sábado, 30 de marzo de 2013

Desconectada



Entrada corta para deciros que estoy sin Internet. En un principio parecía que se debía a no se que listo que cortó no se qué cable en el Mediterraneo y dejó a medio Egipto sin Internet. Pero como a todo el mundo ya le funciona y a mi no, creo que o a mi vecino se le ha roto el Router o se ha aburrido de mi y me ha desconectado. Si es el segundo caso, voy fastidiada. Os leo desde el móvil, y comento cuando puedo, perdonad que de momento no pueda contestar a los comentarios que me dejáis aquí. 

En cuanto sepa que pasa y como solucionarlo, vuelvo corriendo, que tengo mono de blog. Os echo de menos!!!




domingo, 24 de marzo de 2013

Amor imposible


Entrada dedicada a Esther, para que se lo pase bien en el Metro

Querida Mogamma:

Podría empezar la frase con lo típico de "perdóname, no eres tu, soy yo", pero mentiría. Nuestro amor imposible es culpa tuya y solo tuya, que te lo montas fatal. 

Ya de primeras no me entraste por los ojos. Tu aspecto imponente, tus dimensiones gigantescas, y esa posición de estar custodiando Tahrir con tus cientos de ventanas ya me produjo respeto desde la primera vez que te vi. Pero como no hay que fiarse solo del exterior, decidí adentrarme en tu interior, conocerte por dentro, hacerme con tu personalidad, tus secretos y tus manías. Encontré un caos laberíntico, en el cual, si abres los ojos y prestas atención, puedes encontrar detalles que te hacen especial: Gatos pidiendo comida en los pasillos, los tés y los cigarrillos frente a una ventana con reja, e incluso tu peculiar sistema de reciclaje: Esos cientos de papeles volando por las ventanas para acabar donde los lleve el viento es todo un símbolo de tu personalidad caótica y despreocupada hasta límites exasperantes. Habrá gente a la que le seduzca, pero a mi me estresa bastante. 

Nuestro primer encuentro fue tenso, pero ahora lo entiendo. El centinela que guardaba tu primera puerta no dejó pasar a mi amiga porque tu me querías a solas. Querías un encuentro íntimo, en el cual la ayuda de los demás no me distrajera de hacerme con tus rutinas y tus secretos. En fin, esa te la perdono porque al final todo salió bien. 

En mi segunda visita subiste la temperatura. Julio y Ramadán, 2 días tórridos que podrían haber desatado   la pasión, pero que a mi me dejaron agotada y con ganas de distanciarme un poco de ti. Pero volví a los 3 meses a nuestra tercera cita, ésta vez acompañada y con intención de espaciar nuestras visitas un poco más. No te sentó nada bien, y pusiste los medios para que yo acudiera de nuevo a los 3 meses, 6 eran demasiado para ti. Lo acepté, ya convencida de que te conocía bien, y mi siguiente visita me la tomé como un reto, convencida de que era capaz de pasar todas las pruebas que me pusieras en el camino. 

En enero regresé de nuevo puntual, ésta vez de la mano de El Señor de La Nube (nombre que le ha dado la Desmadrosa, que es mas graciosa que tu, por cierto) y quizás por eso sacaste tu mejor cara. No se si serían los celos, o que a lo mejor te sentiste halagada porque fui a verte sorteando gases lacrimógenos, cuando casi nadie más quería visitarte. El caso es que, pese a que me hiciste esperar más de la cuenta, te portaste bien, y yo prometí volver a mi siguiente cita. Al Señor de La Nube incluso le caíste bien. 

A lo mejor es que no esperabas que volviera tan pronto. Esa visita antes de tiempo te pilló por sorpresa, y supongo que verme llegar con mi certificado de matrimonio fue como una puñalada por la espalda. Cuando viste mi intención de despedirme de ti hasta dentro de 5 años sacaste tu artillería pesada, me hiciste pasar por infinidad de ventanillas, dudaste de la nacionalidad del Señor de La Nube y casi acabas con mis nervios. Cedí, y accedí a despedirme solo hasta el año que viene. Y de verdad que pensaba que lo había conseguido. Pero tu siempre me sorprendes, eres más fuerte que yo y se que no quieres dejarme marchar. 

El sábado llegué contenta y relajada, pensando que tendríamos una despedida temporal amistosa y sin roces. Y tu me lo hiciste creer. Hasta el señor de la puerta se reía conmigo, cuando le dije directamente que no, que no llevaba cámara de fotos que pudiera violar tu intimidad, y el me preguntaba entre risas que si tampoco llevaba una bomba. No mujer, puede ser que me alteres, pero no tanto. Mi pasaporte ya me esperaba cuando fui a recogerlo, pero desde luego no esperaba la sorpresa que me aguardaba cuando fui a ver por primera vez mi ansiada residencia "para fines no turísticos". 

Eso de ponerme trabas para trabajar ya me gustó poco, pero en fin, tampoco pasa nada. Pero lo de la fecha de caducidad, eso me ha dolido amiga. Yo fui buena, y accedí a volver a visitarte en un año, pero tu no has cumplido. 

2 meses, 2 míseros meses de libertad son los que me has concedido, con la excusa de la fecha de caducidad de mi pasaporte. Prometes que cuando lo renueve me darás los otros 10 sin tener que llevarte flores como soborno, pero yo hasta que no lo vea no me lo creo. Incluso creo que lees éste blog, y que te ofendió eso de que "renovación de visado+renovación de pasaporte+renovación de visado de nuevo" era demasiado para mi y has decidido ponerme a prueba. Porque es justo lo que me has obligado a hacer. 

En fin, que me podría haber esperado a Abril y haberme despedido de ti por completo, pero tu siempre eres más lista que yo. Vete mentalizando amiga, porque la próxima vez que cruce tus puertas no pienso marcharme sin una libertad de al menos 10 meses. Y tras ese tiempo, ya veremos, porque pienso luchar con uñas y dientes para que dejes este juego de seducción que tanto te gusta y que a mi tanto me estresa. Hazte a la idea, ahora El Señor de la Nube lucha conmigo y él si que no está dispuesto a compartirme. 

Es una historia imposible. Lo siento, no soy yo, eres tu.

PD: Si pensáis que estoy mal de la cabeza, pasaros por ésta entrada y comprobad que Inma está peor que yo. Aunque solo sea por el esfuerzo, gracias guapa!!! Eres un sol!!!

jueves, 14 de marzo de 2013

Turismo Burocrático


Que os creíais que se había terminado, verdad? No os preocupéis, yo también me lo creía... Estoy por renombrar el blog y ponerle "Papeleo en Egipto", que os parece?

Esta ruta turística comenzó a planearse el lunes cuando, a las 11:30 de la mañana, nuestra jefa nos informa de que mañana no hay clases porque, atención, no hay suficiente combustible para los autobuses. No, no es que nuestros conductores no sepan poner gasolina, es que hay problemas de abastecimiento con el gas que usa el transporte público (taxis, buses, etc) y las colas son kilométricas. Así que nada, día libre porque era imposible traernos a todos con el bus escolar, y así los conductores tenían tiempo para aguantar la cola. 

