jueves, 4 de agosto de 2016

Las cosas que se rompen



Hace casi 3 semanas que tengo varios post en borradores, sobre temas que me queman día a día. Principalmente, sobre las chorradas y barbaridades que una puede leer en Internet o ver en la televisión cuando se habla de a) terrorismo islamista b) "golpes de estado" c) parto en casa. Sobre todo el primero y el último desatan la incultura más profunda de la gente, llegando a soltar burradas de un calado de proporciones estratosféricas. Nadie podrá superar la de Alfonso Rojo en Antena 3, esa en la que afirmaba que si tu vecino, musulmán y transportista de profesión para más señas, alquila un camión, tu debes denunciarle a la policía porque es sospechoso. Desde aquí anuncio que Tarek trabaja en España como probador de videojuegos, así que si le veis viniendo a casa con mandos negros y teclados de ordenador, son cosas de trabajo, lo prometemos, agradeceremos que no le denunciéis. 

En fin, a lo que iba. Que llevo 3 semanas con esos post atascados y no salgo de ahí. Y una noche, de estas de insomio y 20ymuchas (hoy en concreto 29) semanas de embarazo, empecé a darle vueltas al motivo de porqué esos post ya no me salen, cuando antes no tenía ninguna dificultad para escribir sobre casi cualquier cosa. Esa noche, tras haber pasado parte de la tarde releyendo post antiguos, me di cuenta de la diferencia: Hay cosas que se pierden, cosas que se rompen. 

Me leía yo allá por 2012 y 2013, en pleno momentazo mudanza a Cairo, verme casi en la indigencia, encontrar trabajo, etc. Uno de los momentos más duros, complicados y solitarios de mi vida. Sola en un país extranjero, sin un duro, con 3 mudanzas en pocos meses y con una situación sentimental que era una locura. Y cuando me leo, en vez de verme agobiada, la sensación que me transmito a mi misma es de estar..... despreocupada. 

No puede ser. Como es posible que hace 3 años, con toda la tristeza, la angustia y el agobio que pasé en ese momento, estuviera menos enfadada con el mundo que ahora? Si ahora estoy casada con el amor de mi vida, vivo con demasiada calma entre vacas, tenemos un minisueldo que entra todos los meses, y mi vida no puede ser más aburrida apacible?

Y entonces me di cuenta de que tengo que asumir que hay cosas que nunca vuelven a su ser. Que yo hace 3 años podía tener muchas preocupaciones, algunas banales, otras muy chungas, pero todavía veía el mundo como un lugar bonito. Confiaba en la gente, creía en la palabra "amistad", y veía siempre lo bonito dentro de lo malo.

Luego se me ocurrió ir a una entrevista de trabajo a la que nunca debí ir, y cuando llegué a casa y vomité todo lo sucedido en esa conversación radiofónica con mi querida Isabel, algo se rompió. El día de mi vida adulta en el que me he visto más cerca de morir cambió mi visión del mundo para siempre. Hace 2 años os contaba que todavía tenía miedo y que fue el motivo por el que nos fuimos de Cairo. A día de hoy os puedo confesar que sufro crisis de ansiedad cuando veo un atentado por la tele y que cada vez que voy a un sitio cerrado o con aglomeració de gente, apenas puedo dormir la noche anterior, además de pasarme el rato buscando salidas de emergencia en el lugar en cuestión. Es un poco obsesivo, pero en fin, ayuda a relajarse. 

A día de hoy también os puedo confesar que Tarek y yo hemos estado al borde de la ruptura en varias ocasiones, porque el no me perdonaba a mi que a raíz de lo sucedido le obligara a venir a España, pero yo no le perdonaba a él que, habiendo estado a mi lado en ese día y visto y vivido lo mismo que yo, a él no le afectara y a mi si. Es así de triste, pero a mi marido ese día le impresionó tanto como ver una peli de terror en el cine. Que si, que lo pasó mal por mi y temía no poder sacarme de allí, pero nada más. En la revolución, o en noches posteriores que ya he contado aquí alguna vez, ha habido momentos peores. 

