martes, 30 de diciembre de 2014

7 meses

Está comprobado que cada mes escribo esta entrada más tarde. Esta vez no es solo lo descolocada que me tiene la navidad, si no que PF ha decidido matar a su madre de un infarto, y nos sorprende con un cambio cada 3 días. Por si las fechas estaban siendo muy aburridas.

Dejamos a un PF que apenas conseguía avanzar algo arrastrando el culo, y que empezaba a hacer amagos de cambiar de posición. Un par de días después, eso de cambiar de tumbado a sentado no tenía secretos para él. Con 6 meses y medio empezó a gatear bien pero tímidamente, con 7 ya se desplazaba por la casa a la velocidad del rayo, y con 7 y medio consiguió ponerse de pie apoyado en el sofá. Actualmente su hobbie es encaramarse a todo lo que pilla, es decir, la mesa del salón y el susodicho sofá. Desde entonces ni nuestro portátil, ni nuestros móviles, ni nuestras tazas de té están a salvo de sus manitas. Alucinante con que velocidad se encarama y pesca algo....

Yo me paso el día con el corazón en un puño. Porque si lo pasaba mal cada vez que se caía cuando empezó a gatear (recuerdo un día que se le escurrieron las manos y paró el golpe con la cara, pobrecito, como lloró y que mal lo pasamos los 2), lo de caerse cuando se pone de pie ya adquiere tintes peligrosos. Mi reto es que mi hijo pase la infancia como yo, sin cicatrices, brechas, ni puntos, aunque su padre se muera de la risa cuando lo digo (si Tarek escribiera un libro sobre sus accidentes infantiles, lo encontraríais en la sección de gore).

En cuanto a los dientes, estábamos convencidos de que le estaba saliendo uno, pero por mucho que tocáramos la encía superior, no encontrábamos nada. El problema era que estábamos buscando mal, en vez de seguir el orden normal y seguir por las 2 paletas de arriba, le han salido justo los de al lado. Para cuando nos dimos cuenta el izquierdo ya estaba fuera y el derecho asomando. A día de hoy está super gracioso con sus 2 dientecillos, parece un vampirín.

En cuanto a la comida, el BLW sigue fenomenal y aunque tragar, traga poco, se lo pasa genial con la comida. Ya come casi todo lo que comemos nosotros, excepto pescado, que con las fiestas no hemos tenido oportunidad.

Sigue siendo el niño hipersimpático, sociable y super adaptable que ha sido siempre. El único cambio en ese sentido es que, tras una época en la cual todo era más interesante que estar en brazos, ahora empieza a querer estar bastante más pegado. Es super tierno, viene gateando y se nos sujeta a la pierna, mientras nos mira super serio, dejando bien claro que pasa de estar solo y quiere que le cojamos en brazos. Babeo mil.

Nos suelta unas charlas de cuidado a base de ñañañas, y cuando se aburre se dedica a hacer brrrrs (vibraciones con los labios) en todos los tonos posibles. De vez en cuando tenemos conversaciones, yo le digo ña y el me contesta.

Sigue dándole una tregua a mi espalda, pesa 9,610kg. Ya hay que pesarle sentado, porque eso de tumbarse lo deja para Rita la cantaora.

Y eso creo que es todo.... mi bebé se me hace grande muy rápido... 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Conversaciones aleatorias durante un 24 de diciembre


Se que tengo mala fama, de borde, de seca, de directa.. pero en el fondo soy un ser de paciencia infinita. Porque si no, a día de hoy seguiría drogada a valiums para calmarme, o en un calabozo por intento de asesinato. 

Lo primero, perdón por la desaparición blogueril, pero a mi estos días me descolocan. Con esto de la navidad me debato entre ser un grinch y ser una pava, porque odio y adoro estas fechas a partes iguales. Adoro las luces, el ambiente, los regalos, las cenas, las pelis navideñas, la decoración... y aborrezco el consumismo desmedido, los centros comerciales llenos, los borrachos en las carreteras... y la cena. La cena navideña es ese lugar en el cual yo hago penitencia por todos los pecados cometidos y ejercito mi paciencia hasta niveles que harían envidiar a Buda. Resumiendo, que yo para escribir necesito equilibrio espiritual y ahora mismo de eso tengo poco. 

