lunes, 25 de noviembre de 2013

De vaqueros, urgencias y venganzas


Os adelanto que no me quedan así ni de coña

Hoy venía yo muy contenta porque quería celebrar con vosotr@s que por primera vez después de varios meses (no quiero contarlos) y gracias a mi querida Cris "LaMamáDeLadyMarian", he podido ponerme unos vaqueros. Eso de verme más o menos yo, bastante más grande, pero yo al fin y al cabo, y sin tener que atarme los pantalones con una cuerda (gracias Mamá en Bulgaria, me salvaste el sábado!), me ha sentado la mar de bien. 

El caso es que poco después he descubierto que no me puedo cerrar mi abrigo (largo 3/4). Obviamente, estando de 17+1 esto no es un problema de tripa, es que no me cabe el culo. Ya no soy tan feliz. 

En fin, a lo que iba. Leía yo ahora mismo en el blog de 1Madre in Italy (un día os tengo que hacer una recopilación de blogs de expatriadas, que justo antes de venir descubrí unas cuantas joyas que no os podéis perder. Las 2 ya mencionadas obviamente son un gran ejemplo) un post sobre la violencia obstétrica, en el que termina preguntándonos que hemos hecho cada uno de nosotros para poner fin a este problema. Pues bien, como yo tenía pendiente contároslo, ya de paso aprovecho. Me he trasladado de hospital. 

Se que en estos casos, cuando hablamos bien o mal de un centro sanitario, no se suelen dar nombres. Yo los voy a dar, por 2 motivos. Lo primero, porque todos sabéis la zona en la que vivo, por lo que adivinar mi hospital de referencia no es muy complicado. Además, aparece en post anteriores. Lo segundo, porque creo que igual que hacemos críticas negativas, es importante que hablemos también de los casos en los que recibimos una buena atención, y como ha sido mi caso, pues hablo de ello. 

Los motivos por los que me he marchado de Puerta de Hierro quedaron claros en el último post. Conste que antes de pedir el traslado, puse una queja por la atención recibida y por el tema del consentimiento informado. OJO: Soy consciente de que PH tiene muy buen equipo, que hay mucha gente que está muy contenta con la atención recibida y que los protocolos han cambiado. Lo se además porque cuando pasé la noche en urgencias la pasé en un paritorio, el equipo fue muy amable y las habitaciones están medianamente equipadas por un parto natural. Pero yo, tras la atención recibida, no estaba ni satisfecha ni cómoda, no lo veía un sitio seguro. Y además, en mi opinión personal, tener un parto respetado en PH es cuestión de suerte. Y yo no me la quiero jugar. 

El hospital al que me he trasladado es el hospital de Torrejón, del que me habían hablado muy bien. Tras ir a una charla sobre sus protocolos y su filosofía a la hora de atender el parto, quedé totalmente convencida y este SI lo siento como un sitio seguro para ir a parir. Así que a partir de ahora, será el hospital en el que me atiendan. 

Por desgracia, el pasado miércoles (justo al día siguiente de solicitar el traslado) tuve un sangrado repentino y tuve que ir a urgencias. Por distancia ambos hospitales en ese momento me pillaban igual, y preferí ir a Torrejón. No voy a entrar en detalles porque no me quiero alargar, pero solo destacar 4 detalles:

1. El tiempo de espera fue menor que en PH, aunque en PH estaba yo sola en la sala de espera y en Torrejón eramos 4. 

2. Me revisaron pero NO me hicieron un tacto (recordad que en PH me hicieron uno porque vomitaba, y que la ginecóloga me dijo directamente que no era necesario). En la revisión la ginecóloga fue muy cuidadosa, pese a que yo iba histérica, y se lo tomó con paciencia. 

3. Acto seguido me hizo una eco y no tardó ni 10 segundos en ponerme el latido, para que me quedara tranquila y viera que estaba todo bien. 

4. Me explicó más sobre lo que estaba viendo en 2 minutos de ecografía, que en PH en 20. 

Vamos, que estaba todo bien, fue una simple vena rota. Y lo importante es que me sentí muy bien tratada y sobre todo, respetada. 

Para que no todo sean dramas... El sábado me monté un planazo... uno bueno de verdad....divertido a muerte... se que os vais a morir de envidia cuando os lo cuente porque....que hay mejor que una buena VENGANZA como plan de sábado por la mañana, y sobre todo si se sirve en plato MUY frío???? Pues nada, obviamente, donde irá a parar.... 

Recapitulemos hasta Noviembre de 2011. Ese día en el que me saqué el carnet de conducir carritos. Ese día en el que pasamos la hora del café haciendo cola por una muestra de potitos. Ese día en el que descubrí que hay gente que lleva maletas para guardar muestras. Si, estoy hablando de cuando fuimos a la feria Bebés y Mamás (y los padres que se j@#€n) hace 2 años

Que conste que no es culpa mía, es culpa de Cris que me lo pone en bandeja. Cuando me di cuenta de que su propuesta para comer y pasar el día coincidía en día con la feria, no lo pude evitar... "Oye, que te parece si vamos?" Y Cris, que es una santa, me dijo que si. Pero obviamente, esta vez no pagamos la novatada y fuimos preparadas. 

