sábado, 31 de diciembre de 2016

Querido 2016...




Teniendo en cuenta que me quedé embarazada de MN a finales de enero, mi 2016 pasará a la historia como el año que:

- Más veces he vomitado en mi vida, con diferencia.
- Me fundí una cantidad indecente de dinero en Caribán
- Engordé 17 kilazos... de los que de momento solo he perdido 9.
- He descubierto el bonito dolor de la ciática
- Supe lo que es parir a mi rollo, en 3 horas y 45 minutos y con cero sufrimiento.
- Disfruté, por última vez, de tener a una preciosa recién nacida en brazos.
- Hice por primera vez una adaptación a la escuela infantil con PF, que lo puso espectacularmente fácil.
- He sabido lo que es un ingreso conjunto en pediatría
- Me fui de vacaciones sin Tarek pero con mi madre y no nos tiramos de los pelos.
- Me tomé una sidra con Eva
- Me saqué el curso de asesora de pañales de tela. 
- He acabado hasta el moño de frio, agua y nieve.

Al 2017 no le pido nada, AFIRMO que será en año en el que:

- Volveré a ser yo. Lo cual incluye volver a un peso decente que implique no morirme de vergüenza cuando me visto para salir a la calle.
- Todos los proyectos laborales acaben por consolidarse como deben (Rise like a Phoenix baby)
- Volveré a ver a mis amigos. Con frecuencia y con buenos ratos.
- Me iré con Tarek a ver un concierto en condiciones. System of a Down para más señas.
- Disfrutaré de mis hijos. Sin culpas por no disfrutarlos más.
- Seré feliz.

We have got to fly to stay alive.

Feliz año nuevo a todos, y que disfrutéis de lo que venga.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuando el amor te sobrepasa



Creo que es uno de los temas más trillados en esto del embarazo y la crianza... la duda de absolutamente todas las embarazadas que se lanzan a por el segundo y que se preguntan si querrán a ese bebé tanto como al primero. 

Siempre nos dicen que cuando tengamos a ese segundo bebé en brazos nos daremos cuenta de que el amor no se divide si no que se multiplica. Doy fe. 

Llevo 17 días de amor multiplicado por 2. 17 días en los que he pasado por la euforia, por el sentimiento de madre desastre que no entiende a su bebé, por el pánico absoluto a que les pasase algo malo. 17 días redescubriendo a PF, 17 días enamorándome hasta las trancas de su hermana pequeña. 

He descubierto que no se parecen en casi nada. Que incluso con 2 bebés muy diferentes, la segunda maternidad te da una calma y una capacidad de disfrute que no tenía en la primera. Que yo, que pensaba que con una niña sería bastante menos "blanda" que con un niño (chorradas que llega a pensar una), tengo un sentimiento de protección brutal hacia esa cosa pequeñita y tranquila que ha resultado ser mi Mininerfertari. También me ha sorprendido comprobar que en el parto del segundo vástago te sale un segundo par de brazos de algún sitio y consigues hacer cosas que pensabas que eran imposibles. 

Pero sobre todo he descubierto que el amor multiplicado por 2 a veces, sobrepasa. Y te encuentras acostando a tu mayor y disfrutando de su abrazo a la vez que echas terriblemente de menos tener encima a tu bebé. Tanto, que te dan ganas de llorar. Porque nunca pensaste que podrías querer TANTO a tu hijo, ni a tu hija, ni a tu marido. Que todo el mundo te dice que cuando llega el bebé todo es una locura, pero a ti lo único que realmente te vuelve loca es no tener espacio para abrazar a todos a la vez. 

Va a ser que esto de la bimaternidad me está gustando. Mucho. 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Sillas a contramarcha: Mi hijo llora en el coche


PF el día que estrenó su Klippan Kiss 2. Aquí se acabaron los llantos. 

Hoy es el día internacional sin muertes en la carretera. Y también es es el día elegido por niunpequemasenpeligro.com (una web que si no conocéis ya, os invito encarecidamente a visitar) para concienciar a los padres de la absoluta necesidad de llevar a nuestros hijos en sillas a contramarcha hasta mínimo los 4 años, y acabar con los mitos que hacen que no nos atrevamos a "pensar al revés". 

Cuando se habla de llevar a los niños a contramarcha hasta los 4 años, lo normal es que los padres se hagan una serie de preguntas tales como "y donde meten las piernas, no van a ver nada, etc". Hay otros padres que, desesperados por el llanto de sus hijos, deciden cambiarles a una silla a favor de la marcha esperando que eso solucione el problema y sin saber que de esta forma les están poniendo gravemente en peligro. 

Yo esto lo viví. PF siempre había llorado en el coche, pero a partir de los 3 meses empezó a ser insoportable, no había manera de hacer ni un solo trayecto de 5 minutos sin que llorara hasta casi ahogarse. Recuerdo un día en el que tuve que parar el coche a unos 10 minutos andando de casa y pedirle a Tarek que viniera a por él andando, porque yo era incapaz de seguir conduciendo mientras el enano gritara de esa forma. Por esa época más o menos y gracias al post de Una mamá a contracorriente fui a Todonenes, donde nos enseñaron la importancia de este tipo de sillas. En lo que ahorramos para la silla elegida optamos por buscar otra solución, porque para mi era imposible seguir conduciendo con el pobre PF pasándolo tan mal. 

Nos prestaron 2 sillas: una silla grupo 1 a favor de la marcha bastante antigua, que PF probó en el salón de casa y que le hizo mucha gracia, y un maxicosi de Bebéconfort algo más grande que el que teníamos nosotros. Por entonces tenía unos 5 meses, y si.. por peso podría haber ido en la silla grupo 1 a favor de la marcha, pero yo le ví ahí sentado, tan pequeño, mirando hacia delante, me imaginé su cabeza en un accidente.... ni de broma, ahí no le llevo ni 5 minutos (luego descubrí que las sillas caducan a los 10 años y que desde luego usar esa era una mala idea). Nos quedamos con el maxicosi nuevo y durante unos días cesaron los lloros. Apenas un mes después volvimos a estar en la misma situación y ya fue cuando compramos su Kiss 2, en la cual poco a poco se nos fueron pasando todos los males. 

Resumiendo: En su primer año de vida mi hijo había viajado en 3 sillas diferentes, todas a mirando hacia atrás y el problema de los llantos se solucionó cuando, al fin, viajaba en una silla grupo 0-1 a contramarcha pura. Si la clave, como es evidente, no estaba en la dirección, qué es lo que ha solucionado el problema? Pues muy fácil, el resto de variables que si han cambiado, la silla y su edad. 

Por un lado, a veces lo que necesitan es simplemente crecer. Es normal que un bebé pequeño que busca constantemente nuestro contacto, proteste en forma de llanto cuando le sentamos en una cosa relativamente dura, que no transpira nada de nada (las sillas de coche son inífugas y por tanto dan calor), atados con un arnés y lejos de nosotros. Poco a poco, según crecen y se distraen con otras cosas, esto empieza a mejorar. Aquí también entra el factor vistas, y es que cuando crecen lo suficiente como para mirar por la ventanilla y la luna trasera (cosa casi imposible en un maxicosi, pero relativamente fácil de conseguir en una silla en condiciones) no solo es que se distraigan, es que supongo que la sensación de estar encerrados disminuye bastante. 

