lunes, 11 de marzo de 2013

Quedamos a las 7:40 en Atocha...


Si no cuento mal, es mi tercer 11-M teniendo blog, y nunca he dicho ni una sola palabra sobre este tema. De hecho, estoy escribiendo estas lineas y todavía no tengo claro si pulsaré el botón de publicar. Si finalmente lo hago, será con un único propósito, y es aportar un granito de arena para que lo sucedido ese día no se olvide nunca, aunque me parece imposible que eso llegue a pasar. 

Atocha fue durante muchos años mi segunda casa. Los que vivimos a las afueras de Madrid solemos estar encadenados al transporte público, y yo solía salir los fines de semana a una discoteca que está muy cerca de la estación. He pasado muchas horas en esos pasillos esperando a mis amigos para irnos de marcha, viernes, sábados y domingos, mis noches de fiesta siempre empezaban allí. Y muchos domingos, el fin de semana se cerraba también en sus pasillos, sentada en el suelo con un amigo mio, charlando y fumando un cigarro tras otro, repitiendo la frase "Venga, no te vayas y coge el siguiente" cada vez que llegaba nuestro respectivo tren. Cuantos trenes habremos dejado pasar para seguir esas conversaciones eternas....

He pasado muchas horas metida en un tren de Cercanías. Para ir al colegio, para ir a la universidad, para ir de acampada con los scouts. He leído, charlado, llorado, dormido, e incluso preparado sandwiches para mis compañeros, sentada en el suelo apoyada contra mi macuto. Esos trenes me eran tan familiares como mi propia habitación. 

En uno de esos trenes empezó también mi vida universitaria. Yo estudié en la Universidad Rey Juan Carlos, campus de Fuenlabrada. Desde Pozuelo esperaba cada día hora y media de trayecto para ir, y otra tanta para volver. Al menos era fácil: Si mi madre bajaba también a trabajar, tren hasta Méndez Álvaro y desde allí sola hasta Fuenlabrada. Si no era el caso, o no me apetecía ir sola, seguía hasta Atocha para quedar con mis compañeros y seguir juntos hasta Fuenlabrada. Mi hora de llegada a Atocha: Las 7:35, para coger el tren a Fuenlabrada de las 7:45. Ahí intercambiábamos apuntes, repasábamos exámenes o nos quejábamos del profe de turno. En nuestra estación, en nuestro tren, esos que parecían ya nuestra segunda casa. 

En Octubre de 2003 mi rutina cambió. Empecé a trabajar, me compré un coche, y en la universidad me pasaron al turno de tarde. Se acabaron los trenes para mi, ya solo volvería a pisar Atocha por pura casualidad. 

Por tanto, el 11 de Marzo de 2004 a las 7:40 yo no estaba con mis compañeros en el andén número 9 de la estación de Atocha. Yo estaba en mi casa, en la cama, con la tele puesta, cuando escuché que había habido una explosión en el Metro, cerca de la estación de Vicálvaro. Recuerdo ese dato erróneo, porque lo primero que pensé fue en un amigo mio de la misma uni que vive cerca. Desde ese momento hasta las 11:30 de la mañana, momento en el que tuve que apagar para irme a trabajar, solo recuerdo el horror. El horror de ver como un sitio tan familiar se había convertido en un infierno. El horror de pensar que mucha de la gente con la que me cruzaba todas las mañanas cuando cambiaba de vía probablemente estaría muerta o herida. 

Recuerdo el trabajo como una nebulosa, con mi jefa atacada porque más de 20 dependientas no aparecían en sus respectivas tiendas y nadie sabía donde estaban. Recuerdo quedar con mis compañeros Scouts por la tarde, en un bar de la estación de Pozuelo, para tomar un café en el que nadie habló, más que para decidir que nos bajábamos a Sol, no podíamos quedarnos quietos. En ese momento, un tren entró en la estación. Miramos como se marchaba, mis compañeros me miraron a mi. "Drew, mejor bajamos en tu coche, verdad?"

