viernes, 30 de mayo de 2014

Nonabox de Mayo

La cajita de Nonabox de Mayo me llegó a los pocos días de nacer PF. Como siempre, me hizo una ilusión enorme, tanta, que de hecho me pilló saliendo de casa para tomar un café con una amiga (y llegando tarde, para no variar) y no pude evitar quedarme 5 minutos más para abrirla y ver que llevaba este mes. 

La caja de mayo en mi opinión es una caja la mar de práctica, a lo mejor sin productos que deslumbren (habla la boba de las monerías) pero todos muy muy útiles y necesarios. 

Body de Babidu: 

Body finito de algodón, de manga corta, talla 1 mes y de color blanco. Vamos, aquello que siempre siempre siempre te viene bien. El mio ya está en la lavadora y en cuanto se seque se lo pondré, porque no doy a basto cambiando tanto body. 

 Champú pediátrico de Babe: 

Champú pediátrico que no pica en los ojos. El tamaño es bastante generoso, así que entre el que recibí en la primera caja y este creo que tengo las necesidades de champú cubiertas para una buena temporada. Viene también una muestra de pasta al agua. 

La marca la conocía por los productos de adultos pero no por la linea pediátrica. Son productos hipoalergénicos, sin alcohol, sin aceites minerales, sin parabenos, sin colorantes y sin ftalatos, así que de buenas a primeras pasan el test de "la madre con una piel hipersensible y muy preocupada por la de su hijo". 

Chupete de Lovi: 


Lo que me pude reir cuando ví este chupete! Si pincháis en la foto podréis apreciar mejor el diseño, que es una chistera y un bigote. Los primeros pijamas de PF que tanto nos costó encontrar tienen como dibujo precisamente chisteras y bigotes, todo junto le tiene que quedar muy gracioso. 
Quitando la monería del diseño, es un chupete de 0 a 3 meses, que se supone que no interfiere en el reflejo de succión. Yo sigo resistiéndome a dárselo, pero si finalmente no me queda otra creo que empezaré probando con este, a ver si a PF le gusta. 

Felt&paper de NydCollections & Entre Mariposas y Papeles: 

La etiqueta me parece una monada. En este caso además da igual el color, porque yo en mi caso la pienso usar para un regalo de una niña. Si os pasáis por su perfil de Facebook, tienen chupeteros, sonajeros, etc. personalizados y muy bonitos. 

Imanes y llavero de Fotopack.es: 

Venga va, lo reconozco. Todo lo anterior es muy práctico, pero yo di saltos con esto. Fotopack.es es una empresa en la cual puedes encargar imanes, llaveros, portafotos, cuadros, etc. Nonabox nos envía 2 imanes y un llavero, con los cuales básicamente podemos comprobar la calidad final del producto, que os aseguro es estupenda. El llavero si se puede abrir y cambiar la foto, por lo que yo ya estoy eligiendo una de PF para llevara conmigo. 
Si queréis hacer un regalo a una madre reciente, os lo recomiendo. Los precios son MUY buenos y desde luego es una monería que seguro que le hace ilusión a cualquier madre. 


 Spray antinsectos de Mamá Natura: 



Esto mola mucho, sobre todo si vives en una zona campestre como yo. De hecho, ya le encontré una picadura a PF...
Es un spray natural que alivia las picaduras de insectos, medusas y plantas urticantes. Lleva además aceite de Citronella, que protege de los mosquitos. Este verano no lo suelto, ya veréis... 

Resumiendo, 4 productos MUY prácticos a los que cualquier madre daría uso, y 2 muy monos que también vienen muy bien. 

Para terminar, Nonabox tiene ahora mismo un concurso y una oferta, ambas la mar de interesantes. Por un lado, 6 meses de Nonabox al 50%, es decir, 6 cajas por 75€. Es un ahorro de dinero enorme, no solo en las cajas si no sobre todo en lo que te gastarías en productos, así que si te lo estabas pensando, esta oferta es perfecta para probar. Puedes encontrarla siguiendo este link

Por otro lado, Nonabox sortea 1 año de cajas y pañales gratis, podéis participar pinchando aquí.  Suerte!

lunes, 26 de mayo de 2014

Y aunque no quieras...