Durante los primeros 5 minutos rondó por mi cabeza una bucólica imágen: Servidora, en chandal, tomándose un té interminable en el sofá tras haberse levantado cuando ya había amanecido. Pasado ese tiempo, se me ocurrió una idea más práctica: "T., que digo yo que podríamos ir a la embajada a llevar los papeles de la boda, y ya de paso hacer mi residencia." "Drew, los papeles de la boda hay que traducirlos y sellarlos primero. Además, si me pido el día libre para hacer los papeles contigo, tengo que ir a hacer el DNI, que me lo requiere mi jefe (cosas absurdas que no vienen a cuento ahora)". Total, que en 5 minutos habíamos planeado:

1. Hacer el DNI de T. 
2. Llevar los papeles a traducir
3. Entre tanto, hacer mi residencia
4. Ir a sellar los papeles y si daba tiempo, a entregarlo todo en la embajada. 

Somos unos optimistas, verdad? No, más bien somos idiotas. 

El plan empezó mal, porque si teníamos una mínima esperanza de hacer todo en una mañana, teníamos que haber estado en la puerta de la comisaría a las 9 de la mañana. Y a esas horas, nosotros lo que estábamos era saliendo de casa. Somos unos recién casados, no nos culpéis. Por una vez, el tráfico nos hizo un favor y poco después de las 9:30 estábamos en la puerta de la comisaría de Abdeen, dispuestos a luchar por ese DNI. Infructuoso, el señor de la puerta nos informa de que no pueden renovar DNIs porque se les ha roto el ordenador. Entre las vacaciones por ausencia de combustible y el ordenador roto, empiezo a darme cuenta de que a lo mejor es normal que mi abuela piense que en Cairo pasean camellos por la calle... En fin, que ya que estamos en el centro, nos vamos a hacer mi residencia. Y eso donde se hace? Pues en nuestra querida Mogamma

Yo iba optimista, sobre todo cuando al llegar comprobé que mis queridos vendedores de cosas inútiles se habían vuelto a instalar en la puerta (cuando hay gas lacrimógeno no van, que es un poco molesto). Tras hacer las fotocopias pertinentes, y que una chavala con cara de asco me sacara una foto de carnet horrible (la mejor manera de que una egipcia te ponga cara de asco es que estés casada con un egipcio. Infalible, sobre todo si la egipcia en cuestión es soltera), nos lanzamos directamente a por la segunda prueba: "Busca y encuentra". En éste caso, no teníamos ni puñetera idea del proceso, así que tuvimos que empezar por aquello que yo recomiendo no hacer, es decir, preguntar. En este caso gracias a dios nos salió bien, rellené mi papel (con lucha encarnizada para poder apoyarme en algo, no lo dudéis), y empezó nuestro periplo de ventanillas. Pasamos por la primera, nos mandan a otra, y T. decide por el camino que para qué vamos a hacer la residencia por un año pudiéndola hacer por 5. "Pero vamos a ver, alma de cántaro, tu no me dijiste que la primera tenía que ser por un año?" "Bueno, vamos a preguntar". Parece ser que no hay problema, la podemos hacer por 5, nos mandan a otra ventanilla, a la que sigo sin saber a que fuimos, de ahí, a comprar los sellos, y de ahí a otra ventanilla a tomar por saco, en árabe y con mogollón de gente esperando. "Señor marido, me puede usted explicar que narices hacemos en ésta ventanilla" "Pues es que como el motivo de tu residencia es que te has casado conmigo, quieren comprobar que de verdad soy egipcio" "Perdona??? Y que se creen que eres, Sudanés???" (Esa fue la identidad que le adjudicó la enfermera, por algún extraño motivo, cuando fuimos a hacer el certificado vacuno)  "Pues no lo se, debe ser" "Pero a ver, y para que tienes un DNI???" "Por si es falso" Yo ya no entiendo nada, y empiezo a balbucear algo sobre sistemas para evitar una falsificación. T. me mira por encima de las gafas... "Drew, burrocracia". Un 10 para T. en su dominio de la lengua de Cervantes, como podéis comprobar, se ha quedado con lo importante. En fin, que confirmaron que es egipcio de pura cepa (y sin prueba de RH) y seguimos nuestro periplo.

Ahí estábamos, frente a mi ansiada ventanilla de "Residencia de 3 a 5 años" que haría que me pudiera despedir de la Mogamma por una larga temporada y por tanto reducir mi nivel de estres muchos niveles. Pero yo creo que en el fondo la Mogamma me quiere, y pensaron que no vernos en tanto tiempo sería muy triste y yo me quedaría sin un tema para protestar en el blog... Así que la amable señora de la ventanilla nos informó que no me podía hacer la residencia porque mi pasaporte caduca en Julio. Y como la embajada española no renueva los pasaportes si no faltan menos de 3 meses para que caduque, a mi me iba a tocar renovar el pasaporte, renovar el visado, y luego hacer la residencia. Los cojones, yo no tengo tanto aguante. "Drew mira, la hacemos por un año y listo" Lo que sea, pero yo quiero salir de aquí.

La ventanilla para la residencia de 1 año tiene menos cola. Cuando aparecemos con todos los papeles ya hechos, la señora, que obviamente no nos ha visto el careto antes, porque por ella no hemos pasado , flipa en colores. Le contamos el periplo y se pone a despotricar. Que la fecha de caducidad de mi pasaporte no tiene nada que ver, y además la señora de la ventanilla no es quién para decirme si puedo solicitarla o no. "Mire, yo le agradezco su preocupación, pero a estas alturas me da igual. Hágame la residencia por un año, por lo que más quiera, que a mi me queda mucho papeleo por delante y me quiero ir a mi casa". 10 minutos después salgo con la orden de volver en 10 días a por mi residencia. He vencido a la Mogamma una vez más.

De aquí enfilamos hacia otro edificio, que viene a ser una especie de notario central donde legalizan papeles. La intención, sellar el papel de la boda, para legalizarlo después en exteriores, y de allí a la embajada. Entramos, vamos a un despacho, T. pasa a una mesa, luego a otra, tenemos que ir a pagar primero. Salimos a la calle, buscamos la ventanilla, damos con ella. Hay como 10 personas esperando, preguntamos: "Esta es la cola?" Los hombres me miran, miran a T. "Ésta es la cola, pero la de hombres, ahí tienes la de mujeres" En la cola de mujeres solo hay una señora esperando. T. me planta el papel en la mano y me manda a hacer cola a mi. "Señor esposo, se está aprovechando usted de su mujer?" "Pues si, pero vamos, que si tienes alguna pega no te preocupes, dame el papel, que me pongo yo en la de hombres y esperamos pacientemente a que pasen estos 10 señores" "Quita, déjalo, que casi que paso". 30 segundos después me voy con mi papel sellado, mientras los pobres hombres seguían pasando calor con sus papeles en la mano (os he dicho que estamos a 34 grados??? No? Pues eso)

En fin, que media hora después, cuando una amable señora registró nuestro papel A MANO, y nos pusieron el sello. T. y yo salíamos del despacho en cuestión como si saliéramos de la guerra. Todavía en el pasillo: "T. quieres bailar?" Y ni cortos ni perezosos, T. y yo nos marcamos una Deliranza en medio de los pasillos de la Notaría. Si, las carcajadas de las personas que estaban esperando todavía resuenan por las paredes.

