miércoles, 15 de julio de 2015

La puñetera manguera verde


El otro día, tras publicar ese post resúmen del último mes, andaba yo preocupada. Y es que Murphy últimamente solamente aparece por mi vida para cosas malas, pero no para darme alegrías y mucho menos para dejar anécdotas divertidas. Así que no tenía yo claro que mi apacible vida mordoriana me diera para contaros mucho, más allá de mis visitas a ver caballos y de los mosquitos tamaño helicóptero que sobrevuelan este pueblo.

Pues bien, Murphy, que es muy maja ella, decidió darse un paseo por mi vida. Solo le reprocharé que lo hizo de una forma un tanto poco original, y es que las anécdotas de Murphy y mi coche están ya muy vistas. Por si no lo sabéis, mi famoso C3 que tantos post ha protagonizado pasó a mejor vida cuando me mudé a Egipto. Actualmente tengo un coche de segunda mano la mar de apañado, al que quiero, adoro y al que prometí que cuidaría por encima de todas las cosas precisamente para que no acabara como su predecesor. Hasta ahora mi mayor drama con el coche había sido el rallajo que algún listo me hizo con una llave un día que fui a recoger un pedido de la tienda. Vamos, nada grave. 

El sábado por la tarde teníamos un planazo, y es que mi querida amiga Cris ha digievolucionado a bimadre, y yo ya estaba tardando en ir a conocer a su segunda hija. Pasamos una tarde estupenda entre baños, charlas sobre partos y lactancia, cenas compuestas por rollitos y arroces, y ajustes de su nueva mochila. El único problema de la excursión es que Cris y yo ahora vivimos a 85km de distancia, lo cual es un ratazo y una nada desdeñable cantidad de combustible. En mi caso, combustible diesel. Si, ese que se suele poner con una manguera de color negro. 

A la ida habíamos fichado una gasolinera low cost con un precio estupendo, y como aquí en Mordor el precio parece que lleva un recargo por la belleza de las vistas desde la gasolinera, decidimos aprovechar y llenar el depósito. Eran las 12:15 de la noche cuando paramos, Tarek conducía (se acaba de sacar el carnet español y le apetecía darse el gustazo), PF dormía en su silla y yo me moría de sed. Pues nada, Tarek saca gasolina y yo aprovecho y me voy a comprar una botella de agua. 1 euro por una botella de litro y medio bien fría, hasta en esto son low cost. 

Cuando vuelvo, Tarek me dice que PF se está despertando. Abro la puerta, PF abre un ojo, gira la cabeza y se vuelvo a dormir. Cierro la puerta, me giro, y por el rabillo del ojo observo una imagen que me chirría profundamente. En el depósito de mi coche diesel, en vez de la habitual manguera negra, hay una puñetera manguera verde. De gasolina 95. Me quiero morir. 

Miento, el que se quiere morir es Tarek, que no sabe donde meterse. "Pídeles una manguera que yo lo saco". Si claro, lo que me faltaba, yo llamo al seguro. 

Tras varios aspavientos y paseos al rededor del coche con el móvil (yo buscando el teléfono del seguro, Tarek mirando en internet como sacar la gasolina), llamo a la grúa, acompañada por el señor de la gasolinera que me anima a llenar el depósito de Diesel, que con la mezcla no pasa nada. Si se equivoca la reparación la voy a pagar yo, así que prefiero seguir por la vía de "llamar a la grúa". Que ahora vienen. PF entre tanto ya está más que despierto, así que le meto en la Boba Air para comprobar solamente que ya le queda pequeña. Esta noche estamos haciendo pleno.

El señor de la grúa diagnostica que lo más seguro es llevar el coche a un taller. Que si me lo deja directamente en la puerta. "Pues mira, es que me he mudado hace un mes y todavía no tengo taller por la zona". "Y donde vives?" "En Mordor". "Hasta ahí hay que ir?" Pues vamos llamando al taxi rapidito, que si no llegamos mañana.

Total, que el coche, el señor de la grúa y yo nos vamos hacer una ruta gruística hasta Mordor, mientras que Tarek y PF irán en el taxi. Al señor taxista no le hace ni puñetera gracia nuestra super silla a contra marcha porque "le va a dejar marcas en el asiento" y nos ofrece un mísero elevador para nuestro bebé de 11 kilos. Creo que la mirada de Tarek y mía fue suficiente como para que no insistiera, y se contentó con poner periódicos entre el asiento y la silla como si eso fuera el escudo del Capitán América. Creo que era la 1 de la mañana cuando emprendimos la marcha.

La ruta con el gruísta bien, arreglando el mundo. El coche finalmente queda aparcado en la puerta de mi casa, a la espera de que el lunes venga otra grúa a llevarlo al taller, cuando yo encuentre uno.

En eso me ayudó mi vecina, que es como las páginas amarillas del pueblo. Cuando les llamo efectivamente parecen gente maja y me dicen que lo lleve cuando quiera, o más bien cuando quiera la grúa. Mi madre viene a hacerse cargo de PF y a prestarme su coche para que yo pueda volver del taller.

Cuando llega la segunda grúa en 48 horas, volvemos con la ronda de preguntas. "Así que le pusiste gasolina? Cuanta?" "10 litros" "Bah, llénalo de Diesel y listo" "Me pagas tu la reparación si sale mal? Pues hala, tira para el taller". 