Si hubo algo te te juraste y perjuraste antes si quiera de planear tener hijos, es que tu nunca serías una madre obsesionada. Tu seguirías siendo tu, con tus vaqueros y tus Converse, con tu ironía y tu mala leche, con tu culo inquieto y tus mil planes a la vez. 

Eso de obsesionarse con la higiene y con esterilizar todo lo que estuviera a menos de 10 metros de tu churumbel te parecía un exceso y un sinsentido, sobre todo en tu casa, con tus perros y tus millones de pelos. De lo de levantarse cada 5 minutos para ver si el churumbel en cuestión respira ya mejor ni hablamos, porque decir que es el colmo de la exageración es poco. En cuanto a ti misma, estabas convencida de que seguirías fiel a tus vaqueros, tus Converse y tu alergia a las camisas. Y sobre todo, que seguirías siendo un culo inquieto incapaz de estar mucho tiempo encerrada en casa, y que además tampoco tendrías mucho problema en dejar al niño con nadie, que esas cosas de que madres diciendo que no quieren que toquen a sus hijos te sonaba a chino directamente. 

Y de repente te ves con una bolita en brazos que te mira a los ojos y te frunce los labios. Que protesta, y se calma inmediatamente cuando lo coges en brazos. Que te agarra el pelo. Que te mira con ansia en cuanto le acercas al pecho. Y sin darte cuenta, te ves en situaciones que no reconoces. 

De repente, necesitas usar el sacaleches, pero te niegas a hacerlo hasta que Sr. Marido no lo esterilice previamente. 

De repente, cubrir los sofás y sacudir las mantas para que no haya pelos en ese sofá en el que tu duermes con tu enano es clave para la supervivencia familiar. 

De repente, eres TU la que se levanta cada 5 minutos para comprobar que la bolita respira. Y vives con el miedo constante a que no lo haga. Y se te caen 2 lagrimones y te paraliza el miedo con solo pensar que le pueda pasar algo. 

De repente, aunque solo sea por un segundo, tienes ganas de salir corriendo al pediatra cuando ves una pequeña mancha azul en su pequeño bracito. Por suerte, recuperas la cordura y sabes que por un pequeño moratón no se corre a ningún sitio, pero en el fondo, muy en el fondo, te sigue preocupando.

De repente, te vas de compras y vuelves super contenta porque te has comprado una camisa azul a rayas que va a ser la mar de práctica para dar el pecho. Tu, que odias las camisas por encima de todas las cosas.

De repente, llega un día en el que sales de casa, tu sola con tu churumbel. Y te pones unos vaqueros (de los premamá, por supuesto) y tu nueva camisa azul, super orgullosa de ti misma. Y cuando te ves en el espejo del ascensor, con el carrito y tu camisa nueva, te das cuenta de que seguramente ya no te echen un par de años de menos, si no seguramente unos cuantos de más. Que los 15 kilos que tienes que perder no ayudan una mierda. Y que el corte de pelo horroroso que te hicieron hace un par de meses acaba de rematar el conjunto.

Conduciendo intentas escuchar música, como solías hacer, pero empiezas a darte cuenta de que como el parking no tenga ascensor vas jodida. Ese será solo el primer agobio, luego vendrá el viento, que si tiene frío, te temblará el pulso cuando tengas que dar el pecho en la calle y te darás cuenta, con horror, de que eres incapaz de mantener una conversación sin comprobar cada 2 minutos con una mirada rápida que la bolita sigue respirando. Enajenada total.

Conduces de vuelta y rezas para que no llore por el camino. Pero la que acaba llorando eres tu cuando entras por la puerta de casa. Porque te lo has pasado genial y te ha encantado la terracita y la compañía, pero te sientes culpable. Por el viento, por el ruido, porque en el parking olía mal, porque no eres ni la sombra de ti misma y lo sabes y si nos ponemos, te sientes culpable hasta por existir.

Y al día siguiente repites salida, en este caso evento familiar. Y piensas que esta vez mantendrás la cordura, pero te asalta un nuevo trastorno: el instinto asesino.

Tienes que reprimir las ganas de amputarle la mano al que se empeña en acariciar los pies de tu hijo mientras duerme (a quien en su sano juicio se le ocurre??? A mi me tocan los pies mientras duermo y ya pueden huir del país). Huyes de las aglomeraciones de gente, del tabaco, de la gente con perfume y casi casi de la humanidad en general. Y tu pepito grillo preparto flipa en colores. Y tu ya no sabes si antes eras una ilusa o ahora una exagerada.