De ahí, enfilamos hacia otra comisaría para hacer el DNI de T. Ésta vez no hubo dramas, breve e indoloro, y en unos días tendrá su nuevo documento. Pero ya que estábamos allí, decidió subir a no se qué registro para que incluyeran nuestro matrimonio en el archivo informático. Flipareis igual que yo supongo, pero si, informaticamente hablando nuestra boda civil no figura en ningún sitio, y tenemos que ir nosotros mismos a que alguien lo incluya en el registro informático. Adelanto que no pudimos hacerlo, no recuerdo si por otro problema de un ordenador, o si había que hacerlo en la misma comisaría que tenía el ordenador roto, el caso es que no sirvió de nada. Lo más reseñable es que el funcionario al que preguntamos le rebotó la pregunta a otra funcionaria, finalizando la consulta con la frase "Se ha casado con una extranjera". "Y pese a ello persona, so imbécil" me dieron ganas de contestarle, pero me contuve, no vaya a ser que tenga que volver... Y no, no era un dato relevante para el proceso en si.

En fin, que a las 3 y pico de la tarde pudimos dar por finalizada la ruta turística por comisarías, notarios y demás parajes exóticos de la geografía Cairota. Y todavía me queda terminar, y parece que estamos en pleno julio. Me voy a tomar una tila, a ver si se me pasa....

lunes, 11 de marzo de 2013

Quedamos a las 7:40 en Atocha...


Si no cuento mal, es mi tercer 11-M teniendo blog, y nunca he dicho ni una sola palabra sobre este tema. De hecho, estoy escribiendo estas lineas y todavía no tengo claro si pulsaré el botón de publicar. Si finalmente lo hago, será con un único propósito, y es aportar un granito de arena para que lo sucedido ese día no se olvide nunca, aunque me parece imposible que eso llegue a pasar. 

Atocha fue durante muchos años mi segunda casa. Los que vivimos a las afueras de Madrid solemos estar encadenados al transporte público, y yo solía salir los fines de semana a una discoteca que está muy cerca de la estación. He pasado muchas horas en esos pasillos esperando a mis amigos para irnos de marcha, viernes, sábados y domingos, mis noches de fiesta siempre empezaban allí. Y muchos domingos, el fin de semana se cerraba también en sus pasillos, sentada en el suelo con un amigo mio, charlando y fumando un cigarro tras otro, repitiendo la frase "Venga, no te vayas y coge el siguiente" cada vez que llegaba nuestro respectivo tren. Cuantos trenes habremos dejado pasar para seguir esas conversaciones eternas....

He pasado muchas horas metida en un tren de Cercanías. Para ir al colegio, para ir a la universidad, para ir de acampada con los scouts. He leído, charlado, llorado, dormido, e incluso preparado sandwiches para mis compañeros, sentada en el suelo apoyada contra mi macuto. Esos trenes me eran tan familiares como mi propia habitación. 

En uno de esos trenes empezó también mi vida universitaria. Yo estudié en la Universidad Rey Juan Carlos, campus de Fuenlabrada. Desde Pozuelo esperaba cada día hora y media de trayecto para ir, y otra tanta para volver. Al menos era fácil: Si mi madre bajaba también a trabajar, tren hasta Méndez Álvaro y desde allí sola hasta Fuenlabrada. Si no era el caso, o no me apetecía ir sola, seguía hasta Atocha para quedar con mis compañeros y seguir juntos hasta Fuenlabrada. Mi hora de llegada a Atocha: Las 7:35, para coger el tren a Fuenlabrada de las 7:45. Ahí intercambiábamos apuntes, repasábamos exámenes o nos quejábamos del profe de turno. En nuestra estación, en nuestro tren, esos que parecían ya nuestra segunda casa. 

En Octubre de 2003 mi rutina cambió. Empecé a trabajar, me compré un coche, y en la universidad me pasaron al turno de tarde. Se acabaron los trenes para mi, ya solo volvería a pisar Atocha por pura casualidad. 

Por tanto, el 11 de Marzo de 2004 a las 7:40 yo no estaba con mis compañeros en el andén número 9 de la estación de Atocha. Yo estaba en mi casa, en la cama, con la tele puesta, cuando escuché que había habido una explosión en el Metro, cerca de la estación de Vicálvaro. Recuerdo ese dato erróneo, porque lo primero que pensé fue en un amigo mio de la misma uni que vive cerca. Desde ese momento hasta las 11:30 de la mañana, momento en el que tuve que apagar para irme a trabajar, solo recuerdo el horror. El horror de ver como un sitio tan familiar se había convertido en un infierno. El horror de pensar que mucha de la gente con la que me cruzaba todas las mañanas cuando cambiaba de vía probablemente estaría muerta o herida. 

Recuerdo el trabajo como una nebulosa, con mi jefa atacada porque más de 20 dependientas no aparecían en sus respectivas tiendas y nadie sabía donde estaban. Recuerdo quedar con mis compañeros Scouts por la tarde, en un bar de la estación de Pozuelo, para tomar un café en el que nadie habló, más que para decidir que nos bajábamos a Sol, no podíamos quedarnos quietos. En ese momento, un tren entró en la estación. Miramos como se marchaba, mis compañeros me miraron a mi. "Drew, mejor bajamos en tu coche, verdad?"

En Sol no hacíamos nada, pero el hecho de no estar en casa nos reconfortaba. A los pies de una estatua, mensajes para los fallecidos y un montón de velas apagadas. Nos arrodillamos en el suelo, sacamos los mecheros y encendimos todas las velas, hasta las que estaban casi consumidas. Me quemé un dedo, y mi uña negra me recordó ese momento durante varias semanas. 

Recuerdo ir a trabajar al día siguiente y sorprenderme por el silencio. En señal de luto, ese día no había hilo musical. Justo cuando yo empezaba mi turno, guardamos 5 minutos de silencio. 5 minutos en los que algunos clientes se quejaron porque no íbamos a atenderles. Al volver, la ex mujer de cierto futbolista del Madrid me preguntó que si teníamos jerseys rosas... Y yo me preguntaba si hay algunos que no tienen corazón...

Recuerdo la manifestación, bajo la lluvia, en silencio, nadie quería decir nada. Recuerdo mandar SMS a mi madre diciendo por dónde íbamos, y las lágrimas que nos caían a todos cuando gritamos aquello de "No estamos todos, faltan 200". Recuerdo una pancarta en la que habían escrito "190 muertos", y se podía ver claramente como después habían tapado el 0 para escribir un 1 encima. Ese 1 era una familia destrozada más. 

Al día siguiente nos fuimos de acampada. Había una reunión anual de nuestra federación Scout, en la que varios grupos acampamos juntos, pero por unidades. Nosotros, los mayores, íbamos de monitores voluntarios, y en mi caso me había tocado con los más pequeños, de 6-8 a 12 años. No recuerdo ni donde fuimos, pero llovía una barbaridad. Había muchos motivos para cancelar la salida: Los atentados, la lluvia, y sobre todo el hecho de que el tío de una de las participantes había fallecido en uno de los trenes. Que porqué nos fuimos? Porque consideramos que era mejor sacar a los niños del ambiente que había en ese momento en Madrid. A día de hoy estoy segura de que hicimos lo mejor. 

Llevábamos toda la mañana jugando entre el barro y la lluvia. Una de las niñas acabó con los zapatos y los calcetines empapados, y no tenía más de recambio. Me la llevé al salón donde comíamos, puse sus calcetines frente a la chimenea, y la senté en mis rodillas. En ese momento, la niña que había perdido a su tío en el atentado llegaba para pasar la tarde con nosotros. La acompañaba su hermano, de mi misma edad, con el que había acampado un par de veces, y quedado fuera del grupo otras tantas. No tuve valor para salir a decir nada, me quedé en ese banco, con esa niña que no tenía calcetines, para escuchar la frase más terrorífica que he escuchado nunca. La niña, que apenas tendría 7 años, mientras esperaba a que se secara su ropa para volver a jugar, se giró y me miró: "Tengo miedo, mis papás no saben que va a pasar y creen que va a haber una guerra. Tu crees que va a haber una guerra?". No recuerdo ni que le contesté...