Si el día a día de una madre ya es duro por la cantidad de mierda consejos / opiniones no pedidos que hay que oír, lo de navidades ya es un festival del humor. No pasa nada, yo vengo entrenada, llevo 30 años siendo el blanco de miles de comentarios durante esa cena, comentarios que van desde el "no tenías otra cosa que ponerte" al "el piercing en la lengua es malísimo, deberías quitártelo" pasando por el "cuando piensas terminar la carrera? Sabes que estás perdiendo el tiempo?" Todo muy navideño y muy amoroso. 

El pasado fin de semana ya tuve un adelanto de la cena navideña, en el cual pensé que ya había agotado todos los comentarios sobre crianza que se me podían hacer. No faltó ninguno, pasamos del imprescindible "cuando le vas a quitar la teta?" (que manía de quitar las cosas buenas, jolín) al "va a la guardería? Porqué no pides plaza por si acaso?" (no se que pinta un bebé de 7 meses en la guarde pudiendo estar con su madre) terminando en ese pecado horrible que cometemos las madres que nos da por esto del apego: "no seguirá durmiendo contigo, verdad? Deberías sacarle de la cama ya" (claro, como mi hijo, gracias al colecho, hoy ha dormido hasta las 10:30 de la mañana, he pensado que lo mejor es ponerle a dormir solo, a ver si descansamos todos un poco menos, que no se puede vivir tan bien). Suficiente para unas navidades, verdad? Optimistas... 

En vista de que tengo un entorno por lo visto bastante original en cuanto a frases lúcidas se refiere, voy a ser buena y os voy a dejar unos cuantos ejemplos. Podéis utilizarlos con 2 fines: O para amargar a la madre de una forma que no se espera, o para no liarla. Lo dejo a vuestra elección. 

1. Si ves a un niño comiendo felizmente un trozo de pan con su madre, y crees que no es lo adecuado, tienes 2 opciones: Puedes preguntarle a la madre como es que el niño come gluten y escuchar su respuesta (a lo mejor aprendes algo por el camino, quien sabe) o bien, mirarla con cara de mala madre e informarla secamente de que "tu hijo es demasiado pequeño para comer esas cosas". Si quieres rizar el rizo, cuando la madre te conteste que no, que el niño come casi todo y que no hay problema, puedes insistir. Según el hinchamiento de narices de la madre, hay 2 posibles soluciones: Que la madre te conteste "Y tu porqué das biberón?" (no es asunto mío, verdad? Pues idem) o bien, que pase de ti. 

2. Si tienes una cámara de fotos profesional, puedes sacar, disimuladamente y desde una distancia prudencial, un par de fotos bonitas al bebé. Si ya pides permiso, la madre puede hasta ponerte en un pedestal y guardarte los mejores trozos de jamón (no digo nada si le pides el mail para hacerle llegar las imágenes). En cambio, si nada más entrar por la puerta flasheas a su retoño a 20 centímetros de distancia, corres el riesgo de tragarte la cámara. Si sigues haciéndolo durante toda la noche, no te extrañe que la madre vaya huyendo de ti por toda la casa. Y si luego sientes que alguien te ha echado mal de ojo, te aguantas. Es la madre, que a la mañana siguiente se ha dado cuenta de que no tiene una sola foto de su hijo en sus primeras navidades porque el niño estaba tan agobiado con la camarita que ella no sacó ninguna. 

3. Ya se que las madres tenemos que sacarnos muchas fotos con nuestros hijos, que es un recuerdo precioso y que luego es una pena, bla, bla, bla. El caso es que a veces, justo en ese momento, no nos apetece. Se puede dar la circunstancia de que la madre todavía le sobren 10 kilos del embarazo, no recuerde la ultima vez que se hizo las cejas y no se tiña el pelo desde su boda. También puede ser, simple y llanamente, que no le de la gana que se la hagas tu, y punto. Creo que en estos casos es evidente qué hay que hacer, pero por si acaso, un par de ejemplos sobre qué NO hacer: 
- Insistir
- Reírte de lo mal que sale la madre en las fotos que le sacas a traición. 
- Seguir insistiendo cuando te piden por favor, que lo dejes. 
- Cuando el marido y padre de la criatura te dice que por favor, no la cabrees, nunca jamás contestes: "Ya se que eres su marido y tienes que defenderla, pero la voy a sacar igual"