En nuestro caso nos dimos cuenta de que también jugaban en nuestra contra 2 factores:

- La comodidad de la silla: El primer maxicosi no tenía precisamente mucho acolchado y supongo que llegaba a ser bastante incómodo. El segundo es particularmente estrecho de hombros, hasta el punto de que PF con 5 meses cabía a duras penas. En cuanto tuvo una silla en la que estaba mucho más a gusto y tenía espacio, se acabó el problema. 

- La inclinación: PF no soporta ir excesivamente inclinado, y el maxicosi no ayudaba nada. Una silla como la Kiss 2, con 3 inclinaciones diferentes que se pueden cambiar sin desinstalar la silla fue absolutamente perfecta para nuestro problema. 

Así que por suerte y gracias a un buen asesoramiento, no caímos en el error de pensar que lo que hacía que dejara de llorar fuera la dirección de la silla, y pudimos comprobar que lo que soluciona el problema ES LA SILLA EN SI. Las sillas ACM puras suelen ser bastante más grandes, amplias y confortables que un maxicosi, los niños ven perfectamente por la luna trasera y nosotros les controlamos sin problemas con un espejo. Y lo más importante, a contramarcha es la ÚNICA FORMA SEGURA de llevar a nuestros hijos en coche hasta mínimo los 4 años.

Quieres más información?

- www.acontramarcha.com: Portal con un montón de información sobre las sillas a contramarcha. 
- Retensión Infantil.org: Un blog que es una joya y que resolverá todas tus dudas
- Que todos los niños vayan a contramarcha (por favor): Página de Facebook sobre el tema. 
- A contramarcha salva vidas: Un grupo de Facebook donde encontraréis todo el asesoramiento que necesitéis para elegir la silla que mejor se adapte a sus necesidades. 




viernes, 16 de septiembre de 2016

Animales, vacaciones de verano y tenencia responsable

Por primera vez en muuuuuuchos años, me he ido de vacaciones a un sitio que no sea la casa que teníamos en Benidorm. El tener casa propia solucionaba bastante el hecho de viajar con perros, ya que generalmente con meterles en el coche y llevártelos tenía el problema solucionado. Digo “bastante” y “generalmente” porque en mi caso la decisión de poder llevarme  los animales o no, dependía siempre de SantaAbuela, que es una obsesa de la limpieza y totalmente capaz de encontrar un único pelo en cualquier superficie. Eso, y que no hay ciudad peor para llevarte un animal de vacaciones que Benidorm. Pobrecillos, se pasaban el día estresados.

Este año, como yo me fui con PF y SantaMadre pero Tarek se quedó en casa, pues los perros también. Durante los días que Tarek estuvo de visita se quedaron en un albergue – residencia que está a 5 minutos de casa, así que todo perfecto porque conocen la zona. Mis perros se lo suelen pasar como enanos en los albergues, así que por ese lado estábamos tranquilos.

Que porqué cuento todo esto? Porque el verano parece ser siempre la época de “deshacerse” de las mascotas. Las personas con 2 dedos de frente buscamos soluciones para estos casos, pero muchas otras, sobre todo las que se hicieron con el animal por un impulso, suelen acabar abandonándolas durante esta época. Si a eso le juntamos que casi nadie adopta en verano porque “ya mejor cuando pasen las vacaciones” pues para los pobres animales es una mala época.

Yo en cambio considero que las vacaciones pueden ser un momento estupendo para incluir al nuevo miembro en la familia. Los días son más largos, las noches empiezan a ser agradables, salir a pasear no nos da pereza y no caeremos en el error de mantener al perro en casa y no dejarle socializar y descubrir su nuevo hogar… Además, si tenemos unos días libres o jornada continua, podremos poner en práctica buenos hábitos desde el principio para evitar la ansiedad por separación y no tener un perro que sufra cada vez que nos vamos de casa. Todo ventajas si sabemos aprovecharlas.

En cuanto a las formas de adquirir un animal, por suerte, la legislación avanza y ya tenemos el proyecto de ley que prohíbe que los animales sean expuestos en las tiendas para evitar así la compra impulsiva. Personalmente sabéis que siempre he defendido y defenderé la adopción por mil motivos, pero hay un amplio porcentaje de gente que sigue prefiriendo la compra generalmente por buscar una raza concreta por motivos sentimentales, de alergias, etc. La ley en ese caso contempla que los animales se elijan “por catálogo”, cosa que no me acaba de convencer ya que es casi una elección a ciegas. Igual que no elegimos pareja por catálogo, no lo hagamos con un ser vivo que nos va a acompañar durante muchos años, además de que en muchos casos son animales criados en condiciones horribles y que llegan en un estado de salud deplorable. Si estás pensado comprar un cachorro a través de internet te puede ayudar unas de los sites que encontré investigando para este post, se llama el  Portal del Criador, me pareció interesante que un portal especializado  en la compra y venta de mascotas (perros y gatos) le diera tanta relevancia a que los animales contaran  con las garantías de  criadores profesionales y que uno de los puntos que más cuidaban era la TENENCIA RESPONSABLE, ya que muchos de los criadores evalúan la idoneidad del propietario antes de adquirir al animal, y no realizan ventas en periodos sensibles como Navidades, precisamente para evitar el abandono. Esto a mí me parece muy positivo ya que la venta de animales siempre va a estar ahí, es importante que existan canales concienciados, serios y responsables.


Yo solo he participado en la compra de un animal una vez (no lo compré yo, era una expareja) y teniendo en cuenta todos esto aspectos (Criador serio, garantías de salud, evaluación del propietario) fue una experiencia muy bonita y se que Burton y su dueño vivieron una vida muy feliz e intensa hasta que el perro falleció. Además me consta que ese perro ha viajado más que muchas personas que conozco, así que si se quiere, se puede.

Y tu? Tu mascota llegó en un periodo “fuera de lo habitual”? Optaste por comprar? El criador te dio alguna garantía? 

jueves, 15 de septiembre de 2016

El otoño y el Karma



Que esto, más que una visita de mi prima Murphy, ha sido un mal Karma. El de una cantidad nada desdeñable de gente acordándose de toda mi estirpe, para ser concretos. 

Recordáis como hace un par de días salíais a la calle en sandalias, manga corta y disfrutabais de un calor nada habitual en pleno septiembre? Pues mientras tanto yo estaba en mi sofá, con un ventilador delante, una barriga de 33-34 semanas de embarazo (hoy hacemos 35! yuhu!), muerta de calor y bramando en arameo. Que si, que ya se que es muy divertido lo de joderme los cálculos, esto ya era pasarse. 

Cuando nos dio por aquello de ir a por el segundo planificamos que el vástago no naciera en diciembre, pero tampoco en septiembre y me pasara el verano con un barrigón de embarazo casi a término. Teniendo en cuenta que mi FPP es el 20 de octubre, concluímos que el cálculo nos había salido bastante bien, todo esto basado en nuestra experiencia de lo que dura el verano en Mordor, es decir nada y menos. Yo contaba que, al igual que el año anterior, a mediados de agosto volvería a dormir con manta y salir a la calle con chaqueta de noche. Si añadimos que el 20 de agosto nos íbamos 10 días a visitar a nuestra querida Eva a Asturias, pues era blanco y en botella. Yo NO iba a pasar demasiado calor en agosto, y en julio, total, con 24-28 semanas todavía se soporta bien. 