Sr. Marido te advierte, tal y como tu le pediste, que quizás, quien sabe, te estás obsesionando un poco. El problema es que tu naturaleza borde y arisca no sabe como pararle los pies a los "tocadores obsesivos de bebés" sin arrancarles la cabeza por el camino, así que optas por no decir nada y llorar de culpabilidad después. Y eso no es sano, y tu lo sabes. Lo que no sabes es como pararlo.

Lo bueno es que hay una cosa que NO ha cambiado. Al mirarte al espejo y decirte a ti misma "me he convertido en aquello que prometí que no sería", por suerte todavía eres capaz de descojonarte viva. Porque ya te vale. Porque eso te pasa por bocazas. Y porque sabes que antes o después todo esto pasará y volverás a ser tu. Pero con la bolita al lado. Y eso mola, mola mucho. 

lunes, 19 de mayo de 2014

Cosas que molan de no estar embarazada

ANTES: Me voy a dormir. Me despierto a las 4 de la mañana porque tengo que ir al baño / vomitar / tengo ardores / no puedo girar en la cama. Volver a dormirme es una hazaña
AHORA: Me voy a dormir. Me despierto porque una bolita pequeña me reclama haciendo ruidos. Le engancho al pecho. Me vuelvo a dormir. 

ANTES: Me paso el día en el sofá porque me duele todo / soy una ballena que no se puede mover / me encuentro como el culo
AHORA: Me paso el día en el sofá con la teta fuera. No me quejo, me da tiempo a leer todo lo que quiera. 

ANTES: Llego tarde a los sitios porque vestirme es como correr una maratón. 
AHORA: Llego tarde a los sitios porque cuando me tenía que estar duchando estoy con el enano, o porque desayunar con una mano me lleva más tiempo. No solo es más gratificante, es que la excusa es perfectamente válida 

ANTES: Imposible comer arroz ni cereales, con lo que me gustan...
AHORA: Uno de los grandes placeres de la vida son el Basmati y los cereales del desayuno

ANTES: Me despierto. Me estiro en la cama. Se me sube el gemelo. Intento no chillar.
AHORA: Me despierto. Me estiro en la cama. Mierda, se me va a subir el gemelo. Ah no, que eso ya no me pasa. Sonrío y lo disfruto. 

ANTES: Necesito ayuda para depilarme, ponerme los calcetines y salir de la ducha. 
AHORA: Me depilo sola (y hasta veo!!!), salgo de la ducha sola, con los calcetines vamos progresando. 

ANTES: Me patean las costillas desde dentro. Duele
AHORA: Me patean las costillas desde fuera. Duele menos. Le cambio de postura. 

ANTES: Me moría por estar con mi hijo. 
AHORA: Le achucho todo lo que me da la gana. 


A todos los cenizos que me no pararon de decirme que "no me quejara tanto porque lo malo venía después"...


Imagen de www.metarisa.com

Que os zurzan!

miércoles, 14 de mayo de 2014

13:27:37....



13:27:37 del 11 de Mayo de 2014. El mundo se paró, y desde entonces le pertenece a una bolita de 3,760kg y 51,5 cm. El secuestro más dulce de mi vida, en el que querría quedarme para siempre, que se parara el tiempo y que todo se congelara en los momentos en los que me mira a los ojos. 

Mi pequeño faraón es lo más bonito que he hecho en la vida. Dadme un par de días y os lo presento. 

Por cierto, Mo y PapaLobo fueron los ganadores de la apuesta. 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Nonabox de Abril

La Nonabox de Abril me llegó antes del puente, justo cuando yo ya pensaba que me tendría que esperar hasta después. En un primer momento me dejó un poco fría, no porque no me parezca útil, si no porque no era tan "espectacular" como las anteriores. Pero tras repasarla para escribir el post, he visto que es bastante más práctica de lo que pude ver en un primer momento. De hecho, hay un par de productos que me han enamorado y que estoy deseando usar. 
Esta será, (al fin!) la última cajita que reciba antes de que nazca PF, así que a partir de ahora lo que reciba seguramente lo podré usar directamente. De hecho, gran parte de la maleta y el 80% del neceser que hemos preparado son productos de la cajas, así que en seguida podré empezar a formarme mi propia opinión. 

