llavero que compraste para mi, para darme las llaves de casa. Nadie que solo tenga invierno me engaña durante un día entero (mala persona), para pedirme que, oficialmente, sea su novia. Nadie que no tenga algo de verano me lleva hasta Andorra porque a la niñata le apetece un bañito en Caldea. Hiciste mucho bueno. Y si, tu invierno existe, pero como ya te dije una vez en un pueblo que olía a vaca, mientras esperábamos que una amable señora portuguesa nos diera de cenar, lo único malo de tu invierno es cuando no luchas contra él. Nos pillamos cuando nos pillamos, en las estaciones que nos pillamos. Una vez te dije que tu fuiste el principio de lo que soy hoy. Lo sigo pensando. 

Por cierto, la sangría es muy muy mala. Pero si, reconozco que su efecto ya había pasado cuando pusimos un pie en la tienda de tatuajes. Más bien creo que el que tenía poderes eras tu. Pero si, me resigno. Pensé en taparlo, pero creo que tras ésta conversación, definitivamente se va a quedar donde está. Y decirme que "esto no creo que lo pongas" es básicamente retarme a hacerlo, y lo sabes. Sobre todo, porque efectivamente me reí y te llamé cabrón. 

Cuídate, y por favor, encuéntrate. Cuida de mi amigo peludo, que ya sabes que me costó muchos disgustos. Y permíteme que mañana cuente como "el chico guapo de la moto" se convirtió en un tatuaje en mi cadera. 

lunes, 1 de octubre de 2012

Sentirse como una reina



Ésta entrada la estaba escribiendo para el otro blog, pero no se porqué, he pensado que tenía que estar aquí. 

Hace ya tanto de eso... Invierno de 2004-2005, los 2 en tu coche de camino a casa de tu madre. Yo, en el asiento del acompañante, mirando por la ventana las calles de tu pueblo, ese en el que abundan coches, gente, tráfico, y la horrible incapacidad para aparcar. Creo que veníamos de trabajar, seguramente por eso mis neuronas funcionaban a medio gas. 

Nunca fui una gran fan de Amaral, aunque nadie lo diría viendo éste post y el que escribí ayer. Pero a ti te encantaba, y ese día íbamos escuchando canciones suyas en el coche. Llegó esa que a mi me gustaba tan poco, porque eso de "Como Nicolas Cage en Living las Vegas" me sonaba a coña marinera, pero como ya he dicho, las neuronas que me quedaban activas estaban entre las calles, la gente, el tráfico, y la incapacidad para aparcar. 

El estribillo me enganchaba un poco más, así que las palabras resonaban en el fondo de mi cabeza, aunque no estuviera haciendo mucho caso. Más bien no le estaba haciendo nada de caso, solo el justo para saber a lo que te referías cuando pronunciaste la frase de marras, nada más terminar el estribillo. Puede ser que por eso me sorprendiera tanto, porque no estaba prestando atención, o quizás fue porque nunca pensé que alguien pudiera sentir algo así por mi. Ese "ésta canción me recuerda a ti" que soltaste como quien te manda a comprar el pan, se me clavó muy hondo. 

Se clavó tan hondo que creo que te asustaste cuando tardé exactamente 3 segundos en ponerme a llorar. Lo siento, me abrumó tanto que no pude reaccionar de otra forma. Fue lo inesperado, lo increíble, pero a la vez, la convicción de que lo decías de verdad. Siempre he dicho que has sido el único hombre capaz de hacerme sentir como una reina. Y lo peor de todo es que te salía sin esfuerzo alguno. 

He tardado muchos años en entender donde encajaba yo en el resto de la letra. Pero al fin lo he conseguido. Ahora se que es verdad, tu eras el invierno contra mi primavera. El caso es que yo todavía tardé varios meses en ver tu invierno, y he necesitado muchos años para ver que yo podía ser la primavera. Creo que por entonces yo todavía no era oscura, pero tu ya me veías azul cielo. A lo mejor, ser capaz de verme a través de tus ojos ha sido uno de los motivos por los cuales la oscuridad no me invadió por completo. 

Han pasado 7 años desde que nos dijimos adiós por última vez. Esa noche te dije que nunca te olvidaría, porque te llevo en una parte de mi piel, aunque pocas personas conocemos el significado de ese tatuaje, y solo tu yo sabemos como surgió. Que mala es la sangría, verdad? 

Nunca me he arrepentido de ese adiós, porque aunque no me gustara, sabía que tenías razón. Yo no pude con tu invierno, no tenía edad para perdonar una traición y tu no eras la persona que me tenía que enseñar ese tipo de perdón. A veces te recuerdo con cariño, otras veces te recuerdo con pavor, no por ti, si no por el sufrimiento de esa época. Para ser justos, fuiste un hombre de contrastes: Nadie me ha hecho sufrir tanto como tu (me han herido más que tu, que no es lo, mismo, ese honor gracias a Dios no te corresponde) pero tampoco nadie me ha hecho sentir tan bien como tu. A tu lado era la princesa del cuento, una reina rubia y en miniatura, una niña pequeña, como tu me llamabas, que se sentía muy bien. Reconozco que a veces lo echo de menos. No se si nadie me hará sentir así de nuevo, pero si no es el caso, gracias, porque al menos lo he vivido. Y tu, entre tus inviernos y tus sombras, por favor, sigue tratando como a reinas a todas las mujeres que pasen por tu vida. Todo el mundo debería sentirlo alguna vez. 

Estés donde estés, y estés como estés, solo quiero que sepas que no solo recuerdo el dolor. Lo bueno también se ha quedado en mi memoria.



Como Nicolas Cage en Living las Vegas 
Veo caer la nieve en la hierba, 
Un Robinson en una isla desierta 
Como Nicolas Cage en Living las Vegas 
Soy el invierno contra tu primavera, 
Un Dorian Gray sin pasado ni patria ni bandera 

Será tu voz, será el licor, 
Serán las luces de esta habitación 
Será el poder de una canción, 
Pero esta noche moriría por vos 
Será el champagne, será el color de tus ojos verdes 
De ciencia ficción, 
La última cena para los dos 
Pero esta noche moriría por vos 

Como Nicolas Cage en Living las Vegas 
No tengo planes más allá de esta cena, 
Es un misterio hacia dónde la noche nos lleva 
Como Nicolas Cage en Living las Vegas 
Vamos, mi niño, a perder la cabeza 
Como si fuera nuestro último día en la Tierra 

Será tu voz, será el licor 
Serán las luces de esta habitación 
Será que suena Marquee Moon 
Pero esta noche moriría por vos 
Será el champagne, será el color de tus ojos verdes 
De ciencia ficción 
La ultima cena para los dos 
Pero esta noche moriría por vos.