El domingo volvimos a Madrid, de buen humor y cantando en el coche. El buen humor se desvaneció al entrar en Madrid, así que todavía llenos de barro y con la pañoleta scout puesta, nos fuimos directos a votar. 

Han pasado 9 años, 9 años en los que te da tiempo a pensar en el destino, como había tantas posibilidades de que yo misma hubiera estado allí, y a la vez hubo tantos motivos que propiciaron el no estar. Da tiempo a pensar en la suerte que tuvieron muchos de mis compañeros, que no fueron a clase porque ese día estábamos de huelga por no se qué protesta contra Esperanza Aguirre. Piensas en casos como el  de un amigo mío, cuya intención era ir a la protesta, pero se fue de fiesta la noche antes y al volver a casa a las mil, decidió quedarse durmiendo. Esa decisión le salvó de estar en el tren que estalló en Santa Eugenia. El compañero que le esperaba en la estación para ir juntos falleció. 

Estos son mis recuerdos de aquel día hace 9 años. Mucho menos dolorosos que los de otra mucha gente, pero a mi todavía se me saltan las lágrimas cuando veo imágenes... todo me es demasiado familiar. Hoy abro las webs de los periódicos españoles y apenas encuentro un recuerdo para esa gente que murió, que resultó herida o que perdió a alguien ese día. Pero desde aquí, a 3500 km de distancia, y tal como ha dicho mi querida Gema ésta mañana....

NO DESAPARECERÉIS. 

viernes, 8 de marzo de 2013

Como organizar una boda civil en 19 horas Parte II


(Mi modelito, tal como prometí, vaqueros y Converse...)

Y llegó el día D: Miércoles 6 de marzo de 2013. El día en el que, si todo salía bien, íbamos a firmar nuestros papeles. 

7:00: Suena el despertador. Por dios, T. apágalo, que quiero dormir!!! Ah, no, que es el mío y nos tenemos que levantar... Me meto en modo zombie en la ducha, me pongo las converse y los vaqueros (dedicatoria amantísima a mi querida Cris), y le preparo una tortilla a T. mientras se ducha y se viste. No se ni como me tomo el desayuno, porque solo pienso en los papeles. Nos llama S., mi testigo, que ya ha llegado. Revisamos los papeles por décima vez y nos vamos. 

8:15: Queríamos estar allí a las 8:30, así que vamos tarde del carajo. Para distraerme, me lío a chatear con mi cuñada:

C: Sonríe y disfruta
D: Me relajaré cuando salgamos del atasco. T. está estresado. 
C: Por el tráfico?
D: Si, queríamos estar ya allí. 
C: Y por donde váis?
D: Heliopolis
C: Y el ministerio está en...?
D: Tahrir. Lo se, llegamos tarde... No pasa nada, pero la cara de bulldog de T...
C: Mmmm, conozco esa cara...
D: Si tuviera rayos láser en los ojos ya hubiera destruido Cairo
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D: Hala, hemos salido del atasco. 
C: Genial. Se ha calmado ya? O lleva la misma cara?
D: Se está riendo y escuchando música popular árabe. Creo que sobrevivirá...
C: Jajjaja, si, creo que si. 
D: Hasta que se acuerde de que no tenemos tabaco...
C: Jajajaja, encontrará un kiosco o algo
D: Me queda uno. Me lo quiero fumar, pero me puede matar. 
C: Quédatelo. O compartidlo y llamado "el cigarro de la boda"
D: Si, me acaba de gritar "Ese último cigarro lo vamos a compartir" y por mi propia seguridad, creo que  voy a hacerlo...

Durante el atasco, T. y yo vamos hablando del contrato matrimonial que vamos a firmar. Aquí, ese contrato especifica que me tiene que dar un regalo en forma de cuantía económica. Se que suena a "comprar una mujer", y de hecho, yo no paro de hacer la misma coña todo el rato, aunque el motivo y la tradición es otra (la mujer se considera un elemento muy valioso, y el hombre tiene que dar ese regalo como compensación por el alto valor de ella. Que luego esa tradición se haya manipulado y tergiversado, y de hecho mucho más por parte de las mujeres y sus familias que por parte de ellos, es otra cosa). 

T.: Cuanto quieres poner en el contrato?
D: 1 Libra (LE)
T: Anda mujer, pon al menos 100LE. 
D: Ni de coña, yo quiero 1LE y punto. 
T: Pon 100, que no tengo cambio. 
D: No mientas, que llevas 2LE encima de la radio. 

9:03: Llegamos al ministerio y aparcamos. "T. acuérdate de coger las monedas, que luego no vas a tener dinero para pagarme". Nos encontramos con nuestros testigos. Mientras T. va a comprar un sello que necesitamos para los papeles a la oficina de correos, yo me voy con S. a hacer fotocopias de todos los papeles. La chica de la tienda me mira con una cara de asco antológica, pero me la sopla.

9:15: Llegamos a la planta en cuestión. Un funcionario echa un ojo a los papeles, parece que está todo bien. Nos sentamos. Me muero de sed y de hambre, así que pedimos té para todos y yo me como un bollo. 

9:56: Conversación con SantaMadre

D: No sabes lo bien que se lo han pasado escribiendo tu apellido en árabe (mi madre tiene apellido alemán)
SM: Jjajjaja. Así que ya?
D: No mujer, aquí estoy sentada esperando a que nos traigan el té que hemos pedido hace 2 horas. 
SM: A quien se le ocurre. Eso no es una cafetería. 
D: Que no?? Si esto no es una cafetería, yo soy el Papa. 


SM: Anda!
D: Eso si, el servicio, pésimo. Ah mira, acaban de volver a preguntar qué queremos. 
SM: Entiéndelo, está abarrotada...
D: A lo mejor nos casa el camarero...
SM: Puede ser

10:30: Llaman a otra pareja y a nosotros. Mientras repasan los papeles de ellos, esperamos en un sofá. "T. dime por favor que no me van a obligar a hablar en árabe". "No creo, pero mujer, que no pasa nada" "Que si pasa, que estoy muy agobiada y si me dicen que hable en árabe con todo el mundo mirando me voy a bloquear y no voy a poder" (me salen hasta 2 lagrimones) "Que no te preocupes que nadie te va a hacer hablar en árabe, te lo prometo". Se que me miente, pero hago como que me lo creo. La chica de la otra pareja me mira y me sonríe, y a mi casi me entra un ataque de risa de esos incontrolables. Me estoy casando por lo civil en Egipto, sin entender ni una coma de lo que 4 funcionarios discuten a voces a medio metro de mi, y sin haberlo planeado ni con 24 horas de antelación.
Revisan nuestros papeles, y volvemos a esperar mientras la otra pareja ya ha pasado a la siguiente mesa. Oigo como a la chica le preguntan que si quiere poner condiciones al matrimonio. "T. condiciones??? Que condiciones???" T. me lo explica, y decidimos no poner ninguna (es muy largo para contarlo aquí), pero me resulta desternillante que te lo suelten así. Quiere usted poner condiciones? Que digo yo que te podían leer tus derechos, como en las pelis. 

Nos toca. 

