miércoles, 25 de diciembre de 2013

La eco de la semana 20

Prometí que no tardaba mucho en venir a contarlo, y he hecho lo que he podido. De hecho, vosotros estaréis por ahí disfrutando de la comida de navidad, y yo estoy aquí, contando la aventura del lunes, que creo que ha sido uno de los momentos más bonitos y divertidos de este embarazo. Ya era hora de que empezara lo bueno, no? Los que habéis pasado por Facebook o Twitter ya sabéis como acaba la historia, pero espero que al menos disfrutéis con la "sucesión de los hechos". 

Desde la semana 6 yo he tenido la "intuición" de que PF era una niña. Esa intuición se ha ido haciendo mayor según han ido pasando las semanas, hasta el punto de que yo aseguraba con todo el convencimiento del mundo que sabía que tenía razón, y tampoco me molestaba en discutir mucho con Tarek sobre los nombres de niño. Había gente, como Tarek mismo, que aseguraban que me iba a pegar un buen planchazo, pero yo les mandaba a todos a paseo. No hay nada como la intuición de una madre, hombre ya. 

Maticemos un punto. No es lo mismo intuir que es una niña que querer una niña. Yo por querer, la verdad es que me daba bastante igual. Mi mente estaba totalmente hecha a la idea de que era una niña, me sentía cómoda con la idea y me hacía mucha ilusión tener una peque a la que vestir de rockera. En mi familia somos mayoritariamente niñas y en la de Tarek también, aunque por menos. Vamos, que una niña era básicamente, lo "normal". Si pensaba en un niño la idea me resultaba más bien "extraña" y desconocida, aunque precisamente por eso quizás más divertida. Por otro lado, sabía que debido a las tendencias hiperprotectoras del Señor Padre, mi paz mental agradecería un niño. Precisamente por eso, porque mi vida es un "más difícil todavía", estaba todavía más convencida de que era una niña. 

El fin de semana lo pasamos contando las horas para que llegara el lunes, deseando ver a PF, comprobar que todo sigue bien, y sobre todo, desvelar la X. Y precisamente nuestro gran miedo es que no consiguiéramos ver lo que es, no solo por las piernas cruzadas de la última vez, si no porque PF parece que las mañanas las dedica a dormir y ya en las ecos anteriores no hubo quien le moviera. 

(Nuestras armas contra la pereza de PF)

9:30 de la mañana y Tarek y yo salimos armados y bien armados hacia el hospital. La coca cola y el chocolate, nuestra mejor arma para despertar a est@ dormilon/a. Mientras que yo le iba cantando con la radio a Tarek eso de "this GIRL is on fire" (eso tenía que ser una señal), iba repitiendo en mi cabeza la escena que ya llevaba imaginando al menos un mes. 

Llegar a la eco, que de nuevo me ignoren y empiecen a hacer todo a su bola sin explicarme nada, acabar preguntándole a la ecografista si se ve lo que es, que me diga que no se ve, intentar moverl@, quizás probar con el chocolate o la coca cola... y con un poco suerte que me confirmaran que es una niña, seguramente llorar de la emoción (porque yo ya lloraba solo de pensarlo) y confirmarle a Tarek y a todo el mundo que yo tenía más razón que un santo. 

Lo que en realidad sucedió fue lo siguiente. 

Llegamos, la ecografista es diferente a la de la otra vez. Me mira a la cara, me sonríe, parece maja. Hay un biombo que separa la cama de la puerta para que no todo el mundo pueda admirar tus partes si entra alguien (cosa que sucedió en la eco anterior....4 veces). Me explica lo que vamos a hacer, me recuerda que tengo una pantalla para ver lo que quiera, y que Tarek puede mirar con ella. Comienza a mirar y sin que yo le pregunte nada me va explicando: "mira, esto es la cabeza, puedes ver la nariz y la boca. Ahí tienes la tripa, un brazo... mira, un pie! (primer plano del pie con todos sus deditos y consiguiente babeo de Tarek y mio). Ahí se ve el femur..... (silencio de 10 segundos)... es un varón....

EN SERIO??????

Si mujer, mira! A mi no me queda ninguna duda, se lo traduzco a Tarek, que se queda a medio camino entre descojonarse de mi, o sonreir cual gato de Chesire. 

Pero vamos a ver... esto cuando ha sucedido??? Pero si yo iba totalmente mentalizada para que nos costara verle una barbaridad, ya dejando a un lado el resultado, que obviamente no me esperaba. Un niño!!! Vamos a tener un niño!!!! Ahora la que sonríe como una boba soy yo. 