4. Hay extranjeros que aprenden Castellano en 2 meses. Otros tardan más. Otros hablan muy bien pero no quieren hacerlo en una cena con 10 personas. Y por lógica, un matrimonio mixto habla en el idioma que mejor dominan ambos. Por tanto, increpar a una mujer diciéndole "que haces hablando inglés? Tienes que hablarle en Castellano" cuando habla con su marido, sobra. Primero, porque es de mala educación hablar a alguien en un idioma que desconoce. Segundo, porque hablarán en lo que quieran cuando quieran. Tercero, porque la susodicha mujer paciente está hasta las narices de contestar a la misma pregunta cada vez que sale de casa. 

5. Nunca jamás, bajo peligro de muerte, dejes a una madre lactante sin probar las croquetas. 

En fin, que como veis, la variedad es infinita. Pero que sepáis que es por nuestro bien, así cuando vemos a nuestro bebé intentando meterse en el cuenco del agua de los perros por 4º vez, ni nos inmutamos, estamos curadas de espanto. 

Y vosotras, cual ha sido la mejor frase que habéis escuchado?

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nonabox de Noviembre

La caja Nonabox de Noviembre es una caja de las prácticas. Productos útiles para todas o casi todas y alguna monería, es decir, una caja bastante decente. 

Biocare - Crema Hidrantante:


Esta crema ya me vino hace bastante tiempo, y fue la primera que utilizamos con PF. Me gusta bastante, siempre le ha ido bien, y ahora tras probar otras marcas hemos vuelto a ella. El bote es de 400ml, así que tienes crema para una buena temporada. 

Tucuxí - Discos de lactancia:


Discos de lactancia 100% algodón, con una lámina impermeable y totalmente transpirables. Me ha gustado mucho el diseño, y para el siguiente embarazo creo que sin duda me pasaré a los discos de algodón en vez de los desechables. Los desechables se me acababan haciendo un burruño cada vez que me bajaba el sujetador, se me despegaban, etc. Estos tienen muy buen tamaño y creo que me darán menos problemas. 

En otras cajas en vez de discos de lactancia venía una bandana de la misma marca que también me parece preciosa. No les conocía pero me los apunto, me han gustado muchísimo. 

Revista Hola! especial niños:


Estuve a puntito de mandarle la foto a Eva de Opiniones Incorrectas, pero me pareció muy cruel picar a una pobre embarazada. Mira que yo no soy de cotilleo, pero pasé un rato bastante divertido leyendo. Hubo cosas interesantes y muchas otras para sacarles punta (somos mujeres, lo que nos gusta el despelleje), así que supongo que si yo le saqué jugo, Eva directamente nos podría hacer una tesis doctoral sobre la revista. Lo dicho, que me lo pasé muy bien :-P

Nasalmer - Descongestionante nasal:


Ya os conté cuando recibí el sacamocos que yo soy poco partidaria de estas cosas, simplemente porque a mi de pequeña me fastidiaba mucho que me metieran cosas por la nariz. Pero cuando llegó la caja, justo estaba PF bastante congestionado y recuerdo que miré el bote con cara de "por si acaso, mejor tenerlo". Finalmente no hizo falta, pero ahí está, a mano por si es necesario. Se de gente alérgica que ha usado cosas similares y dicen que va genial, así que supongo que si en algún momento le veo muy mal, echaré mano de ello. 

Nestlé - Bolsa de fruta Naturnés:


Ya sabéis que nosotros no damos ni papillas ni potitos porque hacemos BLW. Tras leerme los ingredientes y comprobar que no lleva ni sal ni azúcar ni nada similar, si que hemos pensado dárselo un día a ver como lo maneja. Ahora que ya come manzana (es la última fruta que ha probado) probaremos en breve. 

Nestlé - Tarrito Iogolino:


Es multifrutas y galleta. Idem a lo anterior, nosotros no damos potitos, pero se lo pondremos de alguna manera que pueda jugar con ello, solamente por ver que tal le parece, me viene bien para que haga prácticas con la cuchara (si, empapelaré la casa antes)

Lo dicho, una caja muy práctica, con productos a los que generalmente toda madre puede encontrar utilidad.