Abro el coche de mi madre, salta la alarma. Lo cierro, vuelvo a abrir, vuelve a saltar. Cierro, abro la puerta, no hay sirena pero el coche no arranca. Vuelvo a empezar desde el principio. Salimos. Aparco el coche delante del taller. No consigo sacar la llave. Vuelvo a arrancar, vuelvo a apagar, la llave no sale. Descubro que tiene truco. Salgo, dejo mis datos en el taller, que esta tarde me lo dan. Vuelvo al coche de mi madre, vuelve a saltar la alarma. Me dan ganas de enterrar mi carnet de conducir.

El concepto de tarde es amplio en Mordor. De hecho, el taller no tiene hora de cierre, se van cuando se aburren. Me entregaron el coche a las 9 y pico de la noche, después de pasarme 2 veces por allí (vale, realmente iba al super de al lado, pero ya que estoy....). Pago, me llevo el coche, me acerco a la gasolinera más cercana, espero a que la chica mas lenta del universo eche 20 euros en su coche (y coja guantes, y busque el bolso, y se mire en el espejo, y haga manitas con el novio.....) y por fin puedo dar la aventura por finalizada.

Ahora solo nos queda esperar que la próxima vez que Tarek eche gasolina no se le aparezca la manguera negra que le persigue hasta en sueños y recuerde que la verde, en su caso, si es su amiga. Cruzad los dedos. 

13 comentarios:

  1. Pero... pero.... Murphy es chica?!
    Y yo siempre lo imaginé de chico!

    Felicidades por el cambio de casa y por todo...! menos por la visita de Murphy claro jeje

    Un abrazo desde Ecuador =)

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    1. Siempre nos han vendido que Murphy es hombre, pero semejante nivel de crueldad tiene que venir de una mujer :-P Abrazos!

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  2. jajajajajaj el daltonismo de los hombres traspasa las fronteras nacionales... jajaja Ays madre...
    Lo peor de todo, ¿sabes qué es? Que seguro que en algún sitio dicen algo de... "mujeres..." y cosas así...

    Mi novio con eso es muy suyo... con eso de querer arreglarlo todo. Al menos estabas tú ahí presente en ese momento para pararle los pies...
    Porque... como anécdotas... Entra en su coche, le suena la alarma... ¿qué hace? Abrir el capó y cortar el cable de la alarma...
    Se le va la batería... " es muy fácil cambiarla..." la cambia él... y se estropea el aire acondicionado y la radio.
    No digo más... jaja

    Con el coche nuevo se lo prohibí.

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    1. En el taller ya les dije que fue mi marido, pero cuando fui a buscar el coche me soltaron algo del tipo "por si te vuelve a pasar"... En fin...

      Lo del cable de la alarma es muuuuy grande!

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  3. Los hombre siempre liándola jajajaja
    A pesar de Murphy, que siempre va contigo, se te lee contenta y me alegro.
    Un beso

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  4. Yo siempre echo en la misma gasolinera, justo donde mi padre me enseñó a hacerlo (tengo carnet desde hace dos años y medio) y aún hoy me da yuyu equivocarme de manguera, miro y remiro mil veces, jajaja!! Me imagino que si echo gasolina en vez de gasoil el coche estallará!

    Alguna vez que he echado por ahí en algún viaje tendrías que verme, estudiando cada manguera y cada cartel con lupa, como si jugara a la ruleta rusa, jajaja!!

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  5. Madre mía, qué follón... Menos mal que conseguiste salir airosa y seguro que Tarek no vuelve a cometer el mismo error. Un besote!!!

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  6. uffff vaya tela.....yo odio las averias de los coches,yo llevo algunas y cuando algo me pita me echo a temblar.....sablaso al presupuesto del mes!!!!....bueno,fijo q ya no le pasa más....besos!!

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  7. ¡Ay pobre! Me pasa a mí eso y me muero, entre otras cosas por los gritos que iba a oír...
    Como dice mi madre, si no "entaras", no "entarías". Traducido: si no te fueras de excursión, no te pasarían esas cosas. ¡Pero siempre es mejor que te pasen! ;)

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  8. Madre del amor hermoso!!! Pobrecito...A mí me ha pasado confundirme y poner el diesel plus y haber querido poner el diesel normal.. Al final te dijeron si se puede mezclar con gasolina?

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  9. Jajaja vaya con Murphy, como le gusta liarla...
    A todo esto, parece ser, que efectivamente si hubieras rellenado con Diesel no hubiera pasado nada, siempre y cuando hayan sido pocos litros de gasolina. Pero hiciste bien en no jugártela.
    Si no os llegais a dar cuenta el coche os hubiera dejado tirados pero tiene solución.... En cambio si le pones diesel a un coche de gasolina y no te das cuenta jorobas el motor para siempre.
    Así que Murphy se portó relativamente bien al fin y al cabo!!!
    Besotes!!!!

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  10. jajaa, me hace mucha gracia cuando hablas de Mordor. A mí me pasó una vez que me equivoqué de gasolina y el coche fue pegando tirones hasta el destino, casi 100 km más allá. En el taller no podían explicarse cómo podía haber avanzado tanto sin que me dejara tirado... Desde entonces no me equivoco :)

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