Funcionario: Habla usted inglés? 
D: Si (y por lo que veo, gracias a Dios usted también)
Funcionario: Se quiere usted casar con éste hombre?
D: Si (No, era con otro, pero se ha perdido en el metro y éste me pillaba más a mano, no te jode...)
Funcionario: Tiene usted alguna condición? 
D: No 
T.: Seguro?
Funcionario: Escriba usted aquí "No tengo ninguna condición" (Lo escribo)
Funcionario: Escriba usted aquí su nombre y apellidos completos. Ahora escriba usted el nombre, solo el nombre, de su padre. Ahora escriba aquí el nombre y apellidos de su madre (Queda claro que el padre les importa poco, la importante es la importante)

Por si alguien se lo pregunta, efectivamente solo me preguntaron a mi. A T. nadie le preguntó si el se quería casar conmigo...

Nos mandan a otra oficina para registrar el importe que voy a recibir por casarme. Menos mal que nadie está haciendo fotos, porque soy consciente de que llevo una cara de pánico que parece que me están casando a la fuerza. En el tema del regalo, me salgo con la mía e inscriben 1LE. Al salir, T. me para. "Lo siento, pero tengo que hacerlo." Mete la mano en el bolsillo y me da la moneda de marras. Para la posteridad, la tengo guardada.


A partir de aquí, T. entró y salió de las oficinas unas 4 veces, mientras yo me fumaba los nervios con los testigos en el ministerio-bar-sala de espera-notengonipuñeteraideadeloquees. En una de éstas, tarda casi media hora en salir. "S. yo creo que éste está ahí dentro casándose con otra"  Aprovecho para ir al baño, a riesgo de que me llamen para firmar y me pillen en abrochándome los vaqueros... Al fin, nos llaman a todos, nosotros, los testigos, y nuestro colega H. que iba a hacer fotos con el móvil, porque yo me dejé la cámara en el coche (soy un crack). Digo iba, porque el funcionario le dijo que de fotos, nada de nada. Gracias señor funcionario, no tengo una mísera foto del momento de mi firma. Tras escribir mi nombre (que no firmar) en tropecientos papeles, y plantar mi huella digital en otros tantos, a las 11:44 del 6 de marzo de 2013, T. y yo estábamos legalmente casados. No hubo ni beso de película, ni aplausos, ni nada de nada. Pagamos la cuenta del bar y nos fuimos.

El coche, pese a haberlo aparcado fatal, sigue en su sitio. Ahora ya si, beso, hemos sobrevivido y vencido a la burrocracia!!! Foto para la posteridad y a anunciarle la noticia a todo el que mi batería me permite, con el texto "Me acabo de vender por 1LE"


Enfilamos a casa de su madre, que nos vamos a pegar un homenaje en forma de comida. Una vez allí, tras los besos y abrazos correspondientes, vacilo con su hermana sobre el hecho de que siempre entraba a las oficinas él solo, y que en una de estas tardaba tanto que pensaba que se estaba casando con otra. T. me mira: "Drew, habían rechazado tu partida de bautismo" PERDONA????? Resulta que tras tanto lío, tanta traducción, y ponerle todos los sellos que se podían poner, seguían sin aceptar el papel porque no provenía de la embajada (me encanta que pidan papeles que no existen, en fin...) Menos mal que T. les convenció y el siguiente funcionario no puso pegas, pero os podéis imaginar que el estres de T. fue mil veces mayor que el mío, no sólo porque no pudiéramos firmar, si no porque era consciente de la que podía armar yo como me dijera lo que pasaba. Fue listo y se esperó a llegar a casa...

Y todo ésto solo me confirma una cosa: Que todo pasa por algo, y que definitivamente, aunque lo hayamos hecho 3 meses antes, era el día que teníamos que firmar. Porque pese al atasco llegamos a tiempo, porque por una alineación cósmica, finalmente no rechazaron mi papel. Y porque pese a los nervios y el estres, nos hemos reído como nunca. Solo han sido firmas, en vaqueros y Converse, pero ha sido NUESTRO momento, a nuestro estilo, con nuestras bromas y nuestras locuras, e incluso con nuestra banda sonora particular.  Ahora, a organizar la de junio.

Os dejo con la primera canción con la que T. y yo nos autohomenajeamos en el coche, nada más salir.


Tenéis post en el otro blog contando el porqué. 

jueves, 7 de marzo de 2013

Como organizar una boda civil en 19 horas Parte I



... que viene siendo algo que solo nos podía pasar a nosotros. En primer lugar, vamos a ponernos en situación sobre las bodas egipcias, en modo breve, porque si no el post va a ser eterno. 

En Egipto se pueden hacer 2 tipos de matrimonio, uno extraoficial, que simplemente es un contrato que puedes romper cuando te de la gana (no es un divorcio, rompes el papel y santas pascuas) y el oficial, que es que estaba tramitando yo. No me voy a meter en el extraoficial, porque no viene al caso, pero si os diré que cuando hay problemas con el papeleo, muchas extranjeras lo usan mientras tramitan el oficial para poder hacer una vida "normal" (lo que consideramos en Europa como normal) con su pareja. Más que nada, porque sin estar casada no puedes compartir piso con tu pareja, no puedes irte de viaje y coger una habitación de hotel juntos, etc. Vamos, que básicamente facilita la vida. En el Islam (caso que nos ocupa, porque como habréis supuesto, T. es musulmán) el matrimonio no es un sacramento como en la religión católica. Para considerarte casado de forma religiosa, basta con expresar tu voluntad de casarte con esa persona. Y para redondear el tema, yo, al ser extranjera, tengo que firmar esos papeles del matrimonio oficial en el ministerio de justicia. No me voy a adelantar, porque eso ya lo contaré en la segunda parte, pero parafernalia no tiene ninguna. Tal como dijo M. "LaSantaQueMeAcogióEnSuCasa", es lo más parecido a renovarse el pasaporte. Adelanto también que debido al tiempo que se tarda (una mañana entera) es materialmente imposible hacerlo el mismo día que la celebración de la boda. Por tanto, que quede claro que el hecho de que yo firmara los papeles ayer es bastante normal, y no le quita ni pizca de "oficialidad" a la celebración de mi boda, que será el 21 de junio. Aquí se hace así y punto, en mi caso ha sido 3 meses antes, M. lo hizo días antes, otra gente lo hace años antes. Depende de cada caso. 

Ya os he ido contando que el papeleo era un caos, pero poco a poco se iba resolviendo. De hecho, en una entrada comenté que esperaba poder firmar en abril. La embajada nos entregaba nuestro certificado de capacitación matrimonial el pasado día 5 de marzo, y al final el "lío egipcio" no parecía tanto, así que pensábamos que si nos dábamos prisa, podíamos firmar el próximo sábado 9 de marzo. Porqué sábado? Porque el ministerio abre los sábados, yo no trabajo y por tanto me ahorraba pedirme el día libre, y porque los siguientes sábados del mes los teníamos liados por temas de trabajo. Si no, nos plantábamos en abril, y ya puestos, a mi me convenía tener los papeles cuanto antes para resolver otros papeleos que tengo pendientes. No era excesivamente urgente, pero no venía mal, y oye, si lo teníamos, pues porqué no. 

La noche del día 4 descubrimos que justo el día 9 hay un juicio muy importante (no me meto con el tema de nuevo porque nos tiramos hasta el año que viene) y que se celebra puerta con puerta con el sitio donde teníamos que ir a firmar, por lo que, sabiendo que puede haber disturbios, no era una buena idea. Bueno, mejor esperar a ver que pasa con el papeleo egipcio, ver cuando tenemos todo, y ya decidimos. 