Os recuerdo que os podéis suscribir a Nonabox con un 10% de descuento pinchando aquí y utilizando el código NUBEAZUL. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Estudiar por vicio

Que ya era hora. Este verano os conté que mi intención era formarme en educación, concretamente en educación infantil, y tenía mis dudas sobre que tipo de curso elegir. Pues bien, finalmente opté por matricularme en FP de Educación Infantil a distancia, y cuando andaba mirando institutos, llegó el jarro de agua fría. Nuestro querido gobierno ha subido las tasas y la broma me costaba 400€ que en ese momento yo no tenía. Mi gozo en un pozo, este año me quedo sin estudiar. Y sé que no soy la única que sufrió la misma decepción, una pena que el dinero no nos permita formarnos como queremos. 

Siempre pienso que las cosas pasan por algo. Yo conozco las condiciones laborales en Egipto, pero no tenía ni idea de las de España, y cuando me fui enterando... pues creo que trabajar en determinadas circunstancias me costaría mucho. Y estudiar algo para solo ejercer fuera no tenía mucho sentido, así que supuse que simplemente llegaría mi momento de encontrar otro camino. 

Por otro lado, desde que nació PF cada vez me apetecía más formarme en cosas relacionadas con la maternidad. Quería profundizar en mis 2 grandes vicios, la lactancia y el porteo. Pero de nuevo, no me cuadraban las fechas, o no me cuadraba el precio, o no me acababa de convencer el tipo de curso... hasta que vi la luz. 

Fue pura casualidad, un comentario en Facebook, nombrando a la UNED. Lo consulté en la web y ahí estaba, la UNED ofrecía un titulo propio de enseñanza abierta en lactancia. Dura 6 meses, en ese momento lo podía pagar, todavía me podía matricular (era la última semana), y además me encantaba el temario y los profesores (entre ellos el Doctor Jose María Paricio, responsable de e-lactancia.org, la psicóloga Ibone Olza, o la neonatóloga Nadia Raquel García Lara, responsable del banco de leche del 12 de Octubre). Me faltó tiempo para matricularme, y a la mañana siguiente salí corriendo a pagar y mandar la documentación. 


Se que no es comparable con la FP que pretendía estudiar y que el sector no tiene nada que ver, pero me apetece una barbaridad. Dsde que nació PF acudo mensualmente a un grupo de apoyo, y en mi entorno a veces me preguntan dudas sobre lactancia porque saben que me interesa el tema. Quiero poder aconsejar desde un conocimiento más profundo, con más seguridad, con el respaldo de la ciencia, y creo que esta es la mejor forma de hacerlo. Si luego puedo hacer más cosas para ayudar a otras madres, bienvenido sea. 

Empiezo el 1 de enero, ya os iré contando que tal.

PD: PF hoy cumple 7 meses, en breve os cuento el bicho inquieto en el que se ha convertido. 

martes, 9 de diciembre de 2014

El carnet de madre que nunca me saqué

Yo hoy venía a contaros otra cosa, pero yo propongo y la blogosfera dispone. Saliendo de currar me he encontrado este post de Eva con el que me he reído tanto que no me ha quedado otra que contaros la otra cara de la historia. 

Creo que no es ningún secreto que Eva y yo, aún sin desvirtuar, nos llevamos muy bien. Pensamos igual en muchísimas cosas, tenemos un sentido del humor cruel parecido, y no miento si os digo que tenemos conversaciones de Whatsapp dignas del club de la comedia. Pero nos distinguimos principalmente en 2 cosas:

1. Ella tiene un embarazo ideal y yo la odio por ello (sin rencores)
2. El estilo en lo que a bebés se refiere. Eso se resumen muy rápidamente con 2 imágenes. 


Este es el último pelele que EVA le compró a NM


Este es el último jersey que yo le compré a PF

Queda claro, verdad? Lo curioso es que a mi las cosas que ella compra me parecen monísimas, solo que nunca se las pondría a mi hijo, y ella de momento no me ha llamado hortera a a la cara. 