En Sol no hacíamos nada, pero el hecho de no estar en casa nos reconfortaba. A los pies de una estatua, mensajes para los fallecidos y un montón de velas apagadas. Nos arrodillamos en el suelo, sacamos los mecheros y encendimos todas las velas, hasta las que estaban casi consumidas. Me quemé un dedo, y mi uña negra me recordó ese momento durante varias semanas. 

Recuerdo ir a trabajar al día siguiente y sorprenderme por el silencio. En señal de luto, ese día no había hilo musical. Justo cuando yo empezaba mi turno, guardamos 5 minutos de silencio. 5 minutos en los que algunos clientes se quejaron porque no íbamos a atenderles. Al volver, la ex mujer de cierto futbolista del Madrid me preguntó que si teníamos jerseys rosas... Y yo me preguntaba si hay algunos que no tienen corazón...

Recuerdo la manifestación, bajo la lluvia, en silencio, nadie quería decir nada. Recuerdo mandar SMS a mi madre diciendo por dónde íbamos, y las lágrimas que nos caían a todos cuando gritamos aquello de "No estamos todos, faltan 200". Recuerdo una pancarta en la que habían escrito "190 muertos", y se podía ver claramente como después habían tapado el 0 para escribir un 1 encima. Ese 1 era una familia destrozada más. 

Al día siguiente nos fuimos de acampada. Había una reunión anual de nuestra federación Scout, en la que varios grupos acampamos juntos, pero por unidades. Nosotros, los mayores, íbamos de monitores voluntarios, y en mi caso me había tocado con los más pequeños, de 6-8 a 12 años. No recuerdo ni donde fuimos, pero llovía una barbaridad. Había muchos motivos para cancelar la salida: Los atentados, la lluvia, y sobre todo el hecho de que el tío de una de las participantes había fallecido en uno de los trenes. Que porqué nos fuimos? Porque consideramos que era mejor sacar a los niños del ambiente que había en ese momento en Madrid. A día de hoy estoy segura de que hicimos lo mejor. 

Llevábamos toda la mañana jugando entre el barro y la lluvia. Una de las niñas acabó con los zapatos y los calcetines empapados, y no tenía más de recambio. Me la llevé al salón donde comíamos, puse sus calcetines frente a la chimenea, y la senté en mis rodillas. En ese momento, la niña que había perdido a su tío en el atentado llegaba para pasar la tarde con nosotros. La acompañaba su hermano, de mi misma edad, con el que había acampado un par de veces, y quedado fuera del grupo otras tantas. No tuve valor para salir a decir nada, me quedé en ese banco, con esa niña que no tenía calcetines, para escuchar la frase más terrorífica que he escuchado nunca. La niña, que apenas tendría 7 años, mientras esperaba a que se secara su ropa para volver a jugar, se giró y me miró: "Tengo miedo, mis papás no saben que va a pasar y creen que va a haber una guerra. Tu crees que va a haber una guerra?". No recuerdo ni que le contesté...

El domingo volvimos a Madrid, de buen humor y cantando en el coche. El buen humor se desvaneció al entrar en Madrid, así que todavía llenos de barro y con la pañoleta scout puesta, nos fuimos directos a votar. 

Han pasado 9 años, 9 años en los que te da tiempo a pensar en el destino, como había tantas posibilidades de que yo misma hubiera estado allí, y a la vez hubo tantos motivos que propiciaron el no estar. Da tiempo a pensar en la suerte que tuvieron muchos de mis compañeros, que no fueron a clase porque ese día estábamos de huelga por no se qué protesta contra Esperanza Aguirre. Piensas en casos como el  de un amigo mío, cuya intención era ir a la protesta, pero se fue de fiesta la noche antes y al volver a casa a las mil, decidió quedarse durmiendo. Esa decisión le salvó de estar en el tren que estalló en Santa Eugenia. El compañero que le esperaba en la estación para ir juntos falleció. 

Estos son mis recuerdos de aquel día hace 9 años. Mucho menos dolorosos que los de otra mucha gente, pero a mi todavía se me saltan las lágrimas cuando veo imágenes... todo me es demasiado familiar. Hoy abro las webs de los periódicos españoles y apenas encuentro un recuerdo para esa gente que murió, que resultó herida o que perdió a alguien ese día. Pero desde aquí, a 3500 km de distancia, y tal como ha dicho mi querida Gema ésta mañana....