Por lo demás está todo muy bien, pesa unos 400gr y está perfectamente sano. Antes de salir, por si acaso, volví a confirmar con la ecografista que no se equivocaba. Palabras textuales: "Estoy 100% segura de que es un niño". Vale, queda claro. 

Al salir de la eco me presto, merecidamente, a que Tarek me patee el culo, porque me lo he ganado con creces. Una vez aclarado el punto de que no tengo precio como vidente, pasamos a flipar en colores, Tarek se marca una Deliranza como celebración (no tengo claro si celebra que sea niño o que el tenía razón y no yo) y nos ponemos a llamar a medio mundo en estado de euforia para contarles la noticia. Pero como es lunes por la mañana no nos contesta al teléfono ni el tato, así que nos quedamos con la euforia para nosotros, hasta el punto de que somos capaces de decidir el nombre sin discutir. PF, fuera de este blog se llamará Omar (por favor, el acento en la O, no en la A). 

Conclusiones de todo esto:

1. Mi intuición es una mierda
2. No se que fue mayor, si el shock de saberlo con tanta facilidad, o el shock de haber estado equivocada hasta ese día. 
3. Me hace una ilusión brutal que sea un niño. Una niña también me hubiera hecho seguramente la misma ilusión, pero lo dicho, el hecho de tener menos experiencia con niños hace que me apetezca por desconocido. 
4. Voy a ser una suegra terrorífica
5. No es tan complicado hacer una ecografía con empatía y buen humor. 

Para nosotros desde luego ha sido un regalo de navidad precioso. Ahora si que tenemos motivos para que esta nube sea azul, muy azul. 

PD: Matt, Mo, Eva y Merengaza, enhorabuena. Acertasteis más que yo! 

viernes, 20 de diciembre de 2013

De desapariciones, ballenas varadas y adivinanzas


Pues lo dicho, que estoy desaparecida. La culpa es total y absolutamente de Jazztel, que lleva más de 20 días para instalarme la ADSL. Yo ya no se con quien más pelearme para que me pongan la maldita conexión, y os juro que cada día me desespero más. Porque me aburro, porque Tarek no puede hablar con su familia, porque no puedo preparar mis clases particulares si no tengo Internet y porque los post se me acumulan en la cabeza y no salen, y no me mola nada. Os echo de menos.

En fin, entre bronca y bronca con Jazztel, hemos llegado a las 20 semanas de embarazo (20+5 hoy). Novedades, pocas. Los vómitos siguen ahí, más espaciados, pero siguen. Los ardores, idem de lo mismo. Los problemas de digestión, esos ya me voy mentalizando que me van a acompañar hasta el final del embarazo. Vamos, viejos conocidos, no os cuento nada nuevo 

Las novedades son que tengo una tripa no se si considerable, pero que desde luego ya no se puede ocultar. Gracias a Madi de De abejas y semillitas, ya no soy una mujer encadenada a unas mallas, lo cual ha hecho que mi humor suba muchos puntos. Gracias cielo, ya sabes que nunca podré dejar de darte las gracias por todo. Lo unico que me hace sentirme rara es verme sin piercing en el ombligo, en la semana 18 me lo tuve que quitar porque corría el riesgo de tener un accidente serio. Alguna otra agujereada que me pueda contar como ha hecho para que no se cierre el agujero????

 La barriga me ha hecho descubrir otra de las maravillas del embarazo, que yo pensaba que era un mito pero va a ser que no. Cuando yo leía a otras madres comentando eso de que se sentían cual cucaracha panza arriba cuando tenían que salir de la cama, pensaba que exageraban. Venga ya hombre, si salir de la cama o levantarse no puede ser tan complicado... Pues bien, lo es. La primera vez que tuve que pedir ayuda para levantarme del sofá, se me quedó cara de panoli y me disculpé mentalmente con todas aquellas a las que había tachado de quejicas. Mea culpa, y antes de que me lo digáis, ya me lo digo yo: Y LO QUE ME QUEDA. 20 semanas y me siento ballena varada. No quiero saber que será de mi en la 39. 

Lo bueno es que PF ya se hace notar. Desde principios de la semana 19 ya se empezaban a intuir movimientos, al principio suaves, luego ya más evidentes, hasta que hace un par de días por la noche tuvimos un momento "pedazo de patada que me acaba de meter". Lo que me acojona es que siempre se activa de noche, así que sospecho que me puedo empezar a despedir del buen hábito de dormir... y yo que decía que era tranquil@. 

Gracias a estos movimientos hemos descubierto que PF, gracias a Dios, tiene buen gusto musical. Entre sus favoritos se encuentran The Mamas and the Papas y... Marilyn Manson. No puedo estar más orgullosa, PF promete!!!