No, no nos llevamos maleta, obviamente. Pero a cambio tampoco nos llevamos el carrito (Lady Marian ya es mayor como para no necesitarlo), que yo ya tendré tiempo de revalidar el título si hace falta. Tampoco hicimos ni una sola cola para conseguir ni una sola muestra, no solo porque no nos iba la vida en ello, si no también porque había 3 colas que directamente te daban ganas de suicidarte. 

Que si no conducía carritos y no hacía colas kilométricas por un potito, que narices hacía yo en la feria? Pues cosas muy interesantes, como pasarnos por algunos stands para ver ropa rockera y portabebés (obviamente en stands diferentes), reirnos del bebé gigante (y totalmente horripilante nivel peli de terror) que Nestlé plantó delante de su escenario, y flipar con la carrera de carritos. Porque si, montaron una carrera de carritos. Con conos para hacer slalom, bandera a cuadros y animador cargante incluidos. Pero si ganabas no te daban un carnet, de sacaban por una pantalla gigante y creo que te daban muestras de algo. Nos fuimos antes de que se nos saliera la mandíbula.

Pero yo sería una embarazada muy cabal si no hubiera hecho mi propia "pifia de embarazada". Y es que vi el Stand de Ecox 4D y no pude evitar acercarme a pedir precios. Y cuando me acerqué, descubrí que estaban haciendo ecos allí, en vivo y en directo. Y pregunté. Y me dijeron que si, que hacían 5 minutos de ecografía 4D totalmente gratis. Obviamente me faltó tiempo para apuntarme. A mi y a 100 personas más, así que tuve que esperar como 3 horas para hacérmela, pero yo no podía irme de allí sin mi eco. 

Eso si, yo no esperé 3 horas en una cola, que aquí lo montaban bien y daban números. Nos fuimos a comer, a tomar un café, y de vez en cuando íbamos pasando a preguntar como iban. Cuando ya nos empezamos a desesperar dieron un acelerón importante y de repente me vi que, mucho antes de lo esperado, era mi turno. Toda mi ilusión, enterarme si PF es niño o niña, aunque fuera en una feria con 50 personas mirando. 

Os adelanto que no nos dio esa alegría, porque cruzó las piernas bien cruzadas con el cordón pasando entre ellas. Pero si pudimos contarle los dedos de las manos y los pies, ver que se mueve bastante y pega patadas (aunque yo no lo note todavía) y que parece que el corte de la cara va a ser similar al mío. Eso si, Tarek insiste que la nariz es suya (dejadle hombre, que le hace ilusión). 

Después de esto, y revisando el video mil veces por el camino, nos fuimos a casa agotados, contentos... y sobre todo convencidos de que el año que viene no volvemos. Yo no me meto ahí con un bebé ni de coña. 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Resumen del 1º trimestre de embarazo



Que ya al final, en vez de contároslo por semanas, os lo resumo. Casi mejor, porque tampoco ha habido mucho (bueno) que contar. 

Lo primero disculpadme por la ausencia, pero es que tengo 2 estados: Encontrándome mal y haciendo aquellas cosas que no hice mientras me encontraba mal. En la lista de tareas siempre estaba el blog, pero no le ha tocado hasta hoy. Además ya sabéis que tengo cierta dificultad para contar penas, aunque al final no me quede otra. 

Lo primero, que nadie se preocupe por mi negativismo, que PF está estupendamente bien. Como podéis ver en la eco, tiene una postura la mar de cómoda y sabemos que está muy bien ahí dentro. Lo segundo, siento verlo todo tan negro, pero es como me siento. Se que no debería ser así, y ya se me pasará, pero ahora mismo es lo que hay. 

A lo que íbamos, el primer trimestre. Pues bien, ya sabéis que se ha caracterizado porque me he pasado los días vomitando y porque me he quejado insistentemente por las nauseas. Pues bien, las nauseas no han sido exactamente el problema, la evolución ha sido así:

Semana 6: Aparecen por primera vez las nauseas, pero aparecen NON STOP. A los 5 días el gine decide darme medicación, pero resulta que baja la tensión, por lo que paso varios días en la cama.

Semana 9: Las nauseas desaparecen definitivamente, pero dejo de digerir la comida. Todo lo que como después del desayuno se queda en mi estómago como si me hubiera tragado una piedra, para acabar saliendo horas después. En un día bueno, vomito 3 o 4 veces. En uno malo, a la 7º u 8º tengo que mandar a Tarek a la farmacia para comprarme la medicación que para los vómitos. Eso ha pasado ya 3 veces, 2 en Cairo (una de ellas, el día antes de venir, mientras hacía maletas) y otra en España, justo el día antes de terminar el 1º trimestre. Esa vez pasé la noche en el hospital, hasta que medio volví a ser persona. 