NO DESAPARECERÉIS. 

20 comentarios:

  1. Sabía que al leer esta entrada, terminaría llorando. Tengo muchos recuerdos de ese día también, tan solo un día antes, volvi a casa después de pasar unos días en la gran ciudad.
    Unos días más tarde, volví a la gran ciudad a trabajar, encontrando un Madrid completamente distinto.
    Igual que tú, pienso, que esto jamás lo vamos a olvidar.
    Un beso

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  2. No puedo olvidarlo. Pasamos toda la mañana recibiendo llamadas y mensajes de la gente de otras oficinas, y localizando a familiares y amigos.
    Adía siguiente nos fuimos a Marbella a un viaje de empresa y malditas las ganas que teníamos...

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  3. El hermano de mi profe de EF del cole fue muy herido en las piernas por el atentado.
    Yo me acuerdo de que me iba a trabajar y de pronto escuché a mi madre sobresaltada llamando a sus primas de Madrid y a mi padre diciendo que la ETA había puesto una bomba.

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  4. Yo estaba recogiendo a mis hijos del colegio y recuerdo que vi un coro de madres. Una de ellas había perdido a su cuñada en el atentado. El cuerpo no apareció nunca.

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  5. I am sorry for each person lost in this bombing, sorry for each one injured, sorry for each family lost someone, sorry for each person felt fear, anger or sad.. who did this were not humans. they were cowards not more.. I wish one day you could forget the pain but not forget the missing ones

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  6. Tengo las imágenes grabadas en la memoria...
    Un beso triste, sister.

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  7. Ay se me han saltado las lagrimas como ya suponía. Que horrible!!! Yo recuerdo perfectamente qué estaba haciendo cuando me enteré. Cursaba 2º de bachiller, teníamos una hora libre y estábamos todos en la biblioteca, de repente vino un profesor angustiado contando lo que había pasado cuando por aquella hora de la mañana ni siquiera se sabía que había sido de tal magnitud, a se me hizo un nudo en el estómago que aun hoy conservo cuando hablo del tema, cuando leo del tema o cuando me pongo en la piel de tantas familias destrozadas.

    No me puedo imaginar qué le diría yo a esa niña que esperaba secar sus calcetines, seguro que encontraste palabras de serenidad cuando seguro tu tenías la misma cantidad de miedo que ella. Gracias por este homenaje Drew.

    Nunca desparecerán!!

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  8. yo hago el trayecto Pirámides-Pozuelo-Pirámides desde hace 10 años; no me afectó ni por horarios/trayecto/amistades. De lo que me acuerdo? La primera llamada que me entró (estaba colapsado) fue del Pais Vasco para ver cómo estaba ,que durante mucho tiempo estuve haciendo malabares para no colocarme cerca de las papeleras, que como estuve aislada ese día en el curro apenas vi la tele ese día,que a uno de mi curro no le pasó nada porque perdiò el tren,que me da mucho asco que periodistas y políticos estén jugando con el tema....

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  9. Drew:
    Que fuerte e impresionante, todo lo que has contado Drew!!! y a pesar de que ésta noticia, la viví desde lejos, también recuerdo el miedo y la impotencia que resultaba, a nivel generalizado, de éste fatal atentado. El año pasado vi un reportaje sobre Atocha, en el Discovery Chanel y quedé muy impactada con las imágenes y el excelente resumen que realizaron; es que no hay consuelo para las personas que lo vivieron y sus familias... Es terriblemente triste e injusto!.
    A mi también se me cayeron las lágrimas al leerte... y cuanto me alegro de saber que por el destino, no estuviste ahí.
    Un beso guapa!