De lo que tengo ganas es de quitarle ya el mote de PF y empezar a llamarle por su nombre. Si esta vez se deja, el próximo lunes 23 por la mañana tengo la eco de las 20 semanas, así que al fin sabremos si es niño o niña. Yo tengo una apuesta muy clara, pero me gustaría conocer la vuestra. Tendremos faraón o faraona? Prometo que el lunes os lo cuento sin falta por Facebook y Twitter en cuanto salga (en el blog no lo puedo prometer. Quejas, a Jazztel)

Y por si no consigo volver a pasar por aquí antes del 24, os deseo una muy feliz navidad. Yo como regalo solo pido una ADSL....

jueves, 19 de diciembre de 2013

Navidades a distancia


No, no me he vuelto a marchar, sigo aquí. Con mucho pendiente de contar y con mucho mono de blog, pero no es mi culpa, es culpa de cierto técnico al que parece que no le apetece venir a mi casa a instalarme Internet. En fin…

Por hacer un resumen de la situación actual, estoy disfrutando de volver a vivir unas navidades en España. Que si, que yo siempre me he quejado mucho de las navidades, que si el consumismo, que si eso de poner luces en noviembre… No me quejaré nunca más. Las navidades en España molan mucho, y punto. Y cuando tienes un marido extranjero más. Tarek está flipando en colores con el anuncio de la lotería (creo que va a tener pesadillas con Raphael) y ayer casi me ingresa en un psiquiátrico cuando me vio rodando literalmente de la risa al ver una parodia de los anuncios típicos de navidad. Lo de las burbujitas ya lo ha pillado, pero verme cantar “Vuelve a casa vuelve, vuelve a tu hogar” a voz en grito puede traumatizar a cualquiera. Lo siguiente es llevarle a ver Cortilandia. Si se me divorcia no le podré culpar.

Digo yo que vivir las navidades en otro país europeo puede molar, pero en Egipto el ambiente navideño era bastante nulo, y bueno, nada que no sepáis del año anterior. El poco ambiente que conseguimos crear vino de mano de la arizónica disfrazada de árbol de navidad, y de los 4 paquetes de turrón que mi familia me hizo llegar a través de una vecina egipcia. Estuvimos comiendo turrón hasta abril.

En ese momento, hubiera matado por un paquetito desde España. Nevaditos, algo de mi decoración navideña, unos chocolates alemanes que solo se venden por estas fechas y que me pirran… Por un roscón ya hubiera matado. Me hubiera facilitado mucho las navidades a distancia, pero lo del envío era complicado. Algunos ya sabéis que recibir paquetes en Egipto era casi misión imposible, los que se envían por correos generalmente no llegan (alguien tiene la mano muy larga en las oficinas postales egipcias) y los servicios de mensajería, por lo visto, eran caros. Digo por lo visto, porque todo fue lo que me vino de oídas, y tampoco encontré nadie en España dispuesto a llamar a 5 o 10 compañías y comprobar si había alguna opción que se pudiera pagar. No les culpo. La técnica que hemos usado siempre desde allí es encontrar algún conocido que volara desde Madrid a Cairo y se ofreciera a traernos algo. Barato, pero en ocasiones poco práctico, y además obviamente mandas lo justo porque no es plan de abusar.

El caso es que el otro día me llegó información sobre Packlink, que es una web que compara las tarifas de diferentes empresas de transporte. No hay limitación geográfica, y la web directamente te compara los precios entre más de 10 empresas de transporte (correos incluido). Personalmente me parece la mar de práctico, lo primero porque en el comparador se incluyen empresas que yo o no conocía, o a las que no se me hubiera ocurrido consultar y que a lo mejor tenían un buen precio. Por otro lado, creo que ahorra una barbaridad de tiempo y esfuerzo (en llamadas a un 902, desplazamientos a una oficina a preguntar, o buscando por internet).

El proceso es muy rápido. Metes el origen, el destino, y las medidas y peso del paquete (ojo, pesadlo bien, no vale a ojo) y automáticamente te calcula el precio entre varias empresas. También te informa de cuando lo recogerían y cuanto tardaría en llegar. En mi caso, de una empresa a otra llegaba a haber diferencias de más de 100€, así que desde luego me valía la pena comparar, sobre todo porque en un caso el precio no es nada disparatado. Como cada día hay más blogueras expatriadas, a lo mejor a alguna todavía le da tiempo a recibir un paquetito desde casa, que se por experiencia la tremenda ilusión que hace.

Cruzad los dedos por mi, a ver si esta semana al fin tenemos internet y me da tiempo a volver antes de las navidades!