Lámina de Proyect Party Studio: 

Lo primero que ví cuando abrí la caja, y directamente me enamoré. Que lámina tan bonita, con un mensaje tan original y tan tierno!!! Tarek ya está manos a la obra pensando como y dónde la ponemos exactamente, pero de aquí a un par de semanas os aseguro que va a estar colgada en su cuarto. 
Tanto si estáis decorando una habitación de niño, como si os casáis, os recomiendo la web de Proyect Party Studio, tiene cosas preciosas y me parece bastante barata.  

 Stick de Calmatopic:

Recuerdo que hace un par de años muchos blogs empezaron a hablar de este producto. Es un stick que sirve para calmar el dolor y la hinchazón tras darse un golpe. Además, al ser natural, se puede usar tanto como quieras. 

Es muy práctico para niños (yo con mis alumnos me hubiera puesto las botas) pero también para adultos. Incluso para adultos con perros que atropellan personas cuando corren por el parque (Jazz será muy mona pero no mide distancias la tía), así que de una forma u otra le daré uso seguro. 

Pañales BioBaby: 

Ya sabéis que tengo cierta vena ecologísta /naturista, así que no es de extrañar que tenga unas ganas locas de probar estos pañales. Tendré que esperar unos cuantos meses porque me ha llegado una Talla 4, pero ahí quedan para un futuro. 

Por cierto, ahora Nonabox te manda a casa todos los pañales que puedes necesitar durante un mes. Lo podéis pedir para vosotras mismas o como regalo a alguna amiga con hijos, más información aquí

Crema Bálsamo de Mustela: 

A mi me encanta cuando las cajas incluyen productos de este tipo, porque SIEMPRE es útil. Crema para el pañal de Mustela, que además contiene un 98% de ingredientes de origen natural. Ya está en el neceser bien guardada!

 Chupete anatómico de Nuk: 

No se aprecia en la foto, pero es bastante mono. Talla de 0 a 6 meses y con forma anatómica, que simula la forma del pezón. 
Ya sabéis que pretendo no darle chupete, pero si finalmente lo necesita lo probaremos. 

 Gasa de Charlotte Home:

Que recuerdos me ha traído algo tan simple como una gasa.... Mi abuela paterna trabajó durante muchos años limpiando en un conocido hospital del centro de Madrid. Debido a su trabajo, siempre nos tenía la casa bien surtida de determinados productos, pero sin duda lo que más traía (y lo que más usábamos) eran las gasas. Todavía la recuerdo bajando del bus con esas bolsas enormes, todas llenas de paquetes gasas blancas con una costura azul, que luego se usaban en casa para todo. Yaya, esta gasa no es de las tuyas, ni es tan suavecita, pero te aseguro que la voy a llevar conmigo, y que cada vez que la use me acordaré de ti. Habrías sido una bisabuela increíble. 

Vela de Petite Reunion: 

Petite Reunión es una empresa que se dedica a decorar fiestas (cumpleaños, bodas, etc...). De nuevo, tiene productos la mar de monos y bastante baratos, he visto cosas que sin duda me hubiera comprado para decorar mi boda. Tenemos prevista hacer una fiesta cuando nazca PF, y aunque no vaya a usar la vela que nos mandan, también nos han hecho llegar un descuento de 3€ para nuestra próxima compra. Cotillearé... 

Leche de continuación de Puleva: 


Muestra de leche de continuación de Puleva, para usar a partir de los 6 meses. Si todo sale según lo previsto, PF tomará solo lactancia materna, pero entiendo que sea un producto muy práctico para aquellas madres que dan biberón. 

Y hasta aquí la caja de este mes. Mis productos favoritos, la lámina, la crema de Mustela, y la gasa, que puede ser una tontería pero es que me recuerda tanto a mi Yaya.... El resto de productos me parecen muy prácticos aunque yo vaya a tardar en usarlos, pero sin duda llegará el momento en el que agradezca tenerlos a mano. Y a vosotr@s que os parece? 

martes, 6 de mayo de 2014

Crónicas de una primeriza histérica II: De maletas, maternidad low cost y lloreras absurdas


Imagen de http://www.guiaparapadres.com/

Post que prometo colgarme en la nevera para releerlo cada vez que me vuelva imbécil y pierda la cabeza de nuevo. Porque si, las 3 cosas pueden tener muuuuucho que ver y darte una noche complicada, muy complicada.