Llegó julio, y con ello la noche más calurosa desde 1920. Yo podría haberlo tomado como un aviso, pero no.... esto no era nada que 2 ventiladores no pudieran arreglar. Luego vino agosto, y mientras pasaba las tardes (el ratito entre las 3 y las 6 de la tarde para morirse) resoplando y quejándome amargamente, contaba los días para nuestro viaje a Asturias y me aseguraba a mi misma que a la vuelta ya tendríamos el fresco habitual mordoriano sobre nuestras cabezas. Cuando Tarek me advirtió la última noche (el solo vino un finde, que tenía que trabajar, yo me fui con SantaMadre) que me preparara, porque Madrid en general y Mordor en particular no habían bajado sus temperaturas ni medio grado, yo no me lo quería creer. 

Llegó septiembre. Venga va, no vamos a pretender que el mismo día 1 la cosa mejore El día 5 debatía en Facebook con aquellas que estuvieron embarazadas en el verano del 2015, cada una convencida de que su verano fue peor (objetivamente el suyo tuvo temperaturas más altas, pero este ha durado bastante más). Seguían pasando los días y yo soltaba mi frustración con todo el que quisiera escucharme: Que en que buena hora se me ocurrió a mi que no iba a pasar tanto calor, que estaba harta, que tenía que llegar el otoño ya... La gente me consolaba diciendo que eran 2 días y que seguro que las temperaturas bajaban.... NO ME SIRVE, QUIERO UNA PUÑETERA TORMENTA. 

Y por fin llegó el martes 13 de septiembre, ese en el que oficialmente las temperaturas se desplomaban. Me levanté contenta e ilusionada, como si fuera el día de navidad.

Y efectivamente las temperaturas bajaron. Y yo pude vivir sin ventilador, me puse unos vaqueros, manga larga, e incluso creo que me tomé un te sin tener que ponerle kilos de hielo para no morir. Y esta tarde me fui a un pueblo más mordoriano todavía dar una charla de BLW. Que guay, iba conduciendo con música y sin tener que poner el aire acondicionado a todo trapo. 

Hubiera sido mi particular día de navidad si al salir de la charla no hubiera visto a 2 niñas señalando a mi coche mientras me subía. Arranqué y enfilé hacia casa con la mosca detrás de la oreja, no queriendo ni mirar no fuera a ser que aquello que sospechaba se hiciera realidad. No me quedaba muy claro si realmente había sucedido lo que yo no quería creer que había sucedido, o si esas sensaciones raras eran porque la calle estaba fatal asfaltada. Justo antes de entrar en la carretera me paré en el arcén y miré. Efectivamente....

HE PINCHADO UNA RUEDA.


Ahí estaba yo, en Mordor del norte, a las 20:30 de la noche, a punto de oscurecer, sin saber muy bien como decirle al señor de la asistencia en carretera donde me encontraba, con mi barriga de 34+4 semanas de embarazo.... Y CON UN FRÍO DE PELOTAS. 

No, no hizo falta que me lo dijera nadie. No querías frío? Pues toma 2 tazas. Gracias, mensaje recibido, no volveré a quejarme por la temperatura nunca más. 

lunes, 5 de septiembre de 2016

La matrona, la eco de la 28 o como encontrarme siempre con el personal más listo del reino


Pues si, esto ya tiene semanas, pero ambas señoras se merecen pasar a los anales de la historia por sus altas capacidades en ser unas bocachanclas. Hay cosas que parece que en mi embarazo son tradición:
- Engordar
- Vomitar como si no hubiera mañana
- Que acabe visitando urgencias por los vómitos (pensaba que me había librado pero NO, el viernes pasado, de 33+1 me llevé el premio gordo)
- Que me toque personal médico listillo con poca sensibilidad, mano izquierda y muchas ganas de tocar los cojones.

En el embarazo anterior a la segunda visita con la matrona decidí no volver más, porque total para que se metiera con mi peso no me apetecía, y en el hospital de Torrejón me confirmaron que no lo veían necesario. En este he necesitado una visita más para mandarla a la mierda, pero mira, al final hemos acabado igual y casi casi por lo mismo.

Aclaremos una cosa: Las embarazadas no engordamos por gusto, ni porque nos hinchemos a donuts. Yo particularmente soy bastante obsesa con el tema del azúcar añadido, leo todas las etiquetas, y en casa ya no consumimos ni zumos ni refrescos. Solo bebo agua y te, comemos bastante sano y como digo, leo todo lo que como. Al principio del embarazo y vomitando lo que vomito, pues lo de comer se convierte en pura supervivencia, como lo que puedo, lo que entra, lo que no vomito,lo que me pide el cuerpo en ese momento o se que voy a tolerar. Esto, durante las primeras 16 semanas en muchas ocasiones eran patatas hervidas, así que si engordo NO ES POR GUSTO. Es porque no me puedo mover, por la falta de actividad, porque me cambie el metabolismo o por lo que sea. La primera que lo sufre, que lo odia y que le preocupa es A MI. Por tanto, considero que no necesito ni burlas, ni críticas, ni interrogatorios, ni mucho menos obligarme a pesarme o a saber cuanto engordo. Y que conste que todas las matronas y gines decentes me dan la razón.

Dicho esto, llegué a la tercera visita con mi matrona y su estudiante de prácticas. Vuelta la burra al trigo, que me suba a la báscula, le repito por tercera vez que vale, pero que de espaldas y que no saber la cifra. Protesta. La apunta. Mi hijo se acerca y cotillea por encima del papel. "Eso es que quieres saber cuanto pesa mamá. Pues mira, yo te lo digo". Y le dice al oído "tu madre pesa X".

Es gracioso? Una vez quizás. Cuando lo repite una segunda, tercera, cuarta e incluso quinta vez mientras su estudiante me revisa tengo tres opciones.

- Decirle que si vuelve a tocar a mi hijo le corto la mano
- Llamarla imbécil
- Decirle educadamente "al final me voy a enterar de la cifra y no me va a hacer ni puñetera gracia".

Opté por la tercera, pese que ya había escuchado el numerito en cuestión y que el cuerpo me pedía otra cosa.

Pasamos de nuevo a la mesa.
"Vas a parir en V. (hospital de referencia?)" 
"En un principio no"
"Porqué?"
"Porque hay diferencias de protocolo que hacen que me decante por la opción donde nació mi hijo mayor". 
"Acaso conoces tu el protocolo de V.?"
"Me lo dieron por escrito hace 2 semanas" (Como a todas las embarazadas en la cita de la semana 20, y yo, a diferencia de ti por lo visto, se leer)
La estudiante se interesa por las diferencias de protocolo entre ambos hospitales, y con ella si, mantengo una conversación decente y agradable.
".... y por eso en un principio solo iré a V. si es por urgencia grave"
"Pues espero que acabes en V. por lista"(TU ERES UNA HIJA DE &%$&% Y SI NO TE LO DIGO ES PORQUE TENGO MÁS EDUCACIÓN QUE TU)
"Perdona? Quieres que tenga una urgencia?"
"Nooooo mujer, me refiero a que sea tan rápido que tengas que ir si o si"
"En ese caso es posible que nazca en el coche, en el parking o en mi casa, así que total el protocolo me iba a dar igual"


Fin de la cita y de mi relación con esta matrona. Cuando se lo conté a Tarek desde el coche, me puse a llorar. El mismo me dijo que a partir de ese momento no volviera más y que optaramos por la otra opción que barajábamos, pero que estas chorradas no tenía porqué aguantarlas.