Confieso que cuando llegué a España la mayoría de la gente no lo entendió. La pregunta más común fue "pero si estabas bien, porqué has vuelto?". Y como contestar "Joder, porque casi me matan y solo el pensamiento de salir a la calle sin Tarek me costaba una noche de insomnio y varias crisis de anisedad" queda un poco ridículo por lo obvio que era todo, la respuesta acababa disfrazada de un montón de motivos más coherentes, menos hirientes pero también menos importantes.

Me ha fallado mucha gente. Desde los que se han preocupado "lo justo" (llamada de rigor, visita al llegar o cuando nació PF, algún amago de quedar y da gracias) a los que se llenaron la boca diciendo que eran "amigos del alma" pero no supieron entender que a 3500km de distancia las cosas a veces no son fáciles. Supongo que para esa gente lo que pasó era poco relevante y ya no merecía que se preocuparan por mi. Eso, sin olvidar a aquellos que desaparecieron de mi vida en cuanto yo crucé la frontera española, ya que debe ser que si no compartimos país, no compartimos amistad. 

Así que a mi solo me quedaba una persona, mi marido, ese que tenía que entenderme por narices porque joder, estaba allí. Pues no. Lo respeta, entiende que mi reacción fuera diferente, pero no la comparte simple y llanamente porque se ha visto en situaciones más chungas. Pero además, ya que el era el extranjero, el que estaba "solo" en España y el que tenía todo el problemón encima del tema del NIE (aunque la que lo tuviera que arreglar fuera yo) toda la preocupación de mi entorno era para él. Así que ahí estaba yo, con mis recuerdos, mi shock, mi embarazo, mis vómitos, mi profunda tristeza, y más sola de lo que he estado nunca. Cuando alguien viene a preguntarme sobre "porqué creo que vomité tanto en el embarazo anterior y si tengo algún tipo de conflicto sin solucionar con mi madre o si rechazo a mi bebé por algún motivo" me entra la risa floja. El 90% se llama simple y llanamente embarazo, como mi pequeña MN está demostrando desde febrero. El otro 10%..... conflictos sin solucionar dicen.... si quieres te sientas y te cuento de verdad lo que es un conflicto sin solucionar...

He tardado un año y medio en darme cuenta. Tras varias peleas duras, estar a punto de separarnos, odiarnos hasta el extremo y pensar que nosotros que nos quisimos tanto, ya no teníamos nada que nos uniera, llegó el día en el que pude, al fin, ponerle palabras a mi enfado. Y el al suyo. Y nos dijimos a la cara todo el daño que nos habíamos hecho, y nos volvimos a querer como el primer día. Alivio. Esa es la palabra. Como escribí hace 4 años, crucé un infierno para encontrarle en el paraíso, y no podía perderle así, ni por un motivo tan absurdo. Ahora paso los días echándole de menos, que su jefe le ve bastante más que yo.

El resto? Pues se arreglará o no se arreglará. Sinceramente, no me importa. La gente imprescindible no se ha movido de su sitio, otras han demostrado que saben esperar en silencio y entenderte sin explicaciones. El resto no me hace falta. Lo que realmente me hace falta es no escuchar gilipolleces en la tele, ni alegatos absurdos sobre la supuesta "no integración" de los musulmanes extranjeros en España (un día si queréis resumimos como vivía yo en Cairo, a ver si eso entra en vuestro estandart de intergración, y como ya os digo yo que no va a ser el caso, me explicáis porqué ellos se merecen la expulsión de nuestro país y yo no del suyo), ni microracismos ("estamos recogiendo donaciones para los refugiados sirios, pero ojo con lo que mandamos que ya sabes que es una cultura muy machista". En serio??? Nadie ve lo profundamente mal que está esa frase???) ni chorradas varias. Pero ya sabemos que un español con un cubata o un teclado en la mano es un experto en todo y su palabra es ley. Me aburre profundamente.