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  10. Es que desde lejos se vive tan mal, que no me quiero imaginar lo que fue. Como elemento positivo me queda la unión de todos los madrileños, recuerdos carteles, cómo se hablaba de la solidaridad de todos con todos, poco tiempo después. De ese día recuerdo ir viendo en la tele cómo aumentaba el número de víctimas, que cuando llegó a 40 ya nos parecía una barbaridad :( Después recuerdo la no cobertura en el metro, el recuerdo siempre, cada vez que iba...
    Se ve que con T. tienes un tesoro, que hasta te comenta. Felicidades.

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  11. Yo recuerdo todavía el silencio terrorífico en el tren de la mañana siguiente. Me uno a tus palabras. Siempre estarán en nuestros corazones.
    Un beso.

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  12. No puedo evitar emocionarme cada vez que pienso en esta fecha y en tantas otras.

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  13. Lo primero que supe fue estando en el andén del metro, línea 7 que anunciaban por megafonía cortes en la línea 1 y cercanías, sin más. Y ya me entró una sensación de "algo no va bien". Cuando salí del metro de la línea 5 en Suanzes 45 minutos después ya pude ver en las teles de los bares al pasar el horror de lo sucedido.. Al día siguiente era mi último día de trabajo en España y me iba a vivir al Extranjero... Ese año no voté. Y me sentí un poco desertora.

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  14. La verdad que desde aqui las imagenes que veiamos en la tele eran horribles, nada comparado con vosotros que estabais tan cerca en la capital, que conociais a la gente... Fue un golpe durisimo, muy triste, que aun deja sin palabras a muchos. Has escrito una entrada preciosa recordandolo con la que me has puesto los pelos de punta... Aunque pase el tiempo no tenemos que olvidar lo que ocurrio....

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  15. Se me ha encogido el corazón de leerte. Yo me enteré tarde ese día porque era mi día libre y no encendí la tele hasta pasado el mediodía. Me acuerdo que no me lo podía creer y empecé a llamar a toda la gente que tenía posibilidades de haber cogido alguno de esos trenes. Respiré aliviada al saber que había habido suerte. Dudo que vayamos a olvidar ese día alguna vez... Besotes.

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  16. Me uno a la lista de gente a la que has dejado sin palabras. Este es mi primer año en Madrid y he visto como están las cosas a día de hoy, como lo recuerda la gente que estuvo aquí. Mucha gente tuvo suerte ese día, se durmieron, cambiaron los planes a última hora, se despistaron... y sin embargo otra mucha gente siguió su plan diario, como un día más sin saber que sería su último. Porque no sólo los que murieron ese día se quedaron allí, muchos otros perdieron parte de su vida aquel día.

    Y también sé lo difícil que es pasar días así tan lejos de casa. Muchos ánimos.

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  17. Hola Drew... Ese 11 M era mi primer curso en País 1, cuando me lo contaron no lo podía creer, cuando encendí la TV mi cerebro no podía creer que todo eso había ocurrido de verdad. Afortunadamente todos nuestros familiares, amigos y conocidos estaban bien, pero siempre conoces a alguien a quien alguien se le fue. Y para mi era inevitable pensar la de veces que yo antes había cogido aquellos trenes, la de gente inocente que aquella mañana, como tantas otras, habían madrugado para ir a trabajar y que nunca volvieron... Es algo horrible que aún me pone los pelos de punta... Es terrible, nunca se puede olvidar.

    Un besazo, y muchísimas enhorabuenas por la boda a los 2, sé que vais a ser muy felices, me he emocionado con todas tus últimas entradas...

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  18. Desde luego un día triste para cualquier persona que tenga un poco de corazón y sentimiento!!!

    Yo me enteré yendo a la uni, y escuchaba en la radio pero no entendía bien qué era, hasta que me lo dijeron cuando llegué!!!

    En fin...es imposible olvidar algo así!

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  19. You yo perdí dos amigos, todavía duele recordarlo.

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  20. Perdonad que no os conteste uno a uno, pero es que sobre éste tema me cuesta... Solo agradeceros a todos pasar por aquí (en especial a Rara Mafalda, bienvenida!) y decir que siento mucho los malos recuerdos que tenemos todos de ese día.

    Un beso a todos y gracias por compartir como lo vivisteis, aunque sea un mal recuerdo.

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