Y yo pensaba que con esto, el cupo de chorradas ya estaba cubierto en este embarazo. De hecho, en un taller de porteo, las matronas del hospital de V. (que saben que no voy a parir allí) me dijeron literalmente que "desde que te has liberado de la báscula tienes mejor cara, estás más relajada". Sobra decir que respetaban mi decisión, y ahí andaba yo, pensando que ya venía lo fácil. PUES NO.

Ecografía de la semana 28. Esta vez toca gine dicharachera y majeta, que me pide que me siente para tomarme la tensión. Según termina, la estrella de este post, es decir, LA AUXILIAR, procede a abrir la bocaza:

"Súbete a la báscula que te pese"
"No, me he independizado de la báscula"
La auxiliar se queda boquiabierta y empieza a tener un tic en el ojo
"Te tienes que pesar"
"No, porque todos los gines y matronas han decidido que no me hace ningún bien"
"Pues no puede ser porque luego os lamentaís, porque esto hay que saberlo, bla, bla, bla"
Que me saquen la carta del niño muerto por una puñetera báscula me supera, así que nada, me subo
"Yo me peso, pero de espaldas. Y tu haz todo lo posible porque no me entere de la cifra de ninguna manera".
Le pasa mi peso a la gine en un papel dado la vuelta. Esta lo mira y sigue a lo suyo. Me hace las preguntas de rigor, comprueba con mi glucemia hecha en casa que no tengo diabetes gestacional, y me pasa a la eco. La superauxiliar vuelve con el monotema.

"Es que hay que saberlo, porque blablabla..."
"Las matronas han dicho que es mejor que no esté agobiada por el tema"
" Ya pero los gines tienen que saberlo PORQUE SON ELLOS LOS QUE TE HACEN EL PARTO"

Leñe!!! Si va a ser que van a empujar por mi y no me he enterado!!!!

"No te preocupes que lo sabrán. Me peso el primer día y el último y listo"
"No, porque hay que controlaros porque luego pasan cosas en el parto y os lamentáis, bla, bla, bla.... y sobre todo, habrá que deciros que os cortéis un pelo si os pasáis"

Le echaría la charla sobre la ansiedad, el metabolismo, etc, pero me da pereza. Allá ella con su cara de limón.

El resto de la cita bien, gracias. Eco bien, la enana anda por los 1,395kg, está ya en cefálica, y la gine es majeta y no apunta mi peso en el informe para que no me entere.

"Pues nada, la semana X de septiembre vienes a a las analíticas, entre la 34-35 la eco del tercer trimestre y luego en la semana 40, ecografía y revisión" 

En la semana 40 ecografía y revisión??? Eso suena a fecha de caducidad y Hamilton que tira para atrás.

"Cual es vuestro protocolo a partir de la semana 40?"
" Monitores en la 41, inducción en la 41+3". 

Pues nada, que va a ser que si que voy a tener que trasladar el expediente a un hospital donde no me comparen con un yogur. Estaba tan anonada que hasta que no bajé a por las citas y no leí el papelito donde efectivamente me citaban un 21 de octubre, estando de 40+1, no me lo creí.

Así que nada, me haré la analítica, la eco de la 35 y se acabó mi relación con el hospital de referencia. Como tengo una vena masoca y algo de ganas de hacer turismo obstétrico, he decidido trasladar el expediente al hospital que realmente es mi segunda opción, a ver como me tratan allí y si me llevo alguna perla o no.

Para reírnos todas un poco y tomarlo con sentido del humor.... cual es la frase mas chorra, cansina o hiriente que te ha dicho el personal sanitario durante tu embarazo?

jueves, 4 de agosto de 2016

Las cosas que se rompen



Hace casi 3 semanas que tengo varios post en borradores, sobre temas que me queman día a día. Principalmente, sobre las chorradas y barbaridades que una puede leer en Internet o ver en la televisión cuando se habla de a) terrorismo islamista b) "golpes de estado" c) parto en casa. Sobre todo el primero y el último desatan la incultura más profunda de la gente, llegando a soltar burradas de un calado de proporciones estratosféricas. Nadie podrá superar la de Alfonso Rojo en Antena 3, esa en la que afirmaba que si tu vecino, musulmán y transportista de profesión para más señas, alquila un camión, tu debes denunciarle a la policía porque es sospechoso. Desde aquí anuncio que Tarek trabaja en España como probador de videojuegos, así que si le veis viniendo a casa con mandos negros y teclados de ordenador, son cosas de trabajo, lo prometemos, agradeceremos que no le denunciéis. 

En fin, a lo que iba. Que llevo 3 semanas con esos post atascados y no salgo de ahí. Y una noche, de estas de insomio y 20ymuchas (hoy en concreto 29) semanas de embarazo, empecé a darle vueltas al motivo de porqué esos post ya no me salen, cuando antes no tenía ninguna dificultad para escribir sobre casi cualquier cosa. Esa noche, tras haber pasado parte de la tarde releyendo post antiguos, me di cuenta de la diferencia: Hay cosas que se pierden, cosas que se rompen. 

Me leía yo allá por 2012 y 2013, en pleno momentazo mudanza a Cairo, verme casi en la indigencia, encontrar trabajo, etc. Uno de los momentos más duros, complicados y solitarios de mi vida. Sola en un país extranjero, sin un duro, con 3 mudanzas en pocos meses y con una situación sentimental que era una locura. Y cuando me leo, en vez de verme agobiada, la sensación que me transmito a mi misma es de estar..... despreocupada. 

No puede ser. Como es posible que hace 3 años, con toda la tristeza, la angustia y el agobio que pasé en ese momento, estuviera menos enfadada con el mundo que ahora? Si ahora estoy casada con el amor de mi vida, vivo con demasiada calma entre vacas, tenemos un minisueldo que entra todos los meses, y mi vida no puede ser más aburrida apacible?

Y entonces me di cuenta de que tengo que asumir que hay cosas que nunca vuelven a su ser. Que yo hace 3 años podía tener muchas preocupaciones, algunas banales, otras muy chungas, pero todavía veía el mundo como un lugar bonito. Confiaba en la gente, creía en la palabra "amistad", y veía siempre lo bonito dentro de lo malo.

Luego se me ocurrió ir a una entrevista de trabajo a la que nunca debí ir, y cuando llegué a casa y vomité todo lo sucedido en esa conversación radiofónica con mi querida Isabel, algo se rompió. El día de mi vida adulta en el que me he visto más cerca de morir cambió mi visión del mundo para siempre. Hace 2 años os contaba que todavía tenía miedo y que fue el motivo por el que nos fuimos de Cairo. A día de hoy os puedo confesar que sufro crisis de ansiedad cuando veo un atentado por la tele y que cada vez que voy a un sitio cerrado o con aglomeració de gente, apenas puedo dormir la noche anterior, además de pasarme el rato buscando salidas de emergencia en el lugar en cuestión. Es un poco obsesivo, pero en fin, ayuda a relajarse. 