Los post en borradores, en borradores se quedarán. Yo intentaré procurar volver a reirme de la vida, y puede que lo consiga o puede que no. Si no, puede que durante una temporada solo pueda dedicarme a plasmar en letras lo que queda de mi último embarazo, con lo bueno y con lo malo. Puede que luego vuelva a ser la que era. También puede que simplemente tenga que asumir que me he convertido en una persona un poco más seria. Lo que me niego a seguir pensando es que he perdido mi muchedad. Ni de coña, para salir medianamente cuerda de lo que yo he salido hay que tener una muchedad muy grande. La cuestión es si te gusta la parte más gris, o si solo te quedas con la azul. 

8 comentarios:

  1. La muchedad ni se crea ni se destruye, sólo se transforma!
    Amén por tu muchedad!

    Me ha dado gusto leerte Drew :)

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    1. JAjajajajaj me ha gustado esa frase :-P

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  2. Ay, Drew, cómo te entiendo, cariño! Excepto lo del atentado, me veo reflejada en todo lo demás.
    Besos, guapa.

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  3. Tu tienes muchedad y mucho azul, pero también me quedo con lo poco gris.
    Un beso fuerte

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  4. Las hormonas, el embarazo, la maternidad... te hacen cambiar de muchas formas... para mí fue como entrar en un túnel oscuro, del que me parecía que sólo yo podía salir. Mi marido, al que quiero con locura, no lo entendía, y hemos tenido momentos durísimos.
    No quiero ni imaginarme el pasar todo eso con amenaza a tu vida, viaje, mudanza, cambio de vida... para los dos ha tenido que ser durísimo. Muchas enhorabuenas por haber sabido reencontraros a la salida del túnel, a nosotros nos cuesta todavía y no hemos sufrido ni la mitad de duras circunstancias.
    Un abrazo fuerte, y que la reentrada al siguiente túnel sea menos dura ;)

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  5. Ay Drew, creo que lo que a tí te ha pasado simplemente se llama "demasiada" experiencia junta (vivir en un país extranjero, novio, marido, papeleos, trabajo, revolución popular, maternidad... ¿te faltó algo?) y la edad. Lamento, y no lamento, comunicarte que no se ven las cosas igual conforme nos vamos haciendo mayores. Por ejemplo, yo pienso en la diferencia que habría si tuviera otro hijo ahora (misión imposible, pero se la imagina una). Serían como niños de dos familias distintas... Y los amigos, qué te voy a contar. Pues cuanto antes te enteres de quiénes son los de verdad, mejor. Pero no des por finalizada tu etapa de hacer amigos. Cuando una cree que ya no tiene edad de esas cosas, surgen también situaciones bonitas, que no todo va a ser malo :)
    Y si, tú eres mucha Drew. Así que no temas por tu muchedad, que aunque ahora mismo no la veas estoy segura de que anda rondándote.
    Me alegro de que hablárais Tarek y tú. Las cosas que se guardan, no traen nada bueno.

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  6. un beso de Entre Madrid y Pozuelo

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  7. Cuanto has dejado en esta entrada... Con los años van cambiando nuestras preocupaciones, yo desde que soy madre tengo muchos mas miedos que antes. Y para colmo tal y como esta el mundo, a veces pienso que las noticias las tenemos que coger con pinzas porque sino no podemos vivir el día a día con nuestra familia, ya que las noticias nos amargan. Tienes que saber controlar como te afectan los comentarios que te hacen, muchos no valen la pena. Lo que si que vale la pena es la familia que habéis creado entre los dos y si tienes claro que estás con el amor de tu vida, lucha por mantenerlo y disfruta de tu familia que realmente es lo mas importante de tu vida. Te mando mil besotes y mucha fuerza...

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