Mañana del día 5, 10 de la mañana. T. se va a la embajada española a recoger nuestros papeles. En 10 minutos tiene todo listo. Enfila al ministerio de Asuntos Exteriores a legalizar nuestros papeles. No se si se ha teletransportado o algo, pero apenas son las 10:20 y me dice que tiene 4 personas delante, 5 minutos después, mensaje. "Ya he sellado todo, tenemos los papeles listos para firmar en cuanto queramos". Perdona???? Como ha pasado tan rápido??? "Te puedo llamar?" "Espera a las 11 que tengo descanso"

11:05: Me llama. "Hala, ya tenemos todo" "Estás seguro????" "Que si, que todo está sellado y listo, no necesitamos nada más" "Vete al ministerio de justicia y confirma" "No puedo ahora, tengo que ir a la oficina" "Entonces firmamos el día 9?" "No es buena idea, se va a liar parda. Quieres mi consejo? Pide el día libre mañana y firmamos" (????!!!!!!) "Como me pida el día libre y nos falte un papel, te juro que te mato" "Vale, mejor no lo pidas y ya confirmaré". 

11:30: No se si se me pasó el shock, o se me fue la cabeza por completo, pero le mando un mensaje a T. "Si quieres firmar mañana, pregunta a los testigos si pueden mañana o no" (Teníamos que llevar 2, eran su hermano y nuestro amigo S., el marido de M.) "Vale" "Oye, que mi hermano si puede, pero S. no contesta, tu tienes el día libre?" "No te preocupes, me lo dan, pero no lo voy a confirmar hasta que no sepamos nada de S." "Vale, te aviso"

14:00: "S. acaba de confirmar, puede mañana" "Vale, espera que llamo a mi jefa" (Yo me estaba subiendo al bus en ese momento) "Jefa, que no vengo mañana, que me caso" "T. que ya tengo el día libre" "Señor conductor, que no me recoja mañana que no vengo" "SantaMadre, que tenemos los papeles, que firmo mañana" SantaMadre flipa en colores, y a mi lo último que me hace falta es un disgusto con mi madre. Se lo explico. Creo que la he convencido, pero me siento como el culo. 

15:00: Llego a casa y estoy como una moto. Me tomo un té mientras espero a T., que me va a llevar a un centro comercial donde he quedado con mi amiga A. (un encanto de mujer que encima me está salvando la vida con el vestido de novia). El después se irá, que ha quedado con otro amigo. Estoy que no estoy. Llega T., se come una tortilla (estaba yo como para apañar nada más complicado) y nos vamos. 

17:00: Llego al centro comercial. T. al final no va a quedar con su amigo. "Te quieres venir con nosotras?" T. me mira fijamente.... "Mejor no, creo que tu necesitas una tarde a solas". Pues la verdad es que tiene razón. Me voy con A. "Hola guapa, como estás?" "Bien, por cierto, mañana firmo los papeles de la boda" "Perdona???"

La tarde es como para grabarla. Se nos van uniendo más amigos de A., a los que me presenta con la frase "Esta es Drew y se casa mañana". Y ya a mi me toca explicar que no, que mañana solo firmo, que la boda es en junio, bla, bla, bla. Me estoy aburriendo del discurso. Una de las chicas me salta que estaría nerviosísima (que no mujer, si solo son los papeles... aunque los calambres de mi estómago digan otra cosa) y que en su caso se pasaría el día en el salón de belleza (Nota mental: a lo mejor estaría bien repasarme las cejas...)

A las 19h le suplico a T. que se nos una. Mi tarde a solas ha sido suficiente y o viene, o yo no me calmo. Que porqué estoy histérica? Primer motivo y principal, estoy ACOJONADA porque haya algún problema con los papeles. El certificado de bautismo nos da guerra a todas las españolas (el gobierno egipcio quiere que el papel lo emita o lo selle la embajada, y la española no lo hace. Yo, o más bien SantaMadre, lo he sellado en el obispado, en la Santa Sede, en Exteriores en España, en la embajada de Egipto en España y en Exteriores en Egipto, y ni por esas tengo claro que cuele. Como ya dije, traerme al cura era más fácil). Segundo lugar, tengo claro que esto en España va a ser difícil de entender y no quiero que nadie sienta que lo de Junio es solo una pantomima. Lo del ministerio es solo papeleo legal, mi BODA, aunque legalmente ya esté casada, es la de Junio. Punto. 

19:30: Llega T. y yo me empiezo a calmar, aunque por lo visto estoy blanca como si hubiera visto un fantasma. De hecho, me he pulido medio paquete de tabaco. El primer té y el sandwich que me he zampado me han rebajado los nervios, pero necesito otro. Me empiezo a calmar, y por tanto, me empiezo a descojonar de la situación. 

Chateo con Cris. "Nena, al final la que se casa en vaqueros soy yo. De hecho, me iba a poner tacones, pero me voy a ir en Converse en tu honor" Cris se parte. Se lo cuento a todo el que puedo, aunque mi móvil está a cero de batería. La gente flipa, normal. 

21: "T., que digo yo que estaría bien que tuvieras tu anillo para mañana" (Desde que me dio el mio, no me había dado tiempo a ir a por el suyo) "Venga, vamos al Carrefour a ver si hay alguna joyería abierta" (el bar en el que estábamos está al lado del centro comercial del Carrefour). Nos damos un paseo, no hay joyerías que tengan plata (los hombres musulmanes no llevan Oro, llevan anillos de plata normales y corrientes). Nos llama un amigo que está de camino, que el conoce joyerías por la zona, que nos espera allí. Entre tanto son las 21:30 y las joyerías cierran a las 22h. T. conduce imitando a Fernando Alonso, llegamos a las 21:50. Todas las joyerías están cerradas, excepto una en la que nos espera nuestro amigo H. De hecho, está abierta porque H. ha entrado con la frase "Tu no cierras hasta que no lleguen mis amigos". 
Nos plantan 4 cajas delante, cada uno pilla una (otra quedó abandonada a su suerte) y nos liamos a buscar a toda leche "Señor vendedor, tiene tallas?" "Las que hay ahí, que tengáis suerte". Encuentro uno que le vale y le gusta. Hala, pues este. Pagamos y nos vamos. Hemos comprado el anillo de casado de T. en 10 puñeteros minutos. 

Volvemos al bar, nos fumamos otro cigarro, nos vamos a casa. Creo que voy a colapsar. Llegamos a casa, otro té y a dormir, que mañana hay que levantarse a las 7 para ir a firmar los papeles. Pero eso ya será otra historia....

sábado, 2 de marzo de 2013

De vacas, hospitales y farmacias


Si, se suponía que yo hoy venía con un post revindicativo de la leche, pero ya sabéis, yo planeo y Egipto dispone. 

Seguimos con los papeleos bodiles. Los papeles de la embajada ya están casi, el día 5 podemos ir a recogerlos. Por tanto, había que ponerse las pilas con el papeleo egipcio. Y uno de los papeles que necesitamos es un certificado de salud. T. y yo lo llamamos "El certificado de la vaca", ya que al enterarme de que teníamos que hacerlo, mi comentario fue "Claro, quieren comprobar si la vaca está lo suficientemente sana antes de comprarla". Sin comentarios... Ésta mañana hemos reunido el valor suficiente como para ir a hacerlo. 