A día de hoy también os puedo confesar que Tarek y yo hemos estado al borde de la ruptura en varias ocasiones, porque el no me perdonaba a mi que a raíz de lo sucedido le obligara a venir a España, pero yo no le perdonaba a él que, habiendo estado a mi lado en ese día y visto y vivido lo mismo que yo, a él no le afectara y a mi si. Es así de triste, pero a mi marido ese día le impresionó tanto como ver una peli de terror en el cine. Que si, que lo pasó mal por mi y temía no poder sacarme de allí, pero nada más. En la revolución, o en noches posteriores que ya he contado aquí alguna vez, ha habido momentos peores. 

Confieso que cuando llegué a España la mayoría de la gente no lo entendió. La pregunta más común fue "pero si estabas bien, porqué has vuelto?". Y como contestar "Joder, porque casi me matan y solo el pensamiento de salir a la calle sin Tarek me costaba una noche de insomnio y varias crisis de anisedad" queda un poco ridículo por lo obvio que era todo, la respuesta acababa disfrazada de un montón de motivos más coherentes, menos hirientes pero también menos importantes.

Me ha fallado mucha gente. Desde los que se han preocupado "lo justo" (llamada de rigor, visita al llegar o cuando nació PF, algún amago de quedar y da gracias) a los que se llenaron la boca diciendo que eran "amigos del alma" pero no supieron entender que a 3500km de distancia las cosas a veces no son fáciles. Supongo que para esa gente lo que pasó era poco relevante y ya no merecía que se preocuparan por mi. Eso, sin olvidar a aquellos que desaparecieron de mi vida en cuanto yo crucé la frontera española, ya que debe ser que si no compartimos país, no compartimos amistad. 

Así que a mi solo me quedaba una persona, mi marido, ese que tenía que entenderme por narices porque joder, estaba allí. Pues no. Lo respeta, entiende que mi reacción fuera diferente, pero no la comparte simple y llanamente porque se ha visto en situaciones más chungas. Pero además, ya que el era el extranjero, el que estaba "solo" en España y el que tenía todo el problemón encima del tema del NIE (aunque la que lo tuviera que arreglar fuera yo) toda la preocupación de mi entorno era para él. Así que ahí estaba yo, con mis recuerdos, mi shock, mi embarazo, mis vómitos, mi profunda tristeza, y más sola de lo que he estado nunca. Cuando alguien viene a preguntarme sobre "porqué creo que vomité tanto en el embarazo anterior y si tengo algún tipo de conflicto sin solucionar con mi madre o si rechazo a mi bebé por algún motivo" me entra la risa floja. El 90% se llama simple y llanamente embarazo, como mi pequeña MN está demostrando desde febrero. El otro 10%..... conflictos sin solucionar dicen.... si quieres te sientas y te cuento de verdad lo que es un conflicto sin solucionar...

He tardado un año y medio en darme cuenta. Tras varias peleas duras, estar a punto de separarnos, odiarnos hasta el extremo y pensar que nosotros que nos quisimos tanto, ya no teníamos nada que nos uniera, llegó el día en el que pude, al fin, ponerle palabras a mi enfado. Y el al suyo. Y nos dijimos a la cara todo el daño que nos habíamos hecho, y nos volvimos a querer como el primer día. Alivio. Esa es la palabra. Como escribí hace 4 años, crucé un infierno para encontrarle en el paraíso, y no podía perderle así, ni por un motivo tan absurdo. Ahora paso los días echándole de menos, que su jefe le ve bastante más que yo.

El resto? Pues se arreglará o no se arreglará. Sinceramente, no me importa. La gente imprescindible no se ha movido de su sitio, otras han demostrado que saben esperar en silencio y entenderte sin explicaciones. El resto no me hace falta. Lo que realmente me hace falta es no escuchar gilipolleces en la tele, ni alegatos absurdos sobre la supuesta "no integración" de los musulmanes extranjeros en España (un día si queréis resumimos como vivía yo en Cairo, a ver si eso entra en vuestro estandart de intergración, y como ya os digo yo que no va a ser el caso, me explicáis porqué ellos se merecen la expulsión de nuestro país y yo no del suyo), ni microracismos ("estamos recogiendo donaciones para los refugiados sirios, pero ojo con lo que mandamos que ya sabes que es una cultura muy machista". En serio??? Nadie ve lo profundamente mal que está esa frase???) ni chorradas varias. Pero ya sabemos que un español con un cubata o un teclado en la mano es un experto en todo y su palabra es ley. Me aburre profundamente.

Los post en borradores, en borradores se quedarán. Yo intentaré procurar volver a reirme de la vida, y puede que lo consiga o puede que no. Si no, puede que durante una temporada solo pueda dedicarme a plasmar en letras lo que queda de mi último embarazo, con lo bueno y con lo malo. Puede que luego vuelva a ser la que era. También puede que simplemente tenga que asumir que me he convertido en una persona un poco más seria. Lo que me niego a seguir pensando es que he perdido mi muchedad. Ni de coña, para salir medianamente cuerda de lo que yo he salido hay que tener una muchedad muy grande. La cuestión es si te gusta la parte más gris, o si solo te quedas con la azul. 

lunes, 25 de julio de 2016

De nuevo, la Eco 4D



Era un gustazo que me tenía que dar. Así de claro. Ya conté en su día que con PF la disfruté un montón, y me daba una pena enorme pensar que no tendría la misma experiencia con MN alias “La Faraona”. Así que tras dar mucho el coñazo a Tarek y otro poquito a Frau Madre, conseguí que entendieran mi necesidad imperiosa de que repitiéramos la experiencia.  No os miento si os digo que estaba como loca mirando fechas para hacerla, porque me moría de ganas.

La eco de PF la hicimos en el centro Ecox 4d de Alberto Aguilera y con MN tenía claro que repetía en Ecox 4D sin duda. Pero como esta vez se unía Santa Madre, pedimos cita en el centro de Las Rozas, que nos pillaba a todos mucho más cerca. El día de la eco estaba de 23+2, un poquito menos de lo que estaba con PF (23+6). Aunque realmente es un poco pronto para hacer esta eco, la de PF me traía taaaan buenos recuerdos y me gusta taaaaaaanto volver a ver las fotos, que a mi me parecía la fecha perfecta.

El centro de Las Rozas es más pequeño, quizás no tan llamativo, pero la calidad, que es lo que yo iba buscando, es sin duda la misma. Esta vez tenía mucha curiosidad por comprobar si MN iba a ser otro clon de su padre o si se iba a dignar a parecerse un poco a mi. También tenía ganas de disfrutar un poco más de la experiencia, porque con PF tuvimos que hacer la eco de lado y yo no pude verlo tan claro como lo vi luego en las fotos y en el vídeo.

Esta vez disfruté del show al completo. Aunque MN al principio se resistió un poco porque no paraba quieta, finalmente conseguimos un montón de planos de su cara, en poses varias, desde diferentes ángulos…. La verdad es que el responsable de las Rozas tiene mucho arte para sacar unas fotos preciosas, y yo sin duda se lo agradezco. Me lo pasé genial, y desde entonces me da muchísima ternura volver a ver las fotos, que por supuesto envié a medio mundo durante los días siguientes, en modo madre super orgullosa presumiendo de bebé.