En fin, que lo que es evidente es que a Eva le van a dar el carnet de madre no solo plastificado, si no hasta enmarcado (eso de combinar las fundas de la silla con la estación del año me ha dejado muerta) y yo... yo no llego ni a matricularme para el examen. 

Eso del carnet de madre se recibe si consigues pasar por absolutamente todas las fases consumistas por las que tiene que pasar una embarazada antes de tener al susodicho vástago. Y parece que todas con el mismo resultado, y que si no no vale. Al menos esa ha sido mi conclusión tras varios meses de observación. 

La primera parte del examen se desarrolla en la macrotienda de bebés más cercana a tu casa (o no, depende del nivel de exigencia de la madre, puede incluso que te vayas a otra comunidad autónoma). La prueba consiste en comprar todos los cachivaches de bebé que te parezcan absolutamente imprescindibles (y que luego seguramente no utilizarás), véase muebles de diseño, habitaciones convertibles, tronas espaciales, colgonas varias (y yo colgaría de los hue$%&$ a quien las vende) y lo más importante: EL CARRITO DEL BEBÉ. Deberás hacer un estudio de mercado sobre todos los carritos habidos y por haber, verlos y compararlos absolutamente todos, pasar varias noches en vela debatiendo con tu pareja, familia y comunidad de vecinos al respecto, y finalmente gastarte una pasta en comprarlo. Si eres madre bloguera deberás dedicar al menos 3 post al tema. Puntuarás con nota si el elegido es un Bugaboo Camaleon o un Stokke Xplory. El notable se otorga a cualquier otro modelo de estas marcas, y el aprobado decentemente a todo el resto de mercado.

Yo esto lo catee con nota. La primera vez que pisé una tienda de bebés de estas fue este viernes, con eso os digo todo. Mi carrito, por si alguien le interesa mi opinión sobre este tema, es un Asalvo Rodeo (no lo busqueis, el modelo ahora se llama Cobra) que le compré de segunda mano a Madi. Mola mil porque es un carro con solera, ha llevado a 2 de las niñas más famosas de la blogosfera antes de llevar PF, y tiene un manguito azul con calaveras que me hizo Madi. Pero toda mi investigación sobre el tema se reduce a que ella me enseñara una foto y yo asintiera encantada de la vida. Era un todoterreno y yo vivo en frente de un parque, que más puedo pedir? Por cierto, no solo catee si no que cometí pecado capital: Lo confieso, me regalaron un Stokke Xplory de segunda mano y lo revendí. Ese día supe que me quedaba sin carnet definitivamente. 

La segunda parte del examen es sin duda, la elección de la bolsa del carrito. Como bien nos ha aleccionado Eva en su entrada, si no tienes una bolsa panera plastificada y bordada con el nombre de tu hijo, no eres madre. Si vas a los extremos de Eva (al menos me congratula saber que la suya no es plastificada, gracias a Dios) como ya he dicho, te dan el carnet plastificado y todo. Si tu bolsa es negra, como la mia, te expulsan del club. 


Mi bolsa, que por cierto, también fue un regalo de Madi. Y que por si hay alguna duda, yo adoro porque me mola un montón. 

El carnet honorífico ya llega con el tema fundas. Si compras fundas para el carro, el carnet te lo dan enmarcado. Si las combinas con las diferentes estaciones del año, como Eva, creo que te preparan hasta un acto solemne de entrega. Sobre los diferentes estilos de fundas y su puntuación para el carnet os tendrá que hablar ella y no yo, porque mi máxima experiencia con este tema es ponerle una sabanita al capazo, otra al maxicosi, y ahora una funda polar a la silla. La funda polar, por si cabe alguna duda, es prestada. 

Conclusión, que es evidente que tal como me ha calificado mi compañera bloguera, soy una indocumentada, una sinpapeles de la vida. Y tu, que otras pruebas hay que pasar para tener el carnet de madre? Tu suspendes o apruebas? 

