sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuando el amor te sobrepasa



Creo que es uno de los temas más trillados en esto del embarazo y la crianza... la duda de absolutamente todas las embarazadas que se lanzan a por el segundo y que se preguntan si querrán a ese bebé tanto como al primero. 

Siempre nos dicen que cuando tengamos a ese segundo bebé en brazos nos daremos cuenta de que el amor no se divide si no que se multiplica. Doy fe. 

Llevo 17 días de amor multiplicado por 2. 17 días en los que he pasado por la euforia, por el sentimiento de madre desastre que no entiende a su bebé, por el pánico absoluto a que les pasase algo malo. 17 días redescubriendo a PF, 17 días enamorándome hasta las trancas de su hermana pequeña. 

He descubierto que no se parecen en casi nada. Que incluso con 2 bebés muy diferentes, la segunda maternidad te da una calma y una capacidad de disfrute que no tenía en la primera. Que yo, que pensaba que con una niña sería bastante menos "blanda" que con un niño (chorradas que llega a pensar una), tengo un sentimiento de protección brutal hacia esa cosa pequeñita y tranquila que ha resultado ser mi Mininerfertari. También me ha sorprendido comprobar que en el parto del segundo vástago te sale un segundo par de brazos de algún sitio y consigues hacer cosas que pensabas que eran imposibles. 

Pero sobre todo he descubierto que el amor multiplicado por 2 a veces, sobrepasa. Y te encuentras acostando a tu mayor y disfrutando de su abrazo a la vez que echas terriblemente de menos tener encima a tu bebé. Tanto, que te dan ganas de llorar. Porque nunca pensaste que podrías querer TANTO a tu hijo, ni a tu hija, ni a tu marido. Que todo el mundo te dice que cuando llega el bebé todo es una locura, pero a ti lo único que realmente te vuelve loca es no tener espacio para abrazar a todos a la vez. 

Va a ser que esto de la bimaternidad me está gustando. Mucho.