Sobre si la enana se parece a mi o no, pues de momento tengo que decir que no exactamente. Parece que tira más hacia mi lado que hacia el de Tarek, pero a quien realmente se parece…. Es a mi tia. Si, a la hermana de mi madre. Cosas curiosas de la genética. Lo mejor es que cuando le mandé la foto la conversación fue más o menos así:

-          A quien se parece?
-          - Un bebé tan pequeño no se parece a nadie.
-         -  No me fastidies, que es igual que TU!!!!!
-          - Ya, la verdad es que si, pero no quería decirlo.

En defensa de mi tía diré que fue modelo de joven, así que si MN se parece a ella sale ganando.

Así que nada, yo tengo clara mi opinión. La eco 4D es o bien el capricho que toda embarazada que pueda debería darse, o sin duda un regalo magnífico si no quieres salirte un poco de lo habitual. Yo tengo las fotos y los vídeos guardados y me encantará enseñárselo a los enanos cuando sean mayores, me parece un recuerdo impagable y estoy segura de que les gustará verse. Y para tener un recuerdo de calidad y duradero, después de ver varias ecos de otros sitios y compararlo con las mías, no puedo dejar de recomendar Ecox 4D. Además, suelen sacar ofertas que están bastante bien, vale totalmente la pena.

Puede que en unas semanas repitamos brevemente, así que ya os contaré si la enana se sigue pareciendo a mi tia o no. Sea como sea, estoy segura de que moriré de la emoción de nuevo.

Y tu? Te hiciste una 4D en tu embarazo? Al nacer se parecía a lo que viste en la ecografía? Tu hijo se parece a algún familiar que no sois ni tu ni tu marido? Por dios, decidme que no soy la única :-P

viernes, 1 de julio de 2016

La eco 20 o las opiniones que cuentan y las que no.

Una vez superada la eco de la semana 12, el objetivo era sobrevivir a todas aquellas personas que me preguntaban: "Pero sigues igual?" Yo ya no sabía en que idioma decir que, si todo marchaba como en el anterior, que tenía toda la pinta, me tiraría así hasta el parto. 

Al menos en la 13+6, fecha en la que me pasé una preciosa noche en urgencias en el embarazo de PF, ya pude decirle a la gente que algo mejor si que iba la cosa. "Has dejado de vomitar?" "No, para nada, pero al menos hoy estoy en mi casa y no en Puerta de Hierro con una vía". 

Allá por la semana 16 dejé de vomitar a diario para pasar a vomitar unas 2 veces por semana. En la 21 intenté dejar el Caribán y fue una malísima idea. A día de hoy (24+1) se que soy persona única y exclusivamente por la pastillita verde.

En fin, además de contar vómitos Tarek y yo nos entreteníamos con nuestras propias apuestas sobre si Mini-loquesea sería MiniAkenathon o MiniNefertiti. Y digo nos entreteníamos porque mientras la conversación quedara entre él y yo todo iba bien, en el momento que interfería el mundo exterior la habíamos liado.

Vamos a ser honestos: A las madres embarazadas nos importa una mierda si TU piensas que el bebé es un niño o una niña. Por un motivo muy simple: Lo único que importa es los que los padres sientan y quieran, y no tienen porqué compartirlo contigo ni mucho menos darte sus razones. Por eso, comentarios como "Estás embarazada? Seguro que es una niña", "Ay, te veo tanto con un niño", "A ver si es la parejita" SOBRAN.

Lo único que va a ser SEGURO es un ser humano, el resto son posibilidades al 50%. Que tu me veas con un bebé de un género u otro es irrelevante porque lo importante es con que me vea yo. Y lo de la parejita... por dios, superémoslo, de verdad.

Si a mi me apetece contarte mis opiniones, perfecto, pero las tuyas, coincidan con las mías o no, en serio, guárdatelas, sobre todo si no coinciden. Y como es mi casa y mi espacio particular, lo cuento. Para mi, ya que tenía exactamente el mismo embarazo con los mismos síntomas, lo de que era otro niño era blanco y en botella. La opción B era pensar que llevo fatal los embarazos independientemente del sexo del bebé, y, humana que es una, prefería agarrarme a un clavo ardiendo y no pensar que la "defectuosa" soy yo. Además, verme rodeada de niños me parecía una idea estupenda. 

Pero es evidente que el mundo vive obsesionado con las parejitas, así que he pasado 5 meses escuchando lo de "la niña, la parejita", etc. Soy la única que piensa que decir "a ver si esta vez es una niña" con mi hijo al lado resulta un poco despectivo hacia él? El momentazo del embarazo fue aquel en el que, un día que me encontraba particularmente bien, alguien me dijo "seguro que es una niña, porque tienes mala cara". 

Pues bien, se acercaba la eco de la semana 20 en la cual no solo desvelaríamos la X, si no que además tendría que lidiar una de las batallas que se preveían más cruentas en este embarazo. Y es que esta vez me negaba rotundamente a hacerme la prueba del azúcar (el famoso O´Sullivan). Así que además de estar de los nervios por la eco en si, no paraba de pensar cuanto y hasta que punto me iba a tocar defender mi decisión, además de cuantas chorradas iba a escuchar por el camino. No os miento si os digo que la noche anterior no dormí. El 2 de junio nos plantamos en el hospital Tarek, PF, mi prima (que venía a cuidar a PF) y yo misma con mi barrigón, yo mordiéndome las uñas pensando en qué me iba a encontrar cuando abriera esa puerta. 

Lo que me encontré fue una gine bastante parca en palabras, que me dio mis resultados de los análisis, me pidió que me tumbara y ya de camino me dijo "sabes que en la siguiente analítica te toca el O´Sullivan, verdad?" Me hice la loca, porque esa conversación la quería tener después de la eco. 

Se sienta. "Voy a ver todo y luego te lo enseño, ok?" Me parece perfecto. Hace una eco super detallada, totalmente en silencio, en la cual puedo ir siguiendo prácticamente todo sin ningún problema. Mira el latido, me da la primera pista sobre el sexo (esas os la cuento otro día si eso). Cuando busca el hueso de la nariz el plano es tan claro que veo la mandíbula superior, los huesos... todo, es una imagen muy impactante. Mira el peso del bebé, 395gr, pista número 2 sobre el género. Termina. 

"Bueno, todo se ve bien. Lo has visto claro? El bebé está tumbado, (él???? masculino???) aquí tienes la cabeza, las costillas, la espalda, el corazón...." Termina el repaso, me mira. "Genial. Se ve lo que es?" "Si, es una niña."

Mis pistas durante la eco no me habían fallado, pero la gine me tenía totalmente descolocada. Además me dijo que era una niña como quien te dice "si claro, mujer, mañana amanece", es decir, como si fuera algo obvio. 

Una niña!!!!!! Dios, que shock!!!!


(Aunque parezca increíble, o no, es la imagen menos cursi que he encontrado)

Me gustaría ponerme a pegar botes de ilusión, pero no puedo porque me queda la batalla del ´Sullivan. Mientras me visto me pregunta: "Bueno, lo dicho, te toca la prueba del O´Sullivan, sabes en que consiste? Te salió bien en el embarazo anterior?". 