Pese a que estoy con el monotema embarazo, a este blog le faltan muchos post típicos de un blog de maternidad (está claro que yo lo intento pero no llego). Uno de ellos es el post hablando de la estresantísima labor de comparar carrito / cuna / elija usted el producto carísimo que le apetezca / y su posterior compra. Tiene un motivo simple: El 90% de las pertenencias de PF son heredadas, es decir, tengo lo que me han dado, punto. Que si, que a toda madre que se precie le gustarán las compras y elegir todas las posesiones del futuro churumbel, no lo voy a negar, a mi también me hubiera hecho ilusión en alguna ocasión. Pero de esta forma no solo me he ahorrado mucho dinero, sobre todo me he ahorrado muchos quebraderos de cabeza. O no.

El tema carrito, cuna, y cosas de lactancia y porteo os lo cuento otro día, porque vale la pena (lo de la cuna estoy intentando que os lo cuente Tarek, que para algo la ha hecho él, pero de momento no hay manera). Hoy el tema que nos ocupa es el tema ropa. Tengo unas 10 cajas de ropa y lo único nuevo que tiene PF es un body y 3 pijamas, así que creo que podemos autoproclamarnos los reyes del reciclaje. O que narices, las personas con más suerte del mundo, porque toda esta ropa no viene solamente de familiares, es que las geniales Cris y Madi me han pasado cosas chulísimas que estoy deseando poner a PF. De nuevo desde aquí, gracias chicas. El resto es la ropa que mis 5 primos (todos más pequeños que yo, con edades entre los 18 y los 10 años) fueron acumulando durante su infancia.

Allá por Diciembre empezamos con la tarea "subir cajas a casa de mi abuela - clasificar cajas - lavar contenido -  planchar contenido". La cosa empezaba bien, Tarek y yo subíamos las cajas. Cuando llegaba el punto "clasificar" ya la cosa se complicaba: Yo no se si a otras mujeres se les desarrolla un gen del que yo carezco (empiezo a sospechar que es así) pero aquí los padres primerizos eramos incapaces de distinguir qué era útil y qué no, la talla, e incluso si sería adecuado para la estación en concreto o no. Mi abuela decidió encargarse ella misma, y se clasificó, lavó y planchó unas 5 cajas de ropa. Olé por futura Frau Bisabuela.

Llegó el día en el que me traje las cosas a casa. El siguiente paso pintaba fácil: Organizar la ropa en el armario y la cómoda, por tallas y estaciones, y bajar el resto al trastero. Tras 10 minutos mirando las cajas con cara de pez, reconocimos lo evidente: Necesitábamos ayuda. No hay problema, mi tía, que además era la dueña del 80% de la ropa, vino rauda y veloz a mi casa y me colocó todo en apenas 1 hora. Mientras yo, sentada en la cama, la miraba con cara de enterarme muy mucho de lo que me iba contando y tomando nota mental de lo que iba a necesitar, como y porqué. En mi defensa diré que la tía iba rapidísimo y que para ella, que tiene 3 hijos, todo lo que a mi me sonaba a chino era lo más normal del mundo.

Resumiendo, allá por Marzo yo tenía una cómoda y un armario con toda la ropa de PF colocadita, ordenada y lista para ser utilizada. Y como mi abuela me advertía cada vez que yo desviaba los ojos hacia cualquier catálogo "ni se te ocurra comprar nada, que tienes de todo y hasta te va a sobrar".

"Ya Oma, pero es que a mi me gustan los baberos con mensajes chulos y todos los vuestros son de encaje" TE AGUANTAS
"Ya Oma, pero es que me gustaría comprarle algo un poco más moderno" TE AGUANTAS (aquí es cuando me acordaba de nuevo de la ropa de Cris y Madi y daba gracias 800 veces, porque me han pasado cosas chulísimas)
"Ya Oma, pero es que me gustaría que tuviera al menos una camiseta comprada por su madre" TE AGUANTAS, NO GASTES EN CHORRADAS.
" Ya Oma, es que hay mucha a partir de los 6 meses - 1 año, pero yo tengo la sensación que de recién nacido apenas hay nada" NO DIGAS TONTERÍAS MUJER, QUE YO HE PLANCHADO MUCHOS BODIES PEQUEÑOS Y SEGURO QUE TIENES.