Es cierto que al llegar a España (de unas 11 semanas, es que los cálculos han cambiado ya unas 4 veces) tengo un par de días buenos que me permiten comer de todo, pero al 3º todo se va al carajo y vuelvo a mis "momentos piedra". 

La solución parece fácil, verdad? Come menos. Pues no es tan fácil, porque cuando mi cuerpo entiende que lleva demasiado sin comer y que el estómago está vacío, también vomito. Y en ese caso son los ácidos gástricos y duele a morir, así que mejor lo evito. 

Otra solución sería comer cosas de fácil digestión, no? Pues que alguien me de una lista porque he vomitado cosas tan variadas como manzanas, sopas, agua... Lo único que no he vomitado nunca han sido las patatas fritas, es curioso... 

Consecuencias de todo esto? Pues lo primero, un ardor de...estómago? garganta? No lo se, pero duele un montón. Lo segundo, una consecuente mala leche bastante grande por estar harta de estar dolorida a todas horas. Si le sumamos unas hormonas que hacen que esté hipersensible y que todo me siente fatal, pues os podéis hacer a la idea....

En cuanto a los cambios físicos.... Pues si, tripilla si que hay. A partir de la semana 8 ya solo podía ponerme un pantalón, y a partir de la 11 ya no me podía cerrar nada. Gracias a la maravillosa moda Premamá que me he ido encontrando por las tiendas (anda que no me he acordado de Madre y Mas), ahora mismo solo tengo un par de mallas. Y creo que ahí radica buena parte de mi trauma. 

Cuando te tiras las primeras 11 semanas de embarazo sin poder salir de casa (cuando no eran los vómitos eran los mareos, y si no teníamos al amigo toque de queda) y vomitando como si no hubiera mañana no comes lo que debes, comes lo que puedes. Si a esto le sumamos que he descubierto el maravilloso mundo de los olores (que bien vivía sin olfato, joe) y de los ascos, lo que hacía que cocinar fuera misión imposible y quedaba en manos de Tarek o del servicio a domicilio... pues obviamente me he puesto como un obús. Y una Drew dolorida, fastidiada, sin ropa y como un obús....Pues es una Drew deprimida. Es lo que hay. Hace 6 meses existía una versión de mi que ya ni recuerdo... y solo estoy empezando. Tengo miedo....

En cuanto a revisiones médicas: Una vez llegada a España acudí rauda y veloz a hacer lo que se supone que tenía que hacer, es decir, ponerme en manos del sistema sanitario español. Yo iba feliz, contenta y con la mejor de mis predisposiciones, pero se me han pasado las ganas. Motivos:

1. Que me haya tenido que hacer todas las pruebas del 1º trimestre entrando ya en el segundo "porque no había citas disponibles"

2. La ginecóloga que decidió que los análisis egipcios del primer trimestre no eran lo suficientemente guays de la muerte, y que había que repetirlos. Se le pasó decirme ya de paso que iba a incluir el triple screening, no fuera a ser que le preguntara algo. 

3. Llegar a la eco de las 12 semanas (estando de 14), y que me hagan firmar 2 consentimientos informados (para la eco y para el triple screening, si, ese que no sabía que me habían hecho) ANTES de ver al médico, aunque yo esté firmando que he podido preguntar todo lo que he querido y que mis dudas han sido resueltas (como no me las haya resuelto la silla....)

4. La ecografista TONTA DEL CULO que no sabe lo que es privacidad (eso de hacerme preguntas y mirarme mientras me quito la ropa, ejem....) ni la buena educación, ya que no me dirigió la palabra en 20 minutos de ecografía. Eso si, a la estudiante que tenía sentada al lado se lo explicó todo, todo, y todo. Incluyendo frases como "No se si el corazón está bien" o "el pliegue nucal así sale aumentado". Finalmente PF está estupendamente, lo único que pasaba es que no le daba la gana estirarse al gusto de la ecografista. De hecho, en una de las sacudidas que se llevó con el aparatito de marras, se despertó, se estiró y se acurrucó otra vez. Poco más y le hace una peineta. 

5. La ginecóloga majísima que me tocó en urgencias, pero que me hizo un tacto porque "aunque no tenga nada que ver con lo que te pasa, tengo que hacértelo". Toma ya. Una y no más. 

Y eso en apenas un mes. 

En fin, eso hasta ahora. A día de hoy, y según la eco que podéis ver arriba (es una que me hicieron solo con la finalidad de ver de cuanto estaba, así que nos vamos a quedar con esa), hoy estoy de 15+5, ya segundo trimestre, que espero que sea mejor, porque si no voy a acabar muy mal de la cabeza. Perdonadme la mala leche, porfa...