"Si, la conozco. En el embarazo anterior salía por debajo de los mínimos. Pero en este he decidido que no me la quiero hacer. "

SILENCIO. 

"Vale, pues te lo apunto en tu historial como que rechazas la prueba, y listo, de acuerdo?" 

(No puede ser tan fácil) "Perfecto, gracias"

"De todas formas, sabes que la diabetes gestacional es algo potencialmente grave y que es importante que lo descartemos, verdad?"

"Lo se, voy a hacer un perfil de glucemia en casa y si hay algún resultado raro os aviso". 

"Te ha dejado el glucómetro un familiar?" "Efectivamente"

"Pues solo te pido que te hagas los análisis justo en la semana que te apunto aquí. Vas sin cita porque si no haces el O´Sullivan no la necesitas. Y en la semana 28 por favor, nos traes los resultados de las pruebas en casa". 

Y con esto nos despedimos y nos vamos. No se que me flipa más, que vayamos a tener una niña o que hayan respetado mi decisión sin llamarme loca ni nada similar. 

De ahí pasamos a la consulta de la matrona, a la que ya conozco y con la que tengo algo de confianza, y nada, consulta de libro. Me informó del protocolo del hospital, me lo dio por escrito, le comenté porqué mi primera opción era otra, le pareció estupendo. Me invitó de todas formas a ir a conocer las instalaciones, no me pesó, y en general fue el amor que es siempre. Adoro a las matronas de este hospital, ojalá todo el personal fuera igual y tuvieran un protocolo a su altura.


De ahí nos fuimos a comer en frente de casa para celebrar la gesta y ya de paso, decidir el nombre de la nena. Igual que nos pasó con PF, la opción que teníamos en mente no fue la elegida, simplemente porque sentimos que su nombre era otro. Y de nuevo, tengo que decir que aunque antes no me convencía, ahora me encanta. 

Sobre las reacciones más divertidas cuando anunciamos el sexo ya si eso hablamos el lunes :-P


lunes, 27 de junio de 2016

Primer trimestre de embarazo, o como no cumplir ni una sola expectativa nunca jamás de los jamases



Y ahí estaba yo, con mi test positivo en la mano, sintiéndome tan normal como siempre, apoyada contra la pared del pasillo y pensando en el embarazo de PF y como me gustaría que ésta vez todo fuera una experiencia diferente.

Recordé todas las semanas vomitando, el ingreso en el hospital en el cual vomité en la puerta de urgencias a los 10 minutos de darme el alta, las noches sin dormir (una en particular la tengo grabada) por el ardor, los desmayos, los 30 kilos que engordé y de los cuales quedaban unos cuantos.... y me prometí que esta vez la cosa iba a cambiar. Que me iba a encontrar bien, que me iba a mantener activa, que no iba a engordar, que iba a hacer algo de ejercicio y seguir comiendo bien... resumiendo, que en este embarazo iba a estar FELIZ y lo iba a vivir de otra manera. Estaba de 5 semanas en ese momento, me encontraba genial y solo quería seguir así.

El sábado siguiente, estando de 6+2, y una hora antes de que Tarek fuera a buscar a su madre al aeropuerto (venía a pasar un mes) le pedí llorando que por dios, que se fuera a la farmacia a por Caribán. Vuelve, abro la caja, me encuentro el blister vacío. Tarek vuelve a la farmacia a toda leche a que se lo cambien. Ahora si, me tomo la primera pastillita. Algo hace, y es lo único que me hace sobrevivir las siguientes semanas, y digo sobrevivir, no encontrarme bien.

El día que cumplo 9 semanas tengo la primera cita en el hospital. "Como estás?" "Pues mira, desde ayer he vomitado la comida, la cena y el desayuno, es decir, lo que he comido antes de venir es lo primero que retengo en 24 horas". 

Me hacen una eco rápida, es uno y está bien, con buen latido y buenas medidas. Se me cae un peso ENORME de encima. Todos los miedos que no tuve en el embarazo anterior los tengo en este.

Paso los días en el sofá, comiendo lo que puedo, que muchas veces es únicamente melón o patatas cocidas. No vivo, sobrevivo. No estoy activa, no estoy feliz, salir de casa es un sufrimiento y la hora de la comida más todavía. Vomito mínimo 2 veces diarias, a veces después de muuuuchas horas de dolor de estómago. Cuidar de PF y llevar la casa y la tienda es un reto y prácticamente me dedico a arrastrarme entre una tarea y otra.

En la semana 10 tengo la primera cita con la matrona. No me encanta pero al menos me parece decente. Le pido que no me pese, me dice que bajo ningún concepto. Le digo que vale, pero que de espaldas. "Quieres que te regañe directamente?" "Pues mira, como no eres tu la que se siente como el culo cada vez que se mira al espejo o se pone un vaquero, mejor te lo ahorras". Se rie. Si es que tenía que haberlo visto venir.

En la semana 12 tengo al fin la eco importante, en la que solo pido 2 cosas:

1. Que tenga latido y esté bien
2. Que el pliegue nucal sea menor que el de PF (2,99. Por encima de 3 se considera marcador de síndrome de down).

Y las 2 se cumplen. Todo está perfecto, y mini-loquesea tiene un pliegue nucal de 1,6, ínfimo comparado con su hermano. El gine que me hace la eco se ha propuesto atravesarme con el ecógrafo y me ha hecho un daño de narices (además de darme mis resultados de los análisis a través de una mampara y no mirarme a la cara, en fin) pero me voy contenta. "Se ve lo que es?" (pregunto con ninguna esperanza y solo para evitar que Tarek me asesine según salimos por la puerta, porque él quiere que pregunte a toda costa). "Pues creo que una niña, pero no me hagas mucho caso" Vamos, resumiendo, que no ha visto nada.

Me receta Primperán para ver si mejora el tema vómitos. Me sienta bastante bien, pero por ir adelantando la historia, al tercer día me da una reacción cruzada y me da tal debilidad muscular que no puedo mover los brazos y a duras penas las piernas. Dejo la medicación y me quedo solo con Caribán, mientras sigo vomitando.

Conclusión:

Somos una pareja que ha tenido la suerte INMENSA de acertar 2 veces a la primera, y que ambas veces sean bebés sanos. Pero debe ser que, como todo se tiene que compensar en esta vida, yo paso los embarazos sufriendo. Esta vez no me consuela nada, porque ya se lo que es, lo que me queda, lo que me va a tocar y que poca solución tiene. Cada vez que alguien me dice "has probado....?" me pongo de una mala leche inmensa (35 semanas vomitando en el anterior +  las que llevo en este, me ha dado tiempo a probar muuuuuchas más cosas que tu, seguro). Así que otra de las cosas que tengo claro es que este será mi segundo embarazo y el último, porque no me siento con la capacidad de vivir esto otra vez. La última vez lo achacamos al estrés de la situación en Cairo, etc, pero ahora vivo en la montaña rodeada de vacas, así que está claro que no es el mundo, soy yo. Que no es mi destino disfrutar de un embarazo, así que aguantaré como pueda... y disfrutaré de mis hijos, que es mucho más divertido.

viernes, 24 de junio de 2016

Buscar el segundo


Creo que es la decisión a la que más vueltas le hemos dado desde que nos casamos. Y es que lanzarse a repetir ha sido infinitamente más difícil que decidirnos a tener el primero. Voy a intentar por todos los medios hablar de la decisión tal y como fue, sin tener en cuenta todas las incógnitas ya despejadas a mis actuales 23+1 semanas de embarazo. 