Y yo agaché la cabeza y me lo creí, y de vez en cuando abría los cajones, veía ropa (ni puñetera idea de si eran bodies, pijamas, u objetos de tortura) y pensaba que si, que había suficiente, y que en algún momento y seguramente por ósmosis, yo haría un inventario mental de lo que había en esa cómoda y sería capaz de vestir a PF sin ningún problema, seguramente ayudada por el gen maternal que para ese momento ya se me habría desarrollado. Lo se, lo se, pintaba desastre.

Llegó abril. Y Tarek empezó a decirme que en su opinión, sería una buena idea empezar a hacer la maleta del hospital. Si, esa maleta que según todas las webs de maternidad, una buena madre previsora debería tener hecha desde el 7º mes. Yo estaba de 36 semanas y la maleta era como esa bestia negra a la que no me quería enfrentar, mientras que mi marido me miraba con ojos espantados, balbuceando algo sobre que me iba a poner de parto y el no iba a poder hacer la maleta solo. Luego decís que yo soy optimista, pero no me neguéis que en este caso, él lo ha sido bastante más que yo. Pobrecito, no sabía donde se metía.

Me lancé cuando me entró el síndrome del nido. Durante Semana Santa y los días posteriores me dediqué a ordenar, planchar, comprar y organizar todo aquello que pensaba que podía necesitar. Carritos no habré comparado, pero compresas y ropa interior desechable, unas cuantas. Al final me hice con lo que yo pensaba que era necesario, me senté en la cama con la maleta delante, abrí el cajón... y la líe.

Empiezo a sacar bodies.

"Tarek, esto es muy pequeño"
"Tarek, esto es muy grande"
"Tarek, esto no le cabe ni ahora"
"Tarek, esto es de manga corta y necesitamos algo de manga larga"
"Donde coj$%·nes están los bodies de manga larga????"
"Y para las piernas? Estos son los únicos pantalones que tenemos?"
"Como narices adivino la talla del pantalón si las etiquetas están cortadas???"
"Tarek, vamos como el culo de ropa de recién nacido"

Y ya no hubo más frases porque me fui al salón. A llorar.

Era incapaz de calcular a ojo la talla que usaría mi hijo. Todo me parecía muy abrigado o muy fresco. De 5 gorritos, estaba convencida de que solo le iba a valer uno. No tenía manoplas. No tenía ni puñetera idea de qué meter en la maleta. Solo sabía una cosa: Solo la peor madre del mundo sería capaz de bloquearse de semejante manera al hacer una maleta de hospital. Y esa era yo. Llorera monumental. De 45 minutos como 45 soles, mientras que lanzaba SOS por Whatsapp a madres con más solera (y más genes maternales, eso sin duda) que yo. Las pobres flipaban y yo no las culpo.

Finalmente, entre las madres con solera, mi doula y una buena noche de sueño, mis hormonas volvieron a su ser, y conseguí hacer una maleta a nuestro estilo. Esto se traduce en

1. Coger varios bodies de tallas variadas y chulos de la muerte y rezar porque alguno le valga. Guapo va a estar, eso seguro.
2. Comprarle 1 body talla 1 mes para la primera puesta. Lo primero que se ponga se lo han comprado sus padres, hombre ya!
3. Comprarle 3 pijamas en Kiabi
4. Decidir que si con eso no llegamos, ya lanzaremos un SOS y pediremos que nos traigan ropa al hospital.

Y solucionado. 1 mes, varias tiendas (necesitamos 2 para el bodie y 4 para 3 míseros pijamas) 45 minutos de lágrimas y 300kg de paciencia de Tarek después, tenemos la maleta hecha. Somos la leche.

CONCLUSIONES:
1. Familiares y amigos: Sabemos que hemos dicho que no queremos visitas en el hospital. Pero por si acaso, tened el móvil encendido.

2. Si alguien alguna vez me ve llorando por una chorrada como un piano, solo tiene que decirme la palaba "maleta". Automáticamente recuerdo lo mal que me sientan las hormonas y poco a poco vuelvo a mi ser.

3. Por si alguien se lo pregunta... 40+2 y seguimos en casa. Nada que decir al respecto, que bastante cabreada estoy ya.