PASO PREVIO 1: Descubrir donde hacer el puñetero certificado. Un amigo nos chiva que se lo hizo en el Hospital de Heliopolis (podéis admirarlo en la foto). Ayer por la noche, nos subimos al coche dispuestos a ir a preguntar. "Bueno Drew, tu indicas" "Yo??? Si no se donde está" "Ayer dijiste que estaba cerca!!!" "Ya coño, porque se que lo he visto al pasar, pero no se donde está" "Anda maja, mira en Google maps" (Con toda la ironía del mundo pensando que no lo voy a encontrar). "Vale, todo recto por la calle principal, segunda plaza en la acera de la izquierda". 

PASO PREVIO 2: Informarnos del asunto. El señor portero nos informa de que podemos ir a eso de las 11 de la mañana, no dice nada de ir en ayunas, y nos informa amablemente de que el precio para T. son 100LE, y para mi 200LE, que soy extranjera. Me acuerdo amablemente de los parientes del que puso el precio para extranjeros. 

PASO PREVIO 3: Poner el despertador. Insisto en ponerlo a las 9, porque no me fío nada del de la puerta. También le insisto a T. en ir en ayunas, porque en mis pesquisas la gente me había dicho que hacía falta. 

HECHOS DEL DÍA D: (úsease, ésta mañana)

1. Nos despertamos algo antes de las 9. Mato por un te. Nos vestimos y T. me insiste en que desayune, que no nos han pedido ir en ayunas. "No puedes llamar al hospital y preguntar?" "Si me das el número..." (exceptico de nuevo). "Claro, majo, aquí lo tienes" (Google maps de nuevo, jeje). T. llama, que no, que no hace falta ir en ayunas. "Creo que el que me ha atendido es el mismo de ayer". Genial.... Acepto el te, pero de comer nada de nada. 

2. Llegamos al hospital, tras pasar por varios pasillos con aspecto de la casa del Resplandor encontramos la zona de extracciones. Nos mandan primero a pagar. Efectivamente, yo pago el doble. Al hacer los papeles, se hacen un lío con mi nombre. Me da igual, como para ellos es raro, seguro que no me confunden los análisis. 

3. Nos pinchan. Por mucho que el hospital sea estatal, y por tanto de un miedo de narices, la tía que nos pincha es un genio. No es que no me haya dolido, es que ni lo he notado. Nos mandan a otra zona a hacer más papeles. 

4. Recorremos otros 200 pasillos, pagamos de nuevo, nos mandan a una salita con un médico. Es un tío majo, habla inglés y me pregunta sobre el Madrid y el Barca. En cuanto al tema médico, me pregunta peso, altura, que si tengo problemas respiratorios y que si me han operado. Le digo que de apendicitis y me pregunta que dónde. Eing??? Pues en Madrid, no va a ser en San Petersburgo. 

5. Nos vamos al último médico. T. me dice que es el de "los hombres y las mujeres". Perdona??? Que pretenden hacer??? T. se descojona, "Te van a hacer un test de viginidad". Bramo en arameo, con eso ni bromees. "Que no mujer, pero en éste tienes que pasar sola" Vuelvo a bramar en arameo, "Yo no entro en ningún sitio si no vienes tu conmigo, además como cojones pretendes que me comunique, por señas???". "Si mujer, por signos". Lo mato, juro que lo mato. Esperamos más de media hora porque la doctora en cuestión tiene que estar tomando un café. Cuando viene, T. entra conmigo, porque obviamente tiene que traducir. Que si tengo ciclos regulares, que cuando me vino la regla por primera vez, y que si tengo algún problema (¿¿¿Eing??? Aunque los tuviera, obviamente a esta señora no se los iba a contar, que yo lo que quiero es mi certificado vacuno diciendo que estoy en plena forma, leñe). Salimos, llaman a T. con su médico correspondiente. Sale a los 10 segundos exactamente. "Que te han preguntado?" "Que si tengo algún problema". Otro que tal baila, a él se lo iba a contar si lo tuviera... En fin, que hemos pasado por 3 médicos y lo máximo que me han tocado ha sido para pincharme. 

6. Tenemos que esperar 2 horas para que nos den el certificado. Aprovechamos y nos vamos de tour farmacéutico, porque yo tengo sobrevivir al segundo problema del día. 

El segundo problema del día consiste en que, señoras y señores, yo tenía que comprar Tampax. Los Tampax en Egipto son un bien tan escaso como el oro y el platino juntos. Y si los encuentras, generalmente solo tienen tamaño super, que a mi personalmente me viene muy mal. Pero hoy estoy decidida a encontrar los míos, como sea. 

1º FARMACIA: Mando a T. solo. Sale a los 5 minutos diciendo que tienen 2 tipos, que haga el favor de entrar con él y comprobar. De paso añade que la situación es un poco embarazosa. "Y que haces si te mando a comprar condones". "Leñe, eso es algo que puedo usar, pero que narices hago yo con Tampax???" "A ver, dudo que piensen que son para ti". Entro, no me sirve ninguno de los 2 tipos, nos vamos. 

2º FARMACIA: No tienen tampax. 

3º FARMACIA: Nos preguntan qué edad tiene el bebé. Perdona??? Tampax colega, tu sabes lo que es un tampax? Ah no, de eso no tienen. Nos vamos

4º FARMACIA: Preguntamos de nuevo. La chica pone cara de...ah si, eso me suena de algo.... Me lleva a un expositor, tienen una mísera caja solitaria, obviamente de tamaño super. No, gracias. 

5º FARMACIA: Nos vuelven a preguntar por la edad del bebé. Que no, leñe, que no nos referimos a nada para bebés! Ah no, de eso aquí tampoco tienen. Al señor le falta añadir el adjetivo "objeto del demonio" cuando se entera de lo que queremos. 

6º FARMACIA: Tampoco tienen, pero nos indica que si giramos a la izquierda y seguimos todo recto, hay una farmacia que tiene, y además de todo tipo. Salimos, mientras yo le traduzco a T. la expresión "Que Dios te lo pague". 

7º FARMACIA: Encontramos la farmacia que nos han indicado. Efectivamente, ahí están, 2 cajas del tipo que necesito. Obviamente, nos llevamos las 2. El señor farmacéutico amablemente nos explica que por "motivos culturales", aquí apenas se usan y por eso no se encuentran. Salgo de la farmacia blandiendo la bolsa como un trofeo mientras bailo la Deliranza. 


Breve desayuno y nos vamos a por el certificado vacuno de marras. Nos dan un bonito papel con nuestra foto, en el que pone que estamos sanos y que hemos sido informados de los resultados del test. Ah si? Y eso cuando ha pasado? En fin, da igual, como si usan la sangre para hacer magia negra, el caso es que ya tenemos el papel y no nos queda casi nada. 

Añadir además que ayer le pusimos el broche final a mi cumple probando el menú de la boda. Ni mucho ni poco y muy rico. Ésto marcha, señor@s!!!

viernes, 1 de marzo de 2013

Cumpliendo años...


.... y ya son 29. Venga va, voy a soltar el tópico... como pasa el tiempo!!! Sigo diciendo que yo cumplí 18 ayer, y que la veintena se me está pasando demasiado rápido, aunque luego miro atrás y han pasado tantas cosas... En fin...

Ésta entrada en un principio iba a ser un poco dura y triste, pero lo voy a dejar para mañana. En primer lugar porque es mi cumpleaños y no estoy para hacer reclamaciones políticas (de exiliados va la cosa) y en segundo lugar porque han pasado demasiadas cosas buenas como para empañarlo. Lo dicho, las protestas, mañana. 