Yo soy hija única y tenía claro que no quería que mi hijo lo fuera. Tarek en cambio es el pequeño de 3 y decía que solo no se está tan mal. El votaba por una diferencia de edad de unos 4 años, yo le decía que lo que me faltaba es volver a empezar cuando PF fuera ya medio independiente. El quería tener una estabilidad laboral mayor, yo argumentaba que la seguridad total no existe y que total, peor que cuando nació PF no íbamos a estar.... En fin, que parecía que no nos íbamos a poner de acuerdo nunca jamás. Así que dividimos los pros y los contras en motivos coherentes y motivos absolutamente chorras, a ver si eso arrojaba algo de luz. 

Motivos coherentes:

- La diferencia de edad: Aunque Tarek estaba convencido de que era mejor que PF fuera algo más mayor y autosuficiente, yo afirmaba que a menor diferencia de edad, mejor relación. La conclusión final fue que basar la posible futura relación entre ambos por la diferencia de edad era una chorrada porque seguramente no tenga nada que ver. 

- Mi edad: Tenía 31 en ese momento. Joven para las estadísticas, pero con fecha cercana de fin para mi. Porque yo lo siento, pero mi decisión personal es que con 35 años me planto. Y como valorábamos la posibilidad de tener un tercero, o tenía el segundo ya o no daba tiempo ni en broma. 

- El realismo: Llamadme gafe, oscura, ceniza o lo que os de la gana, pero yo creo que es ser realista. PF fue fruto del primer intento serio de búsqueda. Cuantas posibilidades teníamos de volver a repetir un embarazo sano y viable a la primera? Yo contaba con la posibilidad de que podía no ser así, y que ese tiempo también había que tenerlo en cuenta. 

- Las ganas: Que yo quería otro y punto y fin. Y Tarek también, lo que pasa es que el no lo reconocería jamás a no ser que le pusieran la situación ideal en bandeja, esa que no existe. 

- La lactancia: Este era un motivo coherente pero hacia el lado contrario, y es que yo me moría de la pena si PF no llegaba a los 2 años de LM y me daba mucho miedo la sensibilidad en el embarazo, la bajada de producción, directamente que no quisiera.... Por entonces PF tenía año y medio. 


Motivos chorras:

- Me daba una pereza enorme tener un bebé que ya coma de todo, esté a punto de dejar el pañal y casi casi le pueda dejar al cuidado de otra persona de noche para volver a empezar. Que al menos el lapso entre uno y otro fuera pequeño. 

- No tengo ninguna gana de parir ni en diciembre, ni en enero, ni en verano (junio, julio, agosto y septiembre). En el caso de diciembre y enero es que me da penita que el cumple se junte con las fiestas. Lo del verano, es que no me apetece nada de nada tener un barrigón enorme en pleno calorazo, que ya tengo bastante con ser hipotensa y sobrevivir. 

Con todos estos puntos, absurdos o no, nos plantamos en noviembre -  diciembre, con PF con 18 - 19 meses, yo a poco de cumplir los 32 y con las fechas metiendo prisa. Cuando finalmente confirmaron que Tarek seguiría teniendo trabajo durante un periodo de tiempo relativamente largo, finalmente le convencí. A finales de diciembre estaba instalando esa APP tan chula que tan bien me predice las ovulaciones y que con PF dio un resultado excelente. 

A principios de febrero estaba convencida de que NO habíamos acertado, depre y decepción incluida. Un 9 de febrero, de camino a un taller de porteo, me di la vuelta y volví a casa a por tampones porque estaba TOTAL Y ABSOLUTAMENTE SEGURA de que me estaba bajando la regla. Un viernes 12 estaba de camino a casa de una amiga a recoger un test de embarazo porque la susodicha seguía sin aparecer y yo no he tenido un retraso en 20 años. Ella me hizo un test de ovulación para confirmar su propia teoría, y no me dio el resultado, pero vamos, que era evidente. Ese mismo viernes 12 por la noche, porque fuimos incapaces de esperar al día siguiente, hicimos el test de embarazo, que dio un positivo alto y claro en apenas unos segundos, a diferencia de el de PF que era una minisombra que había que adivinar. 

Pues nada, como suele suceder en mis embarazos, mi intuición es una mierda. Positivazo al canto, y PF sería hermano mayor al rededor del 20 de Octubre de 2016. Para entonces tendrá exactamente 2 años y 5 meses y medio. El cálculo temporal nos había salido de lujo, ahora tocaba cruzar los dedos y esperar que todo fuera bien. 

martes, 10 de mayo de 2016

La tormenta



Mi tormenta no ha terminado. Ahí sigue. Tras haberse convertido en algo muy semejante al Huracán Katrina, que casi arrasa con todo, va amainando. Digamos que está como el cielo madrileño de hoy, gris panza de burro. Pero ya hemos dado un paso importante respecto a la última vez que me pasé por aquí, y es que sabemos que ha habido una tormenta. 

Sabemos que desde el 14 de agosto de 2013 hay una herida que no cicatriza. Y que se reabre cada poco tiempo, porque hay muchas cosas que vi venir, que predije, que temí... y que veo que se convierten en realidad. También sabemos que los matrimonios que han pasado juntos por semejante mierda a veces tienen que destruirse mutuamente para poder reconstruirse. 

Sabemos que las colas en asuntos sociales, en extranjería y en mil sitios que nunca habría querido pisar te hacen desconfiar del mundo de por vida. 

Sabemos que la montaña es un sitio maravilloso en verano pero duro en invierno. Y que a mi el aislamiento a lo mejor no me viene tan bien como pensaba. 

Sabemos que aunque soy incapaz de separarme de PF, antes o después tengo que salir de casa a hacer algo. 

Sabemos que pasar 11 horas al día sola con un niño y 2 perros es duro de pelotas. Y si tienes 3 trabajos a la vez, más. 

Sabemos que un embarazo chungo a nivel físico y mental a veces es complicado de superar. Que pensar que seguro que fue casualidad y que el siguiente será mejor era, llamémoslo así, optimista. Ahora se que tener 2 exactamente iguales te da ganas de meterte en una cueva y salir allá por invierno. 

Pero también se que ni mi marido, ni PF que cumple 2 años mañana, ni su herman@ que nacerá a finales de Octubre se merecen que su madre no luche por salir de la tormenta. 

Y hasta aquí el tema, de momento. Mañana volveremos a las cosas bonitas y agradables de la vida, como el cumple de PF, o lo tremendamente hasta las narices que estoy de vomitar. 

Me voy a comprar un chubasquero. 

domingo, 31 de enero de 2016

Gracias



Solo una entrada rápida para agradeceros los mensajes, los Whatsapps, los mails y los comentarios. Perdonadme si no os he contestado, pero es que de momento no me apetece hablar del tema. Si os digo que estoy bien, y que le estoy dando vueltas a la solución, por la cuenta que me trae. 

Os echo de menos una barbaridad, pero tengo que volver a encontrar mi hueco en esta blogosfera que a día de hoy me cuesta reconocer. 

Gracias de verdad a los pocos que quedáis por aquí.