PD: Que sepáis que me estoy redimiendo, para la silla del coche me lo he currado un poco más, pero eso lo dejo para el siguiente post. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

De mudanzas, recuerdos cairotas y niveles de tolerancia


Por si el año no viene lo suficientemente ajetreado, este (o más bien el que viene) va a ser también un año de mudanza. Que conste que no ha sido mi decisión, es que no me queda más remedio. Por un lado, se me acaba el contrato de alquiler y o compro el piso o me tengo que marchar. Creo que no hace ni falta que diga que lo de comprar no es una opción ni viable, ni lógica. Por otro lado, 40 metros para 2 adultos, un bebé y 2 perrazos... No voy a decir que no se puede, porque claro que se puede, pero estoy un poco harta de saltar por encima de los perros y esquivar el carrito cada vez que quiero ir al baño. Un poquito más de espacio (y una terraza) no me vendrían nada mal. Soñar es gratis. 

En fin, que lo de la mudanza nos tiene locos. Primero porque no nos decidimos sobre la zona, a mi me apetece más montaña y más verde, pero el trabajo está aquí e irse muy lejos no tiene sentido. Así que buscamos en plan caótico, sin orden ni concierto, igual me pongo a mirar a 2 calles de mi casa que a 30 kilómetros. 

- Has visto que piso tan sumamente chulo, con jardín y piscina, y 100 € más barato de lo que pagamos ahora?
- Chulísimo, pero los 100 euros te los vas a gastar en gasolina para ir a currar. 

- Mira que piso tan luminoso! Pagamos lo mismo que ahora y podemos ir andando a trabajar. 
- Tiene una habitación
- Bueno, si total, colechamos, PF no necesita habitación
- Drew, no digas chorradas, que sin una habitación más estamos perdidos. 

Y así en bucle hasta el infinito. Me he dado cuenta de que el problema es que yo no he buscado piso en la vida más que cuando viví en Cairo. Y eso solo puede llevar al desastre, porque buscar piso en Cairo es un proceso caótico, como absolutamente todo lo que sucede allí, y sobre todo, te enseña a tener niveles de tolerancia extremadamente bajos. O altos, según se mire. 

Por hacer un resumen rápido, en un año y medio tuve 3 pisos diferentes: El primero una cueva inmunda por cuya ventana no entraba ninguna luz (y no es una exageración, estaba con luz artificial todo el día), famosa por las cucarachas que me entraban en el baño y que una vez se pasearon por mis pies en plena ducha. Es la única vez en mi vida que he necesitado armarme de coraje cada vez que quería entrar al servicio. De ahí pasé a un piso muy pequeñito, precioso, limpio, bien decorado y hasta con patio. Inconvenientes? Ni salón, ni tele (Y a mi la F1 ya sabéis que me gusta mucho), y que al ser un bajo con patio tenía una invasión brutal de arañas, además de algún visitante inesperado nada agradable (por si alguien recuerda la persecución de la cucaracha en pleno corte de luz a la 1 de la madrugada). De ahí pasé a mi piso definitivo, grande, con mucha luz, unas vistas preciosas, reformado... Vamos, el lugar ideal.... Si no fuera un 5º sin ascensor con una cocina que apestaba a gas una barbaridad, sobre todo si no cerrabas constantemente la llave de paso. Cuando volví a España, mi madre me confesó que estaba segura de que el único motivo por el cual no salimos volando, o no nos dio una intoxicación fue gracias a las ventanas de la casa, que no cerraban ni por todo el oro del mundo. 

La verdad es que ahora lo recuerdo con cariño. También recuerdo los 2 meses que Tarek y yo pasamos buscando otro piso, vimos auténticas maravillas. Todavía recuerdo uno con una colonia de hormigas en el baño, cuyo dueño nos insistía que era un chollo y que si queríamos aire acondicionado pagáramos nosotros la reparación. Todo muy normal. 

En fin, que volviendo a la búsqueda de piso en España, supongo que me tengo que centrar (por si en 4 años de desvaríos no os habéis dado cuenta, me cuesta, me cuesta mucho). Supongo que por muchas ganas de montaña, verde y cabras que tenga, me tendré que aguantar y vivir cerca del trabajo. También supongo que tendré que hacer caso al sentido común y buscar algo con un tamaño decente, eso si, con terraza. Yo sin mi terraza no vivo. Y sin un buen bote de anti insectos. Y sin un buen detector de gas, que desde que SantaMadre me dijo lo que me dijo yo no paro de pensar en esas ventanas mal cerradas salvándonos la vida. Deseadme suerte, o darme 2 collejas, a ver si me centro.