Para empezar, el cumpleaños es doble. Ayer, 28 de febrero, hacía un año de la primera vez que pisé Cairo. Como bien me dijo una amiga ayer, en un año he encontrado trabajo, piso y en breve marido. No me puedo quejar. No se qué queda de esa chica asustada que aterrizó a pocos kilómetros de mi actual casa hace ya un año, pero tengo que reconocer que me gusta el cambio. Y sobre todo, me gusta lo que hago y me gusta todavía más la persona que me acompaña. Los 28 no han sido un año fácil, pero desde luego es el año que más me ha aportado... Y lo que me queda... Casualidades de la vida, María, ese regalo que me encontré por las calles de Cairo hace hoy un año, ha vuelto hoy a España. Besos Mery, nos volveremos a encontrar. 

He dicho que las quejas las iba a dejar para mañana, pero al menos no os puedo negar que celebrar un cumple lejos de casa es duro. La tarta de manzana de mi abuela, las mesas de cumple, las cenas en casa con Cris y compañía... todo eso faltaba. Pero como bien dijo SantaMadre ayer, mi chico es único. Si había alguien capaz de hacerme olvidar todo y ser feliz, ese ha sido él. 

Tras volver de trabajar y descansar un rato, fuimos a cenar a casa de su madre. Pasta, pollo, arroz... comida de esas copiosas que sirven por aquí, y que me encantó. Claro que yo me puse las botas sin contar, ni de broma, con que T. aparecería con el postre... la tarta que podéis ver en la foto. Nunca había tenido una tarta con mi nombre, y será una bobada, pero me pareció de lo más tierno. Sin duda, SantaMadre no se equivocaba, es único. 

Lo que si no me esperaba es que su familia me hiciera regalos, y todos super acertados: Por parte de su hermano, un portavelas. Teniendo en cuenta que a mi, SantaMadre me llamaba "La tonta de las velas" y que tenía tal cantidad almacenada en casa que podría haber alumbrado una iglesia, pues que decir... Por parte de su madre, un llavero muy bonito con inicial. Esto creo que no lo había contado todavía (nunca se me ocurren cosas curiosas en los cuestionarios de los premios) pero yo, en España, llevaba al menos 3 llaveros en las llaves de casa y 4 en las del coche (y a veces más). Ahora solo llevo uno, de Galgos 112, que me encanta, pero echaba de menos el "peso" de mis llaves. Ahora ya me resulta más familiar. Y por último, el regalo de su hermana. Por un lado, una taza de desayuno. Teniendo en cuenta que yo las colecciono hace casi 20 años, y que dejé todas menos una en España, pues os podéis imaginar la ilusión que me hizo. El otro regalo tiene historia breve: Cuando decoré mi piso en España, lo hice básicamente en rojo. Mi madre, cachonda ella, me regaló una botella de cristal para el agua con tonos rojos, naranjas, amarillos, etc, que a mi me molaba mogollón, y es una de esas cosas que te jode dejar cuando te mudas a otro país. Éste verano, paseando por la calle aquí en Cairo, me encontré a un vendedor en la calle vendiendo la misma botella que mi madre me regaló en España (era casi la misma, variaba un pequeño detalle). Total, que me faltó tiempo para comprarla, y me acompañó unos meses... hasta que T. la rompió por accidente. No pasa nada, ahora gracias a su hermana tengo una nueva botella en tonos rojos, amarillos y naranjas. Me encanta!!!

Por cierto, también he tenido regalo de SantaMadre y SantaAbuela. El martes, un conocido mio volaba de Madrid a Cairo y me traía el documento que me faltaba para la boda. Y mi madre ya de paso le mandó con mi regalo de cumpleaños, mi perfume. Mi mamá es apañada como ella sola, y para comérsela de lo maja que es. Gracias Frau. 

Yo me negaba a celebrar mi cumpleaños en un bar, pero en fin, me rendí. El Cairo Jazz Club fue el sitio elegido, al menos está más dentro de mi estilo que otros que hemos visitado por aquí. Estaba bastante lleno, pero al menos pillé una silla, y la música rock era mejor que buena. De nuevo, no me puedo quejar. 

Los acompañantes pocos, M. "LaSantaQueMeAcogióEnSuCasa" y su marido, y R. e I., unos amigos nuestros de los que os hablé hace tiempo (en esa cena de chicas previa a mi despedida de Cairo la primera vez). R. ademas tuvo el detalle de regalarme un collar precioso. Celebración pequeña y tranquila, como a mi me gusta. 

Total, que muy a gusto estaba yo en mi silla con mi Coca Cola, cuando dieron las 12. Felicitación y besazo de T., no puedo empezar mis 29 de mejor forma. Yo sabía que tenía un regalo para mi, porque por motivos que no vienen al caso me enteré que se había pasado una tarde pateando la ciudad en busca de mi regalo. Y claro, le regañé, porque yo le había dicho que no quería regalo, y yo no se para que hablo si no me hacen caso. En el fondo me pareció tierno, e intentando descubrir porqué narices había tenido que patear tanto para encontrarlo, se me ocurrió pensar que a lo mejor se había vuelto lo suficientemente loco como para intentar buscarme libros en Español. Antes de ayer me dejó claro que el regalo no era un libro y yo ya no entendía nada. 

Según dieron las 12, me pregunta que si quiero mi regalo. "Alma de cántaro (con lo que me gusta a mi ésta expresión y en inglés no existe....) no me dirás que me has traído mi regalo aquí???" "Si bueno, lo tengo en el coche, o más bien justo aquí..." Y el movimiento le quedó de miedo, creo que si lo ensaya no le hubiera quedado igual de bien. Sabéis esas pelis en las cuales el chico se mete la mano en el bolsillo de la chaqueta,  saca una cajita de joyería, y la abre en un movimiento rápido, descubriendo delante de la chica el anillo más bonito del mundo? Lo dicho, que si lo ensaya, no lo clava más. Y mira que yo dije que no quería anillo, mira que cuando fuimos a ver anillos juntos no me convenció ninguno... Pero me bastó un segundo para saber que 
a) No era ninguno de los que vimos juntos
b) Era absolutamente PERFECTO y lo había elegido incluso mejor de lo que lo hubiera hecho yo. 


(El anillo más bonito del mundo, en una mano con la peor manicura del mundo. Es que tenía prisa...)

Creo que nadie tiene dudas sobre cuantos milisegundos tardé en echarme a llorar. El pobre T. me preguntaba que si me gustaba, y que si lloraba de tristeza o de felicidad... Ay T.... No te digo nada y te lo digo todo....

De talla me queda perfecto, porque hizo lo típico de llevarse uno de mis anillos para comprobar la talla. Bueno, o no tan típico, porque no tuvo mejor idea que llevarse mi anillo de Jack Skeleton. En la primera joyería por lo visto les entró un ataque de risa al verlo, en el resto no, porque T. ya les advirtió antes que mejor que no se rieran. Pobrecillo, si es que tener una novia friki no tiene que ser fácil...

Y así empezó mi cumpleaños, cumpleaños que continúa hoy con desayunos eternos en el sofá, felicitaciones por Facebook y Whatsapp, y el té que nos vamos a tomar en un rato en nuestra cafetería favorita. Hoy me toca disfrutar, mañana ya si eso os lanzo el post "queja". 

FELIZ SAN VIERNES A TODO@S!!!